Conoce a V i c t o r i a C a r v a l l o. Ella tiene 2 1 años, viene de E s p a ñ a y se le confunde con W i l l a H o l l a n d, pero ella no lo ve.
❝ La única ventaja de jugar con fuego es que aprende uno a no quemarse…❞
H I S T O R I A D E V I D A
Victoria, su infancia transcurrió de una manera bastante solitaria de no ser por su hermana Lía, sus padres al pendiente de ella en distancia, cubriendo cada necesidad o deseo que ella presentara, habían problemas de toda índole, problemas que crecían junto a ella, pero aun así no tan graves como lo que traería el avanzar de la vida y el crecer de la que era una niña, lo duro llegó en su adolescencia. Sus padres en más de una ocasión se preguntaron en que se habían equivocado para con la formación de la menor de las Carvallo. Quizá había sido el afán por querer su bienestar, o simplemente era la formación a la que se había enseñado fuera de su hogar, pero ellos permanecieron ignorantes sin descubrir que era todo por la ausencia en su estar. No era lo mismo ser educada y apoyada por tus padres siempre que hablar con ellos, recibir regalos, pero crecer totalmente rodeada de personas que te ven solo cómo su trabajo.
Aunque Angelique y Leonardo estuvieran al pendiente de ella, Victoria lo consideraba solo cómo una ofensa, cómo una puñalada destrozando su pureza, pues el rencor y la frialdad comenzaron a colmarla toda su esencia. Sus padres no sabían realmente lo que pasaba por la mente de su hija, pero para ella aún si no estaba a una edad tan avanzada tenía su vida algo enredada.
Los 16 años no fueron nada más que el despertar, si así le puede decir. Comenzaron los reportes por parte de sus maestros, las llamadas constantes, las malas notas, todo iba avanzando poco a poco aunque para sus padres se les hacía todo aquello, el comienzo de lo que sería algo eterno y en extremo fatídico. Pero la morena solo estaba necesitada un poco de la atención de sus padres, constantemente en su interior gritaba constantemente, cómo quién suplica a alguien para que le salve, de hecho… eso deseaba, pues sabía que dentro de ella había algo que comenzaba a cambiar con rápido avanzar y no sería capaz de parar.
Los años pasaron y no hubo más rastro de fragilidad o debilidad en ella, pero si desistió por completo de sus padres, el vacío que la aquejaba desde pequeña lo ocupo con otras cosas. Amistades aunque en su mayoría falsas, pero le servían para matar tiempo y divertirse. Drogas, todas en su variedad, pero ella se puede decir las supo controlar. Cigarros, jugarretas, incluso travesuras que superaban el nivel de lo moral, Victoria se volvió experta en el arte de jugar fuego con fuego, ya no se quemaba, ya no le afectaba.
Ni ella misma sabe cómo, pero logró culminar su colegio a sus 18 años. Luego de eso, hacía y deshacía, las consecuencias de todo ello eran problemas y serios escándalos para sus padres, pero ahora era Victoria quién los ignoraba a ellos.
Todo estaba bien hasta que alguien supo cómo entrar al corazón de Victoria, quizá suene algo romántico pero no lo es. La morena no es una mujer precisamente a la cual le encanté vomitar corazones. Dan era cuan pieza perfecta para encajar con ella, todo se veía tan inofensivo que Victoria tomó el reto poniendo en riesgo lo poco que en esos momento quedaba vivo de su corazón, de su sentir. Al principio todo parecía indicar que había salido ilesa, pero el amor es un juego en donde solo uno o ninguno puede salir ileso, nunca se sabe el resultado final hasta que la relación acabé.
Ambos al ser de la misma calaña se divertían con juegos que implicaban asuntos delicados, incluso en una ocasión él perdió y fue a la prisión por una noche, nada demasiado grave, pero es la consecuencia de todo. Y así se la pasaban, fuego con fuego, pasión con pasión, lo malo con lo malo hacía de todo la combinación perfecta. Victoria le amaba, aunque no era la mejor en expresarlo, lo sentía. Eso fue nada más hasta que la castaña comenzó a notar cosas raras, quizá el rastro de alguien más en la relación. No podía evitar sentirse ofendida, había ofendido su ego, su orgullo.
Una noche lo confirmó, pero no se permitió siquiera derramar lágrima alguna. Justo, en ese mismo instante, fuera de la casa de Dan, Victoria le prendió fuego a su auto pues sabía con cuanto esfuerzo lo había conseguido y por más ridículo que suene, cuanto aprecio le tenía. Cuando la chica y Dan se asomaron viendo por la ventana, Victoria les saludó con una sonrisa para luego darse la vuelta e irse campante. Durante día no supo más de ese chico, pero entonces la joven Carvallo volvió a sus andanzas de chico en chico, de fiesta en fiesta. El amor le había dejado un sabor amargo, un veneno que transmutó en ella haciéndola una mujer que alberga suciedad en su sangre, pero no suciedad repugnante.
Para su sorpresa la policía llegó por ella cuando se encontraba reunida con un grupo de amigos en un parque, no reprochó y cedió con una sonrisa de suficiencia e incluso burla. Duró dos días y dos noches, la prensa comía vivos a sus padres, vídeos en la T.V, en el periódico, en todas partes. Pero ni una sola visita por parte de ellos para reprocharle o echarle si quiera. La única que llego fue la rubia a quién tanto apreciaba, su hermana Lía, ella pagó la fianza sacándola de allí y llevándola a Ibiza para escapar de toda esa prensa que aburría, los padres nunca reprocharon, pero bien que Victoria no pensaba volver con ellos, todo aquello parecía un mutuo acuerdo de ambas partes. Ellos enviaban dinero cómo lo hicieron toda su vida, pero sin siquiera un solo contacto.
Victoria Carvallo, sigue siendo la misma, con pasado y un presente parecido aunque no tan reconocido.
Historias del pasado que es preferible omitir, pues aunque Victoria no se arrepiente de absolutamente nada de lo que ha hecho, odia andar en boca de lo que es la prensa, la hace sentir sin vida o algo acosada debido a la vida que sus padres le han dado, simplemente gusta que la vean cómo es, no que la vean cómo la hija de uno de los mejores empresarios de España, o cosas tan absurdas. Ibiza es un lugar que le da rienda suelta a su personalidad, allí no tiene por qué restringirse.
Impulsiva en ocasiones, pero en otras demasiado tranquila, pero carece de paciencia y es un punto en su contra pues estalla aunque ella misma no lo desee. Rencorosa, odiosa e irritante, sabe cómo molestar o fastidiar a alguien con rapidez, en ocasiones es uno de sus pasatiempos favoritos. Inteligente y conveniente, nunca entrará en algo en donde sabe que no saldrá beneficiada.
Es una persona totalmente diferente con su hermana a lo que muestra a los demás, aunque con el tiempo, ha adoptado más la forma de ser que muestra a todos, sin dejar de lado el cariño que solo a ella le tiene. A Victoria le encantan los juegos y el fuego, ha aprendido tácticas en donde no importa si manipula, lastima o denigra, pero siempre consigue lo que quiere.