AnasAbdin

#extradirty
🪼
Game of Thrones Daily
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

tannertan36

roma★
h

oozey mess
tumblr dot com

titsay

Kiana Khansmith
No title available
ojovivo
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
One Nice Bug Per Day
Lint Roller? I Barely Know Her
d e v o n
Misplaced Lens Cap

Love Begins

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Italy

seen from Malaysia

seen from Singapore
seen from Brazil

seen from France
seen from United States

seen from Israel

seen from United States
seen from Ukraine
@viktorsavov
Triple Frontier behind the scenes
rhiann.
Un tenue sonrojo le llegó a las mejillas por sus palabras y por la cercanía a su oído cuando fueron mencionadas. “Un mes es un mes,” Defendió en un susurro, como si eso fuera lo suficientemente válido. Al escucharlo soltó un tenue suspiro, manteniendo la mirada al frente. “No me habrías agobiado… Creí que ya habíamos pasado de eso,” Y no estaba reprochando, simplemente era un comentario. “Me parece hasta ofensivo ese intento de nieve, ¿Puedes creer todas las molestias que se tomaron?” Elevó los ojos hacia su rostro. “Solamente había salido por comida, no me interesa lo que sea que estén haciendo… ¿Vas a acompañarme?”
“¿Y por qué tu no intentaste escribir? Aplica lo mismo para los dos” se atrevió a decir con suavidad, invadiendo quizás demasiado su espacio personal. No intentó más, pero si tuvo cierto enfoque en la interrogante inicial. Ante la respuesta, arqueó una de sus cejas y asintió con lentitud, comprendiendo. “Son muchas cosas, Rhiann. No me gusta hablar de mis problemas, además. ¿No te gusta tenerme aquí --- sin compromisos, problemas jodidamente fastidiosos? Es mejor así” concedió. “Considerando lo entregado que es Reeves, puedo imaginarlo” replicó con cierto sarcasmo instalado en su tono “Por supuesto que lo haré. No queda mucho para mí en esa fiesta. Intenté arreglar el último asunto que había dejado pendiente” comentó caminando a la par, no perdiendo detalle de la rubia. “Imagino que tu hermano está por ahí, ganando algunos corazones, tomando su propio lugar en la ciudad”
Y de todas las rubias no quedó ninguna, triste.
La vida da muchas vueltas. Es mejor así.
¿Qué se siente volver?
Pésimo. Me siento fuera de lugar, que sobro. Si te soy honesto, voy un poco perdido con la vida en general…
¿qué se siente que una niña recién salida de preescolar te confiese su amor eterno? Digo, porque Sia parece más tu hermanita que tu potencial esposa.
No lo merezco, no merezco nada de lo que Sia pudo sentir alguna vez por mí. Tampoco considero que sea una cría, menos una chica recién salida de preescolar. Es en realidad una persona jodidamente valiente. Decir lo que sientes no es fácil, menos cuando tienes certezas de que no eres correspondido. Me siento halagado, agradecido, pero me duele no ser lo que imaginó.
destiny.
— A veces simplemente alcanza con poder seguir respirando. Y podía dar fe de ello, siendo uno de las pocas razones por las cuales se mantenía medio cuerda en el pasado, intentando motivarse con que no todo estaba perdido, que seguía viva aunque no la rodee más que miseria y maltratos, que podía ser peor. — Entonces espero que pronto puedas volver a irte. No lo dice con intenciones de ser borde sino realmente deseando que pudiera sentirse a gusto, aunque sea en un lugar lejos de Auburn. — Algo así, digamos que se me hacía extraño no verte deambular por aquí. Confiesa sin dificultad alguna de soltar aquellas palabras honestas pues se encontraba bastante sensible como para medirse y poner límites como era usual. — Sería bueno que para la próxima vez pienses en despedirte. Le hace saber, encogiendo sus hombros con ligereza.
No quiso divagar mucho en lo primero. Viktor se encontraba en una situación donde quitarse la vida él mismo era más reconfortante que continuar donde estaba. Y no hablaba solo por la ciudad, sino de todo el embrollo que tenía encima. Nada más que eso. --- Algún día será --- respondió esta vez más calmo, con un movimiento de sus brazos. Si no lograba hacerlo por las buenas, sería por las malas. O dejando la cabeza en la mansión de los rusos. Cualquiera que fuera la opción, estaba muy bien para él. --- Lo consideraré luego. Despedirme, quiero decir --- no muchos sabían de su partida, los rusos por cuestiones obvias y una o dos personas cercanas a él. --- No pensé que podría interesarte. No quedamos en buenos términos... así que si, creí que estarías mejor ---- y después de todas las veces que intentó alejarlo, lo logró. De forma metafórica y también literal.
rhiann.
Rodó los ojos al escucharlo, dándole un suave empujoncito. “Muy chistoso,” Le reprochó, aunque el atisbo de una sonrisa comenzó a formarse en sus labios. “Sí, pero no supe nada de ti por mucho tiempo… Ni un mensaje,” Murmuró bajito, ´no sabía cómo decirlo sin sentirse extraña. “¿Para esto? No creí que te interesara demasiado la Navidad…”
"¿Mucho tiempo? ¿Te pareció así?" preguntó cauteloso, bajando el tono de su voz por un momento "Estoy casi seguro de que fue un mes, Rhiann. No más" le dijo al oído, una pequeña sonrisa formándose en su boca. "Has sobrevivido una vida sin mí --- un mes te queda corto" continuó el camino a su lado con las manos en los bolsillos "Tenía...mucha mierda encima, no quería, solo, agobiarte con mis cosas" confesó tranquilo, mirándola por el rabillo del ojo. "No me interesa, de hecho." y hasta hace unos años, él no sabía lo que significaba tal celebración. "¿Por qué regresas a casa tan temprano? ¿La nieve artificial no te entretuvo lo suficiente?"
natassia.
fugaz encogimiento se vislumbra en pequeña criatura, que entre muecas de inocencia acepta la proclamación ajena. Poca es la ingenuidad que en su alma queda, y aunque seráfica faz permanece a pesar de las crueldades que la vida le ha mostrado, ella intenta hacer lo mejor con lo que tiene, aunque eso no sea exactamente una acción correcta. “Quiero contarte algo…” pocas veces la timidez a su voz conquista, pero entre suaves sílabas ésta se desprende como agua caliente. En sus pétalos una pequeña sonrisa permanece, y caminando un par de pasos hacia el norte, encuentra la pequeña banca que tanto necesita para no caerse. Antes de que la historia caiga de sus labios, entre los mismos cigarrillo enciende; necesidad de calma y calidez que le puedan dar valor de relatar lo que lleva guardando por mucho tiempo. “La primera vez que te vi, caí muy duro. Demasiado, tal vez. Yo en ese tiempo pensaba que sabía todo, que tenía todo tan claro… Y llegaste tú y me demostraste que las cuestiones del corazón simplemente nacen, nosotros no las elegimos.” calada viene, calada va, y hálito níveo escapa presuroso de sus carmesíes. le toma unos instantes reunir el coraje para mirar ojos marinos, aquellos que tantas veces observó con anhelo onírico, enfundada en una ignorancia inocente. “Por mucho tiempo pensé que tú también podías sentir lo mismo. Yo estaba enamorada, me gustabas tanto que realmente dolía el pecho cuando te veía. Ya sabrás que por eso solía actuar así. Soy muy errática cuando de emociones se trata, y para mí es un poco difícil controlar cuando me ahogo en ellas. Me gusta sentir demasiado fuerte, vivir demasiado duro… Y al mismo tiempo sé que la caída dolerá mucho…” desdicha / amor. dúo de palabras que siempre parecen entrelazadas en su mundo, pero que no son más que pruebas del jodido destino para seguir acorazando a la de débil corazón. “Cuando supe que besaste a Layla, me cayó como balde de agua fría. Desperté, ¿sabes? Luego te escuché hablar con Destiny.. O más bien, pelear. Y me di cuenta que tú nunca demostraste siquiera el 10% de preocupación en mí como lo hacías con ella. Dolió. Lloré. Mi corazón se partió… Pero sé que no fue tu culpa. Y no debes sentirlo, por nada.”
Viktor frunció ligeramente el ceño, pero no apartó la mirada en ningún instante, sus pies se movieron próximos a la banca en la que decidió tumbarse y nada más la observó desde arriba, intentando comprender que seguía. Tan pronto lo supo, tragó saliva y segundos después, tomó una bocanada de aire. Había una admiración especial que guardaba el ruso por Sia en hablar de los sentimientos como lo hacía. Tan claro, tan lúcido, conociéndose tan bien. No podría decir lo mismo ni ahora y creía que tampoco en un millón de años. "Quizás me di cuenta muy tarde" murmuró, porque cuando ella lo miraba con ojos de amor, el ruso tenía en la cabeza otras cosas, prioridades que consideraba en ese entonces más importantes. Decir que nunca lo vio venir era mentir rotundamente, porque tal vez una parte de él lo sospechó, mas no terminó de convencerse a sí mismo o a escuchar aquella razón que le hablaba tantísimas veces. "Y quizás también sentiste demasiado en muy poco tiempo" ¿pero qué sabía él? Nada, en realidad nada de lo que Sia pudo sentir o dejar de sentir. A estas alturas, no creía que sus palabras valieran algo. No importaba si intentaba explicarse o defenderse por una situación algo aislada y confusa. Porque a fin de cuentas, Layla en su mente no había sido nada y con Destiny mantenía una amistad tan malditamente exasperante. "Lamento si te lastimé, muñequita. Pero nunca --- nunca te prometí nada. Tal como tú nunca me prometiste nada a mí. Y aun con eso, siento que debo disculparme, porque te herí y estoy seguro de que no dejaré de hacerlo más adelante. Siento no ser lo que tú querías."
rhiann.
“¿Viktor?” Frunció ligeramente el ceño al toparse con el hombre, iba de camino a casa, pero su presencia la desconcertó. “¿Qué haces aquí?, ¿Cuándo volviste?” @viktorsavov
"¿Debería irme de nuevo?" habló con suavidad y una sonrisa a medio formarse en su rostro. El viaje había sido largo y ahora se encontraba queriendo alejarse del miserable evento. "Pensé que al menos tú estarías bien conmigo rondando por aquí" añadió luego "Hace un par de horas, no mucho. Justo para todo el show de Reeves."
natassia.
sorpresa se instala en su garganta, cerrando las paredes de la misma y cortando por un instante el flujo de aire que requerido es. Ante voz familiar, estática queda, y al contar hasta tres, termina girando sobre propio eje para encarar a ese rostro que ya pasado concebía desde hacía semanas. Entre trémulos falanges toma platina cadena, sus dactilares recorren los pequeños dijes que la decoran y aunque silente se mantiene, un agradecimiento en su semblante se puede leer. Marinos levantan su atención a fisionomía que se bosqueja callada, y en sus labios nace pequeña sonrisa que intenta aligerar ambiente. “Ya tengo veintidós…” comunica suavemente, sin saber muy bien cómo continuar charla de tensiones inexplicables. El frío de su alma se ha ido descongelando, dejando a su paso simples dolores esporádicos que a veces a su alma acongojan, pero no es más que espíritu sin rencores el que allí está parado, sosteniendo regalo con tranquilidad. “¿Lo sientes por mi cumpleaños, o por otra cosa?”
"Los tienes" respondió con suavidad y con todas las facciones de su rostro suavizándose de forma automática. Quizás el no tenía una buena razón para darle un presente, pero se le hacía imposible regresar con las manos vacías o fingir que su cumpleaños no tuvo ningún efecto en él. Claro que se había interesado en buscar algo y claro que esa cadenita la retuvo en los bolsillos de sus pantalones durante días completos, pensando que el trabajo acabaría pronto y podría estar de vuelta cuanto antes. Nada de eso sucedió, por supuesto. "Y aun con ellos pareces un corderito" sonrió sin muchas ganas, quizás porque el aire entre los dos parecía igual de pesado que semanas antes. "Por todo, supongo. Pero ningún regalo podría compensarlo, ya lo sé."
ft. @nvranko
Después de un par de horas, los ojos del ruso finalmente se toparon con una silueta familiar. Una silueta que de hecho, lo admitiera o no, buscaba por momentos, preguntándose si estaría en la fiesta. Por esto mismo, cuando dio con una Sia de espaldas, no pudo evitar que sus pies se arrastraran hasta ella. Y así, en completo silencio, se mantuvo a su lado. Si pasaron segundos o minutos, él de verdad no los contó. --- Me tardé demasiado buscando un regalo. Algo así como un mes --- murmuró sin mirarla directamente, permanecía estático. Él se había ido muy pronto de la ciudad para decirle algo. --- Lo siento, muñequita.
ksana.
“Ya que hay comida gratis, hay que aprovechar. Llevo alimentándome a base de comida rápida toda la semana”, contestó divertida, pasándose una servilleta por los labios para limpiar cualquier resto de comida que quedara. “Hmm… Prefiero ‘Reina Volkova’, la verdad”, añadió después, con tono pensativo, “Eso significa que soy yo la que da órdenes”. Alzó la vista para mirar al contrario, sonriendo ampliamente, “Pero eso hay que premiarlo, Viktor. ¿Me has visto cara de Santa? Porque yo creo que me parezco más a Krampus”.
"¿Muy atareada para cocinar algo decente? ¿O contratar a un profesional, quizás? Porque si hablamos de dinero, me consta que no te falta" respondió ciertamente burlesco, con estos aires entretenidos en su semblante. "Ah, claro que lo prefieres, pero aunque me encantaría, es un título que no podría darte. No a menos que decidas pedir la mano de Sergei, con todo lo irónico que pueda sonar eso" movió las cejas de arriba a abajo, sereno "Sigues siendo la princesa Volkova y yo, de un modo u otro, termino obedeciendo ante ti. Ambos lo sabemos; aprenderme la jerarquía de la mafia fue la primera tarea que cumplí hace un par de años". jugueteó con el cigarrillo apagado que descansaba en sus dedos. Sonrió de medio lado. "¿Y cuál es mi premio entonces? Espero que no haya sido el champagne que te vi tomando de ahí"
destiny.
Se giró para cuando escuchó el llamado, deteniendo su andar para darse la vuelta por completo y quedarse aunque un tanto dudosa, siendo por eso que optó por mantener la distancia pues no sabía exactamente en qué términos se encontraban. — No te culpo, debí advertirte que era contagioso. Después de todo, ¿cuantas veces ella misma se había empecinado en alejarlo con sus malos tratos como él lo hacia ahora? Sería hipócrita recriminarle ese tipo de comportamiento y, por otra parte, tampoco se encontraba con ánimos de discutir sin sentido alguno como tantas otras veces. — ¿Cómo has estado? Pregunta con voz suave y verdadero interés, apenas permitiéndose mirarlo a los ojos. — Creí que no volverías.
Una mueca que lucía como la sombra de una sonrisa se aflojó en sus labios. Era perezosa, desganada. --- Ya entiendo porque todos en esta ciudad tienen un puto humor de perros. Fue cosa tuya, mujer --- su cabeza se encontraba negando con suavidad, decidido a apartar los malos sentimientos que había guardado durante un tiempo por todo lo que suponía Destiny. Sin embargo, no pretendía engañarse y pensar que la tranquilidad duraría demasiado. La rubia era tan volátil que no podía sorprenderse de una rabieta sin sentido. --- ¿Bien? Todavía respiro, supongo que no puede estarse mejor --- farfulló tranquilo, pasando sus dedos por la punta de su propia nariz. Tenía apenas 29 años y sentía que había vivido por él y por cien personas más. --- No quería hacerlo --- confesó --- Pero muchas cosas me atan aquí. Por ahora, al menos. ¿Te preocupaste por mí? Cuidado con tu respuesta, podría ilusionarme --- añadió lo último con intención de aligerar la pesadez. Sus palabras eran amargas, pero para nada quería transmitirlo.
"Me comí toda la comida que pude y creo que también tu regalo" @ksanavolkova
Viktor arqueó una ceja, observándola con gracia. "Es muy bueno saber que uno de los dos le saca provecho a los impulsos ridículos del gobernador, princesa Volkova " le concedió a su acompañante con una sonrisa, pero muy pronto suspiro, con las manos en sus bolsillos, reposando su cuerpo en la base más cercana. "Y olvida el regalo, soy consciente de que me he portado fatal este año".
destiny.
Sus palabras no fueron ciertas, tenían una cierta pizca de humor que al parecer el ruso no pudo percibir, tirando su intento de buen ánimo a la basura. — De hecho, no hablaba enserio. Confiesa ante su maltrato, aquel que todavía le resultaba un tanto chocante. — Pero supongo que en parte me lo merezco. Por primera vez reaccionaba de manera tranquila y no histérica, hasta parecía que habían cambiado roles, consiente de que estaba recibiendo una cucharada de su propia medicina. — Feliz Navidad. Menciona realizando un simple ademán de cabeza antes de meter las manos en los bolsillos de su chaqueta y encaminarse hacia otra dirección.
Si bien hizo lo posible por desinteresarse por completo de la conversación y mantenerla fuera del campo de visión, frunció el ceño cuando la escuchó. Bien, esa no era precisamente la respuesta que esperaba recibir. Después de varios días, Viktor no imaginó un encuentro grato de buenas a primeras. Menos que menos, esperaba a una Destiny sobria, medida y hasta tranquila. --- Es difícil saber cuando no lo haces --- murmuró, pero más para sí mismo que para ella. Para cuando la rubia había girado sobre sus pies, él tan solo la miró incrédulo, no muy consciente del próximo movimiento que debía hacer. --- Destiny --- la llamó. Parecía que ya se le había implantado esa actitud borde con todo el mundo. No estaba orgulloso al respecto. --- Quédate, prometo no ser un imbécil. Si te soy honesto, no hay nada más agotador que eso.
"Ni en Navidad me libro de ti." @destinyxdesrosiers
--- Créeme cuando te digo que no tengo ningún placer, mucho menos interés, por verte la cara. Desgraciadamente volvía hoy o no lo hacía nunca. --- y no había mentira allí. Se había ido por asuntos externos a él. En sus planes no estaba regresar justamente en Navidad. --- Hay mucho camino y nieve artificial y mierda de esa por allá, puedes seguir caminando.