Salir del clóset no es suficiente para abandonar la oscuridad,
porque entonces descubres que todos guardan un monstruo bajo su cama, y que el diablo se disfraza de drag queen,
pues incluso entre jotas nos jodemos la vida:
incluso el diablo jugaba en el jardín del Edén.
Y aunque estés roto como alcancía,
sales cada viernes en búsqueda de suerte, arriesgas la renta, la luz y el teléfono,
por si acaso encuentras el amor en tu camino o la caricia en alguna fiesta.
Y una noche, como de costumbre, tu amiga trans está borracha y llorando
en la puerta de algún antro, te acercas, la abrazas
y te cuenta que una TERF vino a romperle el vestido,
porque a esa chica le dan asco los hombres que se “disfrazan de mujeres”,
y se te cae el mundo encima porque a tus padres le dan asco sus hijas con verga y a los demás les da pena ajena
mientras tanto a varios miles de kilómetros de distancia Ru Paul declara que las mujeres no pueden hacer drag.
No sabes cómo detenerte y subes el volumen…
do you believe in life after love?
para ti lo mismo da arrojarse desde la estrella más alta o los tacones más fosforescentes;
la diamantina es igual de vulgar que el suicidio.
No tenemos más patrimonio que un beso negro, el lado de la cama donde no sale el sol,
un despertador que no funciona,
y el odio del mundo.
pero nuestra bandera
será arcoíris mientras haya sangre.