#Perfo
Hace un par de meses empecé un newsletter, al momento de hacerlo, supuse que lo actualizaría cada semana, la realidad es que con suerte escribo algo una vez al mes. Siempre quise escribir, y así, siempre me cuestioné si realmente quería hacerlo por amor, por el deseo irrefrenable de escribir, de expresar en palabras aquello que ansiaba tanto decir, o si en realidad lo hacía por la #perfo que ello implicaba.
O tal vez por el anhelo de reconocimiento; ¿Qué ha sido todo lo que he emprendido, cada camino que he tomado, sino mi afán por reconocimiento? Por sentirme validado en el elogio y el aplauso, y a pesar de ello no encontrarlo, fallar terriblemente o en el mejor de los casos dejarme llevar por la inercia de la mediocridad.
Al igual que en mi newsletter, este texto no parece ir mas allá de tres párrafos (supongo que no necesito más) temo como siempre al fracaso; yo con mi accionar engroso cada día la lista de los anónimos, carentes de cualquier gracia o talento, que no se resignan al olvido y la otredad, que no quieren pasar desapercibidos por la humanidad, que quieren con el calor de sus corazones no desaparecer y continuar.
Supongo que cada quien tiene algo qué contar.


















