El sexo está bien. Es rico, hace bien y nos gusta a todos. Pero mantener una conversación interesante. Dónde saquemos a relucir nuestras vulnerabilidades, anhelos y esperanzas. Es algo inigualable. Algo infinitamente más excitante y agradable que el mismo sexo. Aunque una cosa no quita la otra, el buen sexo también es necesario.

















