Heaven’s not enough - Steve Conte
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@amonrw
Heaven’s not enough - Steve Conte
this is all i want
Toxic Transmasculinity
TW: very long yapping, I'm sorry.
I’ve been thinking about this very often lately because I’ve been seeing similar posts online with the same common factor.
First on TikTok, then on Twitter. And before continuing… yes, I know… we all know what people are like on these apps, but their discourse is still strange. Polemic. Toxic above all.
I think people have become too comfortable shaming other trans men and transmascs, usually teens, but most of the things they point out can persist into adulthood.
I’ve seen a lot of trans men repeating the same things, shaming alt kids and feminine men, or just men who don’t pass. They mock them because they wear makeup or keep stereotypically feminine mannerisms. They also constantly invalidate boys and men for dressing like girls (I hate the word “femboy,” but I hope you understand what I’m trying to say).
These messages are so toxic and transphobic, and I’ve seen many trans men online harassing anyone who dares not to look like Ben 10 or Miles Morales. They go so hard on this that they start acting like incels. I feel sad for them because this says more about themselves, but it’s also a very dangerous discourse when you consider the different lives some of us go through.
Not every trans person has access to HRT or surgeries. In some countries it’s legally condemned; in others, transition steps (changing ID, HRT, etc) are simply illegal even if you don't go to jail. Some of them are still minors. Some of us live in very vulnerable environments and don’t have enough support.
Have we forgotten that people can lose their home and jobs, or lose contact with their families and friends? Some people can’t medically transition due to previous health issues even.
There’s no proper way to transition. There’s no age or time limit to do it, but reading this kind of stuff is so sad because transition is a privilege, even though it shouldn’t be.
I’m a trans adult who can’t transition at the moment. Every day I wake up and try to do my best, trying to ignore the fact that I live as if my life is on an indefinite pause because I can't fully be who I want to be. I never passed as a kid, no matter how hard or masculine I dressed, because my voice was too high pitched, my face was too feminine, and even now my chest is still too noticeable sometimes even if I wear my binder.
It took me all my teenage years to accept that I was transgender. I work hard every day on trying to not hate my body. Embracing my femininity has helped me hate myself a little less. I used to try really hard to pass, just to get clocked immediately, it was frustrating, embarrassing, and it worsened my dysphoria.
Because I’m doing my best to survive, I know other trans men are doing the same and I can't tolerate these kind of transphobic discourses.
Am I acting like that friend that's too woke or this is something to be mad about it?
Querida Mami
Delia caminaba despacio por el sendero de tierra, sus pies cansados y llenos de callos se hundían levemente en el polvo suelto, levantando pequeñas nubes con cada paso que daba. El sol del atardecer hacía del campo de trigo un mar dorado que parecía tener vida por el movimiento que le daba el viento. Los teros se oían a la distancia, pero Delia apenas los escuchaba. Su mente confusa no se fijaba en los detalles del paisaje que la rodeaba, ni en el crujido de las ramas secas bajo sus pies.
Caminaba perdida, aunque no muy lejos de su casa. El rancho donde había vivido toda su vida, donde había criado a su familia, quedaba apenas a unos cientos de metros de ella. Pero para Delia, en ese momento, parecía estar en otro planeta. Miraba las casas a la distancia, confundida, sin saber hacia dónde iba ni por qué. Solo sabía que tenía que seguir caminando.
Ramón la había estado observando desde la entrada del terreno que les pertenecía. Su camioncito rojo, cubierto de polvo del camino, descansaba a un lado, con el motor apagado y los vidrios bajos. Había llegado hacía un rato, pero no se había atrevido a acercarse de manera inmediata. Sabía que hoy no era un buen día, la mirada perdida de su madre le decía todo. No lo iba a reconocer, y si lo hacía, sería a medias. Podría llamarlo por el nombre de su padre, o peor, confundirlo con su hermano. Eso lo destrozaba cada vez un poco más; pero lo que más le dolía no era que lo llamara por otro nombre, sino el miedo en sus ojos cuando él intentaba explicarle quién era.
–¡Mamá! –gritó finalmente, dando un paso hacia ella– Mamá, ¿a dónde vas?
Delia se detuvo, su cuerpo se puso rígido, como si el sonido de la voz de Ramón la hubiera paralizado por un instante. Giró la cabeza lentamente, con los labios temblorosos, buscando el origen de ese llamado familiar, pero la confusión en su rostro era evidente. Boqueaba como un pez recién sacado del agua. Miró a Ramón, intercalando entre el reconocimiento y el desconcierto.
–¿Papá? –preguntó con voz temblorosa– ¿Ramón? ¿Es... es tu camioneta?
Ramón apretó los puños con frustración; el corazón se le encogió al escuchar sus palabras, y respiró hondo, tratando de mantenerse tranquilo. No era la primera vez que esto sucedía, pero cada vez le resultaba más difícil soportarlo.
–Soy yo, mamá. Ramón, tu hijo –respondió suavemente, dando un paso más hacia ella– Vení, vamos a casa.
Delia frunció el ceño y retrocedió un paso, desconfiada.
–No... no... Ramón es un niño, acaba de cumplir nueve añitos. No puede ser... él no tiene camioneta –murmuró nerviosa, como si tratara de encontrar la lógica en los recuerdos dispersos de su mente– Vos sos... sos mi hermano, ¿no? ¿O mi papá?
Ramón cerró los ojos un momento, reprimiendo la ola de tristeza que lo invadía. Cuando los abrió, su mirada se encontró con la de ella, llena de confusión y miedo, y no podía culparla; no era su culpa. Pero aún así, cada palabra equivocada, cada mirada desconfiada, se sentía como un puñal en el corazón.
–Mami, soy yo, tu hijo –repitió con la voz apenas temblorosa– Vení, por favor, no te asustés.
Delia dudó, su mirada viajando entre el rostro de Ramón y la lejana línea del horizonte, como si intentara decidir si confiar en él o no. Al final, pareció rendirse al agotamiento y miró hacia el suelo con el ceño fruncido, claramente frustrada.
–Es que no entiendo… –susurró, casi para sí misma– Tu padre... ¿dónde está tu padre?
Esa pregunta lo desarmó.
Ramón sintió cómo algo se rompía dentro de él, como tantas otras veces. Hacía años que su padre había muerto, y aún así, Delia seguía esperando verlo entrar por la puerta en cualquier momento. Para ella, el tiempo era como una maraña de ríos entrelazados que corrían en todas direcciones, arrastrando recuerdos antiguos a la superficie y sumergiendo los recientes.
–Papá ya no está, mami –dijo Ramón, esta vez con un tono dulce y de resignación– Hace ya mucho tiempo que se fue.
Delia lo miró con tristeza, como si esas palabras la golpearan por primera vez, aunque Ramón sabía que era una noticia vieja, una que ya había olvidado muchas otras veces.
–Ah... sí... – volvió a murmurar, bajando la cabeza–. Sí, ya me acuerdo... se fue.
Ramón se acercó lentamente, ofreciéndole su mano; y ella la miró por un momento, y luego, como si de repente decidiera que era seguro, la tomó. Sus manos y dedos eran frágiles, huesudos, llenos de venas azules, como si estuvieran hechos de papel translúcido.
–Vamos, mamá –dijo suavemente– Vamos a casa, que ya se está haciendo tarde.
Caminaron en silencio por el sendero de vuelta al rancho. Ramón mantenía su paso lento para no agotarla, aunque su paciencia se encontraba ya casi agotada. Había días en los que todo lo que quería hacer era subirse a su camioneta e irse a la mierda. Y dejarla ahí, en su mundo fragmentado, sin tener que lidiar con la angustia constante de ver cómo la mujer que lo había criado y protegido se iba desvaneciendo poco a poco frente suyo. Pero siempre volvía. Porque ella era su madre, y no podía dejarla.
–¿Te acordás de la fiesta en la escuela? –le preguntó Delia de repente, rompiendo el silencio con un brillo en los ojos– Te pusieron una corbata tan fea... pero vos estabas tan lindo. Tan chiquito...
Ramón sonrió, aunque sabía que no recordaba el evento correctamente. Esa historia no era suya, sino de su hermano mayor, ya fallecido. Pero tampoco importaba, al menos estaba hablando de algo bueno.
–Sí, mami –dijo sin corregirla– Me acuerdo.
Llegaron al rancho, y Ramón la guió hacia la silla de mimbre que estaba en la entrada. Se sentó con un suspiro, mientras el sol comenzaba a hundirse en el horizonte.
–Que hermoso, ¿no? —dijo ella, mirando el cielo con cierta paz reflejada en su rostro– Este cielo siempre ha sido tan... tan bonito.
Ramón asintió en silencio, sentándose a su lado.
Por un momento, parecía que todo estaba bien. Que ella lo recordaba, y que él no se sentía tan solo. Pero sabía que esa calma era pasajera, que en cualquier momento su madre podría volver a confundirse, a perderse en sus propios recuerdos. Sabía que la situación solo iba a empeorar, y la idea de tener que llevarla a una residencia para mayores lo atormentaba, no quería hacerlo, pero cada día era más evidente que ella ya no podía vivir sola en el rancho. Y él tampoco podía estar allí todo el tiempo.
–Ramón... –dijo ella de repente, volviendo a mirarlo– ¿Dónde está tu papá?
La paz se desvaneció, como siempre, y Ramón cerró los ojos, tomándose un segundo para reunir fuerzas antes de responder otra vez.
–No está, mami... ya no está. Delia asintió lentamente, y el silencio volvió a caer entre ellos mientras la última luz del día se apagaba.
felicidades a estados unidos ya no son el país con gente mas pelotuda de mierda del mundo
Decadencia del periodismo
En un mundo donde la información debería ser sinónimo de conocimiento, de reflexión y de compromiso con la verdad, nos encontramos, en cambio, sumergidos en una era donde lo que prima es el espectáculo, la frivolidad y la desensibilización masiva.
Las generaciones jóvenes —entre las cuales me incluyo— hemos crecido en un ambiente mediático que privilegia el entretenimiento sobre la educación, el escándalo sobre el análisis, y la instantaneidad vacía sobre la profundidad.
¿Dónde quedó aquel periodismo que, hasta la década de los ochenta, era considerado un pilar fundamental de las sociedades democráticas? ¿Qué pasó con esos comunicadores que no solo informaban, sino que también educaban, cuestionaban y desafiaban al poder? Hoy, en 2025, vivimos las consecuencias de haber permitido que el periodismo se convirtiera en un mero aparato de distracción.
Y sí, es nuestra culpa también, porque mientras nos reímos con memes, compartimos titulares sensacionalistas y normalizamos que un presidente como Donald Trump o Javier Milei sean tratados como personajes de reality antes que como figuras políticas serias, estamos avalando la degradación del debate público.
Mario Vargas Llosa, premio Nobel peruano, ya nos advirtió hace años: hemos entrado en la civilización del espectáculo, un mundo donde "divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal". Y los medios de comunicación, lejos de resistirse, se han plegado a esta lógica.
¿Qué vemos hoy en los noticieros, en los portales digitales, en las redes sociales?
Vedetismo: Periodistas que son más influencers que profesionales, más preocupados por su imagen que por la rigurosidad de su trabajo.
Amarillismo: Noticias que priorizan el morbo, el drama y la exageración antes que los hechos.
Superficialidad: Análisis políticos reducidos a eslóganes, debates convertidos en peleas de Twitter.
Espectacularización de la tragedia: Guerras, genocidios y crisis humanitarias presentadas como un show más, con música dramática y gráficos impactantes, pero sin contexto, sin historia, sin responsabilidad.
Ya nadie se escandaliza por lo que debería escandalizarnos. Los crímenes de lesa humanidad en Siria, Ucrania, Sudán, Estados Unidos, Burundi, El Salvador, Cuba, Haití, Venezuela, Colombia, México, Nigeria, Guatemala, Amazonas, Afganistán son apenas un titular fugaz, un "otra vez lo mismo", mientras que el verdadero poder detrás de estos conflictos —Estados Unidos, Europa, las potencias que históricamente han explotado, colonizado y oprimido— sigue operando impunemente, camuflado bajo el discurso de la "democracia" y la "libertad".
El exceso de estímulos violentos, la saturación de imágenes brutales y la banalización del sufrimiento han logrado lo que ningún régimen autoritario pudo hasta ahora: anestesiarnos.
Las guerras ya no son una prioridad informativa, a menos que haya un drone filmando explosiones en tiempo real.
Los genocidios dejaron de ser primicias, porque "la audiencia no quiere ver cosas tristes".
La política se convirtió en un circo, donde lo importante no son las ideas, sino los insultos virales, los gestos exagerados, los tuits incendiarios.
Y así, mientras los medios nos entretienen con polémicas estériles, con chismes de famosos, con debates vacíos, el poder real sigue actuando sin oposición, sin periodismo que lo cuestione, sin ciudadanos suficientemente informados para exigirle cuentas.
Nos han hecho creer que, porque hoy todos podemos publicar un tweet, un reel o un blog, somos más libres que nunca. Pero ¿de qué sirve tanta voz si ninguna escucha? ¿De qué sirve tanta información si la mayoría es basura, ruido, distracción?
Las redes sociales, en lugar de ser un espacio de debate profundo, se han convertido en una feria de egos, donde lo que importa es quién grita más fuerte, quién tiene el chiste más ácido, quién viraliza primero. Y los medios tradicionales, en lugar de corregir este rumbo, lo han empeorado, adoptando la lógica del click, del like, del share. El mundo no necesita más animadores del espectáculo, necesita cronistas de la realidad...
Investiguen, no se conformen con repetir press releases.
Contextualicen, porque una noticia sin historia es solo un pedazo de información muerta.
Eduquen, porque el periodismo no es solo contar lo que pasa, sino explicar por qué pasa.
Incomoden, porque si su trabajo no molesta a alguien, probablemente no estén haciendo bien su trabajo.
che ustedes se dan cuenta que se lo llevaron en cana a grabois sin ningún tipo de fundamento ni orden judicial y sin decir a dónde y todo el mundo está bien calladito?
what’s it called when you’re so disconnected from reality that cold water doesn’t feel like anything and you can barely taste food anymore
Esta semana no paró de meterme mil quinientas piñas.
Primero mi hermana se va, y la empecé a extrañar.
Luego pierdo un cliente xq se lo llevaron literalmente al campo.
Me estafan 4 tipos que antes intentaron persuadirme de meterme en una van (ni en pedo), y quedé sin 6mil pesos mexicanos que serían como 350mil pesos argentinos.
Hicieron una denuncia al edificio donde vivo, y dicen de clausurarlo, cosa que me estresó aún más.
Una de las chicas piensa que estoy beneficiando a la otra, pero a ambas les ofrecí extender y ya no sé cómo o qué decirle para que no se ofenda o piense otra cosa xq la re quiero.
Hace 5min me acaban de avisar que no voy a tener a otro cliente hasta el principios de Junio.
Para colmo que me estafaron y quede sin dinero, los clientes con los que iba a poder recuperarlo se fueron a la bosta.
Simplemente es una mala semana, es Jueves, ya va a acabar.
Periodismo algorítmico ¿Quién controla lo que leemos?
Los algoritmos dejaron de ser simples líneas de código para convertirse en editores invisibles que deciden qué noticias consumimos, qué ideas se viralizan y, en última instancia, cómo entendemos la realidad. Plataformas como Google, Meta y X priorizan contenidos que generan engagement -ira, polarización, falsas esperanzas- porque así se llenan los bolsillos. Pero detrás de esa supuesta "neutralidad tecnológica" se esconde una máquina de adoctrinamiento al servicio de los intereses de los millonarios de derecha. Su objetivo nunca fue informar, sino disciplinar.
Cuando cambié mi género en redes sociales, viví en carne propia cómo el algoritmo muta radicalmente según tu género asignado. De la noche a la mañana, mi feed se llenó de videos de "macho alfa", "cómo hacerte millonario" y el peligrosísimo consejo de "no vayas a terapia, ve al gym y lee libros de autoayuda". Lo más alarmante: es que este mismo contenido que me empezaron a recomendar como adulto, es el mismo que el algoritmo impone a niños de apenas 12 o 14 años desde que marcan "hombre" en sus perfiles. No es casualidad: es un programa de adoctrinamiento temprano.
Esto no es teoría conspirativa: es el capitalismo digital en su fase más cruda. Los algoritmos moldean ideologías, especialmente en jóvenes varones vulnerables, empujándolos hacia un discurso que santifica a los ultrarricos, demoniza la lucha social y vende el cuento chino de la meritocracia. ¿Casualidad que figuras como Elon Musk o nuestro Javier Milei sean promovidos como "héroes" en redes? El algoritmo los necesita para mantener viva la fantasía de que, si te rompés el lomo, vos también podés ser magnate. Cuando en la realidad, ese sueño es estadísticamente imposible -y el algoritmo lo sabe mejor que nadie.
¿Vos elegiste realmente tu última opinión política? ¿O fue el algoritmo que, escaneando tu edad, género y frustraciones, te llenó el feed de videos libertarios repitiendo que los impuestos son un robo y los sindicatos una plaga? Si sos un pibe de entre 14 y 35 años, las redes ya te tienen fichado: te van a saturar con memes de "emprendedores", streamers machirulos y noticias truchas sobre "vagos que viven de planes". El mensaje es claro: "Vos no sos pobre por un sistema desigual, sos pobre porque no te esforzás lo suficiente. Pero si seguís a estos gurús, algún día vas a ser como ellos". Pura mentira diseñada para que defiendas a los mismos que te están cagando.
Para empezar, las big techs juran que sus algoritmos solo reflejan nuestras preferencias. Pero en realidad son cámaras de eco diseñadas para engancharnos, sin importar el costo social. The Wall Street Journal demostró en 2021 que YouTube, incluso cuando un usuario solo miraba videos de juegos, empezaba a recomendar contenido de derecha radical en apenas dos días. (YouTube’s Search Algorithm Directs Viewers to False and Sexualized Videos, Study Finds - WSJ)
La verdad es que el algoritmo no es neutral: está programado para explotar nuestros sesgos. Si sos un pibe, te va a identificar las frustraciones laborales o afectivas y te va a ofrecer "soluciones" fáciles: echarle la culpa a las feministas, a los migrantes o a las "élites culturales". La neutralidad tecnológica es verso: lo que venden como libertad de elección es en realidad un menú controlado por los amos de Silicon Valley.
Por otro lado, las redes santifican a los "self-made billionaires" como Musk o Bezos, ocultando que sus fortunas vienen de herencias, subsidios estatales y explotación laboral. El algoritmo transforma la desigualdad sistémica en fracaso personal. Te llena la cabeza con historias de "emprendedores que lo lograron solos", pero omite cuidadosamente que el 99% nunca tendrá acceso al capital inicial, los contactos o las condiciones laborales dignas.
La meritocracia es el relato que necesitan los ultrarricos para justificar sus privilegios. Si no triunfaste, el problema sos vos… nunca el sistema. Mientras tanto, el 1% más rico acapara casi la mitad de la riqueza mundial, pero eso no aparece en tu feed de Instagram.
Entonces he aquí el problema, las plataformas prometen que "todos tienen voz", pero en realidad concentran el poder en menos manos. Los medios independientes se ahogan en el mar del SEO, mientras los contenidos pagados por las élites dominan los feeds. En X (ex-Twitter), las cuentas verificadas (que pagan) tienen prioridad en el algoritmo, silenciando voces críticas sin recursos.
¿En serio creemos que "todos tienen voz" cuando un meme de Musk llega a 10 millones de usuarios, pero un hilo sobre derechos laborales desaparece misteriosamente? El algoritmo no premia la verdad ni la calidad: premia a quien paga. La única democracia que existe es la del billete.
La pregunta urgente ya no es si los algoritmos controlan lo que leemos -eso es un hecho-, sino qué vamos a hacer para recuperar nuestro derecho a pensar. ¿Vamos a seguir siendo consumidores pasivos de esta máquina que nos programa para defender a nuestros propios explotadores? ¿O vamos a construir alternativas que rompan este circuito perverso?
La resistencia empieza con gestos simples: cuestionar cada contenido que el algoritmo nos impone, buscar fuentes fuera de la burbuja y, sobre todo, recordar que ninguna inteligencia artificial puede reemplazar el pensamiento crítico humano. El futuro de la información todavía está por escribirse, pero si no nos ponemos las pilas, otros lo van a escribir por nosotros.
¿Cuántas de tus ideas son realmente tuyas… y cuántas fueron plantadas ahí por un algoritmo que conoce tus debilidades mejor que vos mismo?
¿Cuántos adolescentes están siendo arrastrados hoy mismo por este torbellino de contenido tóxico sin siquiera darse cuenta?
¿Cuántas identidades se están construyendo sobre los espejismos que venden estos algoritmos? Mi experiencia como hombre trans revela lo que pocos quieren ver: las redes no solo reflejan prejuicios, los fabrican sistemáticamente.
viva la libertad !!! (con milicos en la calle y la prensa amiga operando una buena propaganda pro-yuta. )
mi teoria (y dios quiera que no sea tan asi) es que van a tratar de meter 2 ideas en los discursos sociales hegemonicos/gorilas:
lo primero es que no hubo represion porque, citando a un gorila de tn "no hubo lumpenaje" en la marcha. los medios amigos del gobierno tiraron mil veces esa idea, tenian ganas de decir que no hubieron "negros de mierda" pero dijeron "violentos" y "barras". estan un poco avalando implicitamente esto:
en consecuencia a esto, mucha propaganda pro-yuta, mucho mostrar a la cana portandose bien paraditos quietos ordenaditos, distinto a la vez pasada que habia mucho metraje de canas reprimiendo. (unas de las tomas aereas de lo que hicieron con grillo, es propiedad de TN.)
parentesis necesario para mencionar que el ciudadano argentino de bien esta mas cerca de ser negro de mierda que de ser empresario beneficiado por el neoliberalismo. a no comprar con esos discursos de sociedad y barbarie. a no comprar con que hay militantes civilizados y militantes barbaros.
lo segundo, es el tema de cantidad de milicos en la calle. a las 4 se hablaba en TN y en A24 de entre 600 y 1000 milicos, a las 6 ya tiraron cifras de 2000 o 3000, LN+ desde el principio hablo de 2000, por alguna razon ma tarde dijeron 1000 y despues de nuevo 2000 y 3000. fueron tirando esa data a medida que iba terminando la protesta, que hasta ahora 6.45 pm parece que estuvo dentro de todo tranqui.
ojo con que metan esa idea de que tiene que haber mucho milico en la calle para que no se vaya al carajo una protesta. ojo con que normalicen los milicos controlando, grabando y haciendo inteligencia en espacios publicos como estaciones de transporte. tambien en TN, LN+ y A24 estuvieron muy reiterativos con mencionar que la justicia estaba supervisando la marcha.
y hago el parentesis de que hubieron protestas tranquilas donde los medios no le pusieron tanta onda a operar asi: la asamblea antifascista y el 8m como ejemplos.
muchisimo discurso gorila sobre que los zurdos y los peronistas se estan apropiando de la movilizacion de los jubilados, de que la estan instrumentalizando para desestabilizar al gobierno.
en A24 estan hablando de que habia gente con mascaras y escudos que seguramente se estaban preparando para hacer cosas violentas.
en LN+ avalan los controles y los mensajes en la via publica.
en todos los canales mostraban en simultaneo con la transmisión en vivo de la marcha, que ya esta detenido un hincha que quemó el patrullero plantado se la side.
le estan cuidando el culo al gobierno y a su uso de las fuerzas armadas. estan tratando de corregir los abusos del miércoles pasado y tratando de tapar todo lo que se cuestiona de este tipo de operativos represivos.
si yo lo vi ustedes tambien
If you want to know what's up in Argentina:
We had mass mobilizations yesterday. Football fan groups joined retirees for their weekly protest against Milei’s pension cuts, which have plunged the elderly into poverty. The goverment decided to put on a mass police operation that actively shot ELDERLY PEOPLE, JOURNALISTS and illegally detained 200 people without stating motive, time, hour, even name, including a 12 year old boy who was just passing by.
In the meantime, Congress ilegally stopped a session that was going to strip operative powers from the president as soon as quorum was met due to ''a disagreement''. The president of Congress, Martin Menem, simply left and stopped the session that should have happened.
Today, the Security Minister justified yesterday's events and said she was going to intervene with the judge that contradicted the detentions since ''they were terrorists''.
A journalist was shot in the head by the police, which she justified claiming he was ''an activist'. He's currently fighting for his life. An 87 year old woman has head traumatism due to being shoved by a policeman.
Below are videos from yesterday - you can see the police aiming the guns at old women, people being rounded up and the journalist getting shot.
cannot even do this anymore this is like when you get a call from school because the little brother you never chose to have did something so colosally stupid it's gonna take the whole family name through the mud