Seguramente, debido a mi nulo bagaje en la lengua helénica, sea el menos indicado para redactar una entrada sobre un recurso en griego. Aún así, voy a intentarlo.
Como bien indica su nombre DGE en línea es un diccionario bilingüe digital griego-español en linea. Pese a estar en fase de recopilación, las taréas lexicográicas llevan su tiempo, ya cuenta con “[…] cerca de 60.000 entradas y…
Antes de comenzar me gustaría aclarar que esta entrada es aplicable para aquellos que realicen una actividad profesional de forma esporádica y no como su actividad profesional diaria. Además, aclarar que lo aquí recogido es válido a partir de Julio de 2015 y hasta que la legislación vuelva a cambiar, por lo que no me puedo responsabilizar de las acciones de cada uno si resulta que el período de lectura de esta entrada corresponde a uno en el que ya ha cambiado la legislación.
A raíz de una conversación con un amigo que está intentado abrirse camino como profesional y que aún no tiene una cartera de clientes estable, surgió la duda de si era posible emitir una factura válida (que refleje las retenciones de IVA y la de IRPF) sin estar dado de alta de autónomo, y la respuesta corta es sí. Aunque obviamente hay que matizar.
Al contrario de lo que leí en muchos sitios especializados, a los que recurrí para evitar perderme en el mundo de los BOE, si uno desea declarar el IVA y el IRPF de una actividad profesional eventual, es posible emitir una factura válida sin necesidad de pagar cuota de autónomo de ningún tipo. Recalcar llegados a este punto que esta información la obtuve en las oficinas de la Agencia Tributaria, de las dos funcionarias que me atendieron.
Hecha la aclaración del párrafo anterior, hay que aclarar que una cosa es dar de alta la actividad profesional en la Agencia Tributaria (Hacienda de toda la vida), y otra muy distinta es darse de alta de autónomo en la Seguridad Social. Dar de alta o de la actividad profesional eventual en la Agencia Tributaria, es un proceso que no conlleva desembolso económico alguno. Mientras que darse de alta en la seguridad social sí va a conllevar un desembolso económico que dependiendo del caso varía entre los 53,24 euros y 264,44 euros al mes. En el caso que nos ocupa no es demasiado interesante darse de alta en la seguridad social ya que solo se pretende declarar una factura y no sabemos cuánto tiempo pasará hasta el próximo encargo, ya que la actividad profesional a declarar no es la habitual.
Uno de los beneficios más interesantes es que si se trata de un autónomo nuevo, se puede optar a una retención reducida del IRPF del 7% (desde Julio de 2015) durante el año del alta nueva y los dos siguientes. Esto nos obliga a comunicar a los clientes a los que les realicemos una factura a enviarles un escrito firmado comunicándoles dicha situación, y estos clientes esporádicos tienen la obligación de guardar dicho escrito.
Al ir a las oficinas de la Agencia Tributaria a informarme, me comunicaron que, al tratarse de una actividad eventual, solo es necesario dar de alta la actividad profesional en Hacienda mediante el modelo 037 (el epígrafe depende de la actividad a realizar) y luego, una vez finalizada la prestación de la actividad profesional, acudir de nuevo a dar de baja dicha actividad con el mismo modelo de formulario. Conviene guardar a buen recaudo las copias de los formularios que rellenaremos, y el rendimiento de actividad (el registro en el que se reflejan los gastos ocasionados por el desarrollo de la actividad que se dio de alta, así como el valor nominal de la factura emitida, y una copia de esta) en caso de inspección. Una vez dada de alta la actividad, el CIF que emplearemos no es otro que nuestro número de NIF (el DNI).
Más adelante, tendremos que presentar la declaración del IVA recaudado en el siguiente trimestre mediante el modelo 303 que es el pertinente a la autoliquidación del IVA trimestral, y en enero del año siguiente (entre el 1 y el 30) presentaremos el modelo 390 para la Declaración del Resumen Anual del IVA. Este último trámite es posible realizarlo en línea siempre y cuando se tenga un certificado digital válido, el PIN de nuestro DNI, o un DNI electrónico activado y un lector de DNI electrónico.
Cómo minimizar el impacto del Síndrome Visual Informático
El síndrome visual informático (SVI), es por resumirlo mucho, la recopilación de ciertos síntomas oculares como: fatiga, visión borrosa de lejos y/o cerca, visión doble, dolores de cabeza, ojos, cuello y espalda, picor de ojos, sequedad o irritación ocular, intolerancia a las lentillas, hipersensibilidad a la luz, etc. Todos estos síntomas derivan del uso diario prolongado de pantallas modernas (ordenadores, televisores, teléfonos móviles, tabletas, etc.).
Ahora que ya sabemos lo que es, ¿cómo lo combatimos? . Lo primero es hacer uso de la inglesa regla del 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar a un objeto a 20 piés [6 metros], durante 20 segundos), tener en cuenta estos intervalos de tiempo es complicado cuando estamos muy centrados en una tarea sea del tipo que sea, por lo que podemos hacer uso de un par de aplicaciones que controlarán dichos tiempos por nosotros. Basadas en web tenemos unas cuantas pero personalmente me quedo con Protect Your Vision, y en cuanto a Android (no he investigado otras plataformas móviles) la mejor es 20-20-20. Otro paso a tener en cuenta es la regulación del brillo de la pantalla en función de la luz ambiental, a más luz ambiental más brillo, a menos luz menos brillo, siempre procurando tener el brillo al mínimo necesario. En este aspecto tengo que hacer hincapié en que la aplicación FLUX no sirve de nada, lo siento pero es así, lo que hace es regular el brillo de la pantalla en función de la hora del día, pero lo que no tiene en cuenta son las condiciones atmosféricas en tiempo real (por lo que a las 11 de un día de agosto despejado y soleado, te dará el mismo brillo que a las 11 de un día de marzo plomizo y lluvioso) y tampoco la iluminación (cantidad, no tipo) de la sala en la que nos encontremos en cada momento.
Y hasta aquí los métodos gratuitos de prevención y mejora parcial, ahora vamos a ver qué pasa si queremos ir un paso más allá. Tras mucha investigación sobre el tema de lentes tintadas amarillas y demás me sugirieron que me documentase en la página de las lentes CSR de la doctora Celia Sánchez-Ramos. Al acabar de leer sus artículos y la tesis doctoral que escribió, así como otras tesis sobre el SVI, me convencí de que esta es la solución más efectiva. La cuestión entonces radicaba en poder probar un sistema de lentes tintadas amarillas con su antirreflejante para así poder decidir si me merecía la pena hacer dicha inversión o no. Después de una visita a mi oculista este me dejó unas gafas «cover» para probar la tecnología CSR durante una semana. La conclusión es que sí que funcionan, y muy bien; mi único inconveniente es que el peso combinado de mis gafas y las de «cover» me hacían daño en el puente nasal.
¿QUÉ SON LAS GAFAS GUNNAR OPTIKS?
Probada la tecnología quedaba evaluar las diferentes ofertas; al final, tras leer muchos análisis del producto, basándome en la relación calidad-precio, y debido a mi inexistente hipermetropía opté por unas gafas sin graduar Gunnar Optiks cuyo fabricante en su estrategia de «marketing» anuncia como gafas para jugadores o «gamers».
Antes de entrar en materia, decir que el fabricante tiene su versión Rx de sus modelos, y estas son graduadas según las especificaciones de cada cliente. Las gafas aunque parezcan una venta de humo completa, no tienen nada que envidiarle a las CSR fabricadas por Prats, es más, las lentes de las Gunnar Optiks son de cristal y las fabrica Carl Zeiss que tiene décadas de experiencia acumulada en la fabricación de ópticas fotográficas de gran calidad y renombre.
Llevo usando el modelo Vayper Onyx unos meses a diario cuando me pongo delante del ordenador, y no podría estar más contento; las mías las compré de segunda mano por Amazon, y la verdad es que son una maravilla. No he tenido problemas relacionados con el SVI desde que empecé a usarlas, y teniendo en cuenta que me han costado solo 37€ y son de gran calidad, me atrevo a recomendárselas a cualquiera que esté planteándose la compra de este tipo de equipamiento para pasar largas jornadas delante de una pantalla, ya sea jugando o trabajando. La forma en la que hacen su trabajo es aparentemente sencilla, aúnan un filtro antirreflejante y el tinte amarillo (que obviamente es un contra para aquellos que trabajen con la precisión de los colores) que se puede apreciar que absorbe el espectro de luz azul-violeta que es el causante del VSI, y que se ha demostrado que es un 60% más eficiente que las lentes con el recubrimiento antirreflejante pero sin tintar. Además, estas gafas se curvan siguiendo la curvatura natural del rostro para retener mejor la humedad de los ojos y así ayudar a prevenir su sequedad.
En definitiva, este tipo de lentes funciona, y no lo digo yo, si os documentáis a fondo y de forma concienzuda encontraréis que a lo mejor (y esta cifra la pongo sin haberme topado con ningún caso) el 5% de los que lo han probado no ha acabado satisfechos. Mi experiencia personal: tengo unas gafas que pienso seguir usando mientras me duren, y cuando dejen de durar, me haré con otras.
Wikipedia como herramienta documental para traductores, ¿sí o no?
Desde hace mucho existe la controversia entre si los traductores debemos o no fiarnos de Wikipedia a la hora de documentarnos al realizar una traducción (especialmente si esta es para un cliente). Hoy pretendo abordar el tema desde un punto de vista realista, y sincero, y espero que no me cueste la credibilidad de mi profesor y amigo José A. Senso.
Volviendo al tema central de esta entrada la respuesta es sencilla, sí pero no. Una de las características de Wikipedia más útiles para un traductor es que en muchas ocasiones las entradas están en varias lenguas, esto podemos aprovecharlo para conseguir posibles traducciones de un término que nos resulte nuevo y que del que por tanto no conozcamos un equivalente en nuestra lengua meta. Dicho esto, recomiendo encarecidamente que tras conseguir un posible equivalente lo tomemos como eso, un «supuesto» equivalente y contrastemos con un diccionario monolingüe. Si el diccionario monolingüe nos da una definición que se adapta a aquello que nos requiere la traducción estaremos ante un punto de partida aceptable.
Recordemos que los artículos de Wikipedia los redactan personas que no tienen ni una formación académica ni una experiencia profesional contrastada (nadie en Wikipedia se toma la molestia de investigar a los autores de las entradas para contrastar su conocimiento sobre el tema del que versa su artículo) en el campo del que versan los artículos, es decir no sabemos si son autoridades en aquello que están redactando. Debido a esto debemos desconfiar del contenido del artículo, por muy tentador que sea dejarse llevar y creerlo de cara a documentarnos para nuestra traducción. Debido a lo ya mencionado no puedo aconsejar a nadie que se deje guiar por Wikipedia para conseguir un contexto para su traducción.
Espero que esta entrada sirva para poner un poco de perspectiva en toda esta discusión respecto a Wikipedia para traductores, y que haya sido útil.
Hace ya algún tiempo escribí una entrada sobre el por qué de que montase mi página web en Dropbox, y en ella prometí que haría una entrada en la que contaría cómo lo había hecho. Aquí os la traigo.
Método de redirección del dominio.
Primero la lista de lo que vamos a necesitar:
Una cuenta de Dropbox.
La carpeta Public en nuestra cuenta de Dropbox (si esta carpeta no existe en vuestra cuenta, es porque la creásteis después de que dicha carpeta pasase a formar parte de las cuentas premimum, no podéis crearla vosotros [no con los mismos permismos]).
Una plantilla de sitios web html.
Sublimetext o Notepad++ para editar el código de la página.
Conocimientos de html y css.
Un dominio propio, que permita redirigir DNS.
Listados los componentesel proceso es muy sencillo. Todo lo que tenemos que hacer es descargarnos nuestra plantilla html, editarla a nuestro gusto, y una vez la tengamos terminada de adaptar, la almacenamos en la carpeta Public.
Al hacer solicitar el enlace público, ya tendremos nuestra dirección web, pero no queda muy bien que aparezca el dominio de Dropbox. Para enmascarar la url pública contrataremos un dominio (personalmente opté por una oferta de Godaddy que me dió 3 años de dominio por un total de 20€) que nos dé la opción de redireccionar DNS con enmascaramiento, y de esta forma tendréis vuestra propia URL en vuestra «web-dropbox».
En resumen:
Descargad una plantilla html (a poder ser de tipo «responsive»).
Personalizadla al gusto con uno de los editores ya mencionados..
Almacenadla en vuestra carpeta Public de Dropbox.
Redirigid, con enmascaramiento, vuestro dominio a la dirección pública de vuestro archivo web en Dropbox.
Eso es todo de momento. Espero que os haya servido de ayuda esta entrada.
«Aligerar» una imagen sacrificando muy poca calidad
No es rara la situación en la que necesitamos subir una imágen a la red de redes pero resulta que o el sitio web tiene límites en cuanto al tamaño de la imagen (resolución) o en cuanto al peso/tamaño del archivo de la imagen en sí. En estos casos debemos saber cómo tratar la imagen para poder ajustarnos a los criterios del sitio web en cuestión. Y esto es lo que veremos en este tutorial.
Hoy en día cada vez es más fácil hacer fotografías y subirlas a la red, pero lo que muchos no saben es que a mayor número de megapíxeles mayor será el tamaño de la imagen (que no necesariamente mejor calidad de imagen, de hecho muchas veces es una asociación de ideas contraproducente y una maniobra publicitaria). Hoy por hoy cualquier teléfono móvil tiene una resolución de más de 6 megapíxeles y eso suele dar unas imágenes de (lo que siguen son valores aproximados) 3000 píxeles (de ancho) x 2000 píxeles (de alto). Dependiendo de la concentración de píxeles por centímetro cuadrado, saldría una imagen más o menos grande, pero baste decir que fácilmente saldría una imagen tamaño folio y seguramente el archivo permitiría una impresión mucho mayor sin forzar a la impresora a adaptar el tamaño. Por desgracia eso no quiere decir que la calidad de la imagen sea buena, pero de eso hablaré en otra entrada en el blog.
Sabiendo esto, ¿qué más me da lo grande que sean si no voy a imprimir las imágenes que he subido? Bueno, pues para empezar cuanto más grandes sean las imágenes, más tiempo le costará a cualquier navegador cargar las páginas de nuestro sitio web. Entonces, ¿qué es lo óptimo para la red? La respuesta a esa pregunta es una muy personal que doy en base a mi experiencia, a mí me gustan los siguientes parámetros:
600 píxeles por pulgada. Es una buena concentración de píxeles y de esta forma se consigue una mejor resolución. Atención cuanto mayor sea el tamaño de la imagen, mayor tendrá que ser la concentración de píxeles por pulgada, a menos que queramos acabar con una imagen de estilo «Minecraft».
1080 píxeles de lado máximo (dependiendo de si la imagen es horizontal o vertical, su lado más grande sera de 1080 píxeles). 1080 ya se considera alta definición.
Péso máximo del archivo 1 Mega Byte.
Formato JPEG para el guardado del archivo, porque raro es el servicio web que no lo soporta.
Bien, sabiendo esto vamos a ver como lograr estas medidas para así sacarle el mejor partido a nuestras imágenes sin tener que preocuparnos demasiado de la perdida de calidad.
En primer lugar necesitamos un software de rotoque infográfico, en este caso vamos a utilizar Gimp 2.8 para ello. Gimp es un software de procesado de imágenes en opensource, lo que lo hace gratuito, que cumple perfectamente con lo que necesitamos. Para que nos entendamos es un Photoshop gratuito, puede que un pelín menos potente, pero eso, muy poco menos potente.
Para descargarlo iremos a Gimp.org y en el botón de descargas («Download») que aparece en la portada del sitio haremos clic.
Tras hacer clic en esa imagen se nos abrirá la página de descargas, en ella haremos clic sobre el enlace de descarga de Gimp.
Una vez descargado, procederemos a instalar y a abrir Gimp.
Una vez abierto Gimp, estos son los pasos a seguir para realizar el proceso de compresión:
Haremos clic en el menú «Archivo» y luego sobre «Abrir».
Buscaremos nuestra imagen, la seleccionaremos, y le daremos al botón «Abrir».
Iremos al menú Imagen, y haremos clic sobre «Escalar la imagen».
Estamos a mitad de camino, debería habérsenos abierto un cuadro de diálogo como el que se ve en la siguiente imagen, los números puede que no coincidan ahora, no pasa nada. Lo importante es hacer que coincidan luego.
Ahora vamos a proceder a hacer los cambios oportunos:
Teniendo el símbolo de la cadena unido, seleccionaremos la «Resolución X» y la subiremos a 600 píxeles/in.
Seleccionaremos en este caso, por ser el valor más alto, la altura y la pondremos a 1080 px (píxeles). Es muy importante que el simbolo de la cadena esté unido y no separado, esto cambiará automáticamente el otro valor para que se mantengan las proporciones.
Le damos a «Escalar».
Vamos al menú «Archivo» y seleccionamos «Exportar».
Seleccionamos la carpeta de destino de nuestra imágen y nombramos el archivo según queramos, pero siempre asegurándonos de escribir .jpg justo después del nombre deseado.
Seleccionaremos la casilla «Mostrar vista previa en la ventana de la imagen», esto nos mostrará el tamaño del archivo una vez guardado.
Y por último seleccionamos una calidad entre 90 y 100 según el tamaño que nos acabe quedando.
Y listo, a continuación podréis ver, haciendo clic sobre las imágenes, el antes y el después del tratamiento. La primera es el antes y la segunda el después.
Antes del procesado.
Después del procesado.
Pues esto es todo, espero que os haya resultado útil y que lo disfrutéis.
Bienvenidos a un nuevo tutorial en Christian, el traductor de TranslateDesign. Recientemente me ha sucedido que me olvidé una memoria usb (de ahora en adelante pen en alusión a pendrive) conectada en un ordenador de una facultad de Génova. Esto no sería mayor problema de no ser porque dicho pen contenía una gran cantidad de datos personales sin encriptar al alcance de cualquiera que lo encontrase. Al darme cuenta al día siguiente corrí a ver si había suerte y alguien que lo hubiese encontrado lo había dejado en conserjería, tuve suerte. Pero este hecho me hizo pensar en que debería encriptar mi pendrive, así que me puse a investigar, y como fruto de dicha investigación encontré un tutorial en esta página
. A continuación voy a hacer un tutorial que va a ser una pequeña mezcla del texto (traducido, que para eso estamos) de la web anteriormente mencionada y de creación propia.
Para ello hablaremos de FreeOTFE Explorer.
En el mundo de la encriptación se barajan muchos nombres y con razón, pero en especial el que más resuena es el de TrueCrypt.
TrueCrypt es una herramienta de encriptación tremendamente potente, que permite hacer mil maravillas, pero tiene un gran inconveniente. Su punto flaco es que para hacer uso de TrueCrypt debemos tener permisos de administración en el equipo en el que nos encontramos. Parece no ser mayor problema, pero lo es si por ejemplo queremos utilizar un ordenador público, en una universidad, una biblioteca, o similar.
Para salvar este obstáculo, tenemos FreeOTFE Explorer, para el que solo necesitaremos permisos de administrador al instalarlo en nuestro ordenador (nunca instaléis el programa directamente en el pen). Su limitación, solo funciona con equipos windows.
El primer paso es descargarse el programa e instalarlo. Podéis descargarlo desde este enlace.
Tras la instalación, solo tenéis que iniciar el programa y seguir los pasos que veréis en las capturas de pantalla(podéis verlas más grandes si hacéis clic sobre ellas). Son tan descriptivas, que me voy a limitar a comentar solo aquellas que requieran alguna aclaración concreta.
Tras la última captura, encontraréis un par de avisos importantes, respetadlos para evitar posibles pérdidas de datos.
Img. 1
Img. 2
En esta imagen (img. 2) podemos ver que al copiar el programa al pen podemos configurarlo para que se auto inice al conectarlo a un puerto USB. Yo he preferido no hacerlo, porque la gran ventaja de este proceso es que crea una partición en el pendrive que permanece invisible hasta que se monta (se carga) con ayuda del programa. Ta sabéis "ojos que no ven, tentación que se evita". Además he marcado que archivo autorun.inf esté oculto, y esto se debe a exáctamente lo mismo, si no saben que está ahí no lo buscarán.
Img. 3
A partir de la imagen 3 comenzamos la creación de la partición encriptada. Siguiendo los pasos descritos a continuación, no deberíamos tener ningún problema.
Img. 4
Img. 5
Como se puede ver la ruta de guardad del archivo .vol es un poco especial, y es que esos archivos sí que se verán en el pen, así que prefiero ponerles nombres que asusten para disuadir a los curiosos.
Img. 6
No os dejéis asustar por el término megaocteto, es solo otra forma de denominar al megabyte.
Img. 7
Img. 8
Img. 9
En esta última imagen tendréis que introducir la contraseña que deseáis y confirmarla. Una vez hecho esto, el programa os permitirá darle a Terminar y se creará la partición. Una vez finalizada la creación, volveréis al programa y podréis ver allí la partición creada, debeis hacer clic derecho sobre ella y darle a formatar (no me he dejado la e, es que lo pone así). Hecho esto ya tenéis vuestra partición lista para empezar a introducir vuestros archivos.
Atención
En la Img. 1 pueden verse los botones, Montar el archivo, Montar la partición, Desmontar, y Desmontar todo. Primero, siempre, siempre, siempre debe desmontarse el volumen antes de extraer el pen.
Aclarado el tema de desmontar, os explico rápido como montar el volumen.
Iniciamos el programa desde el pen.
Seleccionamos Montar archivo.
Buscamos el archivo .vol que hemos creado al principio y lo abrimos.
Introducimos la contraseña y aceptamos. (no hay que buscar ningún archivo de claves).
Hecho todo esto ya podemos empezar a utlizar nuestra partición oculta y encriptada.
Con esto me despido, y espero que os sea muy útil el tutorial.
Un saludo, y si tenéis alguna duda, planteadla en los comentarios.
Han pasado ya un par de semanas desde el LocJam Granada, pero por fin tengo unos minutos para comentaros qué hicimos por allí.
En resumidas cuentas, así es como LocJam se define a sí mismo «A non-profit videogame translation contest organized by team GLOC, the Localization SIG of the IGDA and the IGDA Japan Chapter.LocJAM is an official IGDA program supported by the IGDA Foundation». O lo que es lo mismo «Es un concurso sin ánimo de lucro organizado por: el equipo Traducción de videojuegos del inglés al italiano (GLOC), el Grupo de Interés Especial de la Asociación Internacional de Desarrolladores de Juegos (IGDA), y el departamento japonés de la Asociación Internacional de Desarrolladores de Juegos. Locjam es un programa oficial que recibe el apoyo de la Fundación Asociación Internacional de Desarrolladores de Juegos».
En definitiva, es un concurso, sin premio económico como indica la parte de sin ánimo de lucro, de localización de videojuegos organizado en conjunto por una serie de asociaciones del gremio. ¿Solo eso?
No. Hay más, mucho más. Además de la competición, se organizaron a nivel internacional una serie de talleres en diferentes ciudades de los diferentes países participantes. En ellos que se habló de diferentes aspectos sobre la industria de los videojuegos, todos ellos relacionados con la vertiente traductora y localizadora de la misma.
Tal y como muestra la fotografía superior, fue más un encuentro entre amigos traductores que un taller ultraformal. Me encantó. :)
Los chicos de Fractal Games presentaron el videojuego que están desarrollando y con el que ganaron la gamejam de Granada Gaming. No dejéis de seguirlos, estos chicos prometen.
Oliver Carreira nos habló de la Localización (l10n) y sus complicaciones.
Curri Barceló se tomó la molestia de aparcar su domingo familiar para darnos una charla via Skype sobre cómo se puede empezar en la Traducción y Localización de videojuegos desde el «beta-testing», y lo que supone este.
Eugenia Arrés (nuestra queridísima «Yeyu» [para los amigos]) no solo se molestó en organizar todo el taller, sino que además nos dio una charla sobre las dificultades de la Traducción y Localización de videojuegos.
Y Juan Entrena nos dio una serie de datos históricos, educativos y económicos muy interesantes sobre la industria de los videojuegos (fotografía de Eugenia Arrés disponible en su sitio web).
Cómo no, aquí podéis vernos a todos los asistentes y casi todos los participantes, faltan los chicos de Fractal Games y Curri, en esta edición 2015 de la LocJam Granada (fotografía de Eugenia Arrés, disponible en su sitio web).
Si queréis saber un poco más sobre lo que se habló y dijo durante el taller no tenéis más que seguir los siguientes enlaces: #locjamgranada, #locjam2, #itranslateworlds, @locjamgranada.
Voy a ser extremadamente breve sobre este asunto. Quiero hacer público esto porque el estado actual del sitio web Aula.Int puede repercutir en mi reputación en lo tocante al diseño y desarrollo web, y me niego a que así sea cuando no he tenido nada que ver.
Tuve noticias hace un par de semanas sobre problemas con el sitio web en cuestión, pero desde la entrega del sitio web ya finalizado en Febrero de 2013, dejé de ser su webmaster y por tanto el responsable del mismo. En esta galería se puede ver el estado en el que quedó a su entrega. Y en este enlace puede verse el estado actual en el que se encuentra.
No voy a cometer la desfachatez de decir que me he prestado velózmente al auxilio del sitio web, sería una falacia de un calibre solo comparables a las promesas electorales. El motivo es bien sencillo, en estos momentos me encuentro embarcado en varios proyectos, tanto personales como profesionales, que no me dejan tiempo para estas labores (de ahí que hasta ahora no haya encontrado el momento de hacer este comunicado), y tampoco se ha solicitado mi ayuda.
Por qué he decidido crear una página web en Dropbox
Hace un par de semanas decidí que ya era hora de montar mi página web, Comes To Translate, pero tras tener un poco de experiencia en el "hosting" de webs por terceros y saber cuánto cuestan decidí probar una alternativa más barata. Decidí alojar mi sitio web en Dropbox.
Las razones fueron bien simples:
El "hosting" cuesta dinero a demás del que ya cuesta el pago de un dominio.
El extra de seguridad anti-hackeos también vale dinero. Dropbox lo regala.
Basta con poner la página web en la carpeta público de Dropbox.
No hace falta ser un gran maestro de la programación.
Con los 2GB. gratuitos iniciales, ampliables invitando a amigos, que trae una cuenta media de Dropbox sobra para montar una web personal.
El único contra que hay es que la página debe ser estática, personalmente y debido el uso que pretendo darle a la mía no es algo que me preocupe lo más mínimo.
Más adelante crearé un tutorial más detallado sobre cómo hacer este proceso y cómo evitar que la url visible de la página sea la de Dropbox.
Google Chrome Portable. ¿Por qué? y ¿cómo? (Tutorial)
El otro día en clase de Lingüística Española en la Università degli Studi di Genova, donde me encuentro de erasmus, nos surgió un pequeño problema. Y es que como parte del programa vamos a incorporar una parte importante de Documentación aplicada a la Traducción en la cual aprenderemos a catalogar marcadores de gran utilidad lingüística dentro de nuestro perfil de Google, y de esta forma tenerlos sincronizados. Entiendo que parece una tontería, pero tras lo que pude comprobar el otro día hay muchísima gente que no sabe que esto es posible y por lo tanto no sabe hacerlo.
Pero tras hacer unas pruebas nos dimos cuenta de que hay una seria brecha de seguridad y es que para hacer uso de los perfiles en los ordenadores del aula debemos recordar siempre desconectar el usuario de forma forzada (ni siquiera mediante el modo incógnito podemos evitar este paso), y seamos realistas cuando queda nada para el fin de clase solo te acuerdas de recoger tus bártulos y largarte.
Pues bien, al final llegué a la conclusión de que tal vez una opción era instalar en un pendrive una versión «portable» del navegador de Google en un pendrive y llevarlo ahí siempre sin miedo a que alguien tenga acceso a nuestros marcadores.
Es por ello que tras hacer la prueba yo mismo cree este video tutorial el mismo día. Espero que os sea de utilidad.
La verdad es que hacía algún tiempo que quería hacer esto, pero por cuestiones varias me ha sido imposible hasta ahora.
Source: http://instagram.com/p/c9HGAPyYki/
La versión anterior no estaba mal, pero como tuve que elaborarla aprisa y corriendo me limité a clonar el sitio web que tenía en Aula.Int y no me terminó de convencer. Ahora, ya pasado un tiempo y con mucha más práctica, he podido dedicarle unas cuantas horas a la actualización y renovación del sitio web. Ahora me gusta mucho más.
Aún le quedan algunos flecos, pero espero tenerlos arreglados en breves, para que deje de darme problemas y así poder disfrutar de verdad con el sitio web.
Un saludo y muchas gracias a todos y a todas por leerme.
No tengo ni idea de cómo comenzar esta entrada, esa es la verdad, de modo que la comenzaré contando la anécdota que me ha llevado a crearla.
Como muchos sabréis, estas últimas semanas he tenido el inmenso placer y honor de impartir un par de seminarios de documentación aplicada a la traducción en la Università degli studi di Genova. Hasta ahí todo bien, el primero de ellos trató sobre el uso más eficiente de Google como herramienta documental y el segundo sobre el empleo de Google Scholar como herramienta documental para la traducción científico-técnica.
Fue durante este segundo seminario cuando hice una demostración práctica del uso que como estudiantes de Traducción e Interpretación podemos darle a Google Scholar. Básicamente mostré como en cuestión de un par de minutos podemos salir de dudas sobre si un término existe o no en nuestra lengua y si existen varias versiones ver cuál es la más empleada. Bien, lo que sucedió a continuación fue que la profesora me preguntó cómo llegaba a la conclusión de qué término buscar en mi lengua meta para introducirla en la ecuación de búsqueda en Google Scholar. Mi respuesta no pudo ser más sencilla, utilizando la imaginación. Su reacción no se hizo esperar, y fue de franca sorpresa, ya que no entendía cómo podía jugar a adivinar un término, a lo que más tarde añadió: «no me extraña que luego los exámenes salgan como salen, si no leéis la documentación que encontráis».
La verdad es que esa aseveración me picó un poco, y mi respuesta fue respetuosa pero directa: «el día que tenga más de dos horas para hacer un examen, como me pasaría en el mundo profesional con cualquier traducción, me pararé a leerme toda la documentación al respecto del tema». Tal vez me pasé, pero creo que no es justo que se mida por el mismo rasero una traducción en un examen en el que te tienes que documentar y traducir en 2 horas, que en un encargo en la vida real en el que obviamente tienes más de 2 horas para documentarte y traducir. Es algo que me sorprendió bastante cuando hice mi primer examen aquí en Italia, y es que a diferencia de en Granada, no se nos entregan descriptores (palabras claves sobre el tema concreto del que tratará el escrito con el fin de documentarse debidamente) varios días antes de examen de traducción.
Dichos descriptores, no desvelan el texto en sí del examen ni mucho menos, son 3 o 4 palabras que te permiten buscar información relativa a un asunto concreto. Por ejemplo, el curso pasado en traducción técnica inglés-español los descriptores para el examen fueron (si mal no recuerdo): 3D, printer, gun. Si introducimos esos tres términos en un buscador cualquiera, nos toparemos con miles de textos distintos tratando un tema en concreto: la impresión en 3D de un arma de fuego. Esto nos permite conocer el contexto del tema del que tratará el texto que deberemos traducir en el examen y por tanto llevar a cabo una traducción mucho más fluida e idiomática del mismo. El proceso documental lleva horas, horas de lectura y asimilación del contenido, y si para un examen solo tenemos 2 horas para documentarnos y traducir, me temo que debemos elegir entre documentarnos y traducir.
Por eso mismo, opino que tal vez deberían probar a implantar la metodología que seguimos en la Universidad de Granada, que bajo mi punto de vista da mejores resultados y exámenes de mejor calidad, debido ni más ni menos al hecho de que se tiene el tiempo necesario para pasar por el proceso documental debidamente.