Evangelion: Thrice Upon A Time 3.0+1.0 - Reseña
Start date: Aug 18, 2021
End date: Sep 22, 2021
Si habré esperado para poder escribir esta reseña, para poder disfrutar el cierre de tan hermosa franquicia.
Es difícil encontrar las palabras justas y correctas; quiero poder transmitir mi apreciación por esta obra que más que una película, serie o franquicia, la considero una verdadera obra de arte, de principio a fin, con todos sus componentes.
Evangelion llegó a mí a través de memes incomprensibles. Un anime de nicho o no tanto, que la mayoría parecía conocer, pero no muchos que la amaran por toda la profundidad emocional que trabaja. Una amiga muy querida insistió para que la viéramos otros amigos y yo, cediendo casi al último, viendo el entusiasmo que generaba, lo hice. Fue un viaje de ida.
El anime original me lo vi en tan solo unas semanas, se podría decir que pocos días. De principio lento, ya llegando a la mitad, no pude parar. Mi razón principal y convencimiento para verla era el diseño de Kaworu. Es el tipo de personajes de anime que me atrae desde el principio, y me irritaba no ver que apareciera. Preocupado porque estaba por acabar la serie, me alivié al verlo, sin saber del tan traumático evento que me esperaría minutos más tarde.
Llegando al esperado final, el tan enigmático y abstracto, para mí fue muy lógico y obvio. Creo que muchas personas no tienen una profundidad emocional intelectual o simplemente se ahogan en un vaso de agua. No fue hasta que empecé a leer el manga, ver las películas y las rebuild que entré en una confusión. Si ya los finales supuestamente alternativos me confundían por sus cambios en detalles, la rebuild vino a desestructurar cualquier tipo de linealidad que pretendí tener.
Viendo las tres primeras, necesitaba darle un cierre a la historia. Pacientemente esperé, junto con el resto de los fans, a las noticias que parecían que no iban a llegar jamás. Cuando finalmente se realizó su estreno, creí que era mentira. Entre años tan caóticos, la idea de un cierre a esta serie me parecía surreal. Incrédulo, la encontré en internet y me propuse verla. Hasta la mitad, era lo esperado, confirmando que no se trataba de un universo alternativo sino que continuaría con la trama de manera cuasi lineal. No sintiéndome preparado para finalizarla, decidí verla cuando lo sintiera mejor. Que buena decisión que tomé.
Luego de la mitad de la historia, en ese universo extraño, es donde comienzan los cambios metafísicos tan característicos. La pelea final entre Shinji y su padre, era algo que no pensaba ver, que parecía de lo más clicheado y a su vez lo más necesario y satisfactorio. Cuando Gendo comenzó a contar su versión, sus motivos y pasado, es cuando en mi cabeza todo cobró sentido. El climax fue exuberante, justo y certero.
Ese final, cubrió los aspectos que había ignorado por completo, tan principales, tan obvios como el reproductor de cassete de Shinji. Jamás de los jamases se me hubiera ocurrido que era de Gendo, y así fue que me encontré sintiéndome un ingenuo. Que Gendo se diera cuenta que la Yui que siempre buscó, por la cual destruyó el mundo tres veces, estuvo siempre a su lado en Shinji, esa conexión entre padre e hijo tan lejana, fue el catarsis más crucial que sentí en toda la narración.
Lamento que el director se haya encontrado en innumerables ocasiones, presionado y ahogado para con su obra y sus fans. Creo que para Hideaki, la serie terminó hace mucho, desde un principio, y todo lo que surgió posteriormente fue para diluir el final que los fans seguían condensando. Estoy agradecido infinitamente con él, por realizar y dedicar tanto tiempo y energía en contarnos esta historia que tantos de nosotros llevaremos en nuestra memoria.
¿Qué más podría decir? Sublime.