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— Haces una muy mala imitación de mi voz, Chris — Vociferó en tono burlón desde donde se encontraba y volvió a concentrarse en sus fans. — Ok, muchas gracias a todos. Ahora tengo que volver con el gruñón de allá— Señaló al muchacho — Hasta luego— Se despidió con una gran sonrisa antes de volver con el rubio — Ahora sí Soy toda tuya, lo siento.—
“¡Eso no es cierto!” exclamó en su defensa, lo suficientemente alto como para que le escuchara. En su pequeña espera el rubio comenzó a mordisquear la arandela de su labio, sin percatarse de que Olivia lo estaba señalando, y a golpetear su pie contra el piso, impaciente. “Eres demasiado buena con ellos, ¿no te agotan?” quizá los fanáticos era algo que nunca llegaría a comprender del todo.
El pelirrojo estaba demasiado emocionado con la noticia como para pensar en algo negativo de aquel acontecimiento. —Pero ahora lo es en un país menos, un pequeño paso, pero un paso al final del día. — Razonó, sonriendo ampliamente. —¡Viva! — Chocó su taza con la de él y bebió al instante de su café. —Siento haberte interrumpido con el móvil, es que no podía callarme el comentario ni la alegría. —
“Eres demasiado positivo, ¿no?”arqueo una ceja, casi asqueado por el positivismo del otro simplemente porque el era un pesimista de primera. “La gente aprecia eso” agregó para que no se tomara su comentario a mal. Dio el ultimo sorbo a su café para finalizar ese brindis y luego tiro su vaso de cartón a la papelera. “No pasa nada, entiendo. Todos han estado así las ultimas hum....¿cuantas horas han pasado desde que se decretó?”
Frunció el ceño y fulminó al chico con la mirada, quien le parecía un completo idiota. Y no es como si Dawson no fuese uno, pero eso era en ocasiones. ❝¿Levantándote con el pie izquierdo?❞ insinuó el mal humor por parte del rubio, aunque podía sentir que todo lo que obtendría sería una respuesta bruta. Recibió su café y aseguró la tapa de este, la cual se encontraba algo suelta. ❝No, no lo creo.❞
“Toda la vida” sus labios se extendieron por su rostro, dándole paso a la mas falsa de las sonrisas y remarcando sus hoyuelos. Y es que, sinceramente, parecía que el chico se levantaba con el pie izquierdo todas las mañanas de su vida. “Hum, me pareciste...familiar” arrugó el ceño y le dio un sorbo “Debo de estar loco” hizo un desdén con su mano, casi despreocupado.
“No necesito tu caballerosidad, es nada más tener algo de modales. Aunque obviamente careces de ellos” escupió, enfatizando cada sílaba con gran fiereza. Se irguió, dirigiéndole una ácida mirada al muchacho antes de replicar: “Cariño, estás tan por encima de lo que yo jamás podría llegar ser que resulta imposible convivir contigo” escupió, tensando su mandíbula. “¿Has cambiado esa asquerosa bolsa de mujer por una decente? No. Por lo tanto no tienes derecho a reclamarme nada” arguyó, enarbolando su mentón.
“No iba a brindártela” se encogió de hombros y rodó los ojos ante tal comentario “Ambos sabemos que eso no es cierto, así que ¿para que discutir? No gastes saliva en donde sabes que vas a perder, Lyon” negó con la cabeza, arrugando ligeramente su ceño. Se sentó en una de las sillas libres y abrió la carpeta para rebuscar entre su desorden la sección correspondiente a ella. “¿De verdad?” Comentó sin desprender la vista de su tarea, con tal ironía que resultaba su tono de voz resultaba realmente molesto. “¿Bolsa de mujer?” Se detuvo para, solo entonces, prestarle atención “¿No te cansas de tal insulto? ¿O simplemente no tienes nada mejor?” un puchero se apodero de sus labios mientras inclinaba su cabeza ligeramente hacia la derecha. Ella tenía un punto a favor. Tal morral de cuero si perteneció una vez a una mujer, a la que alguna vez fue su madre. Y, tal vez, no se despegaba de él porque era el único recuerdo que le quedaba ademas de su extensa colección de discos de vinilo. “Tomaré tu evasión de mi pregunta como un no, así que..”le tendió unos papeles, con letras escritas entre reglones “Lo harás aquí”
Miró al chico cuando abrió la puerta, por lo que colocó el guión que tenía en sus manos en su cartera y asintió, saliendo así del edificio, una vez que saliera no pasaba nada y tenía toda la noche para repasar para el cásting “Si, claro que voy, necesito relajarme”
Una vez ella salió soltó la puerta para que la misma se cerrara por si sola e introdujo ambas manos en los bolsillos de su chaqueta “Todos lo necesitan luego de al menos una hora ahí dentro, es un completo caos a veces” negó con la cabeza. Era verdad, el edificio principal de Zephyr a veces le traía verdaderos dolores de cabeza.
Había quedado en juntarse con Jake en el estudio, por lo cual anotó la dirección para luego conducir su ranger rover hasta allí. Jake solo era un chico que le habían presentado hace un par de días, y obligada por una amiga había quedado en juntarse con él nuevamente. Era un idiota, y en verdad no le agradaba, pero ya le había prometido a su amiga que no lo dejaría esperando. Colocó la alarma de su camioneta para luego adentrarse en el edificio, pasando por diferentes salas, oficinas y estudios hasta finalmente llegar al que le habían indicado. Empujó la puerta mientras que enviaba un mensaje al chico, indicándole que ya estaba allí, sin embargo, terminó chocando con un chico de cabellos rubios, provocando que la oji verde resbalara y terminar cayendo al suelo.”¿¡No puedes fijarte por dónde vas!?” exclamó enojada. Se había torcido el tobillo, y con la caída la pantalla de su celular se había trizado. Adiós iphone 6. “Dios, eres un idiota.” insultó, aún sin alzar la vista en su dirección. Recogió su celular y leyó el mensaje que había en la pantalla. !Perfecto, el mundo está repleto de idiotas” fue lo primero que pensó al leer que Jake no podría ir ya que le había surgido un pequeño “imprevisto”.
“¿Acaso tu tampoco?” frunció el ceño y sostuvo con mayor firmeza la carpeta bajó su brazo. Dejó escapar un bufido y negó con la cabeza, mostrando su indignación. “¿Disculpa?” achinó los ojos para ver a la chica yaciente en el suelo. “¡No es mi puta culpa que vinieras por la vida sin mirar por estar pegada a tu jodido teléfono! ¿Te cuento algo? ¡Existe un mundo ademas de Instagram y Twitter!” Todavía no había notado que la chica realmente se había lastimado y mucho menos se había percatado del desastre que era su teléfono, todo por su culpa.
“¿No quisiste decir lo siento en vez de mierda? Hubiera sido lo correcto, bah digo” comentó la chica mientras tomaba cierta distancia del rubio, enfocando sus orbes verdes en los azules y abrazando con más fuerza la chaqueta que yacía en sus brazos, encogiendo un poco sus hombros.
Ante las palabras ajenas entrecerró los ojos y fingió un aire pensativo por unos segundos mas que los previstos. Para finalmente asentir y hablar: “No, estoy seguro de que quise decir mierda” rascó su barbilla y mordisqueo la arandela que adornaba su labio inferior. “De todos modos nadie respeta lo correcto en este mundo”
——“El que no ve entre los dos fácilmente eres tú” replicó recogiendo las cosas que se habían caído al suelo por culpa del choque, ahora debía arreglar todo el papeleo de nuevo o su manager no en tendería de que trataría el nuevo sencillo. “Si eres tan caballeroso como dices ser, ayúdame a levantar al menos”
“Vale, como sea. Yo estoy seguro de que veo bien” rodó los ojos, no tenía tiempo para perder y menos con ella. Estaba a punto de irse para continuar su camino pero escucho su petición “Si eres tan caballeroso como dices ser, ayúdame a levantar al menos” repitió con voz aguda, burlándose de ella. Mas no tuvo otra opción que ayudarle a recoger los papeles dispersos por el suelo.
Frunció los labios y negó con bastante seguridad. “Oh, no… Sería un poco tonto de tu parte ser un payaso, es decir, tienes buena pinta, quizá hasta te podrían contratar por aquí.” afirmó con seguridad en sus palabras. Ciertamente no era un experto en el mundo del espectáculo, pero parecía un chico lo suficientemente misterioso como para poder llamar la atención de algunos productores. Enarcó sus cejas y le miró con una sonrisa un tanto pícara. “¡Ah! Ya entiendo la poderosa razón que te llevó a querer aburrirte por aquí.” espetó mientras miraba a la chica tan despistadamente como podía. “Es linda… Si no funciona con ella, ¿me pasarías su número?”
“Si, eso creí” asintió un par de veces y seguidamente alzó una ceja “¿Para modelo dices? No lo creo” arrugó la nariz y negó con la cabeza. Sinceramente no creía que podría llevarse bien con el mundo de la fama mucho menos el del modelaje. Dietas estrictas, horarios que cumplir, controlado las veinticuatro horas, no era un mundo para Chris. “Soy algo impaciente, pero créeme que puedo ser lo contrario por ella” chasqueo la lengua arqueando sus cejas. Lo miro frunciendo el ceño “¿Que? ¡No! Consiguelo tu mismo. Si a mi me costó, a ti también”
Era extraño ver a una persona con tan poca paciencia en aquellos lugares; claro al menos que se tratase de un artista mundialmente reconocido o algo así, pero sinceramente Matt apenas sentía haberle visto un par de veces. “¡Wow! Gracias por tu consideración alto hombrecillo.” rió, quizá si bromeaba se relajaba un poco… O quizá terminaría por darle el golpe que desde hace años se venía mereciendo. “¿Por qué tan enojado?, ¿mal servicio?” preguntó con curiosidad, ¿acaso era un súper artista que no conocía y estaba metiendo la pata grande?
Bufó negando con la cabeza “Si si, de nada” hizo un desdén con su mano libre. Intentaba tomarse la situación a la ligera, aunque se encontraba particularmente irritado por el simple hecho de que lo habían dejado plantado y este muchacho de ojos azulados parecía no estar ayudandole mucho que digamos. “¿Mal servicio de que? ¡Yo soy el servicio!” exclamó señalándose a si mismo “Malos clientes diría yo, jodidios idiotas que se creen capaces de de hacerme perder el tiempo”
Mantuvo la mueca, sacudiendo la ropa aún húmeda hasta estar seguro que esta no seguiría caliente, para finalmente dejarla en su lugar; la tela pegándose incómodamente a su piel levemente irritada. “Todo bien, sobreviviré” bromeó, agachándose para tomar el vaso que había dejado caer, para acto seguido tirarlo en el bote de basura junto a la puerta. “Hey, no importa, tampoco sabías que justo iba a entra. Son cosas que pasan” murmuró, restándole importancia a la situación. “Aunque tendrás que comprarme un nuevo sweater” señaló hacia la prenda, la cual ahora tenía una gran mancha café en medio.
“¿Seguro?” Sus labios se torcieron en una mueca y luego una de sus manos subió hasta su nuca para rascarla con incomodidad. Si, él tenía un verdadero don para arruinar las cosas o crear situaciones incomodas. “Debería tener mas cuidado cuando abro las jodidas puertas” chasqueo su lengua molesto. Pero estaba tan irritado que ni se fijaba por donde iba. “Del color que quieras.”
La chica río ante la reacción de su mejor amigo, “Cállate, Chris, tu amas mis besos” dijo en tono de broma. Para después seguirlo caminando a su lado, mientras su atención estaba en él ya que estaba hablando. “Okay, nueva música, me gusta” sonrío sin mostrar sus dientes como usualmente lo hace. La chica siempre le habían gustado las letras de él ya que usualmente eran muy significativas y aveces son realmente geniales para canciones pegajosas que son las más comerciales.
“Tus besos me llenan de baba y o labial, no los amo” negó con la cabeza mientras cerraba los ojos por un momento. Una vez llegaron al sitio de los elevadores toco el botón para llamar al mismo y se recostó contra la pared. “Y no tengas miedo de aportar alguna idea, no voy a comerte” arqueo sus cejas mirándola antes de estallar en una risa.
— Unas tres fotos más y te prometo, te prometo que iremos a donde tú quieras ¿Está bien? Intentó mostrar su mejor sonrisa para convencer — a x de que así sería. Poco después giro sobre sus talones, caminando hacia los poco fans que quedaban en el lugar y tomándose las últimas fotos con ellos.
Christopher rodó los ojos y metió sus manos en los bolsillos de su chaqueta mientras se quedaba en su sitio esperando por la rubia “Unas fotos mas y listo” imitó su tono de voz, burlón. “Tonterías” bufó molesto mientras observaba como se tomaba fotos.
“¿Qué pasaría si decido hacer una inspección sorpresa a todos para ver cómo han progresado con sus rutinas?” Inquirió el castaño desde su asiento, dirigiendo su mirada hasta la otra persona para notar su reacción. Sabía que muchos de los chicos se dedicaban a otras labores antes que hacer caso a lo actividades que él les planteaba. También estaba consciente de que la mayoría de ellos sólo seguían el plan de ejercicios tan sólo durante unos días antes de la revisión bisemanal, así que una visita sorpresa iba a confundirles un poco. “Ha sido sólo una idea loca, olvídalo.” Murmuró, más para sí mismo que para ser escuchado.
“Bueno yo creo que estaría interesante” asintió rascando su barbilla y dirigiéndole la mirada “Es como volver a la escuela, apuesto a que se mueren del miedo” El rubio estalló en una carcajada y seguidamente chasqueo su lengua “No, no. ¡Hazlo!” lo incentivó “Pero actúa severo, para que se la crean. Algunos son demasiado crédulos aca”
“Este día realmente fue agotador…” Murmuró para si misma.
“Ni que lo digas rubia” negó con la cabeza mientras se colocaba la chaqueta y empujaba la puerta de salida del edificio principal, pasando el primero y sosteniéndola luego para ella “¿Vienes o te quedas en la prisión?”
—El matrimonio homosexual ha sido aceptado en los 50 estados.— Suelta de repente el pelirrojo, a nadie en particular, en la sala de espera de las reuniones. —Yo no sé tú, pero yo voy a celebrar con un buen café el pequeño paso que ha dado la sociedad.— Lip se giró, mirando a aquella persona. —¿Brindas conmigo con café por este momento?— Preguntó alzando levemente aquella taza de café.
Christopher se encontraba en la sala de espera, con un café en mano y su móvil en la otra. Se encontraba revisando sus sesiones de hoy en la tarde y, para su suerte, regresaría a casa temprano. Arqueo ambas cejas al oír una voz y giro su rostro para ver de donde provenía “¿Debo recordarte que sigue siendo casi ilegal en la mayoría de los países?” Él y su pesimismo. Sin embargo dejó escapar un suspiro y alzó su vaso para chocarlo con la taza del otro “Viva”