Frunció el ceño, haciendo una mueca. —Quizás… ¿Deberías tomarlas? Algo así como una prueba, para ver cómo te sientes mejor. Si con ellas o sin ellas. —sugirió, como si no fuera la gran cosa. —No digo que no sea bueno ser diferente, pero quizás te ayuden.
—Captó las palabras de la chica con atención y las retuvo en sus oídos, considerando aquella propuesta tan buena que acababan de darle.— Es que... Me gustaría saber qué es lo que hacen en mí. Que tal si me ponen lelo. O se supone que son para que actúe acorde a mi edad... ¿Qué tal si me vuelvo un adolescente loco? Tengo miedo... —Musitó al final, permitiendo que su voz se quebrara.—











