
Discoholic 🪩
Peter Solarz
One Nice Bug Per Day
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
NASA

pixel skylines
Noah Kahan
hello vonnie
h
wallacepolsom

blake kathryn
Lint Roller? I Barely Know Her
tumblr dot com

★
d e v o n
untitled
art blog(derogatory)

#extradirty

oozey mess

No title available

seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Türkiye

seen from Italy

seen from United States
seen from Norway
seen from United States
seen from United States
@hellaard
@sunnysharmaine
Demostrando afecto por accidente.
Envíame ✗ para que mi personaje caiga sobre el tuyo al suelo.
Envíame □ para que tu personaje caiga sobre el mío al suelo.
Envíame ♕ para que tu personaje sea retado a besar al mío.
Envíame ♢ para que mi personaje sea retado a besar al tuyo.
Envíame ♫ para que tu personaje encuentre al mío cantando en la ducha.
Envíame ♩ para que mi personaje encuentre al tuyo cantando en la ducha.
Envíame ♡ para que tu personaje le confiese al mío sus sentimientos estando borracho.
Envíame ☽ para que mi personaje le confiese al tuyo sus sentimientos estando borracho.
Envíame △ para que nuestros personajes se quede atrapados juntos en un armario.
Envíame ❅ para que mi personaje se acurruque junto al tuyo mientras duerme en el sofá.
Envíame ❥ para que tu personaje se acurruque junto ala mío mientras duerme en el sofá.
Meme traducido. Original: rpmememaker.
brooklyn nine-nine inspired sentence meme
“I kinda wish something could happen, between us, romantic styles.”
“You can’t handle the me!”
“Forget your ex, have meaningless sex. It rhymes because it’s true.”
“The English language cannot fully capture the depth and complexity of my thoughts, so I’m incorporating Emoji into my speech to better express myself. Winky-face.”
“Yay, enemies for life!”
“It’s the most fun day of the year, something you wouldn’t understand because you’re not programmed to feel joy.”
“Almost makes me wanna take things seriously all the time, but then I’m like, ‘boobs, farts, boobs, whatever.’”
“He is a sea-witch in disguise, do not sing into his shell!”
“I cannot believe that I’m considering a non-violent option.”
“I’m gonna punch him so hard in the mouth that he bites his own heart.”
“Blink twice if you’d like me to mercy kill you.”
“I feel like I’m the Paris of people.”
“My mother cried when I was born because she knew that she’d never be better than me.”
“I am flummoxed! That’s a word I learned for this party, and I am it!”
“No staring at your phone, no rolling in two hours late, no sweatpants, no jeans, no shorts.”
“I’m fine at parties. I just stand in the middle of the room and don’t say anything.”
“The greatest thing that could ever happen has just happened.”
“Chop-chop. There’s plenty of embarrassing to do and only a few hours to do it in.”
“What’s the safest way to set a car on fire?”
“Space is scary! You saw what it did to Sandy Bullock!”
“Fear is a powerful aphrodisiac.”
“Ugh, she never smiles. Is her mouth broken!?”
“Hey, you like spaghetti? And weed?”
“I mean, why would a death threat be a big deal? Oh, that’s right, ‘cause it threatens death!”
“That’s right! Just kicked Santa in the testicles.”
“Guaranteed train-wreck. Thanks for the invite.”
“Can we please eat?! My body is starting to digest itself.”
“Yeah, but that was before I knew I could get up on this high horse. Love the view up here. Clip clop!”
“Turn your greatest weakness into your greatest strength. Like Paris Hilton re: her sex tape.”
“Don’t give candy to a baby! They can’t brush their teeth!”
“The inside of your cheeks are very sensitive. It’s like the inside of your thighs, but with tongue.”
“But seriously, what’s your favourite Jay-Z song?”
“Shhhhh…turn off your mouth siren…”
“You look like a corpse we just pulled out of the river.”
@hellaard
¿Por qué siempre volvía? No sabía, la verdad. Pero allí estaba, de nuevo. Cada vez que se marchaba y regresaba era como si todo lo horroroso volviese a él. ¿Qué más podía a hacer que darle una última oportunidad al estúpido show? Después de todo estar en Rumanía sin ser Rey era un dolor en el trasero. “Mhm, no. Mejor me devuelvo a Rumanía.” Comentó pateando la mesita de café en la que tenía los pies apoyados hacía un momento. Importándole mucho que los adornos en ésta se quebrasen.
Sus oídos captaron un pequeño estruendo que provenía de la mesita de café, ahora con algunos de sus adornos rotos como consecuencia del enfado del muchacho. Se acercó, curiosa como lo era por naturaleza. –¿Y ahora qué te ha pasado? –inquirió posicionándose en frente suyo y con el ceño ligeramente fruncido.
“ En verdad desearía que hubiese un McDonalds o algo así aquí dentro, porque muero por comer papas fritas. ” Hablo dirigiéndose a la primera persona que vio entrar a la sala común, pues aunque no llevaba mucho tiempo en el lugar y había cenado hace poco ya estaba pensando en qué comer. “ ¿No crees que sería buena idea? ”
–No te digo que no sea buena idea –esbozó una pequeña sonrisa. –Pero si solo quieres patatas fritas puedes hacerlas tú mismo en la cocina, ¿no crees? –dijo agrandando la sonrisa, incluso emitiendo una leve risa por la sugerencia del castaño de meter un McDonalds dentro de aquel palacio. –Hasta yo misma podría hacerlas –aseguró, alzando una ceja con algo de arrogancia.
Nebaranki: Según una niña, tengo cierto parecido con MinnieMouse.
Nebarabki: ¿Ustedes qué piensan?
hellaard: Si te digo la verdad, tienes un aire a ella. hellaard: Pero míralo por el lado bueno. ¡Puedes presumir de que eres la Minnie humana!
Cuando la voz anunció con voz monótona que ella había resultado ser la compradora del español, su cabeza se puso a maquinar rápidamente una idea, una decente para pasar las próximas veinticuatro horas satisfactoriamente. Pensó que conocía poco Marsella y, dado que al rubio tampoco lo conocía mucho -por no decir casi nada-, se le ocurrió que tal vez algún tipo de excursión podría ser una buena opción. Fue al encuentro del muchacho una vez finalizada la subasta, emocionada por su idea y a la espera de que fuera del agrado del contrario. –Hola, príncipe. Soy Hella y me complace decirle de que soy la afortunada de pasar veinticuatro horas en su compañía –inició divertidamente. –Le he estado dando vueltas a una idea que se me ha venido a la mente hace rato –continuó. –¿Qué le parece una excursión a la Abadía de San Víctor? –preguntó, guiñándole un ojo al final de su charla. {@is4dxl}
“Tienes razón, a partir de ahora truncaré la puerta y estableceré un código secreto para que sólo puedas entrar tú.” Soltó, bromista, aquella de orbes celestes. Esbozó una suave sonrisa, negando ante su acción, pero Hella era así, libre. No dejaba que ninguna puerta truncara su camino. Por cosas como aquellas Thyra admiraba a su pequeña hermana, por cosas como aquellas. Había ocasiones donde ella deseaba ser así. Por ese motivo no le sorprendía ni lo más mínimo. “Vaya… ¿eso significa que no voy a tener que preocuparme sí escucho ruidos extraños en tu habitación? Al menos tengo que estar preparada para no entrar sí eso ocurre. No me gustaría que fomentes más traumas, gracias.” Se echó a reír ante el codazo, mas ella hizo lo mismo, atrapando a su hermana en alguna extraña especie de abrazo. “Sólo usa protección, ok. Eres demasiado joven para tener un mini heredero corriendo por ahí. Aunque, por supuesto, yo amaría la idea de ser tía, seguramente a papá no le encante tanto eso.” Soltó, juguetonamente, la que tal sólo era un año mayor. “Podemos ir a explorar un poco. Tampoco he visto mucho más de lo que mi ventana me muestra.”
–Eso me parece bien –siguió con la broma soltando una risa. Le encantaba aquella confianza que había entre ellas y, que sin duda, siempre había existido. –Puede que los escuches pronto, pero el origen no será ese recepcionista –soltó sin pelos en la lengua. Era así de directa y atrevida para muchas cosas. –Era mono, un poco ingenuo para mi gusto, pero no creo que él y yo lleguemos a ningún sitio –confesó. Sentía que podía decir las cosas libremente sin que nadie le reprochara nada estando con su hermana. Su madre muchas veces lo hacía cuando hablaba de más, sobretodo cuando se le escapaba algo que tuviera que ver con sus conquistas. Se alegraba de tener más libertad estando en el reality. Estalló en carcajadas ante el comentario de su hermana mayor. Nunca se le había pasado por la cabeza la idea de tener un hijo. Al menos no por ahora, ya que se consideraba muy joven aún para si quiera planteárselo. –No te preocupes. Sabes que yo siempre tengo cuidado, hermanita –dijo algo entrecortada por la risa. –Oh, dios. No puedo creer que confíes tan poco en mí y en mi capacidad para tener las cosas controladas –se llevó una mano al pecho dramáticamente como si sus palabras le hubieran ofendido. –Por ahora no tendrás ese privilegio ya que ni si quiera he pensado en ello. Pero... juro que no me adelantaré a los acontecimientos que tengan que llegar en un futuro –le dedicó una mirada inocente para finalizar sus palabras. –Me encanta esa idea. El puerto de Marsella tiene espectáculos nocturnos, si mal no recuerdo –se levantó de la cama, dispuesta a emprender la marcha por la ciudad en cualquier momento. –Y mientras vamos visitando la ciudad, ¿qué hay de ti, hermanita? No me creo que esos traumas de los que hablas no te hayan enseñado nada. ¿Algo interesante que quepa destacar en este tiempo que llevas aquí?
{ AUCTION }
“Bueno, yo tampoco lo esperaba.” Contestó con una pequeña sonrisa coqueta, acercándose hacia la princesa luego de aquella segunda victoria de la noche, totalmente inesperada para el italiano. “Pero me encanta que haya sido así y, a decir verdad, no creo que veinticuatro horas sean suficiente tiempo.” Admitió con palabras picarescas, pues desde abajo del escenario era capaz de admirar la figura e impecable belleza de la danesa, siéndole imposible el resistirse antes de pujar una gran cantidad de dinero por la fémina. “Entonces, ¿Qué estamos esperando? Conozco miles de bares en Marsella donde tú y yo podemos pasarla a lo grande esta noche.”
Las siguientes palabras del chico la sorprendieron, hecho que provocó que alzara las cejas. Ahora la curiosidad la carcomía por dentro más que nunca. Quería saber lo que el italiano tenía preparado para ellos aquellas veinticuatro horas que pasarían juntos. –¿No? Entonces puede que tengamos que hacer una excepción –le sonrió coquetamente de vuelta. Acabó de acercarse hasta el contrario para que la distancia no fuera tan grande y pudieran hablar con tranquilidad. Soltó una risa suave acompañada después de una corta sonrisa. Rodeó el brazo del contrario tirando levemente de él para emprender el camino hacia uno de esos establecimientos. –Usted sí que sabe que hacer, príncipe –soltó alegremente, entusiasmada por la idea que, aunque no fuera la más elaborada ni original del mundo, a ella le servía, sabiendo que la bebida podía no ser la única cosa que hicieran esas veinticuatro horas. Cuando el alcohol estaba por medio los acontecimientos eran impredecibles. –Aunque, aún tengo curiosidad, ¿por qué has pujado por mí? Habían muchas más candidatas, y hasta puede que mejores –cuestionó con la curiosidad latente. El contrario tenía un gran atractivo y no podía dejar de preguntarse aquello.
La danesa no pudo evitar esbozar una sonrisa, un tanto irónica, al reconocer a su hermana en el umbral. El alivio fue evidente, pues sus tensionados músculos se relajaron de inmediato. “No me preocupaba que fuera un pervertido.” Murmuró, cerrando el libro que aun descansaba en sus piernas. “Vamos, Hella, ¿vas a decirme qué fuiste a seducir a los de recepción para qué te dieran una copia de mi llave?” Inquirió, riendo con suavidad. Pues conocía bastante bien a su hermana cómo para saber que era tan astuta para conseguir lo que quisiese. La castaña se movió en la cama, haciendo un espacio para que su hermana pudiera tomar asiento a su lado. “Sí hubieras tocado la puerta eso no sería necesario. Por cierto, ¿ya pudiste instalarte?”
–Pues debería preocuparte. No siempre estaré aquí para evitarlo –bromeó, aunque su lado protector volvía a salir sin poder evitarlo. Una sonrisa pícara no tardo en dibujarse en su semblante. Su hermana la conocía demasiado bien. Se sentó en el hueco que la otra princesa dejó en la cama. –Pues... sí, eso mismo hice –confesó sacando la llave que había obtenido de uno de los recepcionistas, alzándola como si fuera un premio producto de sus grandes hazañas. Se encogió de hombros intentando parecer inocente ante aquella confesión repentina. –No fue difícil, la verdad. Además, valió la pena. Los de recepción no están nada mal –dijo dándole juguetonamente con el codo. –Sí. Se respira mucha tranquilidad por aíqu, aunque no he tenido tiempo de visitar Marsella.
Subida en el escenario y con la incertidumbre de no saber quién acabaría quedándose con ella, la danesa miraba a todos los pujantes. Cuando el nombre de su comprador fue anunciado, esbozó media sonrisa. El italiano no estaba nada mal, había que admitirlo. Fue toda una sorpresa para ella que él resultara ser el ganador de sus veinticuatro horas de libertad robada. Bajó del escenario y se reunió con el moreno en un punto más alejado del escenario. –Vaya, vaya. No esperaba que tú fueras el ganador –alzó una de sus cejas a la vez que una sonrisa se colaba entre sus labios. Se mordió el labio inconscientemente, sin saber qué era lo que le deparaban las próximas veinticuatro horas. –Supongo que soy tuya por veinticuatro horas. {@pizzxntorini}
Princess Hella’s outfit in the Charity Gala at Marseille, France.
@arabxanprince