"Monólogo Teatral"
(Siempre en una habitación vacía a excepción de una mesa, una silla, una lamparita, y una botella de agua)
Durante estos tres últimos días he pensado mucho en las cosas que he vivido y elegido para llegar a donde estoy ahora. Quiero decir, pensando sobre el pasado acabas llegando a la misma conclusión a la que han llegado cientos de personas antes que tu. Recuerdas como empezó todo, lo que sentía, lo ilusionado que estaba por mi situación... No sé (bebe un poco de la botella) es como que ahora que no necesito más, que vivo como quería, me aburre vivir. Claro, cómo no, de ésto surge la pregunta ¿Ha merecido la pena? (Bebe otro trago y se sienta en la silla).
Con 20 años todo era impredecible, y si bien había cosas fijas, mas que nada por tener un poco de estabilidad en mi vida, el resto se presentaba lleno de incógnitas. Por aquél entonces tenía una relación complicada. Los momentos en los que estábamos juntos eran como lapsus temporales que me hacían sentir único, feliz, si necesidad de nada si, pero me hacía sentir vivo. Éso si (Bebe otro trago de la botella) las despedidas eran cada vez más dolorosas, pero "qué le iba a hacer" ¿No? Al menos seguíamos juntos, nos amábamos... Pero en mi cabeza de idiota nada era de color de rosa. La distancia no era fácil de llevar, aunque nos veíamos las vacaciones y mínimo una vez todos los meses. Entonces pasó ¿Cómo no? Ya duraba la cosa cinco años... (se levanta de la silla, da una vuelta por la habitación y se vuelve a sentar) y se fue. No cortamos no, simplemente se fue más lejos aún, donde solo podíamos vernos dos veces al año... Ahí terminó todo. No inmediatamente, claro. La situación se prolongó otros cinco años más. ¿Discutimos? No ¿Dejamos de hablarnos? Tampoco. Simplemente llegó un día y no nos acostamos, nunca más... Se apagó la brasa que quedaba. (Apura otro trago, se levanta y se pone enfrente de la mesa observándola).
Han pasado diez años, hace cuatro que no nos vemos, y hasta hace tres días no he pensado en todo lo que echo de menos volver a estar juntos. No dejo de pensar en todas las ocasiones que tuve para volver a empezar, o aún antes para evitar que se fuera... O irme yo... Me he dado cuenta de que el amor que existía en mi se empezó a congelar aquél día hace 15 años, y no ha parado de hacerlo hasta hoy. (Termina todo el agua de la botella con un solo trago y la tira a la pared más lejana).
Entonces ¿Qué ha merecido la pena en mi vida desde aquello?














