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祝日 / Permanent Vacation
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«ENHORABUENA— AÚN TIENES TU DOLOR»
Desconcertado ante el entusiasmo que Lou Andreas Salomé mostraba hacia el psicoanálisis, Freud le dijo: «Incluso las cosas más espantosas sobre las que conversamos, usted las mira como si fueran Navidad». En una ocasión Lou le mostró a Freud un poema propio que había sido musicalizado por Nietzsche. Uno de los versos decía: «Si no tienes fortuna ya que darme / Enhorabuena— aún tienes tu dolor». Freud plegó la hoja, golpeó con ella en el respaldo del sillón y, racional, le dijo «No! Sabe usted que por ahí no pasa la cosa». Y agregó que un buen resfriado bastaba para disuadirlo de esos deseos. Muchos años después, la salud de Freud se deterioró y el maestro debió atravesar años de extrema dificultad. Lou, conmovida ante su sufrimiento, le dijo de manera intempestiva que todo lo que él había criticado en aquel verso de entusiasmo juvenil, él mismo lo había cumplido. Luego, asustada por su propia franqueza, se echó a llorar de manera ruidosa y desconsolada. Freud no respondió. Entonces, escribe Lou: «Sentí su brazo alrededor de mí».
J.G.
Unas líneas del gran poeta Manuel Machado aparecen aludidas en Rock n roll suicide, el tema que cierra Ziggy Stardust (1972), una de las obras maestras de David Bowie: La vida es un cigarrillo, / hierro, ceniza y candela, / unos la fuman de prisa / y algunos la saborean. Bowie siempre mencionó a Baudelaire como uno de sus poetas preferidos y tal vez pensó que los versos anteriores le correspondían al maestro simbolista, autor de un poema llamado La Pipa. Yo soy la pipa del autor; / se advierte en mi fisonomía / de Abisinia o de Cafrería, / que mi dueño es un gran fumador. Otro maestro simbolista, Mallarmé, nos deja esta frase: Qué siempre haya un poco de humo entre el mundo y yo. Como toda creación artística, el mosaico se extiende. La línea de Rock n roll suicide que dice Oh no, love, you're not alone, cita una canción de Jacques Brel de nombre similar (Bowie también se inspiró en la chanson francesa). Cuando escribió la canción, el duque blanco estaba fascinado por la letra de My generation de The Who: espero morir antes de envejecer (Hablo de mi generación). Escribe Bowie: You're too old to lose it, too young to choose it / And the clocks waits so patiently on your song. Esta frase fue retomada con maestría por Ian Anderson: demasiado joven para morir y demasiado viejo para el rock n roll. En el año 2000 Bowie había experimentado unas cuantas transformaciones, cada vez más inquietantes. Declaró que tal vez aquella canción era su despedida de la omnipotencia juvenil: Time takes a cigarette, puts it in your mouth / You pull on your finger, then another finger, then your cigarette / The wall-to-wall is calling, it lingers, then you forget / Oh, how, how, how, you're a rock 'n' roll suicide... David Bowie incursionó en el budismo a los 17 años y nunca se alejó de él: Siempre he seguido algunos de los principios del budismo, especialmente el del cambio. Lo que rescaté de mis encuentros budistas es que el cambio es nuestro río. Sigo regresando a eso, y significa mucho para mí. David Bowie no sólo aprendió su lección. Nos la enseñó a todos.
J.G.
Algunos de los versos de la letra de la canción “Set the controls for the heart of the sun”, del grupo Pink Floyd, pertenecen a dos poetas chinos de la dinastía Tang. El tema musical está en el segundo álbum de la banda: “A Saucerful Of Secrets” (1968) y es uno de los pocos donde participan el gran poeta Syd Barrett, fundador de la banda, junto al guitarrista David Gilmour, su reemplazante. La letra, escrita por Roger Waters, toma versos de Li He (790 - 816) y de Li Shangyin (813–858).
Li He tuvo una vida difícil y murió joven. Este es el verso que Waters reelabora en la canción:
”El Cielo temía lo que rumiaban, por eso decidió su suerte. / Mostró que teme al hombre que no confía, el hombre que mira la pared e interroga al Cielo”
Los versos que siguen, utilizados en la canción, pertenecen a Li Shangyin
"Poco a poco la noche da la vuelta /
incontables las ramas que tiemblan al amanecer"
“No dejes que tu corazón se abra como se abre una flor, /
un atisbo de amor es un atisbo de cenizas”.
Sea como sea, ajustamos los controles para el corazón del amanecer, pues acaba de comenzar un nuevo año o algo así y más allá de esta extraña confluencia entre poetas de la psicodelia y la dinastía Tang, quién redacta estas líneas piensa en una de las cuatro metáforas que Borges denominó como esenciales: el tiempo y el río.
Dice el maestro en una de sus conferencias:
“Recuerdo una línea que Lord Tennyson escribió alrededor de 1850. Dice así "Time in flowing through the middle of the night" (El tiempo fluye en medio de la noche). Ahí pueden ustedes palpar las casas silenciosas, las ciudades dormidas y el tiempo fluyendo por su propio cauce sin que nadie lo advierta, excepto quizá Dios. ¡Qué placer! ¿Se dan cuenta? Esta es una de las metáforas esenciales: el tiempo y el río”.
J.G.
La poeta china Li Qingzhao, también llamada “la eremita de Jian”, nació en Shandong en 1083. A los dieciocho años, siendo ya una poeta reconocida, se casó con el erudito epigrafista Zhao Mingcheng. Fueron felices hasta que, con los violentos cambios políticos de la época, perdieron la colección de escritos antiguos que ambos cuidaban con esmero. “Una recíproca añoranza, / dos lugares de tristeza”. En el año 1129, el esposo de Li Qingzhao falleció, a los cuarenta y cuatro años. Unos años después hubo un nuevo matrimonio, desdichado y de rápido final, en el que se dice que la poeta fue maltratada. “El viento se detiene / caen las flores perfumando el suelo. / Llega la noche, / descuido mi peinado. / Sus cosas quedan, pero él no está”. Después de este episodio Li Qingzhao se dedico a su obra y, según dicen algunos, también al vagabundeo, lamentándose tanto por el amor perdido como por la suerte de su patria. Así alude en sus versos a la ceremonia del té: “Nubes verdes desmenuzadas en un jarroncito / el jade se ha vuelto polvo, / aún persiste el sueño matutino / que una taza de primavera / me ayudará a romper”. La sombra de lo perdido cayó sobre sus días: “Cuando sopla el duro viento / y alza la cortina de mi ventana / verán que estoy más delgada / que un mustio pétalo de crisantemo”. Siglos después, un cráter del planeta Venus fue bautizado con el nombre de la poeta. Esta noche, Li Qingzhao, invoco tu sombra errante desde los barrios del sur, la suavidad dolida de tus dedos sobre la pluma, bajo esta luna llena. Como si la errancia, la soledad o la escritura se pudieran compartir. O como si cada cosa que nos es dada no tuviera un plazo de vencimiento. Anocheció y camino con tu sombra por el borde fabril de la ciudad. Mi sombra hoy no tiene importancia. Cómo un púgil tras una golpiza solo espera el momento de atacar.
J.G.
INVENCIÓN DE LA POESÍA / INVENCIÓN DEL AMOR
Tal vez la invención de la poesía y la invención del amor, tal como los conocimos durante años, tengan un origen común. Las primeras cartas al amor desdichado surgen en una tribu originaria de Arabia del Sur, en la cultura beduina, hacia el año 600. Majnum es un joven que no puede casarse con su prima Layla, a la que ama con pasión. Majnum quiere decir «loco» y Layla «la noche». La locura destierra a Majnum, que en el desierto canta su pena. Escribirle a su amada significó perderla (pues hizo publico su amor, lo que la ley árabe prohibía expresamente). Majnun aúlla su poesía en el desierto, mantiene viva a Layla en sus poemas. Surge una pregunta, acaso una paradoja:
¿El amor de Majnum es amor de poesía o de mujer?. *
*Nota al pie: Puede consultarse, por temas afines, La mirada de Orfeo, de Maurice Blanchot, El espacio literario, Paidós.
*El error de Orfeo parece ser entonces el deseo que lo lleva a ver y poseer a Eurídice: él, cuyo único destino es cantarle. Sólo es Orfeo en el canto, sólo puede relacionarse con Eurídice en el seno del himno, sólo tiene vida y verdad después del poema y por él, y Eurídice representa esta dependencia mágica que fuera del canto hace de él una sombra, y que sólo lo libera vivo y soberano en el espacio de la medida órfica. (…) Eurídice, ya está perdida, y Orfeo mismo es el Orfeo disperso que la fuerza del canto convierte desde ahora en «el infinitamente muerto». Pierde a Eurídice porque la desea más allá de los límites mesurados del canto, y se pierde a sí mismo, pero este deseo y Eurídice perdida y Orfeo disperso son necesarios al canto, como a la obra le es necesaria la prueba de la inacción eterna. (…) no quiere a Eurídice en su verdad diurna y en su encanto cotidiano, la quiere en su oscuridad nocturna, en su alejamiento, con su cuerpo cerrado y su rostro sellado, quiere verla no cuando es visible, sino cuando es invisible, y no como la intimidad de una vida familiar, sino como la extrañeza de lo que excluye toda intimidad, no hacerla vivir, sino tener viva la plenitud de su muerte”.
EL LECTOR: En su libro Conversaciones con Kafka, Gustav Janouch, uno de los pocas personas que frecuentó al escritor checo, nos acerca algunas visiones del Kafka hombre. Janouch era muy joven y visitaba al escritor en su oficina del Instituto de Seguros contra Accidentes de Trabajo. Escribe Janouch: “Lo hallaba sentado tras el escritorio, la cabeza echada hacia atrás, las piernas extendidas y las manos inertes sobre el tablero. El cuadro de Filla El lector de Dostoievski puede dar cierta idea de la postura que adoptaba”. Pero, a diferencia del lector del cuadro, “la pose de Kafka expresaba una entrega deliberada y, por tanto, victoriosa. Sus finos labios lucían una leve sonrisa, que era más el conmovedor reflejo lejano de una alegría distante y extraña que una expresión de bienestar”. Y añade Janouch sobre la postura corporal de Kafka: “siempre miraba a las personas un poco desde abajo. Su postura era muy extraña, como si quisiera pedir disculpas por su estatura. Todo su cuerpo parecía querer decir: Por favor, pero si soy completamente irrelevante... Me dará usted una gran alegría si no se fija en mí”. Cuando Gustav Janouch describe la voz y las manos de Kafka recuerda esta reflexión de su propio padre: “fuerza combinada con una temerosa delicadeza; una fuerza para la que precisamente lo pequeño es lo más difícil”. El recuerdo no carece de importancia porque el padre de Janouch, compañero de trabajo del escritor de Praga, se suicidó el mismo año en que murió Kafka. El pintor checo del cuadro El lector de Dostoievski, Emil Filla, se inspiró en Munch, adhirió al expresionismo y al cubismo y estuvo detenido en un campo de concentración. Lo cierto es que ni Gustav Janouch ni Filla podían sospechar lo que hoy muchos creen, es decir, que la novela El proceso de Kafka podría ser una reescritura, un homenaje, una respuesta o incluso una variación de Crimen y Castigo de Dostoievski. Con un pequeño detalle, muy kafkiano por cierto; entrábamos en el siglo XX y en la novela de K. no existe crimen alguno, el personaje ignora en todo momento el motivo por el que es procesado y ejecutado. Como un perro. Como si la vergüenza debiera sobrevivirnos.
J.G.
ENTRE EDMOND JABÉS Y PAUL CELAN
“Un mismo interrogante nos iguala, una misma palabra herida”.
(Palabras de Edmond Jabés para Paul Celan)
Escribe Maurice Blanchot: “La palabra profética es una palabra errante que retorna a la exigencia originaria de un movimiento, oponiéndose a toda estancia, a toda fijación, a un enraizamiento que fuese reposo”. La errancia entonces parece el horizonte natural de esa palabra. Y la poesía el campo en el que se despliega. Edmond Jabés nació en El Cairo. Paul Celan en Czernowitz. Ambos sufrieron el destierro y la persecución. Y París fue la ciudad del encuentro. Sus poéticas, diferentes entre sí, no impidieron que ambos incursionaran en las formas del aforismo. “La palabra es una sobrecarga de nada” escribe Jabés. Esto no excluye un máximo de condensación de sentido que aguarda en cada frase, por ejemplo: “Inconmensurable es la hospitalidad del libro” (Jabés) o “Aprende del otoño como se espanta a los pájaros” (Celan). Quizás la tarea de Celan, su extenuante desmontaje del idioma alemán, le permitía más que a nadie el derecho de elegir el momento y el lugar de su muerte. Tal vez porque ya habían decidido por él demasiadas veces. Se arrojó al Sena desde el puente Mirabeau en 1970. Esta trama de silencios se escribe en el reverso del grito, en las anotaciones apuradas en los márgenes de la hoja, el testimonio de los testigos, los mutuos subrayados y los escombros del siglo soberano que vislumbró Osip Mandelstam. El mundo hecho para concluir en un libro según el pensamiento de Mallarmé y su idea de la sustracción del autor. Queremos pensar en las palabras que Edmond Jabés escribió para Celan cuando este decidió partir:
“Aquel día. El último. Paul Celan en mi casa. Sentado en el mismo lugar que mis ojos, en este instante, miran fijamente. Palabras, en la proximidad, intercambiadas. ¿Su voz? Dulce, la mayor parte del tiempo. Y, sin embargo, no es aquella voz la que oigo, sino el silencio. No es a él a quien veo sino el vacío, tal vez porque aquel día, sin saberlo, ambos hicimos el recorrido cruel de nosotros mismos”.
“Tras la lengua de Paul Celan hay el eco jamás acallado de otra lengua”.
”¿La lengua del secreto, inaudible?”.
“El silencio, ningún escritor lo ignora, permite escuchar la palabra. En un momento dado, el silencio es tan fuerte que las palabras se limitan a expresarlo”.
J.G.
LOS PANTALONES DE UN POETA:
Dos hombres se encontraron en circunstancias extremas: el poeta Osip Mandelstam (Varsovia, 1891-1938) y el narrador Maksim Gorki (1868 -1936). Unas líneas contra Stalin le costaron a Mandelstam la persecución, las detenciones, la deportación y la vida misma. Cuentan que durante los interrogatorios de la policía secreta al poeta se le caían los pantalones. Por su parte Gorki era hacia 1934 el Presidente de la Unión de Escritores soviéticos y amigo íntimo del dictador («el jefe de los escritores», lo llamaba Nadiezhda, la esposa de Mandelstam).
El hecho es que en una oportunidad Mandelstam regresó de Crimea, a través de Georgia, fue detenido dos veces y llegó a Leningrado medio muerto y sin ropa ninguna de abrigo. En aquella época la ropa se conseguía a través de cupones. Cuando le pidieron un jersey y unos pantalones para Mandelstam, Gorki le negó los pantalones y dijo “ya se las arreglará”. Hasta entonces no había dejado a nadie sin pantalones y muchos escritores recuerdan su solicitud paternal.
Gorki ejercía el realismo (así se dice) y Mandelstam dialogaba a través de capas de la cultura, aspirando a un máximo de polisemia. Mandelstam jamás llegó a tener otro pantalón. También Víktor Shklovski poseía sólo un par y su hijo Nikita se disponía a emprender el mismo camino. Un día su madre le preguntó qué pediría si, como en los cuentos, el hada madrina le concediese un deseo. Nikita, sin reflexionar, respondió: «Que todos mis camaradas tengan pantalones». Los Shklovski cobijaron al matrimonio Mandelstam en medio de las persecuciones y el mismo Víktor le regaló a Osip una shuba o pelliza.
Mandelstam defendió ante el poder su derecho de escribir en libertad. Perdió la vida en el Gulag en 1938 y Gorki en circunstancias extrañas, bajo «arresto domiciliario», en 1936.
¿Qué cosas determinan las relaciones de un hombre con su época? ¿La indumentaria? ¿La nostalgia de una cultura universal postulada por el acmeismo? ¿El realismo socialista? ¿Cómo se maneja una situación de poder entre colegas?
Escribe Nadiezhda: «El destino no es una fuerza externa, sino un derivado, matemáticamente calculable, de la energía interna del hombre y de la tendencia fundamental de la época (…) Mandelstam, portador de la energía interna, determinó por sí mismo sus relaciones con su época».
Leamos sino estos versos del poeta: Es desdichado aquel que teme los ladridos de los perros, como a su sombra y son pobres aquellos a quienes bate el viento, y los que, medio muertos, mendigan a una sombra.
PAUL CELAN. MOVERSE EN EL VACÍO:
El que está con la lámpara a solas, no tiene más que la mano para leer. dice un verso de Paul Celan. Sutil desorden sinestésico que puede aludir tanto al cuerpo implicado en la escritura como al placer de tocar un libro o incluso al braille que propone el juego de la luz y de la sombra. Solo manos verdaderas escriben poemas verdaderos dirá el poeta en una carta. Cuando salió Reja de Lenguaje en 1959, el libro que contiene el verso citado, el crítico Günter Blöcker escribió en el Tagesspiegel, dentro de una reseña por demás desafortunada, las siguientes palabras: por su origen Celan tiene tendencia a moverse en el vacío. Corrían tiempos difíciles. Ya cargaba Paul Celan con una acusación de plagio hecha por la viuda de Ivan Goll. El poeta leyó la crítica como un claro acto de antisemitismo. Escribió desesperado a Max Frisch, el marido de Ingeborg Bachmann, en busca de un apoyo que no llegó. Yo actúo en el vacío subrayó Celan, por mi origen. Es sabido que las crisis del poeta iban en aumento y en 1970 terminó arrojándose al Sena.
Es en su libro Reja de Lenguaje, precisamente, donde Celan comienza a distanciarse de las metáforas y se despide de lo que él llama el engañoso adverbio “como”. Lo hace en este verso: Si yo fuera como tú. Si tú fueras como yo. Celan busca la desemejanza: ninguna persona es como otra, dice. Mi lector solo puede entenderme distanciado…únicamente puede aprehender, en todo caso, los barrotes de la reja que hay entre nosotros.
La crítica de Günter Blöcker, cuando menciona el origen de Celan, alude a un poeta judío nacido en Czernowitz, que perdió a sus padres en los campos de concentración y vivió en Francia, escribiendo en alemán para intentar desmontar esos pliegues donde ningún idioma es inocente.
Muchas son las definiciones que Occidente ha dado acerca del vacío: existencialismo, angustia, nada, abstracción, etc. El poeta cubano Lezama Lima habló de lo expulsado por el vacío creador. En los libros de Oriente el tema se menciona de forma aún más clara. Dice el Tao Te King: Unimos treinta radios y lo llamamos rueda; pero es en el espacio vacío donde reside la utilidad de la rueda. Moldeamos arcilla para hacer un jarro; pero es en el espacio vacío donde reside la utilidad del jarro.
Pasados los años releemos la crítica de Günter Blöcker y nos preguntamos si acaso es posible que algún poeta no actúe en el vacío.
J.G.
COMPLEMENTARIOS: Una luna remota tuvo el privilegio de alumbrar la amistad de dos grandes poetas. Durante algunos años, en la ciudad de Leyan, provincia de Henan, confluyeron el provocador Li Po y el humilde Tu Fu. La historia, y tal vez la leyenda, dieron al primero la fama de fanfarrón y borracho, deudor de la anarquía del Tao. El segundo de ellos fue calificado de humilde y realista y la desgracia vuela para siempre el techo de su choza. La vida no suele estar a la altura de los mitos. Pero entre ambos poetas hubo un encuentro de tres meses, durante el año 744 de la dinastía Tang; algunos diálogos, y una amistad que se inmortalizó en los textos. Si aún creyéramos en un pensamiento binario, estaríamos tentados de decir que Li Po abrevaba en la inspiración y Tu Fu en el trabajo. O que Li Po era desmesurado y Tu Fu austero. Tal vez incluso relacionaríamos a Li Po con Lao Tsé y a Tu Fu con Confucio. Pero si alguna utilidad puede tener la poesía es el desmontaje de categorías y presupuestos. La luna se refleja en el fondo de la jarra de Li Po quizás porque la embriaguez y los reflejos son parte constitutiva de cualquier hombre. Así describe Tu Fu a su amigo: En cuanto a Li Po, denle un vaso de vino y les escribirá cien poemas. Li Po, por su parte, dedicó estos versos a su colega: Encontré a Tu Fu en la cima de una montaña… bajo la sombra de su enorme sombrero de paja, su rostro estaba triste… Pobre Tu Fu, debe estar agonizando otra vez por la poesía. Extraño suele ser el destino de los amigos. La vida de todos se apaga de a poco como una lámpara bajo la llovizna. Pero también podría responderse a lo efímero de la anécdota con otro poema, en este caso de Tu Fu: ¿Cómo describir / la más sagrada de las cinco montañas? / En la frontera entre Lu y Qi / donde el verde paisaje no tiene final.
CRISIS DE AUSENCIA: Según el libro de Zhuang Zi, El Emperador Amarillo viajaba hacia el Norte de las Aguas Rojas. Subió hasta el monte Kwan Lun y desde allí miró hacia el sur. Al emprender el camino de regreso, perdió su perla mágica. Entonces envió al conocimiento a buscarla. Éste la buscó pero no la encontró. Envió al pensamiento. Éste la buscó y tampoco la encontró. Finalmente, envió al olvido de sí mismo. Y el olvido de sí mismo encontró la perla. El Emperador se dijo: Es extraño que el olvido de sí mismo haya sido capaz de hallar la perla.
Después de haberme descubierto, no es gran cosa el encontrarme, ahora lo difícil será perderme escribió Nietzsche. El síntoma principal de las crisis de ausencia es el deterioro repentino de la conciencia. Suele durar pocos segundos. Durante el episodio la persona interrumpe sus actividades. Al finalizar la crisis continúa con lo que estaba haciendo sin recordar lo sucedido.
El Emperador Amarillo miró hacia el sur, hacia El Bajo, La Boca ¿Fue ese el problema? ¿Comprendió acaso que el pensamiento y el conocimiento de nada le sirven si no aprende a perderse? ¿Qué solo se halla lo que trasciende la ficción del yo? ¿Qué, trascendida la ficción del yo, nadie necesita de ninguna perla mágica y menos aún aquí en el sur?
LA ESENCIA DEL VIAJE
Cuentan que Lao Tsé viajó mucho de joven. Hasta que el sabio Hu-Ch'eng Tzu le preguntó acerca de la naturaleza de esos viajes y sentenció que un viajero debía mirar dentro de su ser, encontrar allí lo que busca y contemplar los cambios que se suceden. Entonces Lao Tsé dejó de salir hasta comprender la esencia del viaje. En conceptos del mismo Hu-Ch'eng Tzu, el viajero no sabe donde va. El que de verdad contempla ignora lo que ve. El viaje no lleva de una parte a otra, los ojos no miran un objeto y luego otro. Todo se percibe simultáneamente.
Siglos después, Matsuo Basho antes de emprender su senda hacia las tierras hondas, escribió este haiku. Hasta en mi choza / habrá otros moradores / y habrá muñecas. El poema refiere al abandono de su morada y a que en Japón el 3 de marzo se celebra el día de las niñas o Festival de las muñecas. Para Basho los meses y los días son pasajeros de las edades, están los que hacen del viaje su morada y también los que mueren durante el viaje. Su último haiku dice: Caer enfermo durante el viaje / Mi sueño huelga errante / sobre un campo de césped seco.
SISTEMA EN DESEQUILIBRIO: La ruptura en el equilibrio de las cosas produce resonancias. Así lo pensó Huan Yu, gran poeta y ensayista chino, nacido en el año 768 d. C. El pensador puso por ejemplo a las ramas del árbol y la hierba: sólo se las escucha cuando el viento las agita. El aire, la cascada o la percusión sobre un metal, son perturbaciones que ocasionan movimientos. Como los hombres, que fabrican instrumentos musicales con lo que mejor resuena (madera, caña o piel), así el cielo elige los pájaros, el trueno y el viento. La sucesión de estaciones muestra la ruptura del equilibrio cósmico. La literatura busca la palabra. El cielo, a quien pueda hacerla resonar.
PARADOJAS: Cuando Hui Tzu viajaba, sus libros llenaban cinco carros. Fue un polemista que inquietó a los retóricos, un hábil maestro de las paradojas. Decía que uno puede salir hoy hacia Yueh y llegar ayer… Según el sabio Chuang Tzu, Hui Tzu malgastó su don a través de juegos retóricos, dispersiones, palabreríos y efectos de sentido. Como si quisiera detener el eco con un grito. O como si un cuerpo adelantara a su sombra. Pero a pesar de las discusiones, Chuang Tzu amaba a Hui Tzu. Pues al contemplar la tumba de su intimo enemigo, dijo: “era el único hombre en todo el imperio con el que podía conversar”. En la avenida Patricios, las paradojas están a la orden del día. Aquí habitó una damisela llamada Destello. Podía moverse más rápido que la luz. Un día partió por un camino relativo… y retornó la noche anterior. Cuento esta historia cuando la luna despuebla mi lecho. Me preocupa que Chuang Tzu no tenga con quien hablar.
Los procesos de despersonalización incluyen insomnio, ansiedad, vértigo y extrañeza. La sensación de “estar viviendo en un sueño”. Disociación y extrañamiento ¿Es Chuan Tzu soñándose mariposa o una mariposa sueña que es Chuan Tzu? Enseña el Tao que el cielo es permanente y la tierra durable. Ambos perduran porque no viven para sí mismos. Para preservar algo es mejor no aferrarse. Todo filo se desgasta. Cuando oro y jade cubren el vestíbulo, más fácil es arrebatarlos. Los bienes y los honores acarrean la destrucción. Cuando hay puertas y ventanas en una casa, es el espacio vacío lo que nos permite atravesarlas. Quien sabe, actúa sin actuar y enseña sin palabras. Esto enseña el Tao del cielo.
TU PROPIO PERSONAL KAFKA
your own personal jesús someone to hear your prayers
depeche mode
Durante la adolescencia comprende que la narración En la colonia penitenciaria de Kafka es una denuncia sobre las inscripciones que el poder ejerce sobre los cuerpos. Se pregunta cómo hizo el insomne de Praga para tocar, a través de esa parábola desquiciada, el núcleo mismo de los engranajes del mundo. De allí en más, todo en su vida será desinscripción. Trabajará con las marcas, los golpes, las huellas, los restos, lo que queda por afuera (toda esa escritura, esa re escritura). Intentará movimientos de desmarcación, para palpar desde los bordes algo de lo expulsado por el vacío creador. Alterar la gramática de un cuerpo o desbordar las medidas de lo posible. Piensa en Kafka no sólo como en quien nombra a la máquina sino también como en un artefacto, inasible e inquietante como el Odradek. Su propio Kafka no es el central, sino el de los cuadernos, el de los aforismos de Zurau y el de Él (anotaciones del año 1920). Entonces, la repuesta llega antes de que formule la pregunta: Como un camino en otoño: tan pronto como se barre, vuelve a cubrirse de hojas secas.