Se cruzó de brazos relajando un poco su gesto al notar que se trataba de otro instructor, esperando no que la encubriera como tal , pero al menos un poco más de consideración por parte del rubio le iría bien ⊰ ¿No crees que esa pregunta ya parece una? ⊱ le cuestiono con el ceño fruncido ligeramente ¿Qué pretendía su compañero? ¿Asustarla? No iba a ganarlo, pues la rubia estaba totalmente dispuesta a enfrentar lo que fuera, claro que sin jueguitos. ⊰ Lo sé, lo se… soy la viva imagen del pecado por hoy ⊱ ladeó la cabeza señalándose así misma completamente ⊰ No me he olvidado de las normas. Las tengo muy presentes pero también soy humana y necesitaba hablar con alguien. Hasta donde yo sé, una necesidad del ser humano es la comunicación ⊱
“¿No crees que tú petición inicial parece una?” replica serenamente, sin quitar la vista de su block. Su vista se enfoca en la instructora, sus manos enlazadas, ahora, en su espalda. Suspira, negando con la cabeza. “Irina, no,” una pausa. “A mi no me debes ninguna explicación de nada. Yo sólo te recordaba.” Si hay algo que le disgusta profundamente es cuando colegas se creen con el derecho de retar a otros colegas, y si se niega a algo, es a convertirse en lo que él mismo censura. La hipocresía corre por su linaje, y él no está dispuesto a heredarlo. “Si quieres hablar por teléfono, te recomiendo que te encierres en tu pieza, donde nadie te vea. Aquí todos los campistas pueden observarte incumpliendo las reglas. Y siendo como son ellos ¿qué crees que pensarán?” Aunque, si él tiene que deducirlo, seguro la opinión que parecen tener sobre los instructores no cambiaría demasiado.











