“Inserte título original”
Tengo este constante sentimientos. Uno de esos que no te dejan dormir y te hacen sentir incómodo y un poco solo en este mundo. Aunque muy en el fondo sabés que lo que estas pasando ya le ocurrió a otro millón de personas.
Esta sensación tan extraña de no saber “quién soy”. Lo digo así, entre comillas, porque pensándolo bien es un tema tan grande y abarca tantas cosas que el simple hecho de tratar de buscar una respuesta correcta me parece hasta absurdo y un poco encasillante (no creo que esa palabra exista, pero ustedes me entienden)
Sin embargo, me refería a una parte muy particular que componen a mi persona. ¿Cómo me percibo? Digo, tengo valores, creencias, costumbres; que forman parte de cómo me veo y cómo me quiero ver, todos lo tenemos. Pero ¿Qué pasa cuando: como me veo no coincide con como me siento? ¿Y si ni si quiera sé cómo me siento? ¿Y si algunos días soy feliz así y otros se me hace imposible?
A veces llego a envidiar un poco a aquellos que nunca se cuestionaron, que no se hacen miles de preguntas cada noche. Preguntas sin formas, porque son de esas que no deberían ser preguntadas; sin final, porque no hay respuestas correctas o incorrectas, solo intentos de llegar a, en algún momento, lograr entendernos; esas que muchos aborrecen y otros tantos se empeñan en hallarles una “verdad” aunque no siempre haya una y aún si la hay, pueda resultar tan escalofriante que decidamos guardarlas en el fondo de un armario. Hasta estar listos para lentamente desenvolverla, entenderla, apreciarla, amarla y, finalmente, conseguir amarnos un poco más a nosotros mismos.
PD: tal vez todos seamos una de esas preguntas