Te despido
Te despido en esos abrazos donde mi cuerpo encontraba calma aunque mi mente nunca estuviera del todo tranquila.
Te despido en el peso de tu pecho bajo mi mejilla.
En los besos en la frente.
En los “te amo” susurrados cuando yo fingía dormir y quería creer que eso bastaba.
Te despido en la versión de ti que yo imaginé.
En la historia que pensé que podía corregirse.
En la esperanza de que algún día me eligieras sin sombras.
Hoy dejo de imaginar a tu futura pareja.
Dejo de preguntarme si a ella le darás lo que yo quise.
No te odio.
No te idealizo.
Te libero.
Y me libero.
Me quedo con lo que aprendí.
Con la mujer que despertó después de esto.
Con mis nuevos límites.
Con mi deseo de seguridad.
Gracias por lo que fue.
Adiós a lo que no pudo ser.
















