"Yuta..." Tus labios soltaron el nombre del chico en un caliente gemido. Su mano derecha hacia travesuras debajo de tu falda mientras que con la otra te sostenía de tu costado izquierdo. El alto se había ofrecido para ayudarte en el tema de biología, pero de estar estudiando sobre los cuadros de punnett todo terminó en una ardiente sesión de besos, era más que verdad, una cosa lleva a otra o algo por el estilo. "Tan mojada... ¿Y solo para mí?" Sus ojos grandes miraron con lujuria tu rostro, los dos sonrieron y juntaron sus labios en un beso bastante obsceno, jugueteando con sus lenguas y el juego sucio con la saliva. Los ágiles dedos del chico pasaron por tu clítoris haciendo abrir más tu piernas para dar acceso a Yuta. Deseabas con toda tus fuerzas que este momento no fuera justo cuando estaban en el colegio, querías tanto hacer cosas con tu chico en plena comodidad e intimidad, pero no iba a decir que no te gustaba esta situación y hasta llegar a ser atrapados, claro, no pensabas más allá de eso, porque de que habría fuertes repercusiones, las habría, aunque ¿A quien le importa cuando tienes un a alguien como Nakamoto Yuta haciendo todo por tí? Sin resaltar que desde tu primera vez con él, el alto pudo examinarte, sabía muy bien que es lo que te gustaba cada vez que te ponía las manos encima, y esta vez no era la excepción. Su boca se acercó a tu oreja para dejar suaves mordidas en el lóbulo de esta misma, tu mano sostuvo su mejilla para mantenerlo más cerca, no sólo las mordidas era lo que te volvía loca, el aliento y los bajos gruñidos del chico sobre ti te erizaban. "Estoy tan cerca..." Tus manos se aferraron del pupitre de madera mientras que tus pies se arqueaban dentro de tus zapatos. "Córrete para mí, cariño." Pronto yuta cambio su forma de darte placer, ahora su dedo pulgar se ocupaba de tu clítoris mientras que su dedo medio se movía en círculos dentro tuyo. El fuerte ruido del pupitre siendo empujado junto con un sonoro suspiro inundó el aula donde se encontraban, Yuta amaba verte temblar mientras que, ya sea su miembro o sus dedos, estaban siendo extrangulados por tu vagina. "Mi hermosa, ahora de rodillas..." La risa profunda del chico te hizo dar un vuelco en el estómago de lo sexy que era, pero cuando él estaba apunto de bajar su cremallera los demás alumnos entraron rápidamente al aula, llamando la atención de ustedes dos, tú diste un salto y pronto te incorporaste completamente a tu asiento, acomodando tu cabello, ropa y lugar de estudio. Aclaraste tu garganta mirando a tus compañeros tomando asiento alrededor de ustedes. "Será en mi casa saliendo ¿Esta bien?" Dio un beso en tu mejilla, seguido tomó sus cuadernos con los que se suponía que estudiarian para después irse a su asiento que se encontraba del otro lado del salón. Estabas muy ansiosa y sólo deseabas que las últimas dos horas se fueran como agua.