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Plz, sehun.
◤PRIVADO┇Helpless …◢
→ SeHun → Sᴀ́ʙᴀᴅᴏ ₂₅﹐ Aʙʀɪʟ;; ₁₂﹕₄₇ ʜʀs
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Esa mañana llegó una notificación al teléfono de SeHun. Pudo haberse tratado de cualquier cosa, pero él tuvo un presentimiento incluso antes de deslizar la pantalla táctil del iPhone, desbloquear el mismo y leer el mensaje que la academia había enviado a través del correo institucional. La noche anterior se había quedado hasta tarde conversando con sus amigos de la academia, viendo unas series. Por eso ahora estaba bastante adormilado mientras leía al respecto, pero fue despertando poco a poco al leer el contenido del mensaje. Fue algo que lo dejó sin palabras. Completamente en blanco. Una cosa era participar de un showcase académico, nada que se salía de la norma, algo que supo que tendría que enfrentar al ingresar a la academia. Pero otra cosa muy distinta era comenzar a salir en televisión. Lo que se traducía inmediatamente en comenzar a ser más conocido de lo que ya era. Algunas fans "obsesivas" ya se agrupaban fuera de la academia, habiendo escogido a SeHun como uno de sus trainees favorito. Sólo porque era guapo y porque había salido en el blog de chismes un par de veces. Era aún extraño para él que, llevando apenas unos meses dentro de Ace, ya tuviera seguidoras. La cultura coreana lo shockeaba un poco en ese aspecto. Y por esto mismo no estaba seguro de querer participar de algo tan grande como un reality. Él ni siquiera quería convertirse en Idol. Molesto, le envió un correo a su padre. Estaba completamente seguro de que él estaba detrás de todo esto. Gracias a él entró en la academia, y supuestamente lo hizo para que SeHun aprendiera el valor del esfuerzo. El muchacho lo comprendía, y hasta cierto punto le daba la razón a su progenitor. Por fin se esmeraba en algo y así, en los últimos meses, había aprendido a bailar. Pero su sueño seguía siendo convertirse en modelo de revistas y pasarelas, algo que estaba lejos de parecerse a la vida de un cantante de Kpop. ¿Su padre quería arruinar sus planes? ¿Hasta qué punto tenía planeado llegar? No le costaba nada pedirle al CEO que lo obligaran a debutar en un grupo. En tal caso SeHun sería el visual o algo por el estilo. ¡Pero él no quería eso! Y así lo expresó en crudas palabras a su padre. No planeaba quedarse más de un año en Seúl. Pronto deseaba regresar junto a su madre y seguir viajando por diversos países, y comenzar una carrera como modelo, sin caer en el lado de los excesos y fiestas. Cosas que en su momento llamaron la atención pero ahora que conocía la responsabilidad, ya no. Tenía muy presente su compromiso de convertirse en un mejor hombre para impresionar a MinDae. Cualquiera diría que SeHun estaba fuera de sus cabales. Los otros trainees literalmente sufrían por una oportunidad como la que acababa de llegar a sus manos. Él, sin embargo, no dejaba de sentir angustia. Sobre todo porque con nadie podía hablar de estos temas. Desde hace varias semanas su único amigo cercano, JoonKyu, estaba más que ocupado con sus asuntos universitarios y, por lo demás, solía restarle importancia a los "dramas adolescentes" de SeHun, como él decía. Fue por esto que SeHun se levantó con un pésimo humor, tomó una ducha, se vistió y luego salió con la mente saturada de ideas locas. Quería desertar, escapar de esa academia. No podía seguir con esta mentira. No quería ganar fans y fingir que realmente deseaba debutar. Esta realidad que no podía verbalizar estaba atorada en su garganta y, mientras caminaba hacia los estacionamientos para tomar su automóvil y huir muy lejos, indicios de lágrimas aparecieron en sus ojos, cristalizándolos. Se sentía culpable porque ni siquiera podía ser sincero con la persona que más le importaba últimamente, MinDae. Y como si fuera una mala broma del destino, la van que estaba estacionada sólo unos metros más allá de su propio Maserati, abrió sus puertas, dejando salir la silueta de la mayor, quien seguramente habría estado trabajando desde temprano. SeHun no podía huir de ella, sería bastante obvio. El muchacho pasó una mano por sus ojos y se quedó al lado de su vehículo, mirando de reojo a la mayor. La van, que seguramente era de la academia, se marchó luego de que MinDae descendiera y entonces SeHun, sin saber por qué, se acercó hasta la mayor. Pronto había comprendido que necesitaba estar cerca de ella, aunque no podía abrazarla ahí, ya que sería peligroso para la imagen de ambos. Pero, al menos, podría saludarla formalmente, con una reverencia de modo que nadie sospecharía que ellos, en realidad, eran algo más que amigos. — Buenos días... Noona.
◤PRIVADO┇ 24 hours with BoA ◢
→ Miss Bang → Sᴀ́ʙᴀᴅᴏ ₁₈﹐ ᴀʙʀɪʟ ;; w/ ʜʀs
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Era 18 de abril y tras haber pasado por una rigurosa sesión de entrenamiento para que sus piernas se mostraran esbeltas más el estar bailando constantemente en sus presentaciones de la promoción previa le habían ayudado a mantener la figura. Su cabellera castaña ahora se encontraba teñida de un tono rosa oscuro y fuerte, que procuraba darle ese toque dulzura al sexual concepto que tenía la canción. La coreografía había sido lo más difícil para la menor, nunca había sido su fuerte y aunque siempre se las había ingeniado con mucha práctica y trabajo duro, ahora que se encontraba tan ocupada de show en show no había tenido suficiente tiempo para perfeccionar los movimientos, tenía miedo de molestar a los otros al tener que repetir una y otra vez una escena solo porque sus pies no estaban bien colocados o su espalda lo suficientemente arqueada, al menos estos eran los detalles que su sunbae BoA siempre le señalaba a la hora de darles tutorías. El único motivo por el cual se sabía el baile en ese momento, era por la ayuda recibida por parte de la mayor, sin ella lo más probable fuese que sólo pudiera interpretar el coro. Un vestuario minimalista y un maquillaje liviano, optando por una imagen “natural” al contrario de en I Am A Woman Too en la que en el cual usaba lentillas y pestañas postizas. Las estilistas tomaron su larga melena y la ataron en una gran coleta para luego distribuirla con pequeñas pinzas por su cabeza para que no tomara una forma abultada, seguidamente la peluca de un corto cabello rosa pálido ya se encontraba enmarcando su redondeado rostro. Qué extraña lucía y aun así, no para nada desfavorecedor. Comenzaron con las tomas de primer plano más rápidas para descartarlas de una vez, tales eran en las que encontraba abrazando sus piernas sobre una cama; pintando sus labios con un labial rojo carmesí; tocando con añoranza la ventana con un exterior lluvioso y las caricias tanto en la cama como de pie en la ancha espalda desnuda de uno de los bailarines. En el vídeo finalizado, se suponía que dejarían pasar varias tomas en las que MinAh tocaba a un hombre, rodando por la cama, siendo elevada por el aire o manos masculinas le acariciaban para que más adelante tal semental se transformara en Amber. Una vez todos los close up y detalles estuvieron listos, al menos lo que eran en solitario o con Hyun Jong (el bailarín) fue cuando la camisa blanca fue sustituida por un leotardo a rayas para comenzar con las escenas de baile. Las manos le sudaban y de pronto los nervios la invadieron, había practicado tres veces con los demás y podía percibir la expectación en el rostro de los mismos o tal vez, debido a sus ansias se lo estaba imaginando. La puerta se abrió y un grupo de personas se aglomeró alrededor de la puerta, avanzado lentamente en aquella pelota por el lugar, al principio la debutante creyó que se trataba de Amber mas minutos después cuando la fémina logró abrirse paso entre tantos seres desesperados por servirle, fue que logró divisar el rostro de MinDae allí y una enorme sonrisa decoró su rostro. Toda coreografía le salía mejor cuando su tutora estaba cerca y así, ella podría observar el monitor y evitar que dejaran pasar una mala toma solo por la desesperación de continuar. — ¡BoA sunbaenim! No creí que fuera a venir, me alegra mucho de que haya sido así. Inquirió la jovencita, avanzando descalza fuera del suelo de vinil rojo para pisar el frío asfalto hasta encontrarse cerca de la pelinegra.
◤PRIVADO┇ Is ᴛɪᴍᴇ ғᴏʀ ᴛʜᴇ ᴄᴏᴍᴇʙᴀᴄᴋ …◢
→ Soyou → Lᴜɴᴇs ₂₀﹐ Aʙʀɪʟ;; ₀₉﹕₄₅ ʜʀs
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Realmente ya era tiempo de regresar a su rutina y nada mejor que hacerlo con la preparación de su colaboración, hace un mes, antes de que toda la oleada de problemas azotara su puerta, BoA y ella habían hablado, e incluso habían llegado a reunirse una vez, en donde pudieron ordenar las ajetreadas agendas de ambas y así poder abrir un espacio a futuras reuniones.
Según su agenda, ese día era hoy, el punto de encuentro era uno de los estudios situados en el centro de Seúl, este pertenecía a la empresa pero era usado mayormente por los Idols y productores con experiencias, muy diferente a los que se encontraban en el internado. Saliendo de cualquier duda busco su bolso donde se encontraba todo lo necesario y salió de la habitación que tenía asignada, iría un poco más temprano para avisar al lugar; cuando estuvo lista y con llaves en mano emprendió su camino hacía el estacionamiento.
Todo el transcurso de los dormitorios a su auto fue dedicado a tomar observaciones de los Trainees, de a poco se notaba el cambio pero solo habían pasado dos días desde su ultimo registro y tristemente las cosas no cambiaban tan rápido. Cuando subió a su coche soltó un pesado suspiro y encendió el motor ignorando todo pensamiento negativo, su día empezaba demasiao bien para arruinarlo de aquella forma.
Mientras conducía pensaba en las actividades de su compañera de empresa, si no se equivocaba ella aún se mantenía como parte del showcase y le sorprendía que aún tuviera tiempo para trabajar en aquella colaboración junto ella, se sentía sumamente agradecida por ello; luego de los 15 minutos de viaje, que eran del internado a Seúl paro justo frente de un gran edificio, "New Age is Ace" era el nombre de este, y como siempre, nunca faltaron la oleada de paparazzis en la entrada que en cuanto le notaron, rodearon su coche.
Estaciono como pudo y bao de el, no sin antes posar unas gafas en sus ojos para protegerse de lo flashes, aunque era de día podría afectarle en su vista. El montón de preguntas cayeron sobre ella en cuanto comenzó a dar camino hacía la entrada.
— ¡¿Es cierto que deja la empresa?!
— ¡¿Los contratos ya han sido cancelados?!
— ¡¿Acaso ya no forma parte de Ace Entertainment?!
Paro en seco cuando escucho las ultimas tres, su ceño se había fruncido de repente y dirigió su mirada a la cámara para hablar con voz firme.
— No tengo idea de donde sacaron tales cosas pero les aseguro que siempre formaré parte de esta empresa y dejen de andar especulando mentiras sin bases ni afirmaciones.
Luego de eso camino con paso decidido al recinto y entro con los ánimos hechos un ocho, saludo a las personas de la recepción y camino hacía el estudio que les había sido otorgado, realmente no esperaba eso, al menos deseaba que esos se fueran antes de que BoA llegara.
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Tiempo. Eso era lo que MinDae venía necesitando desde hacer un buen par de semanas. Llevaba un largo rato trabajando en su come back, el cuál por el momento no era anunciado. En una o dos semanas tendría las grabaciones del MV y entre tanto los ensayos con Daniel Kobayashi para el showcase. Su agenda estaba a explotar, pero aún así se hacía la hora para dos cosas más que en ese minuto era primordiales para ellas. Por un lado, pasar tiempo con Oh Se Hun, uno de los trainees de la academia, que, de una u otra manera, le había conquistado. Y por el otro, una colaboración con otra de las solistas de la empresa, Soyou, que llevaba anhelando desde que se volvieron cercanas gracias al trabajo. Soyou y BoA eran buenas amigas, y hace como un mes la primera le había llamado para ofrecerle una colaboración. Había logrado acordar una reunión y asistir a la misma, para arreglar las bases de la canción, se habían enfocado en los ritmos y los posibles instrumentales, con los conocimientos de ambas adquiridos a través de los años , y cierta parte de la letra también había quedado fijada. Pero aún había trabajo que hacer, concepto, terminar instrumental/letra y la coreografía. Tenían que aprovechar aquel día al máximo porque el tiempo era corto. Pero dado que ambas tenían composiciones a medias podría ser un poco más breve el proceso. A penas había partido en su auto en dirección al estudio, le envió un mensaje a Soyou para notificarle que pronto estaría ahí. No se demoró demasiado en llegar, aunque si le sorprendió la gran cantidad de fans y camarógrafos, periodistas a las afueras del estudio. "¡Unnie", "¡Noona!", "¡BoA sunbaenim!" Gritaban una mezcla de voces. "¿Unnie, que dice de la salida de Soyou?" "¡Noona, noona! ¿Es verdad que Soyou sunbaenim dejará la empresa" Ella no contestó nada, no tenía porque, había escuchado sobre los rumores, pero los ignoraba fervientemente. Estaba convencida de que de ser ellos reales, Soyou le avisaría, y Mindae le apoyaría, por supuesto. Finalmente ingresó al lugar y se dirigió a la sala específica, en cuanto divisó a la otra solista, abrió los brazos y rodeó a la chica en un cariñoso abrazo — ¡Ah! Soyou. Me perturban los rumores sobre tu saliada. — Expresó con una especie de aflicción. — ¿Cómo has estado? ¿Qué tal tu semana? —Interrogó, separándose con una sonrisa en sus labios.
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Cuando su teléfono emitió el sonido de un mensaje, lo saco del pantalón, el remitente señalaba que era BoA a lo que le relajo un poco todo lo tensa que le había dejado el momento, respondió con rapidez un "Esta bien unnie, no se demore" Y dio marcha completa hacía el estudio. Dentro era como una segunda habitación, cada zona especialmente para lo que tendrían que enfocarse ese día, la letra, si bien el tener parte de esta fiada aún hacían falta detalles, concepto, baile, actividades. El hacer un comeback era un proceso largo y arduo, debían llevar cada actividad con cuidado ya que al igual que les tenía que complacer a ellas también a sus seguidores, su música siempre había sido dedicada por completo como pasión y conocía a su sunbae lo suficiente para saber que para ella era igual. Se dejo caer en la silla principal frente a los controles para sacar las hojas llenas de notas y parte de la letra, su cabeza de pronto había comenzado a arder, odiaba cuando tomaba presión, le hacía sentir mal de repente, ¿No entendían que toda su vida no era solo la música? Tenía una familia, un padre enfermo, y puede que no lo supieran pero no era para andar especulando mentiras por un breve descanso. De pronto todo su animo había decaído, seguro estaba haciendo algo mal para que sus seguidores pensaran aquello, seguro no estaba dando la talla nuevamente, y ahí regresaban todas sus inseguridades, no servía para nada todo aquello; trato de despejarse leyendo las notas para así adelantar un poco más su mente vagaba. Suspiro pesadamente y se levanto e nuevo para ir a encender los controles para hacer la mezcla, más cuando se acercaba a estos sintió de repente el abrazo, se tenso de segundos hasta escuchar la voz de su unnie, se giro con rapidez y correspondió aquel abrazo que se sentía como una madre. — Ah~ Sunbae, lo siento mucho.— Se disculpo con voz de niña para alejarse y verle a la cara .— No quería perturbable, sinceramente ha sido una semana muy difícil para mi, con todo eso de los rumores más la presión de la empresa, estoy que quedo calva. — ¿Y usted sunbae? Le noto sinceramente más pequeña.
◤PRIVADO┇ Clases de baile | Hip Hop | dance …◢
→ Ailison Rieper → Sᴀ́ʙᴀᴅᴏ ₁₈﹐ ᴀʙʀɪʟ ;; w/ ʜʀs
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La nueva semana de clases daba comienzo, con ella venía una mejora increíble por parte de la Alemana ya que su semana de tropiezos había terminado, ella era una persona sólida, firme, derecha y reacia, no se daba por vencida ante nada. Con el nuevo día su actitud era otra mucho más positiva y fuerte que la de la semana pasada y es que bien era cierto que al ser su primera vez -a los 21 años- pisando una Academia, compartiendo con extraños era completamente fuera de territorio, era la novata de las neófitas; sin embargo, ella aprendió de cada uno de sus errores en dicha semana. Se había extendido el rumor de que Alison solo se dedicaba a los bailes sexys y eróticos y no era la imagen que quería mostrar de sí misma, realmente quería poder decir que era una buena bailarina y no solo de bailes de bares -pues de eso es lo que le habían enseñado durante parte de su adolescencia- gracias a ello su flexibilidad había mejorado un 200% definitivamente. Su profesor de canto del campus le recomendó que buscara un profesor que pudiera instruirla en el baile, para que no desperdiciara su talento en el mismo, así, le sugirió que expandiera sus fronteras y aprendiera aunque fuera la básico de varios tipos de baile.
Ella lo había pensado al principio pero debido a su semana de broma, no concretó mucho; ya era el momento de demostrar que podía con eso y más. En su currículum llevaba baile y canto como obligatorias, lo cual era grandioso, para ella servía mucho pulir sus fuertes y asistía cual nerd a dichas clases. Le gustaba mucho la forma de enseñar de la profesora BOA así que ese día se esperó a que la clase terminara para hablar con ella.
–Señorita Mindae -dijo algo fuerte haciéndose notar, *en clase la pelirroja era de las más bajas y siempre se ponía detrás de los más altos de sus compañeros, cosa que cambiaría más adelante* parándose al frente de la profesora –Soy Alison Rieper ingresé al Campus la semana pasada encantada de conocerla –hizo una leve reverencia, ya que era su profesora no sentía la necesidad de presentarse besando ambas de sus mejillas –pertenezco a su clase de baile. –La maestra dejó lo que estaba haciendo para atender a la chica y preguntó a 'ésta qué se le ofrecía' –Entiendo que tenga un horario apretado, sin embargo me atrevo a hacer la petición de que si por favor puede ser mi tutora de baile, en verdad quiero aprender más bailes del estilo hip hop y estoy segura que he llegado con la persona correcta. Siendo el caso ¿Cree usted que pueda adiestrarme en baile? –preguntó sin dejar de verla, si no le decía que sí ella iba a seguirla por todo el campus hasta que aceptara. Guardó silencio y la señorita respondió:
-Puedo hacerlo, pero te aseguro que no será fácil, no tendré piedad y no aceptaré que llegues tarde –comentó la idol mirando a la más baja. –además penderemos de mi horario, entrégame tus redes y números personales para contactarte. Te avisaré con media hora de anticipación sobre mis clases para que puedas estar a tiempo. Nos veremos aquí mismo.
-¡de verdad! ¡Muchas gracias! –dijo con un ánimo por los cielos, realmente la escuchó bien, aunque su cerebro solo procesó lo importante, había aceptado, ella sabía desde hace mucho tiempo que bailar requería de mucho compromiso físico y mental y ella si algo tenía era ese compromiso, amaba bailar y por ello no era cansado aprender cosas nuevas y menos de baile.-Estoy de acuerdo en sus términos –Estrechó en brazos a la profesora estaba emocionada, una talentosa mujer le enseñaría obviamente tendría mucho que aprender de ella; cómo le había pedido entregó sus redes sociales a la idol y se marchó a su habitación.
Sms
Alison, el día de hoy tendré una hora libre a las 7pm, te espero en el salón de baile, no llegues tarde y lleva zapatos cómodos. Atte: Profesora MinDae.
Lo leyó justo a las 6.30pm hora en que llegó el texto, sabía que tenía que ir porque tenía que ir, así se le cayeran los brazos iría. Había avanzado lo suficiente sus tareas, no se preocupaba por ello decidió llevarse no solo calzado cómodo, sino también ropa cómoda, misma que le permitiera moverse con libertad. Se vistió y salió prácticamente corriendo del cuarto en dirección a la sala de baile. Atravesó todo el Campus hasta allá en 15 min, llegó con las mejillas calientes, algo rosadas debido a la corrida que tomó, pero estuvo a tiempo, al 5 para las 7pm. Entró y encontró ya a la profesora ¿es que estaba ahí desde hace rato?
-he llegado –mencionó al recuperar el aliento luego de la corrida que se aventó por toda la escuela. –estoy lista –para su suerte había corrido con calzado deportivo y no con tacones, lo que hacía menos cansado su recorrido. Se centró en la sala y esperó indicaciones de su mayor.
◤PRIVADO┇Tᴇɴᴇᴍᴏs ϙᴜᴇ ᴘʟᴀɴᴇᴀʀ...◢
→ Daniel Kobayashi → Sᴀ́ʙᴀᴅᴏ ₁₈﹐ ᴀʙʀɪʟ ;; ₁₅﹕₀₀ ʜʀs
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En esos momentos, Park BoA no se encontraba en lo absoluto de buen humor. Habían sido ciertamente semanas largas y bastante agotadoras. Se estaba preparando para su comeback, también para una colaboración y tenía aún clases que atender entre tanto. Además de eso quedaba aún el tema del showcase, que debía admitir era lo que la traía más nerviosa.
En general no solía agobiarse demasiado por los showcase de la academia, pero en ese caso habían muchas cosas que no había planeado, que habían salido de una forma que solamente había logrado que se viera agobiada. En primera instancia habían cambiado a su grupo, lo cuál no afectó demasiado, gracias a todos los dioses, pero había hecho mal en no preocuparse en ese momento. Cuando le habían definido a otros trainees que tener bajo su tutoría, dos de ellos se habían visto enfrascados en una pelea entre los pasillos. Por supuesto, habían quedado descalificadas del showcase, y de hecho se había enterado que al parecer una de ellas se habían ido. Por su lado, se había quedado sola junto con un chico de la que ella tenía conocimiento, Daniel Kobayashi, por lo que tendrían que hacer una presentación ellos dos solos.
Por supuesto, Mindae no dejaría que aquel chico se quedara fuera del showcase por las situaciones externas. Lo trataba de ver por el lado positivo, de aquella forma, Daniel tendría mucha más oportunidad de destacar, después de todo, la mayoría estaría enfocado en su desempeño. Los ensayos podrían ser más tranquilos y las decisiones las podrían tomar con más rapidez.
Había quedado con Daniel, ella personalmente lo había citado en uno de los salones para poder acordar cuál sería su presentación. No podían darse el lujo de demorarse más en preparar la presentación, con el showcase más y más cercano. Después de todo, no tenían nada definido por el momento.
Habían quedado en uno de los salones de descanso de la academia, para poder trabajar con comodidad y tranquildad. MinDae a esa hora del día estaba completamente lista para trabajar, y un poco antes de la hora acordada se encontraba ingresando al salón con su bolso colgado del hombro, el cabello tomado en un par de trenzas y unos jeans y una camisa. Por el resto sólo le quedaba esperar por el chico.
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Era más que evidente que Daniel estaba molesto por las circunstancias en las que ahora se encontraba: Sin compañeras de equipo. Seguía sin creer que alguien como su amiga Daphnée estuviera involucrada en algo con la magnitud para darles tal reprimenda; en parte se sentía mal por ella, pero debía continuar por sí solo. No se preocupó en buscar compañeros, tenía en mente que él podría encargarse del Showcase solo, aunque por supuesto que acompañado y asesorado por la admirada Park BoA. Ese mismo día había quedado con ella en un salón, ciertamente él fue el citado y se disgustó ante ello, ¿qué le costaba buscar él a su asesora? En parte lo agradecía, porque tenía claro que seguro ella tenía varios pendientes y trabajos que le sería complicado a Daniel acercarse. Estaba listo minutos antes de la hora acordada, pero no podía moverse de su cama. Mantenía la vista fija en el suelo con la mente en blanco, no estaba del todo listo para conllevar solo algo así de.. ¿Grande? Como el Showcase, o así lo sentía. Si no podía con ello, tenía la sospecha que menos podría con ser Idol. Cada vez que pensamientos similares a ese cruzaban por su mente, sacudía su cabeza para despejarse pero así como se iban tan pronto regresaban. Cuando finalmente logró levantarse un poco más tranquilo, agarró su mochila que cargaba con él a todos lados y salió de su cuarto en rumbo al salón que le fue comentado. Dentro de la mochila llevaba su libreta en la que había anotado letras más recientes que había creado, quizás les serían de ayuda. Apenas se había demorado un par de minutos más de lo debido, y al estar frente al salón supo que era probable que aquel día sería agotador, después de todo aún había que planear teniendo el evento tan cerca. --Buenas tardes, Sunbaenim --saludó con una ligera tímidez, no sabía cómo estaba bien dirigirse a ella y esperaba que aquel saludo no le fuera molestia. Hecho esto, se acercó con paso calmdo a donde se encontraba la mayor. Por su mente estaba la incógnita si ya tendría ella algo en mente.
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A Mindae, de forma paulatina, se le había ido pasando el enojo referente al showcase, y había decidido concentrarse más en las formas en las que podría explotar y desarrollar el talento del trainee bajo su cargo. El hecho de que estuvieran solos era una clara desventaja ante los demás grupos, si se veía por cierto ámbito, pero a la vez, era algo que podrían ocupar a su favor en diferentes aspectos. Para empezar era algo que haría que los jueces estuvieran concentrados en su presentación y el desempeño de la misma, después de todo ¿Cómo no hacerlo? Y por oro, dependiendo del desempeño del chico, si se desarrollaba bien como un "solista" podrían asegurarle un buen debut, al demostrar sus capacidades. Tenía una pequeña tabla en su cabeza de los pros y los contra que había ido armando mientras esperaba pacientemente la llegada del muchacho al lugar de encuentro, por suerte, no tuvo que esperar mucho. Y en menos de lo que ella se esperaba (lo cuál ayudó a que recuperara su generalmente paciente y animada actitud) el muchacha se encontraba dentro de la sala esbozando aquel tímido saludo. Ella se dedicó a asentir con la cabeza y esbozar una leve sonrisa. ㅡ Daniel, ¿Cómo has estado? Me alegra verte.ㅡ Confesó, y la verdad es que si le alegraba verlo.Ella tenía vagos conocimientos del muchacho, después de todo, era alguien de quién se llegó a hablar una que otra vez, o al menos que ella escuchó hablar de parte del CEO. ㅡ Adelante, ven, siéntate. ㅡ Indicó, sin parecer una orden si no una sugerencia, haciendo señas con las manos para que el trainee se acercara a su lado con la confianza que ella le prestaba. ㅡ Daniel, iré directamente al grano, porque sinceramente no tenemos tiempo para andarnos con rodeos a estas alturas de la competencia. ㅡ Mencionó, con seriedad en la voz, una que ocupaba generalmente en dichas situaciones, pero rara vez en pantalla, dado que su imagen normalmente alegre siempre le hacía expresarse con delicadeza e incluso elegancia en los programas de variedades. ㅡ Como sabes, hemos quedado solos en esto del showcase, estoy seguro de que estás informado de la situación de tus compañeras así que no te las voy a explicar. ㅡ Estoy preocupada por esto. Estoy segura de que cierta parte de la atención de los jueces estará puesta en ti por el hecho de que tendrás que presentar un sólo, o un dueto si es que tu deseas que yo participe, enterate que no tengo problema. Yo te voy a ayudar en todo lo que me sea posible a que hagas una presentación, una buena presentación ¿Si? Pero quiero asegurarme de que trabajaré con una persona comprometida.
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Al notar como la mayor le dedicaba una sonrisa, aunque fuera una ligera, provocó que él sonriera de la misma manera, ahora escuchando a la contraria con quien estaba guardando un respetuoso espacio, asintiendo ante sus palabras. ㅡMuy bien, todo tranquilo; gracias por preocuparse ㅡClaro que era una pequeña mentira; no estaba nada tranquilo en su vida últimamente y la mayor parte era culpa del Showcase que ponía sus nervios a todo dar, pero él no lo haría evidente. Mucho menos frente a su asesora. Como se le ofreció, terminó sentándose a un lado de la mayor aunque sí cuidó el no meterse en el espacio vital de ella. Apenas entreabrió sus labios para preguntarle el cómo se encontraba, se le adelantó; asintió a lo ahora dicho. Estaba totalmente de acuerdo en que debían preparar a la de ya y no había tiempo para distracciones ni tomar otros temas de conversación, el Showcase debía ser su prioridad. Estaba totalmente enterado lo de las chicas, y se sentía realmente mal, al menos por Daphnée a quien ya consideraba como una amiga; cosa muy rara en él. Aunque no sabía bien lo que había ocurrido en ese conflicto, pero no había que pensar mucho en ello, era mejor si se mantenía fuera de conflictos o chismes ahora que estaba en tal competencia. Si ya era un hecho de que Shin era una persona de pocas palabras, en este caso fue aún ás callado, pues sin decir ningún tipo de comentario siguió escuchando y observando -con ligeramente el ceño fruncido- a su asesora con la atención debida. Por su mente se atravesó la idea de hacer un comentario bromista por la última frase ajena, pero prefirió guardárselo y verse más serio y maduro, imagen que siempre buscaba dar a la gente. ㅡMe encantaría hacer un dueto con usted... Si me permite, debo admitir que la considero como una persona muy influente en esto del espectáculo y considero que me ayudaría bastante, así como también opino que puedo aprender de mejor manera y tener más posibilidades de debutar ㅡSe alzó de hombros sonriendo con una leve diversión, lo que decía era cierto, al menos hasta el punto de debutar, cosa que no le llamaba mucho la atención. Pero era una competencia y no se daría por vencido así de fácil. Le agradaba la idea de contar con toda la atención de los jueces aunque también lo incomodaba, pues si había un error, aunque fuese el más diminuto, estaría bastante claro que él fue el culpable y se le llegaría a considerar un sin talento, aunque sonase exagerado. ㅡPensé en que... Bueno, si no es problema, el mostrar una habilidad que no suele ser muy evidente. Verá, soy compositor y me gustaría sacar a luz una de las tantas canciones que he compuesto tanto en letra como en instrumental. ㅡInformó al sacarse de encima la mochila y sacar de ella la libreta, tendiéndosela a la contraria.
◤ Y U N H O┇Eramos pero ya no ◢ ┆privado┆150415┆w/ hour┆ ✄ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - YunHo- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
No había pasado mucho desde que ACE le había brindado la oportunidad de trabajar en el lugar como profesor tanto de música como de baile si era necesario. Obviamente la verdadera razón por la que decidió probar suerte fue al enterarse de que su novia había pasado la audición y se había convertido en trainee.
Por el momento su trabajo no era muy elaborado dado que las presentaciones de los alumnos ya se llevaban a cabo con otros profesores y él debía acoplarse recién. Le otorgaron una habitación para que pueda estar más cerca del trabajo, mas él solo lo usaba como una puerta de acceso al dormitorio de Irene en las noches. Era el trabajo perfecto ante sus ojos.
Sin embargo, convivir con adolescentes era algo tedioso a su edad. El alboroto que armaban no le dejaban preparar lo que sería su primera clase. Así que quedarse en las salas de ensayo era lo más conveniente. En las paredes se apreciaba imágenes de los Idols de la empresa, entre todos ellos se encontraba un rostro bastante familiar. YunHo había olvidado que su ex novia era alguien famosa y que precisamente pertenecía a su centro laboral.
"MinDae"
Nunca se acostumbraría a llamarla de otro modo que no fuese ese, nunca creyó conocer a "BoA" hasta que fue quien incentivó el término de la relación.
◤ Flashback ◢
— ¿Podremos vernos alguna vez que no sea a escondidas? —cuestionó cabizbajo, dejando salir un ligero suspiro a medida que tomaba las manos de su amada para depositar en estas pequeños besos, demostrando su ansiedad por un tiempo a solas con ella.
MinDae se encontraba en el apogeo de su carrera como cantante y él seguía siendo un simple maestro de música en pequeñas academias. Las pocas veces que se veía con ella eran citas de menos de dos horas. Era apenas inicios de 2012 y su larga relación se venía cayendo a pedazos.
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No sabía cómo era que, en esos momentos, se encontraba libre. Las cosas no habían ido precisamente como hubiera deseado desde el último tiempo. Por su carrera había sabido sobreponerse a una gran cantidad de cosas, pero no tenía demasiados ánimos en aquel minuto, realmente, pero aun así debía de cumplir sus deberes y actividades. Ella también era profesora de danza en la academia de la empresa y ahora mismo debía de preparar la siguiente rutina de baile de su clase, la cuál iba avanzando considerablemente y aquello la hacía sentir orgullosa. Por supuesto que ella no sabía que toda aquella serie de situaciones podrían haber visto opacadas por un reencuentro, que si bien no era molesto, si podría ser incómodo para ella, al menos. Había estado completamente desconectada de las actualidades de la academia, quizá de forma algo ególatra, pero necesaria, solamente se había visto preocupada de sus propias actividades, lo cuál fue un error en el momento en que entró a una salón de baile de forma brusca, hasta reparar en la figura dentro, que la hizo quedarse quieta de la impresión. —¿Yun Ho? — 《Flashback》 — YunHo… — Sintió que su corazón se partía de sólo escuchar el tono de voz con el que el hombre en frente de ella se expresaba. Mindae se vio aplastada y agobiada más de la cuenta por sus propios compromisos, y sus dedos se apretaron un poco más contra las manos ajenas. — Lo siento, de verdad lo siento. — Susurró. ¿Cuántas veces le había dicho eso ya? Mindae estaba sinceramente enamorada de él, de su forma de ser, pero ella tenía prioridades, y aunque en algún momento hubiese deseado cambiarla para poder pasar el tiempo necesario con su actual pareja, sabía a lo que se dedicaba, y lo que su carrera conllevaba en aquel momento, más allá del hecho de la confidencialidad, era consumir su tiempo poco a poco, y sin darse cuenta, su vida personal. — Yunho-ssi, lo que más deseo en este momento es poder verte como antes, pasar todo los días contigo… Pero sabes que es… difícil. No te imaginas lo doloroso que es para mí verte así. — Como siempre, habló con sinceridad, y su mano izquierda se soltó del agarre de las ajenas para dejar una caricia contra su mejilla con las yemas de los dedos. — No me gusta como suenas, es como si cada vez más te estuvieses arrepintiendo de nuestras decisiones. Cuando te dije que tú también me gustabas era de verdad. Sé que es difícil encontrarnos ahora, pero lo que siento por ti no ha cambiado. — Ella misma expresaba miedo en su voz. Temía que lo que había construido con él se fuera desmoronando de forma tan paulatina, pero a la vez tan obvia, que se viese emocionalmente chocada e incapaz de detenerlo.
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El pequeño recuadro en la pared mostrando a la persona a quien alguna vez llegó a amar con locura y por mucho tiempo le hizo sentir una especie de punzada en el corazón acompañado de recuerdos vagos sobre su relación con la famosa cantante. La chica con un vestuario estrafalario de la imagen no era la misma chica de sonrisa cálida y mirada serena. Entreabrió los labios por unos segundo y luego los frunció al recordar la forma en que la llama se había apagado por culpa de su apretada agenda, otra de las razones por las que YunHo se había prohibido así mismo salir con alguien de esa índole otra vez. La primera y la última se había dicho él, pero a veces uno no se da cuenta de lo que dice y terminó rompiendo su única regla en el amor al conocer a su actual pareja. Estaba por dar media vuelta, ya a punto de girar sobre sus talones cuando aquella voz que le había parecido dulce en el pasado interrumpía en la habitación. Giró por completo y allí estaba la muchacha que lucía totalmente diferente a lo que él recordaba. — Hola. —dijo con un tono algo seco, aclarando su voz luego de unos segundo. — ¿Vas a ensayar? Tal vez deba retirarme. ◤ Flashback ◢ Incluso las veces que le decía que lo sentía habían perdido el sentimiento de las primeras veces, YunHo se había hecho a la idea de que ella simplemente había dejado su relación en un segundo plano, que lo había dejado a él y el amor que le tenía por cosas que para ella eran más importantes. ¿Cuántos aniversarios los pasaron sin verse y siquiera sin poder hablar? Conciertos, presentaciones en programas de música, grabaciones, ensayos... Todas esas actividades consumían el tiempo de MinDae dejándolo a él al último siempre. No podía responder, no quería herirla al decirle todo lo que creía, no quería que pensara que era inseguro de lo que ella sentía y que en el fondo quería acabar con todo de una vez. — Amor... —Musitó apenas antes de cerrar los ojos y dejarse persuadir por la suavidad de su piel. — No me arrepiento, ¿tú te arrepientes? Es solo que quisiera tenerte para mí como los demás. Ni siquiera puedo presentarte a mis amigos... ¿No te molesta que las chicas se me acerquen con otras intenciones y no poder decir que soy tuyo? ¿No piensas en eso? Yo sí, cada segundo del día. —La calma que aquella caricia le había dado se esfumó en cuestión de segundos. No, el contacto entre ambos ya no solucionaba los problemas. No importaba cuanto lo intentase, su amor ya no se sentía sincero. Tenerla cerca ya no significaba lo mismo que años atrás cuando el tan solo verla a los ojos lo estremecía.
◤P R I V A D O┇Private Talk◢ ┆privado┆150323┆9:37 AM┆ ✄ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - SeHun- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
SeHun no fató a su palabra, y el lunes estaba a primera hora dentro del salón de baile en donde BoA daría una de sus intensas clases. Todo comenzaba a las ocho y media, terminando una hora más tarde luego de un riguroso baile. A pesar de que era temprano y hacía frío por la mañana, todos los trainees se olvidaban de eso al hacer entrar el calor sus cuerpos, porque BoA era una celebridad y maestra que exigía y confiaba en las capacidades de sus estudiantes. Al verla llegar, sólo le sonrió e hizo una reverencia como los demás. Atendió su nombre en la lista haciendo un ligero contacto visual con ella. Luego, SeHun se comportó como uno más en toda la próxima hora, sin levantar sospechas del vínculo especial que existía entre ambos. Claro, no era secreto que él la admiraba y que habían sido "relacionados" en el blog de la academia, pero ¿Alguien de verdad creería que BoA se fijaría en un mocoso como él? Claro que no, y eso era un punto a su favor, ya que así nadie pensaba nada raro de ellos ni de las miradas que compartieron durante la clase.
Él estaba empeñado en dar lo mejor de sí. Desde su ingreso en Diciembre había estado ensayando baile particularmente. Recordaba las duras palabras de un tipo llamado Dil, quien lo retó a "pelea de baile" pero SeHun no pudo defenderse en esos momentos. Meses más tarde, aquel desagradable sujeto era historia del pasado y SeHun había logrado dominar fluidez y energía en sus pasos. Pudo seguirle el ritmo a los demás trainees en la clase y eso ya era un logro para él. No esperaba ser elogiado por BoA, pero sí esperaba no hacer el ridículo frente a ella, se conformaba con eso simplemente. Por supuesto, por momentos su concentración se vio quebrada cuando sus ojos seguían la silueta curvilínea de la maestra. El sudor en su piel y la sonrisa que enseñaba por momentos la hacían ver deslumbrante. SeHun intentaba no verse embobado por ella, pero ¿Cómo no hacerlo? Era joven después de todo, apenas controlaba su mente y mucho menos sus hormonas.
La clase de una hora terminó con cuerpos completamente agotados. Luego de que BoA se despidiera y los felicitara en general, todos salieron en dirección a los camerinos que estaban cerca de aquel salón de baile. Costó unos minutos que el lugar estuviera despejado, minutos que SeHun gastó yendo hasta su bolso, sacando una botella de agua y poniéndose un polerón para no enfriarse. Al pasar una toalla por su rostro, se dio la vuelta y miró a la mayor, quien estaba ahí. Obviamente comenzaría un "acercamiento" hacia ella. Caminó lentamente hacia ella, mirándola detenidamente sin poder evitarlo.
— Extrañaba estas clases con usted —Admitió en voz baja y sonrió suavemente igual—. ¿Está sedienta? ¿Quiere un poco?
El menor le tendió su botella con agua, mientras mantenía su semblante gentil. Estaba nervioso, sí, pero no quería demostrarlo. Le había dicho que lucharía por ella y eso implicaba comportarse como un hombre, no como un niño.
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A pesar de los últimos acontecimientos, por obviedades, MinDae seguía amarrada a horarios y rutinas. Es por eso que aquel Lunes se había levantado temprano para asistir a una de las clases que le tocaba impartir esa semana, como siempre, ella tenía que llegar más temprano que los alumnos, para poder tener todo preparado, aunque la puntualidad de los trainee o incluso, que llegaran más temprano con el ánimo de esforzarse, siempre la animaban. No negaría que el hecho de que SeHun hubiese asistido a su clase la sorprendió, para bien, pero si la tomó por sorpresa. Pero pronto recordó la promesa que el muchacho le había hecho, y ella pudo descubrir, o más bien confirmar (para su satisfacción) que estaba hablando en serio. No pudo evitar soltar una pequeña risa en aquel momento, aunque le saludó como al resto de los alumnos, y, de igual forma, le trató como a todos durante el resto de la clase. Sería una mentirosa si negara que no se había fijado en él más que en el resto de los alumnos, en especial a la hora de bailar, independiente de que no haya hecho ningún comentario al respecto más que un "Un poco más firme". A pesar de haber faltado a las clases, el chico fue capaz de seguir a los demás trainee, y eso, según ella, estaba bastante bien. Cuando finalmente la clase llegó a su fin, MinDae se despidió de todos con un "Excelente clase, vayan a ducharse", y como en todo había excepciones, uno que otro alumno se acercó para despedirse de ella personalmente o agradecerle por la sesión. Ella correspondió amablemente a todos esos saludos, aunque andaba particularmente distraída observando a SeHun de reojo, en especial, cuando se fueron todos los alumnos y él no parecía dispuesto a salir de la sala. No había que ser un genio para saber que el muchacho quería estar a solas con ella. Mientras el chico seguía en lo suyo, ella se encaminó directamente al equipo de música, para poder recuperar su iPod. Y posteriormente, en dirección a su mochila, aunque se quedo a medio camino, cuando SeHun comenzó a caminar en su dirección y ella se quedo quieta, esperando por su acercamiento. — Yo igual. Me ha sorprendido verte, pero me alegra que hayas decidido venir. — Aseguró con tranquilidad, esbozando una suave sonrisa mientras recibía la botella, y la llevaba hacia sus labios para beber. — Gracias, SeHun-ah. — Expresó de forma tranquila. — ¿Te ha costado ponerte al ritmo de lo demás? Te vi un poco distraído en algunos momentos. — Comentó, mojando su propia mano con la botella para poder luego mojarse el cuello con su palma. — Trata de afirmar un poco más tus brazos. — Aprovechó de comentar, palmeando suavemente su hombro. — ¿Le harás compañía a tu noona?
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El menor se quedó mirándola en silencio, manteniendo una sonrisa suave en sus labios mientras la oía hablar y humedecer su cabello y piel. Esa sola imagen lo tuvo hipnotizado, de un modo tan evidente que terminó riendo nerviosamente luego de unos momentos, porque ella se daría cuenta de todas formas. Alcanzó a oír y prestrarle atención sólo a su último comentario, y luego su pregunta. — Me pondré a trabajar en eso, no lo dude. —Repuso—. Tengo un receso de 35 minutos, ya que nos dan tiempo de ir a ducharnos... y luego clases de inglés. Pero es absurdo que yo asista ¿Verdad? Sabía de antemano que quizás MinDae no se mostraría de acuerdo con sus palabras. Ella era bastante responsable después de todo. Sin embargo, SeHun tenía un buen punto, irrebatible, y eso le daba ventaja. Realmente no necesitaba aprender inglés si era su idioma natal. Incluso en los niveles más altos, los trainees se dedicaban a leer libros como Harry Potter. Ni hablar de los niveles bajos, en donde aprendían cosas básicas como la pronunciación de los colores o animales. Así, fue inevitable que SeHun mostrara una sonrisa satisfecha, y con ligero orgullo en su mirada. — Así es... Quiero quedarme con usted. —Dijo entonces, en voz suave, buscando un directo contacto visual con la más baja—. Pero si le preocupa que nos vean ¿Sabes cuál es un buen lugar para escapar de todos? La azotea. Iniciativa, eso era lo que SeHun estaba mostrando en esos momentos. Incluso se sólo pasaba un rato con ella, quería esa privacidad, ansiaba ese acercamiento con ella. Ni por un segundo dejaba de sentir las mariposas en su estómago, el vértigo, pero aún así se esforzaba en no hacer las cosas incómodas. Ser ese "amigo especial" para ella, escucharla, y acercarse un poco más a su corazón. SeHun se cargó el bolso al hombro y parpadeó suavemente frente a ella, para poder persuadirla. — Entonces... La veo allá en cinco minutos. Murmuró eso, mientras colocaba sus manos dentro de sus pantalones. Sabía que lo mejor sería caminar separados hasta allá. De lo contrario levantarían sospechas.
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— Eso espero. Es importante que tus movimientos tengan firmeza. Además, espero que de esta forma pueda verte más practicando. — Su tono de voz fue bastante tranquilo, aunque a su vez, pudo percibir la mirada que el muchacho había dejado sobre ella en reacción a sus acciones, por lo mismo, al hablar se escuchó un poco más bajo y poco seguro de lo que generalmente poseía. Más bien, ligeramente divertido. — Deberías aprovechar tu receso. BoA durante unos segundos se propuso en contradecirle. Pero en realidad ¿Con qué lógica lo haría? Después de todo, tenía razón. Si quiera tratar de objetarlo resultaba ridículo. Era como si un trainee chino fuera a clases de mandarín. De hecho, era eso precisamente, solo que en vez de chino, se trataba de la cuna norteamericana de Oh Se Hun. Simplemente, colocó los ojos en blanco, y negó con la cabeza como única respuesta, como si estuviera reacia a darle la razón por algo así como mero orgullo. De igual forma, MinDae no pudo negar que se mostró sinceramente feliz y satisfecha ante las palabras del trainee. Luego de su último encuentro, y de las últimas palabras del estudiante, se estaba despreocupando de ocultar esa clase de cosas frente a él, cuando ya se sabía todo. Era algo que también carecía de sentido. Es por eso que el contacto visual también fue lo que ella buscaba cuando sus ojos se encontraron. — ¿La azotea? — Interrogó, mostrándose un poco confundida, pero a su vez, tenía sentido, y por lo mismo, simplemente asintió con la cabeza, como si entendiera muy bien a lo que iba. Y por supuesto que lo entendía, era obvio. Así como entendía porque el muchacho lo hacía. Y ella no se veía con ganas de negarle nada. — Cinco minutos. — Respondió, hablando con normalidad y naturalidad, como si estuviese hablando del clima. Un tema "x". Tranquilamente se movió en dirección al bolso, donde metió su propia botella de agua (Que no se habia molestado en señalar que poseía) Su iPod y su sudadera. Se entretuvo con su teléfono, revisando un par de notificaciones, antes de cerrar la puerta a sus espaldas, saliendo del salón, y encaminándose sin problemas ni complicaciones hasta la azotea.
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Dejó que la mayor se marchara primero. SeHun decidió que pasaría a los camarines un rato para despistar las sospechas, además de que podría asearse un poco rápidamente. Al estar allí encontró a los chicos que habían estado en la clase. Bueno, en realidad apenas los vio, casi todos estaban duchándose, otros terminando de vestirse. Él se ducharía rápidamente. Le pidió a un chico que acababa de salir de una de las regaderas que no detuviera el agua. Así, y viéndose muy apurado, SeHun se quitó la ropa, la tiró a los asientos y ingresó buscando inmediatamente el jabón. La temperatura estaba un poco helada, pero ¿Qué importaba? Su corazón latía fuertemente por la idea de ver a su maestra. Al estar cubierto de espuma comenzó a mojar toda su piel. Y justo cuando el agua cambió a una temperatura cálida, SeHun luchó contra sus ganas de quedarse ahí. Tardó apenas tres minutos en eso. Saliendo luego de un excesivamente rápido aseo. Tomó una de las toallas y se secó con el mismo ritmo que llevaba haciendo todo. Su rostro estaba al natural. Por lo general se preocuparía de usar algún tipo de base o máscara, pero ¿Eso no era un poco inmaduro y "delicado" de su parte? No quería verse como un niño bonito frente a BoA, quería ser natural. Y lo mejor de todo era saber que con ella se sentía cómodo para mostrarse así. Fue por esto que se le escapó una sonrisa mientras se vestía sin muchos problemas. Se trataba de un pantalón de buzo, zapatillas y su polerón negro. Omitió ponerse la camiseta que había usado en la clase, estaba maloliente ya. Quizás llegaría con un minuto de retraso. Como sea, SeHun salió con e cabello húmedo y lo sacudía mientras caminaba hasta el lugar acordado, tomando el ascensor que iba hasta el último piso. Nadie excepto personal del aseo o constructores iban hasta allá. Y muy de vez en cuando. Así que se sintió seguro en todo momento. En el último piso había una puerta metálica, con escaleras de la misma estructura, las cuales llevaban hasta la azotea, no había otra manera de ingresar. SeHun caminó por ahí, subió los peldaños casi a oscuras y encontró otra puerta metálica, abierta, la cual daba paso a la azotea. Al abrirla, encontró a la mayor ahí. Por lo cual se acercó con una sonrisa clara en su rostro. — Noona... —La llamó cariñosamente, parándose frente a ella—. ¿Tardé mucho?
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Camino a la azotea, MinDae aprovechó de darse una rápida escapada a su cuarto, para poder dejar su bolso, que en esos momentos no servía de prácticamente nada. Y además de eso, lavarse rápidamente y colocarse una nueva camisa. No le gustaba pasearse sin haberse bañado luego de hacer ejercicio y bailar, y, a pesar de que se encontraba ligeramente expectante e impaciente, esa situación no sería la excepción. Luego, prácticamente trotó hasta la azotea, tomando una especie de atajo. No podía evitar pensar en todo lo que aquello podría significar para ella, para todo. Después de todo, a pesar de que ahora se había vuelto una persona sincera, tanto con el menor como consigo misma, le era inevitable pensar que todo aquello podría tener una serie de consecuencia para ella, y eso, la seguía poniendo sumamente nerviosa. Pero, de todas formas, quería dejar de angustiarse por esa clase de cosas en momentos como ese. Sabía que si algo pasaba, simplemente tendrían que aceptarse las consecuencias. Para ella y para él. Pero estaba demasiado preocupada de muchas cosas como para unir aquello, como para seguir pensando en que pasaría respecto a cualquier cosa. Si SeHun se mostraba tan decidido a quererla, tan decidido a conquistarla, o como sea que él se planteara las cosas, ella había tomado la decisión de dejar de negarse a sus peticiones y ocurrencias. Al llegar a la azotea, luego de subir las escaleras, suspiró dejando que el aire le diera justo en la cara, en busca de relajarse. Pero dicha tarea fue mucho más fácil de lo que pensó, en cuanto escuchó las palabras del trainee a sus espaldas. Como por arte de magia, la tranquilidad invadió su ser. Y se volteó en su dirección, con una suave sonrisa. — No, acabo de llegar, pasé a dejar mi bolso. — Comentó, en un hilo de voz y con una suave sonrisa en su dirección. Dejó caer sus brazos, y esbozó una suave sonrisa. Por lo mismo es que los pequeños hoyuelos que poseía en sus mejilla se marcaron. — Así que no te preocupes, SeHunnie. Inclinó el rostro hacia un costado, y le hizo una señal con la mano, para que se acercara y ambos pudiesen quedar junto al barandal. MinDae tomó asiento en el suelo, cercano al borde, para poder descansar, y, además de eso, para que pudiese acomodarse a su lado con confianza. — De verdad me ha alegrado verte hoy en la clase ¿Seguirás yendo a todas las demás? — Interrogó, volteando el rostro, para poder mirarlo.
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Un ligero sonrojo se apoderó de SeHun en cuanto escuchó a la mayor llamándole de aquella forma, con un diminutivo cariñoso. Se relamió los labios, siendo ésto algo típico en él, y siguió las indicaciones de MinDae para sentarse a su lado. Por suerte SeHun no le tenía miedo a las alturas, y le gustaba la vista que tenía hacia los jardines que estaban bajo el edificio, rodeando los espacios estudiantiles. El muchacho se había sentado con cuidado al lado de su maestra, casi rozando su brazo con el de ella, y dejando su bolso al lado derecho, en el piso. En esos instantes, una sonrisa se le escapó, no lo pudo evitar. — Por supuesto —Contestó a su pregunta con extrema seguridad—. No sólo por pasar tiempo con usted, además es la mejor profesora. Ella podría pensar que quizás la estaba adulando de más, pero no era así. SeHun había estado asistiendo a clases con otro profesor, no Idol, dentro de la academia. Todo para no toparse con la mayor. Pero en esta hora de clase había aprendido mucho más de lo que aprendía en una hora de clase con él. O quizás, bueno, se debía a que ponía mayor concentración estando con ella. Pero no diría que se trataba de eso. Ya que lo cierto era que SeHun no era el único que pensaba que una clase con BoA era mejor que cualquier otra, aunque fuera exigente. — Además, se veía muy linda... Murmuró aquello, aunque usó un tono lo suficientemente claro. Fue en ese instante que SeHun buscó algo en su bolso, desviando la mirada de la mayor mientras escarbaba entre sus cosas. Finalmente, halló un pequeño sobre de papel de regalo, el cual tendió hacia la mayor con una sonrisa tímida en sus labios. — Es para usted —Dijo suavemente—. Espero que le guste... Se trataba del regalo que ayer había adquirido junto a Wendy, a quien encontró por casualidad en el barrio comercial de Seúl. SeHun había escogido personalmente aquel regalo, un par de aretes. De alguna forma, le había parecido que era un regalo perfecto para BoA, y su sentido de la moda pocas veces se equivocaba.
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El hecho de ser halagada por comentarios, tales como "Eres la mejor" no eran algo nuevo para ella, obviamente, pero debía de admitir que de la boca de SeHun se escuchaban diferente, o más bien las percibía de forma diferente. — Es sólo cosa de experiencia. — La forma en que aquella frase, y luego de unos segundos de silencio, en que apoyó su espalda en el barandal fuerte y seguro de la azotea, se atrevió a hacer otro comentario, que, como casi todo lo que ella desbordaba, era sincero. — Sé que si tú sigues así, ensayando, te volverás un increíble bailarín. Una carcajada llena de diversión se escapó de sus labios, de forma inevitable, aunque la misma iba cargada de ternura a su vez. — Deberías concentrarte más en lo que te enseño durante la clase que en mi apariencia física, SeHunnie. Creo que te convendría más. — Una inflexión burlona en su tono de voz hizo que el aire a su alrededor se volviera más ligero y apacible, aunque ella, de por sí, se encontraba bastante cómoda. — Pero gracias. Mindae se mostró bastante interesada al notar como el muchacho parecía buscar algo en su bolso, incluso si lo que fuese a buscar fuera insignificante, ella se vería presa de la curiosidad, como si quisiese saber todo alrededor de él. BoA había notado, en algunos de sus momentos de reflexión, que había muchas cosas que podría desconocer de él, y aunque quisiera preguntar con total libertad, prefería ser paciente, o, averiguar de forma disimulada y a base de las pequeñas cosas que pudiese rescatar de él. — ¿Mh? — No negaría el hecho de que no se esperaba que aquel sobre de regalo, pequeño, fuese entregado a ella. Pero no dudó ni dos segundos en recibirlo con una de sus manos. — ¿Qué es? — Interrogó, más por costumbre que por cualquier otra cosa. Se veía como cohibido, y para ella, sumamente adorable, simplemente atractivo a su vista. A pesar de que a ella, durante gran parte de su vida, le habían atraído los hombres de apariencia mucho más fuerte, se había dado cuenta de que esa clase de sonrisas y comportamientos eran parte del encanto de Sehun. Abrió cuidadosamente el regalo, como si estuviese temerosa de romper siquiera el sobre, y separó con sus dedos la abertura. Dejó caer los objetos del interior en la palma de su mano libre, y pudo observar los aros, ligeramente brillantes, que venían en el interior. Se sintió presa de una emoción por lo demás algo exagerada, encantada por el pequeño detalle del muchacho. — SeHun-ah... Están preciosos... No debiste molestarte. — Sentenció, mientras los examinaba con cuidado, de forma minuciosa. — Muchísimas gracias. ¿Por qué lo has hecho, Hunnie?
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Estudió detenidamente las reacciones de la mayor. Estaba todo ansioso, con el pulso un poco acelerado ¿Por qué? Porque ella realmente le gustaba. Era una sensación desesperante y placentera que no experimentaba hace mucho tiempo. Y quizás nunca la había experimentando con tanta intensidad como ahora. SeHun sabía que debía mostrar serenidad en su mirada, pero ¿Realmente podía hacerlo? Con los comentarios de antes, MinDae ya se había dado cuenta de lo mucho que él fantaseaba con ella. SeHun ya no sabía si era porque era aún adolescente, o porque después de todo estaba este gran punto que lo tenía tenso: Ella era su Idol favorita y sentía algo por él. Suficiente motivo para querer sacar a flote su lado más fanboy. Pero debía comportarse. — ¿Le gustó...? —Inquirió con una sonrisa que provocó que sus ojos fueran dos líneas, enseñando su felicidad y alivio del momento—. ¿De verdad...? Al escuchar la última pregunta de MinDae, él parpadeó un poco confundido. Mantuvo su sonrisa e inclinó el rostro ¿Por qué ella estaría preguntando algo como eso? SeHun hizo ver su extrañeza en su mirada, mientras le dedicaba una mirada llena de cariño al mismo tiempo. — Pues... Pensé que le gustaría —Dijo suavemente, y su pulsó aumentó cuando extendió las manos y las llevó hasta las de ella. Pequeñas y suaves, no como las suyas. Al americano realmente le encantaba tocarla, se estremeció por completo. Con un movimiento calmado, hizo que MinDae cerrara sus dedos y conservara en ellos el regalo recién entregado. SeHun se mantuvo así, y la miró a los ojos—. Es algo de mí para usted. Pensé que sería lindo si usaba algo que yo escogí, siempre y cuando le guste... Claro. Esperaba que su voz sonara lo suficientemente cálida. SeHun comenzó a reír suavemente luego , ya que no podía evitarlo, estaba nervioso. Y apartó sus manos antes de que ella pensara que se estaba propasando de nuevo. El muchacho miró el cielo unos instantes, y mantenía el semblante de ligera emoción. — Hm... —Dijo frunciendo un poco el ceño, haciendo como que pensaba—. Mi madre creció en Corea, al igual que mi padre... Así que ella siempre me advirtió que, si me enamoraba de una chica coreana, tenía que ser todo un caballero con ella. Que ustedes no son como las chicas de América, gustan de los regalos, de mucha atención y son... ¿Posesivas? Buscó la palabra correcta para comunicarse con la mayor, volteando hacia ella en el mundo que sonreía de lado. SeHun era hijo de dos culturas, y quería saber hasta qué punto MinDae era como las demás chicas de Corea del Sur. Él sonreía porque no le importaba cómo fuera la mayor realmente, él estaba dispuesta a complacer sus estándares.
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-Por supuesto que me gustó. – Expresó, con sinceridad en su tono de voz, esbozando, a su vez, una leve sonrisa. ¿Cómo no le iba a gustar? Por supuesto que no era la primera vez que alguien le daba un regalo por el estilo, dígase una joya o collar. Mindae había pasado ya por la época de los romanticismos bonitos, donde te compran rosas o presentes, pero el hecho de que fuese SeHun quien le daba aquellos regalos lo hacía mucho más significativo, de alguna u otra manera, ella sabía que de haber venido aquello de otra persona no sería lo mismo, ni por lo lejos, ni hubiese reaccionado de la misma manera. A diferencia de cómo pudo haber reaccionado en otra ocasión, antes de lo sucedido en los pasillos, es decir; reacia a su toque o a cualquier insinuación, la solista se mantuvo quieta y dispuesta a recibir el tacto de las manos del menor, cálidas y muchos más fuertes de lo que podría haber imaginado antes, dado que ella, a pesar de todo, lo seguía viendo como su dongsaeng. Sus dedos se cerraron con firmeza contra los aretes, cuidando no lastimarse con las puntas. -Es un detalle muy lindo, SeHun-ah. Y créeme cuando te digo que los ocuparé encantada. – Fue franca a la hora de hablar, y cuando el menor, nervioso (demasiado adorable a la vista de MinDae, por mucho que el otro quisiese mostrarse como una persona más ruda) alejó las manos, ella se tomó la libertad de alejarlas también para poder dejar los aretes sobre su propio muslo. Se corrió el cabello y pasó a sacarse los aretes que ahora traía, es decir, una de las varias perforaciones. Y se colocó los nueves aretes adquiridos. -¿Qué tal lucen? – Cuestionó al menos, enseñando sus orejas, mientras aún sostenía su pelo para enseñarlos con orgullo de portar tales obsequios tan lindos de parte del menor. Una carcajada se escapó de la boca de la mayor ante las palabras del menor, pero no era una carcajada de burla en lo absoluto, porque, después de todo, él tenía la razón en sus palabras. BoA había pasado buen tiempo en Estados Unidos, y había aprendido mucho de aquella cultura como para poder desenvolverse en ella sin parecer un bicho raro, pero, de todas maneras, ella era coreana, y no podría alejarse de ello. -La verdad es que si, somos bastante posesivas, por decirlo de alguna manera. Y las atenciones nos gustan bastante. – Concedió, alzando su mano para dejar una leve palmada sobre el hombro del menor – Pero recuerda que yo viví en America también. ¿No? Así que no soy tan diferente o inalcanzable como se puede llegar a creer. –Su voz sonó tranquilizadora a la hora de hablar con el menor, pero a esas alturas creía que tal vez su sonrisa podría no desaparecer. - ¿Qué otras cosas pudo haberte comentado tu madre, SeHun? – Interrogó, con la curiosidad en su ser.
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No pudo sino sonreír ampliamente al ver a la mayor colocándose los aretes. SeHun creía que ella siempre se veía bien, sin importar qué. Pero ahora su corazón dio brincos de emoción al verla portando aquel regalo que él mismo escogió, y en su sonrisa y mirada todo estaba expresado: No tenía palabras para describir lo bella que se veía ante sus ojos. Se relamió los labios y apartó los ojos un poco después, intentando así disimular (otra vez) el nerviosismo que lo atacaba. — Está bien si es posesiva... —Declaró en voz baja, un tanto divertido. Y se estremeció al sentir la pequeña mano de MinDae en su hombro—. Hm... Mi madre me ha dicho muchas cosas. Pero supongo que las chicas han cambiado desde esa época ¿No? Rió suavemente, mirando otra vez a su maestra. Inclinó un poco el rostro, pensativo, y aparecieron algunos aspectos que había recordado, cosas que su madre le comentó en su temprana adolescencia sobre las mujeres en Corea. — A las chicas coreanas no les gusta que su novio tenga amigas. No creen en la amistad entre hombre y mujer. Se ponen muy celosas si salimos a solas con otra chica —Contestó algo inseguro ya que era algo que sonaba muy extremista en comparación a la cultura coreana pero que, sin embargo, era una realidad del día a día—. Hm... Y esto me lo dijo una prima. O más bien lo vi directamente de ella. Habla con su novio todo el día por teléfono. Le encanta enviar fotos, sacarse fotos con él. Usar redes sociales. Se enoja si él tarda en contestarle un mensaje... Por último, y no creo que yo tenga problema con esto. Mi mamá dice que a las chicas en Corea les agrada un hombre que sepa de moda y tenga buen gusto al vestir. Aquello último lo dijo con seguridad en sí mismo. Prácticamente se había criado observando pasarelas así que tenía bastante experiencia en esos temas. — Ya que mi madre es diseñadora, se encargó de que yo no tuviera problemas al saber cómo vestirme —Dijo con una ligera risa, y entonces la curiosidad lo abarcó a él—. ¿Y usted, noona? ¿Qué piensa de los chicos extranjeros? O en todo caso... Los chicos de mi edad.
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No era difícil para ella percibir las reacciones de SeHun, y además de eso, de forma silenciosa, se deleitaba mucho observándolo. Había acumulado una serie de manías, la mayoría giraba básicamente en el hecho de observar como se comportaba elmuchacho respecto a todo. Después de todo, él seguía siendo una especie de misterio, y ella quería saber bien de él, todo lo necesario. — Lo soy... algo, no demasiado. — Admitió, encogiéndose ligeramente de hombros al respecto, pero no podía negar que si era una chica que le gustaba que su pareja estuviese con ella, pero por su trabajo, había aprendido a no exigir demasiado, y había desarrollado su vida amorosa de forma más madura, un poco más alejada de la cultura coreana. — SI, tienes razón, no puedo negar que en general es así. — Admitió, encogiéndose ligeramente de hombros, y dejando escapar un suspiro, mientras jugueteaba con uno de los aretes, moviéndolo y girándolo en el lóbulo de su oreja. — Pero creo que dejé eso atrás. Tengo 28, después de todo, y con mi carrera no puedo exigir ni tiempo, ni demasiado de parte de mis parejas. — Le recordó, con una sonrisa ligeramente entristecida. — Pero si me gusta que la persona de mi interés me preste atención. Por si no te diste cuenta, cuando me comenzaste a ignorar me molesté mucho. — Le recordó, soltando una suave carcajada. — Tampoco me molestaría que salieras con chicas. Si yo te gusto, de verdad, sé que no pasará nada. No estoy en edad para andar lloriqueando. — Pues tienes un muy buen sentido de la moda, SeHun. Me gusta como vistes. — Concedió, recorriendo el cuerpo del chico con la mirada, también tenía lindo cuerpo, por eso también la ropa se le veía bien. Pensaba ella, claro. La pregunta del menor la dejó pensativa durante varios segundos, haciéndola callar durante esos momentos en los que se puso a indagar en su propia mente la mejor forma de decirle lo que sucedía. — He trabajado con extranjeros, y me gustan. Son más... arriesgados, saben como conquistarnos siendo atrevidos. — Mencionó, con seguridad, y luego titubeo un poco antes de decir lo siguiente. — Y bueno... los chicos de tu edad... siguen siendo unos niños para mi. En general nunca los veo demasiado decididos, o lo veo demasiado infantiles para tener... 19... 20. No saben lo que quieren.
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Le era muy grato tener este tipo de conversación con la mayor. Aunque decía cosas un poco "malas" sobre la cultura coreana, ella parecía tomárselo con ligereza. Además, SeHun entendía perfectamente que los chicos de América no eran precisamente ejemplares. Cada país tenía sus cosas buenas y cosas malas, después de todo. Y tanto él como MinDae también. Aunque hasta ahora, SeHun no veía defecto alguno en ella. No le importaba si era posesiva o celosa. De alguna manera, incluso si ella admitía serlo, eso sólo le encantaría más. SeHun no podía resistirse a ella, e incluso ahora mientras sólo conversaban y reían ligeramente, en su estómago sentía el revoloteo de las mariposas. Sentado junto a ella, se fue acercando un poquito más, queriendo ser disimulado. Era atraído por el aroma dulce de su perfume y por la necesidad de oírla más cerca de él. — Gracias... Dijo un tanto apenado cuando ella elogió su buen vestir, incluso si ahora sólo estaba usando ropa deportiva. Se relamió los labios y miró con curiosidad a la mayor, en los momentos que ella respondía la siguiente pregunta que SeHun hizo. En cosa de segundos, con las palabras de MinDae, el muchacho arqueó ligeramente una ceja, inclinando un poco el rostro. Claramente, se estaba preguntando si ella creía eso de él, por tener 19 años todavía. — Yo sí soy decidido... —Dijo mirándola fijamente—. También arriesgado ¿No es así, noona? Su pecho comenzó a sentir los insistentes latidos. Y es que SeHun había comenzado a repetir en su cabeza aquella escena tan intensa que compartió con la mayor hace ya tanto tiempo. La cual a veces invadía sus sueños. Sentir sus labios en un beso era algo que ansiaba demasiado. Y ahora mismo, sus ojos miraban aquella boca fijamente. No pudo evitarlo. Necesitaba tenerla otra vez. Impulsivo, claro que lo era. Ahora no tenía tanto miedo como la primera vez. Sabía que ella también sentía algo por él. Sabía que estaban a solas y que no había grandes riesgos de por medio. SeHun llevó su mano hasta el rostro de la mayor y se acercó rápidamente, robándole un beso tendido e intenso. Su pecho casi estalló en el instante que la sintió. No iba a mentir, había estado buscando la oportunidad de hacer esto otra vez. Lo ansiaba más que nada. Prácticamente comenzó a derretirse, con los ojos cerrados y disfrutando cada roce con ella. Sentía tantas cosas que no podía explicárselas a sí mismo, miles de sentimientos aflorando por primera vez en su vida. Esta mujer se había cruzado en su camino por alguna razón. Y quería creer que ella también sentía esta conexión, algo que iba más allá de simple admiración. SeHun admiraba a muchas cantantes, pero no era BoA quien se estaba robando su corazón y metiéndose hasta el fondo de él, sino Park MinDae, ella, hermosa y sencillamente ella.
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Mindae podría haber respondido muchas cosas ante la interrogante del muchacho, buenas o malas. Pero ella aún no sabía muy bien de que forma tomarse el, de por si, impulsivo comportamiento del menor. Incluso aunque pareciera ser sutil, ella podía percibir como sus cuerpos se iban acercando por gracia del trainee a su lado, pero ella no se oponía, por supuesto. Eran esas mismas cosas las que podría ocupar para dividir al menor entre un "simple chico norteamericano" o a un "chico norteamericano de 19 años" que era cosas diferentes. Pero cualquier clase de dea que hubiese tenidio para expresar en palabras, se vio deshecha, como si la hubieran derretido a fuego lento en cuanto la cercanía se volvió nula, casi en cosa de segundos. Mindae estaba segura que no alcanzó a percibir ni siquiera un atisbo del momento en que el menor posicionó la mano en su mejilla, por el contrario, fue su boca la que directamente atentó contra la propia. La última vez que SeHun le había besado las cosas no habían acabado bien, ella había terminado con un shock emocional y estaba segura que él había quedado muy herido ante surechazo, pero en esta ocasión no podía ser así de ninguna forma, porque ella tampoco tenía tanto miedo ahora, o al menos, tenía el valor suficiente para alzar la mano y presionarla contra el cuello del menor. En ese momento Mindae tenía el valor suficiente para corresponder al contacto intenso del menor, que no le daba paso a otra cosa. Su boca se acopló a la ajena en cosa de segundos y entre ellos afloró un ritmo que no le fue difícil de seguir. A diferencia de la vez pasada, se tomó el tiempo de percibir la textura y calidez de los labios del menor, enfocando sus sentidos en dicho contacto que ella también venía esperando. No lo negaría, porque era verdad que en su sub consciente había esperado el beso del menor. Ella fue la que rompió el beso, pero no fue brusco, por el contrario, fue con suavidad provocando un leve chasquido entre sus bocas. La mano que reposaba sobre el cuello del trainee subió hasta su mejilla, y le apretó entre dos dedos. — Eres peligrosamente impulsivo, SeHun. Eso te puede traer muchos problemas. — Le dijo con tono de regaño, pero su expresión tranquila distaba mucho de lo que le daba a entender con sus palabras. — ¿Acaso besas a todas las chicas así? — Insinuó como si estuviese dándole la razón a los comentarios anteriores, sobre lo posesivo de las coreanas. Esbozó una suave sonrisa, y luego de un profundo suspiro, el pulgar que apretaba la mejilla ajena se deslizó por la misma y delineó el contorno de la boca del menor. Se sentía tan extraña aquella situación. Hace mucho que no sentía aquello, al menos desde que salía con YunHo, y el hecho de velar por algo que no fuese su carrera le producía una extraña sensación, pero era una buena sensación, al fin y al cabo. Había tomado la decisión de tratar de despreocuparse un poco de todo aquello, de las posiciones, de los títulos, y de edad. Después de todo SeHun tenía razón, tenía que vivir. No quería sumergirse por completo en BoA. Y sabía que SeHun le ayudaría a que fuese Mindae nuevamente la que tomara las riendas de su propia vida.
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Él dejó atrás la faceta de niño inseguro para comenzar a sentirse el hombre más afortunado del mundo. En un abrir y cerrar sus ojos sus temores quedaron sepultados frente a la tentación que significaba Park MinDae para él. Aquellos labios y aquellos ojos que hipnotizaban a SeHun finalmente derrumbaron cualquier "pero" y lo impulsaron a obtener lo que tanto añoraba. Un beso cálido y cariñoso, intenso por los sentimientos inexpertos que afloraban en él. Un beso sincero que sólo podía dedicarle a ella, la única persona que lo hacía sentir así. El muchacho jamás entendió el concepto de "enamoramiento" hasta que conoció a MinDae, y su fragilidad. Y todo lo que él quería proteger entre sus brazos. Junto a ella, conocía una mejor versión de sí mismo. En pocos segundos, para su gusto, MinDae dejó aquel beso atrás. Pero bueno, SeHun no se quejó. Nadie le robaría su sonrisa, su felicidad. Por eso rió suavemente frente a sus palabras ¿Cómo tomárselas en serio? Ahora que el sabor de aquellos labios quemaba en su boca, ya no podía esperar por romper más límites. Pero este misterio femenino era algo que tenía que ser cubierto poco a poco, y así, su paciencia sería puesta a prueba por la mayor. Ella era todo un desafío y eso mismo tenía tan loco a SeHun. — Tenía que aprovechar ahora que estamos a solas... Su voz sonó cálida y grave, y su lado más suave se hizo presente por la manera en que el muchacho movió su pulgar por la mejilla de su maestra, de su celebridad favorita, de la mujer que comenzaba a robarle cada pensamiento y suspiro. — No seré impulsivo cuando no deba. No pondré en peligro su carrera. No me lo perdonaría. Fue bastante sincero al respecto. Una parte de él sentía esas ganas de "presumir" sobre su relación con MinDae, aunque no se tratara de nada oficial. Pero, antes que eso, era mucho más grande su deseo de cuidarla. No quería traerle problemas. Ya era suficientemente bueno para él tener bajo su conocimiento la personalidad real de esta mujer que era todo un ícono en Asia. Para SeHun, si compartían pequeños momentos cómplices como estos, ya no le importaba qué tan lento tuvieran que avanzar las cosas. Porque estaba seguro de algo; que ese beso también había sido intenso para ella, y que MinDae también necesitaba un "mundo privado" junto a SeHun, un refugio que sólo fuera para ellos dos, y en donde nada externo arruinaría ese vínculo espontáneo y natural que había crecido entre ambos desde Diciembre. .
◤CERRADO┇When i was young◢ #BiggestDreams #MoonlessRPG #Idol ✄ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Los sueños de la infancia generalmente se quedan en eso, solo sueños; pocas niñas llegan a convertirse en hadas o princesas. Si lo ves por ese lado, ninguna se termina convirtiendo en hada, en realidad. Incluso sueños un poco más creíbles llegan a ser pocos los que terminan realizándose, como surcar los mares, o ser artistas, justo como en el caso de Sunkyu. Desde pequeña, en las circunstancias en las que creció, Lee soonkyu se paseaba cantando alegremente por la casa, bailando y chillando. En la ducha su público eran las antiguas botellas de shampoo; Y sus mejores escenarios, los sofás repartidos por las casas que habitó en su infancia. Los micrófonos eran cualquier cosa que cayera en sus diminutas manos. Soñaba incansablemente con volverse una famosa cantante. Era un deseo bastante común, y hasta comprensible, incluso más cuando el hermano de su padre trabajaba en la ardua búsqueda de artistas para sacarlo a flote, levantando una, en ese entonces, pequeña empresa. Y encima su padre, perteneciente de joven a una banda, que no dudaba en apoyar las tiernas ensoñaciones de su pequeño solecito. Con los debut de H.O.T y S.E.S en 1996 y 1997, fueron las últimas cosas que le enloquecieron, haciéndola cantar más fuerte y cambiar los conciertos imaginarios por giras completas. Y para entonces, el anhelo era demasiado y su voz estaba mucho más desarrollada que cuando balbuceaba canciones a los tres o cuatro años de edad. Starlight Entertainment fue el primero paso para cumplir el sueño de Sunkyu, a la corta edad de 9 años, posterior a una audición en 1998. Con la emoción desbordando por cada uno de sus poros. "Por fin vas a ser cantante" Cuando entró a la empresa, no puedo haber más ilusiones y felicidad en la familia, como su pequeña chica, la menor de dos hermanas, había logrado aquello, incluso luego de los sustos y sensibilidades de ella respecto a lo pasado hace unos años en la Guerra del Golfo. Año tras año de arduo trabajo. Dividirse, o más bien, dividirla, al no tener mucho poder sobre si misma y carecer de la autosuficiencia necesaria para mandarse a esa edad, entre la escuela y su temprana vida de trainee. Luego de sus jornadas escolares, acompañada por su padre o por alguna de sus hermanas mayores, aconsejada por su tío en cierto momento y también por su padre, fue desarrollando sus habilidades de la mejor manera, o de casi la mejor manera, lo que a ella se le podía permitir. Sus habilidades vocales fueron explotadas, tratando de sacar lo mejor que una niña de 11 años podía ofrecer, aunque su baile fue dejado en segundo lugar. Incluso tan pequeña, a ella no le importaba, y se mostraba paciente, tranquila y optimista a aprender, a esperar, a cumplir. Así hasta que pasaron cinco largos años. Pero, cuando se cumplió el quinto año como trainee, a los 14 años de edad, no fue un debut lo que salió, si no un cambio. ¡SunKyu fue transferida! A una empresa llamada Starworld. ¿Cómo debería tomarse aquello? ¿Significaba que estaba cada vez más cerca o más lejos de lo que deseaba con tantas ansias? No hubo ninguna queja ni reclamado, firmó un contrato, como trainee nuevamente, y durante varios meses, ahora cada vez más consciente de todo, siguió con lo suyo. ¿Estaba bien, entonces? Ella distribuía sus tiempos, pero estaba completamente enfocada en lo que deseaba, ella quería, con todas sus ansias debutar de una vez, ahora, más que nunca, estaba decidida. Meses después, llegó la noticia más esperada para ella ¡Por dios! Había sido confirmada para un dueto. Nombres, conceptos ¿Importaban? Simplemente, cada vez estaba más cerca. Las emociones en el pecho de SoonKyu eran difusas, pero todas de absoluta felicidad. Pero... tal vez... No era el momento para ella. Todo cayó de pronto, sin previo aviso para ella. Un dueto que se marcó en su memoria como algo inalcanzable, como todo por lo que había luchado y todo lo que había deseado se escurría de entre sus dedos como arena de mar. La empresa en la que estaba se fue a la quiebra y con ella cualquier esperanza de debutar. Trató de alejarse de eso, durante cierto periodo de tiempo. Desanimada, no sabía si valdría la pena rendirse o no hacerlo, después de todo era aquello que había anhelado desde que tenía como tres años, como tontería, y luego, se fue desarrollando con tal fuerza que cuando fue capaz de asimilar que se entrenaba profesionalmente para ser cantante supo que era eso lo que más deseaba. Un año, dos años de pausa, sin hacer nada. Escuela, conversaciones "x", su paso por la vida un trainee se había practicamente borrado. Se dice prácticamente, porque no lo volvía a mencionar, pero su familia, su mismo tío, que había dejado de ser CEO en el 2005 de la actualmente empresa más grande de Corea, todos ellos recordaban el paso. Y tal vez más gente de la que esperaba. En el 2007, una cantante llamada Ayumi, la recomendó a la misma empresa de la cuál su tío era fundador. No podía evitarlo, seguía completamente ensimismada ¡Lo deseaba con fervor! ¡Eso era lo que había querido desde siempre! Simplemente, ser artista. Audicionó, como cualquier otra persona que deseara entrar a la empresa. ¿Colgarse de su tío? No. Ella deseaba, por su propio talento, por su propio esfuerzo, ingresar. Quedó, SoonKyu, nuevamente, comenzaba a luchar por lo que deseaba. Y... siete meses después, llegó la noticia más esperaba, una que antes pudo haber recibido y lo hizo, pero esta vez, no se quedaría en vagas ilusiones. Esta vez, junto a ocho compañeras, Lee Soon Kyu... Sunny, comenzó a formar parte de Girls' Generation.
Muchísimas gracias por la respuesta y la orientación. Al final sí cree mi cuenta pero justo para lo mismo que la usas tú, para respaldar lo que haga en el nuevo lugar en el que me instalé. Igualmente rolee a través de Facebook pero me harté de perder mi cuenta en numerosas ocasiones, así que me decidí a buscar otra plataforma para rolear. Me acabo de instalar en VK hace 4 días y estoy encantada, la poca gente que hay es muy agradable. Encontré mi nuevo hogar <3
Si, perder la cuenta es lo peor. Pero resguardar todo en tumblr es magnífico. Estuve en VK un rato, pero al final, fue inevitable no volver a Facebook(?). En fin ¡Me alegro de que encontraras un buen lugar en VK! Te deseo mucha suerte en eso♥.
Hola, disculpa una pregunta, veo que tu cuenta algo tiene que ver con el roleo, perdón si no le he echado bien el vistazo pero por lo que he logrado ver hasta ahorita, así parece. El motivo por el que me comunico contigo es porque me estoy mudando a Tumblr, no en ésta cuenta sino en otra pero mi objetivo es rolear ¿Aquí es posible? ¿Sabes si hay más gente, comunidades, sociedades o como sea que se le llamen? ¿Tú eres una? Agradecería tu ayuda
¡Hola! Un gusto~.Verás, en efecto, mi tumblr tiene que ver con el rol. Pero yo no roleo por tumblr, a diferencia de lo que has de pensar. Yo roleo por Foros y por FB. Originalmente hice este tumblr para poder organizar mis cuentas, pero ahora lo ocupo para resguardar todos los temas que hago en Facebook por culpa de las denuncias y los cierres de cuentas.¿Se puede rolear por tumblr? Claro que sí, hay muchas comunidades, aunque las que he visto están en inglés, por desgracia. Desconozco la forma de roleo de esta red social, y lamento no poder ayudarte con esto, pero me contactaré contigo y estaré pendiente en cuanto encuentre a alguien quién rolee por aquí, para pasarte el dato.Espero poder ayudarte a pesar de mi poco conocimiento.
Atte. Arise RPG
《 PRIVADO ┇ 彡THE IMAGE OF TODAY 》 「 O6:O7 ʜᴏʀᴀs ┇22O315 」 ⌌———↝ ∼ ✾ ∽ ↜———⌍ ❝ ℋay más realidad en una imagen que en una palabra. ❞ Joseph Campbell, The Power of Myth.
▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂ Nada habría ocurrido, si nada hubiese empezado pero, como todo en la vida, los cambios sucedían a partir de las consecuencias de una decisión realizada. Ésta vez, había terminado en el tejado de un séptimo piso y sí, la vida podría ser tan cruel como dulce pero para ella era un conjunto de colores que se mostraban según su turno en la puesta de escena. Había tomado su telescopio portátil, aquél con el que solía ir de excursión para forjar el mapa de estrellas y constelaciones del día, llevándoselo consigo a una exploración de emergencia; pues, había sentido una enorme inquietud desde el mismo instante en el que se había levantado hacía dos horas atrás. Sí, exactamente a las cuatro de la mañana. El tren de las cinco horas con diez minutos la llevó hasta la estación de Yongsan y, a partir de ahí, emprendió la caminata hasta el puente de Jamsu. Justo sobre dicha estructura, otra más se alzaba con gran majestuosidad: el puente Banpo. Sus propios pies la llevaron hasta las alturas de éste, escuchando el fluir de las corrientes de agua cuando se escapaban como diversos chorros hacia el río Han; sin duda alguna de noche deberían de verse aún más maravillosos de lo que eran. Los colores que vestían, gracias al juego de luces adherido a la estructura, le daban un toque mágico al ser acompañado con música ambiental; sin embargo, su meta, al haber ido a ese lugar, había sido contemplar parte de Seúl en aquella mañana y también, encontrarse con alguien que había aparecido -otra vez- en sueños. Alguien con una luz cegadora pero que, al tiempo, resultaba fugaz de ver; es decir, se trataría de alguien extraordinario. El tiempo fue transcurriendo. El índigo del Cielo acompañaba la frágil visión del frío clima que calaba los huesos de la fémina, aquella joven de cabellos negros que era cubierta por un abrigo turquí que llegaba hasta por debajo de sus rodillas. Ella observaba con ligera excitación aquella imagen mística de una ciudad levantándose al progreso, dándole la imagen del hoy que era capaz de comparar con la del día anterior.
∼ ✾ ∽ Lᴇᴇ Sᴜɴ Kʏᴜ ∼ ✾ ∽
Los días había sido largos y pesados. Cargaba con el peso de todas las decisiones de su vida en momentos como eso, cuando todo se estaba yendo por las ramas, donde todo se sostenía solamente en dos cosas, en dinero y responsabilidades. Cosas que nunca había ido precisamente amarrados al espíritu de la muchacha ahí presente. Pero, a su vez, era cosa a las que debía acostumbrarse, llevando dos años en cosas por el estilo, resultaba ligeramente difícil. Y las responsabilidades seguían aplastándole la vida en ese minuto. Soon Kyu estaba a punto de explotar, y no deseaba que su naturaleza, generalmente vivaz y brillante, se viera afectada por sus propias y tardías acciones respecto a lo que había elegido como vida. Es por eso que en ese momento se encontraba caminando, con los pensamientos perdidos en la música que brotaba de sus audífonos, aislándola y dejándola frotar en imaginaciones, en ritmos y en situaciones que la música provocaba en su ser con el simple hecho de escucharla. Como siempre, su cámara fotográfica colgaba de su cuello, perfecta y lista para ser usada por su dueña SunKyu siempre habría encontrado que sacar fotografías podría ser la mejor forma de expresar lo que ella quería mostrar al mundo sobre su propia realidad, desde lo más simple y mundano, hasta lo más complejo y a lo más personal. La fotografía era y siempre sería el mejor medio que ella podría poseer para relajarse, para encontrar su lugar en el entorno. Pero necesitaba fotografías de lo que en ese momento deseaba mostrar. Mientras se dirigía al lugarque la llevaría a ser dueña de su propio estudio, uno de los lugares más lindos de la ciudad, era que el fulgor de las mañanas claras, el bullicio típico de una metrópolis, y la belleza de los juegos de luces se hacían dueños, SunKyu se estaba preguntando cosas del mundo que en realidad no tenían demasiado sentido en ese momento. Pero una figura se cruzó en su camino mientras toda aquella hilera de pensamientos se veía cortada para examinar. Pudo notar una figura, una figura femenina tal como ella, a pesar de que el puente, en su extensión, era bastante grande, Sunny se preguntó el porque no hablar. El porque no entabla una conversación. — Hola. — Mencionó, sin ningún tipo de complejo o tapujo en investigar la situación. Se acercó, con la curiosidad brillante en los ojos, hacia la muchacha cubierta con un abrigo, producto de los últimos fríos que sufría Seúl antes de salir del invierno. — ¿Qué haces aquí? — No fue amenazante, en lo absoluto, fue simple y puro interés.
∼ ✾ ∽ Iʀɪs ∼ ✾ ∽
El rayar del alba gozaba de esplendor y majestuosidad indiscutible. Momentos como ésos lograban replantear su visión del mundo, en conjunto con sus ideologías; ella, en lo personal, adoraba sentirse desafiada por las incógnitas que emergían cada vez que echaba un vistazo a su alrededor. Aquel mundo poseía tanta vida, mirase por donde se mirase, que era incapaz de reconocer todas ellas de una sola vez; sin embargo, así como existían cosas hermosas y maravillosas, así también existían las poco agraciadas y terribles. La vista a través del telescopio, a esas horas de la mañana, le permitían observar su mundo desde su estado más puro; antes de que se contaminase por el flujo ansioso de la desesperación. Esa hora terrible en la que las personas no dejaban de moverse de aquí para allá, movidas por sus propios deseos y banales intereses. Por un lapso de tiempo considerable, Iris se mantuvo a la expectativa de cada rincón que aparecía en su vista. La sensación en su pecho seguía latente, pero ella estaba segura que pronto cesaría si daba con la fuente de ello; mas en su concentración, un tercero intervino, provocando que toda contemplación se perdiese y pasase a enfocar su atención en la persona que le saludaba ahora. Acaso, ¿alguien más se había dejado llevar por los hilos del destino? Entrecerró sus ojos y se apartó de la mira del telescopio, el viento jugaba con sus cabellos azabaches al arrastrarlos en su dirección. No pestañeó, observó a su interlocutora por escasos segundos y, posteriormente, le ofrendó una reverencia a la dama; digna de la cultura que compartían ambas. —Buenos días. —Retomó su compostura y, luego, dirigió su mirada hacia el trípode que sostenía su telescopio portátil.— Estaba viendo la ciudad... Es más clara de mañana. —Comentó con una cálida sonrisa dibujada en sus comisuras.
⌠ ❝ Exᴘᴏsɪᴄɪᴏ́ɴ ᴅᴇ ᴀʀᴛᴇ ❞ ⌡
⌲ ₁₅₀₃₂₂
⌲ Privado Keyll +JongIn
⌲ Post en proceso
⌲ Iniciado por JongIn
Uno, dos, tres. Tres golpeteos había dado sobre aquel pequeño botón el cual subía y bajaba el polarizado vidrio de la puerta a su lado. Su mirada se hallaba perdida en las calles de aquella enorme ciudad, abstracto de la conversación que se daba en el interior de aquella perlada limusina en color blanco.
Por sobre su mano izquierda su rostro reposaba con la mejilla sobre ésta, así como la derecha era quien maniobraba sus infantiles movimientos sobre el botón en aquella puerta.
Su editora hablaba acerca de una pequeña exposición de arte que se haría en una universidad no muy lejana ahora. Su destino se veía cada vez más cercano y la ansiedad en él crecía. Gente, personas, voces, saludar a otros, entablar conversaciones. Había sido bastante específico con aquella mujer al momento de acordar la cita; sus palabras claramente habían sido “No” y ahora ella le llevaba prácticamente a rastras hasta aquel lugar, y como si fuese peor tendría que vestir como un pingüino. Kim JongIn detestaba utilizar ropa elegante, lo odiaba. Su corbatilla no dejaba de asfixiarle y él la halaba por el cuello intentando liberarse de aquella presión —posiblemente causada por su estrés mental —.
Un pequeño “¿Me estás escuchando?” de parte de aquella mujer y su mirada por segundos conectó con la ajena, para, en el mismo lapso, romperla y regresar a su faena de subir y bajar la ventanilla hasta que quedase atorada o el botón dejase de funcionar, lo que sucediese primero.
No quería estar ahí, bien podría simplemente continuar con su partida pendiente en la consola de su hogar, pero no… aquella mujer cruelmente le había separado de su único objeto adorado. Vaya arpía más cruel era aquella.
En menos de veinte minutos había llegado hasta donde el edificio universitario. La enorme manta que se extendía bajo las letras doradas que adornaban el título de la institución daba aviso sobre una exposición de arte en “su honor”, un montón de chiquillos jugando a ser Picasso, como decía él. ¿Qué tenía de interesante plasmar las novelas de un escritor? A su parecer, lo visual jamás conectaría con lo escrito, al menos no físicamente. Las personas no pensaban igual e incluso intentar plasmar la idea de otro autor era casi imposible. Jamás se parecería a la original, jamás; y eso era justamente lo que JongIn creía.
Llevó sus manos hasta los bolsillos delanteros de su pantalón y tras tensar sus hombros comenzó una sencilla caminata hasta el interior del recinto. Cientos de miradas se posaban sobre él, algunos le reconocían, y otros simplemente le veían como el tipo que posiblemente era rico al ser traído por una enorme limosina. Claro que, su fotografía en plena pancarta anunciando su visita como un “reconocido autor de ciencia ficción” también ayudaba.
“Sigue caminando”, dijo la mujer tras empujarle con insistencia, pero le era difícil. Estaba petrificado por tanta atención ¿Qué hacer? Podría sonreír, pero posiblemente una asquerosa mueca haría acto de presencia así que sólo se limitó a caminar con el ceño fruncido y seguir a su ahora editora-guía.
Sólo esperaba no durase demasiado. Se le comenzaba a revolver el estómago de sólo observar tantos pares de ojos sobre él.
—Quiero regresar a mi habitación… —Susurró, tan sólo para sí mismo.
⌲ Answer Keyll
Keyll Jang, estudiante de artes, de 22 años, se encontraba en ese momento casi corriendo hacia la Exposición de Artes de su Universidad. Había sido muy conveniente, por supuesto, que se le haya olvidado colocar la alarma para levantarse a tiempo por andar de despistado. A sus 22 años y todavía no adquiría la preciada costumbre de mover sus dedos sobre la pantalla táctil para dejar colocado una útil herramienta como un despertador. Se supone, por supuesto, que debía ir vestido de ropa formal como uno de los estudiante que habían sido premiados con mostrar su arte en la exposición, pero había acabado tratando de arreglarse la corbata en el camino y olvidando la chaqueta, por lo que acabó encaminándose simplemente con la camisa negra acomodada dentro del pantalón, en la imagen más presentable que un hombre dormido y frustrado podría presentar. Por supuesto, Keyll debía de estar feliz, honrado por el hecho de que hayan elegido su cuadro. Solamente los mejores de su clase habían sido elegidos para presentarse, junto con un 10 asegurado en la boleta de aquel trimestre en la Universidad. Pero a él, sinceramente, no le importaba mucho la nota. En esta ocasión todo se trataba de un autor de ciencia ficción reconocido que le habían puesto como base para crear, para poder representar con sus pensamientos volados e imaginación abstracta los personajes en un gran lienzo de papel. Él, con el deseo de poder demostrar sus aptitudes artísticas, había puesto mucho empeño en aquel trabajo. Pero se había sorprendido a si mismo bastante interesado en la mente de aquel hombre, en la forma de plasmarlo todo, de construir mediante palabras toda un historia y una persona. Su naturaleza curiosa y analítica había hecho que terminara sumergiéndose lo máximo posible en ese mar de frases para crear su pintura. Pero no tenía tiempo para pensar en esas cosas cuando había tráfico y el maldito taxi no avanzaba. "Voy llegando". Tecleó con rapidez a uno de sus compañeros de clases, que lo estaba cubriendo. Finalmente llegó al lugar estimado, bajándose casi a tropicones para ingresar por la puerta y enseñando su carnet de estudiante. Mientras ingresaba a la galería, chocó bruscamente con alguien. — Lo siento, lo siento. — Exclamó, sin reparar en la figura de con quién había chocado, gran error, claro está. Había pasado a llevar al escritor al que le hacía tributo, pero a él solo le interesaba llegar a su pintura y poder presentarla debidamente. Respirando, agitado, casi muerto, se arregló frente al lienzo, lleno de colores, trazos inexplicables, pero que le daban forma a la figura que había querido plasmar.
⌲ Answer JongIn
Ingresó al lugar con tal desanimo que, de no ser porque su vista se encontraba perdida en los enormes ventanales que conducían al exterior en son de falso interés cualquiera hubiese notado posiblemente lo poco que deseaba estar ahí. Los largos pasillos le condujeron hasta un ala lejana la cual podría supones resultaba exclusiva para cualquier tipo de evento dado en la universidad. No lo sabía, él nunca había asistido a una pero obvio era y él no resultaba ser un completo estúpido. —¿Cuánto tiempo durará esto? —Cuestionó tras cruzar ambos brazos a la altura de su pecho. Esperó a que la delgada figura frente a éste omitiese algún sonido, sin embargo sólo una risa se escuchó. Esa risa, no quería decir nada bueno. Cruzó las enormes puertas que conducían al gran salón, adentrándose así en la que suponía ser una exposición en su honor. Las miradas no tardaron en caer sobre su persona, pero para entonces el moreno ya se había relajado lo suficiente como para poder ignorar a cualquiera que osase en dirigirle la mirada. Las pinturas y algunas esculturas talladas iban desde sus primeros libros hasta los más recientes. No duraría demasiado en descartar cada uno de aquellos retratos. Después de todo, la representación artística nunca fue de su interés. Un paso en falso se dio al momento en que un extraño golpeó su hombro hasta hacer que su caminata se tornase torpe. Había llevado una de sus manos hasta él y es que aquel contacto había sido extraño. No recordaba la última vez en que había tenido contacto con una persona, pues incluso ni a su manager o personas que tenían un limitado contacto con éste les permitía tocarle. Jamás. Los saludos de mano no eran una opción para él, simplemente, no. Miró a aquella mujer como si desease enviarla al infierno por aquel acto y ésta tan sólo suspiró. Su mano seguía sobre su hombro como si intentase protegerlo o como si aquel golpe hubiese sido una quemadura sobre él. Si aquello había pasado una vez posiblemente se repetiría, y no era factible. La caminata continuó, uno a uno fue desechando cada retrato, los tutores de los respectivos artistas miraban conmocionados como éste apenas y echaba un vistazo sin detenerse para después mirar hacia el frente con total indiferencia, y es que, para él, todos aquellos cuadros eran carentes de esencia. Ninguno había logrado plasmar hasta el momento lo que él, como autor, había impreso en palabras sobre el papel. Y es que nadie pensaba como él. Pensó en detenerse a medio camino y desechar las últimas hileras de cuadros que quedaban, no necesitaba más, al menos eso creyó hasta darles la espalda y toparse con un singular retrato en la hilera que se encontraba medial a la sala. Ahí, frente a él, uno de sus héroes era retratado en toda su humilde gloria. Su expresión era la viva imagen de un hombre humilde el cual rayaba en la juventud e inexperiencia, pero a su vez su insegura sonrisa dejaba ver un sentimiento de perseverancia en sus facciones. Tan real. —¿Quién hizo esto? —Murmuró, al borde del colapso.—Pregunté quién hizo esto… —Alzó la voz, ésta vez captando la atención de aquellos a su alrededor. ¿Podía ser posible… que hubiese alguien más cómo él?
⌲ Answer Keyll
Finalmente, cuando Keyll había llegado a la seguridad de su puesto, junto a sus demás compañeros de clase, sintió que podía relajarse, olvidarse de cualquier tontería, incluso el haber chocado bruscamente con alguien, aunque en realidad dicha persona no llamó su interés como para pensar en el posterior al accidente. Simplemente uno chocaba con alguien y ya, más allá no importaba. — Lo sé, lo sé. Lo siento, de verdad que se me ha olvidado poner la alma, es decir, juré que la había puesto y... ahg, — En ese momento se encontraba excusándose con los otros asistentes de la exposición, respecto a su falta, a su poca puntualidad para situaciones bastante relevantes, tales como esa. Pero ¿Qué podía hacerle? Simplemente Keyll era una persona horriblemente despistada. No vivía de horarios, a pesar de que debería hacerlo. No vivía ni de reglas sociales, ni de lo que le pidieran. Él lo hacía a su modo. Actuaba como quería, como deseaba, como su deseo artístico lo impulsaba a actuar. Suponía que era eso lo que lo hacía destacar entre sus demás compañeros. No es que fuera único, tenía la seguridad de que todos sus compañeros vivía junto al arte, para expresarlo. Pero Keyll, a diferencia de muchos de ellos, no tenía nada más para dejarse ser. — Hey, alguien está preguntando por tu pintura. Oh ¿No es el escritor? — Volteó el rostro, hacia la dirección que le era indicada, estaba bastante sorprendido al respecto, cabe destacar. Se mostró ligeramente incómodo, nervioso. Pero orgulloso. Era una persona que se regocijaba de que lo notaran, o más bien, que notaran su forma de ver las cosas, por muy egocéntrico que sonara. Se movió, de forma lenta y casi delicada en la dirección que le pedían que lo hicieran. La voz del escritor era fuerte, gruesa, imponía, hasta cierto punto, incluso si podía no parecer seguro. Keyl se alejó del grupo de estudiantes inseguros que se resguardaban detrás de sus retratos y creaciones, todos entorno a las maravillosas obra de Kim Jong In. — El retrato es mío. — Expresó, alzando una ceja, mientras se posicionaba precisamente junto a su creación. Se sintió ligeramente amedrentado por la forma en que le observaba el escritor, pero en realidad, no podía esperar otra cosa. — Mi nombre es Jang... Keyll Jang. Es un placer conocerle, Kim Jong In. — Mencionó, inclinando su cabeza en una reverencia, todo, producto de la serie de reglas sociales coreanas que le habían inculcado de pequeño. Para su desgracia, no tenía ni la más mínima idea si la forma en la que el escritor se había expresado para llamar su atención, para conocerle, había sido buena o mala. ¿Recibiría una felicitación? ¿O por el contrario, habría destrozado la imagen que alguna vez aquel hombre se creó para darle vida al personaje retratado, a través de sus páginas? Habían muchas formas de verlo. Y Keyll solamente pudo esperar de forma paciente, expectante, observando al hombre, que sería lo que recibiría. — El... retrato ha sido creado desde mi más profunda imaginación, gracia a lo que he podido sacar de sus novelas, magníficas, cabe decir... Tomando en cuenta que me han logrado inspirar para este proyecto. — Mencionó, con una inflexión aduladora hacia el hombre.
⌲ Cᴀʀᴛᴀ ᴀʙɪᴇʀᴛᴀ ᴀʟ ᴅᴇɴᴜɴᴄɪᴀɴᴛᴇ.
En serio. Ya basta. ¿Cuál, cuál es el maldito objetivo de hacer esto? ¿Por qué? ¿Por qué denuncias así? ¿Te das cuenta del nivel de madurez que posees? Esto es rol ¿Si? ROL es un juego, un juego narrativo. ¿Por qué no te dedicas a vivir tu vida y simplemente la dejas en paz? ¿Te das cuenta del daño que le haces? ¿A ella, a ella que no le hace daño a nadie? ¿Acaso no te das cuenta que esto es lo más infantil del mundo?
No puedo entender como es que hay gente, gente como tú, que va por la vida denunciando cuentas, matando historias, obligando a personar a tratar de recuperarlo todo, obligándoles a pasar malos momentos. ¿Que ganas con eso? ¿Te beneficia en algo? ¿Has escuchado la frase "vive y deja vivir" alguna vez?
¿Cuantas veces te has tomado la molestia de buscarla a ella como un enfermo/a para denunciarla de forma repetitiva y absurda hasta lograr acabarla? ¿No tienes otras cosas que hacer más que molestarla? ¡Ya detente! ¡Para con este absurdo pasatiempo tuyo de acosarla hasta el cansancio!
Ella, nuestra hermosa EyeSmile no le ha hecho nada a nadie, es tierna, nos cuidas y nos protege, nos da amor, es una de las personas más lindas que conozco, y tú, tu solo quieres causar daño. Solo quieres destruir. Pero no, yo no quiero ni pienso seguir permitiendo que le hagas esto. ¡Da la cara! ¡Ya basta!
¿Acaso no se te ha pasado por la cabeza que tal vez todo se podría solucionar hablando? Ponte a pensar en que todo eso daría resultado, en vez de tratar de que no vuelva más, eso es un ambicioso y cruel deseo. Piensa en todo esto, piensa y recapacita. Date cuenta de todo lo que estás causando, a ella, y a las personas que la apreciamos.
Atte: SunKyu.
⌠ ❝ Aᴘʀᴇɴᴅɪᴇɴᴅᴏ ᴅᴇ ʟᴀ ᴍᴇᴊᴏʀ ❞ ⌡
⌲ ₁₅₀₃₁₇┆₁₈﹕₀₀ ʜʀs
⌲ Privado Kassia + BoA
⌲ Post en proceso
⌲ Iniciado por Kassia
Había despertado del mejor humor, hoy iba a aprender a bailar con una de las mejores profesoras del internado; ya estaba más que lista para ensayar con ella. Fue a revisar la hora y ya se había pasado unos diez minutos de seguro ella ya estaba esperando. Salió de su habitación y bajó por las escaleras ya que se demoraría más si tomaba el ascensor, bajó de dos en dos las escaleras a toda velocidad; era su primer día de clases y ya llegaba tarde. Al ya salir de la residencia se detuvo unos momentos a tomar un poco de aire.
Empezó a caminar en dirección a los salones buscando cual era el salón donde ensayaban todos, pero no lograba encontrarlo hasta que escuchó música desde lejos pensando que sería ese el salón y no, era el de canto. Volvió a buscar y estaba ves espero haber acertado, se detuvo en una puerta y la abrió en silencio viendo a una mujer bailar muy bien, hasta que se detuvo y la miró.
— Perdón por interrumpir, pero no encontraba la sala de baile, ¿Es esta?.— Preguntó abriendo la puerta por completo entrando en el salón para acercarse a la adversa. Hasta que pudo percatarse de que era su profesora. — ¡Oh! Profesora, perdón por llegar tarde, es que el tiempo se fue volando y. . y.. Lo siento. — Hizo una reverencia de 90º disculpándose ya que era muy tarde y quizás su profesora se encontraba molesta.
Caminó en silencio a un esquina dejando su agua y un pequeño maletín donde metía todas las cosas que necesitaba cuando terminaba a de ensayar. Giró en su sitio y regresó al lado de la mayor. — ¿Empezamos ya?. — Habló bajito ya que estaba un poco intimidada por la mirada de su mayor.
⌲ Answer Boa
Mindae se encontraba bastante cansada en aquel momento, aunque de forma más emocional que nada. Hace a lo menos media hora había vuelto de una entrevista radial, en la cuál confesó una parte fuerte de su pasado que había mantenido oculta cerca de 13 años. Pero se sentía bien consigo misma. Mientras venía en la van que le llevaba de vuelta al internado había aprovechado de dormir y descansar. Poco después de salir de la estación de radio recordó que aquel día tendría unas clases especiales con una trainee, y por lo mismo es que sabía que no podría llegar a dormir.
Finalmente, cuando llegó a su destino, se encaminó en dirección a su habitación, para cambiarse de ropa por una más cómoda, y con la que pudiese moverse con más facilidad, y, a su vez, no tener estorbos a la hora de enseñarle a la muchacha. Para su propia vergüenza, llegó un poco más tarde de la hora acordada, unos 5 o 6 minutos, pero se sorprendió un poco al notar que la muchacha no se encontraba ahí. No le agradaban las impuntualidades, pero era a su vez, lo suficientemente capta de comprenderlas, como ella misma había cometida una. Finalmente, esperando unos minutos, mientras ella se encaminaba a la mesa para colocar su iPod, y a su vez, se tomaba el cabello en un moño alto de bailarina, pudo notar como alguien habría precipitadamente la puerta, y hacía que volteara en dicha dirección bastante sorprendida. Al notar que se trataba de la trainee que había solicitado sus clases, soltó un leve suspiro. — No te preocupes. — Mencionó, inclinando la cabeza a modo de saludo. Se movió en su dirección y la observó de pies a cabeza, más que nada por ser analítica. — ¿Has calentado ya? Será mejor que nos pongamos a trabajar. Estírate, muévete y destensate ¿Ok? — Mencionó, con voz decidida, esa voz que siempre ocupaba para dar clases, pero a su vez, calmada como era ella.
⌠ ❝ A ᴘᴀɪɴғᴜʟ ᴘᴀsᴛ ❞ ⌡
⌲ ₁₅₀₃₁₇ ┆₁₆﹕₀₀ ʜʀs ⌲ Privado
Aquel martes, MinDae tenía compromisos. Para empezar, dado el hecho de que los martes y los jueves tenia reuniones respecto al comeback, igual tendría aquel día ocupado, pero a diferencia de todos los demás, su compromiso era diferente en esta ocasión. La habían llamado como invitada para una entrevista a la radio "Volume Up" que se encargaba de tener un idol diferente en la semana. Dado los rumores de su pronto regreso, además de rumores de la empresa, querían saber al respecto. También estaba el hecho de que recientemente una nueva artista había hecho finalmente su debut, y seguramente le preguntarían respecto a su compañera y que opinaba respecto a los debut.
A eso de las 14:55 hrs, MinDae se estaba subiendo a la van, el camino de la empresa hasta la radio era de alrededor de 15 minutos, 20 o 25 si es que había demasiado tráfico, y debían aun instalarse en la radio, leer la pauta y conversar un poco con la conductora de la misma. Iba bastante tranquila en el auto, tenía más o menos seguridad de las respuestas que iba a dar a las preguntas que se esperaba. Mindae estaba bastante acostumbrada a las entrevistas, y se sabía desenvolver con mucha facilidad en ellas, tanto en la radio como en la televisión, o en las que iban destinadas a alguna revista o diario. No se encontraba en lo absoluto nerviosa al respecto.
Finalmente llegaron a su destino, e ingresaron a la estación radial. BoA se mostró alegre a la hora de saludar a la conductora, se conocían desde antes, por lo que se abrazaron y comenzaron a charlar respecto al último tiempo. Hace mucho que no iba a esa radio, a nada.
BoA se ubicó frente al micrófono cuando faltaban pocos minutos para comenzar, y se aseguró de probar los grandes audífonos que le habían proporcionado. A las cuatro en punto de la tarde el programa dio inicio. Y se desarrolló de forma tranquila, entre saludos y preguntas típicas, muchas risas, todo yendo normal y con temas algo triviales. Finalmente, las cosas fueron tomando rumbo a aquello que realmente los llevaba a ese lugar, primero comenzaron a hablar de los nuevos artistas, hasta llegar a MissBang. (유일한)
— Me gustaría aprovechar esta oportunidad para poder felicitar a Miss Bang por su reciente debut. Como su sunbae estoy muy feliz por ella y espero de corazón que tenga éxito en este debut y toda su carrera, los mejores deseos. Proclamo mi apoyo, nuevamente, mis felicitaciones. Miss Bang ¡Fighting! — Exclamó, moviendo ligeramente su puño, con una leve sonrisa. Seguramente sus saludos le llegarían por twitter o los diversos medios que compartirían su entrevista.
Luego de enviar aquellos saludos y felicitaciones, pasaron a conversar a la vida de trainee, y como se desarrollaban, que tal los comportamientos dentro de la empresa, cosas con las cuales Park BoA fue bastante cuidadosa al hablar de este hecho, si no que repitió lo mismo que en general se decía, que eran esforzados, que era complicado, etc, aunque también mencionó el tema de las diferentes edades de los trainee, como afectaba a los diferentes procesos, y la preocupación de algunos profesores por los alumnos.
"BoA Sunbaenim, tu comenzaste tu carrera desde muy pequeña ¿Como afectó esto a tu vida escolar, a tu vida social cuando tenías 13 o 14 años? " Fue una de las preguntas que llegaron a sus oídos. MinDae soltó un lento suspiro ante aquello, mientras se removía ligeramente contra la silla. Hace ya bastante tiempo que habia pensado en revelar cierta parte de su pasado que se desconocía ante el público, pero si lo veía por un lado, podría ser positivo, ella se liberaba y podía expresar ese momento de su vida con más facilidad, y además, podría dejar su pequeño granito de arena y esperanza a los muchos niños (por desgracia) que sufría por lo mismo.
— Academicamente no me afectó mucho. No era de los primeros lugares de mi clase, pero era buena alumna... En especial en matemáticas. — Comentó, y luego se escucharon leves risas entre ellas y la conductora de la radio. — Pero... Cuando tenía entre los 12 y 14 años... Mis compañeras de curso me molestaban mucho, me insultaban y me aislaban. — Confesó, dejando un momento de silencio en la radio. — Luego de haber debutado me cambié de colegio para poder comenzar bien el año, adaptada a mi nuevo horario, pero no fui bien recibida por mis compañeras de clases. Hubo muchos episodios desagradables.
"¿Hay... alguna experiencia en particular?" Se atrevió a preguntar la conductora, de forma sutil. MinDae se mostró bastante pensativa.
— Mh. Lo que más me marcó fue cuando mis compañeras de clase de me arrastraron al baño mientras me iban jalando del cabello, yo lo tenía muy largo por mi promociones, las de ID: Peace B, y por eso ellas me gritaban "¿Por qué te dejaste crecer el cabello?" mientras yo lloraba. — El hablar del tema aún le resultaba complicado, y es por eso que sintió una opresión el pecho al hablar del tema. Los recuerdos eran chocantes para ella, recordar como la odiaban, como la insultaban y aislaban, no la dejaban sentarse con sus demás compañeros, nada. Fue una de las épocas más dolorosas para ella. sin dudarlo.
— Es por eso que quiero hablar un poco de esto ahora, sin querer resultar aburrida. Esto del bullying es un tema muy serio, como víctima del mismo sufrí demasiado por ello. Tanto en las escuelas, como los trainees actuales, en sus escuelas, en las otras empresas, o entre ellos mismos suelen pelear y vivir en una constante competencia, algunos se ven sometidos a burlas y aislamiento, y los que actúan de manera negativa para lograr no tienen idea de la forma en la que nos puede llegar a afectar, el daño que nos puedes causar. — Explicó con ese tono de voz suave contra el micrófono. — A su vez, a las víctimas de bullying, bueno, me gustaría decirles que siempre se puede escapar, siempre se puede hablar y siempre se puede sobrevivir, encontrar una salida, a veces puede resultar muy complicado, pero se puede. Me aseguraré de rezar por cada uno de mis fans que sufren de esto, de aquellos que no lo sufren, así como también por aquellos que no son mis fans. — No iba a llorar, por supuesto, pero sintió de pronto una terrible nostalgia al respecto, al recordar todo aquello, y esbozó una sonrisa triste en dirección a la conductora. — Por favor cuídense mucho, los quiero demasiado a todos.
Pasados unos minutos de silencio, la conductora se encargó de tocar otro tema al respecto, de forma delicada, cambiando el tema sin ser brusca, aunque regaló unas palabras de comprensión y felicitación a MinDae.
La entrevista siguió con normalidad.