La necesidad de las relaciones
Las relaciones, son necesarias. Pero las etiquetamos una a una, cada interacción humana las traducimos en: relación de pareja, de familia, de amigos, de conocidos, de no conocidos, de compañeros de trabajo, etc. Pero, ¿es esto necesario? Somos seres sociales pues tenemos la necesidad de relacionarnos, mas no deberíamos tener apegos particulares por las demás personas, pues este apego se tiende a confundir con amor.
Siendo así, ¿Qué determina el apego a los demás? Pudiéramos decir que: los momentos, los deseos, las similitudes, básicamente el espejo que vemos de nosotros.
Para entender mejor el apego podemos contar la historia de narciso. Narciso era un joven sumamente bello y enamorado de si mismo quien fue condenado a solo poder enamorarse de su propio reflejo, a raíz de que rechazaba a todas aquellas damiselas que le ofrecían su amor de la forma en la que lo hizo la Ninfa Eco, así nosotros, es como nos comportamos con los seres que nos rodean y las relaciones que entablamos, todo es el efecto del reflejo de nosotros en los demás, como narciso, no vemos a los demás si no a nosotros mismos (nos demos cuenta o no), siendo el aferramiento propio el principal engaño que vuelve turbia el agua del estanque en el que nos reflejamos, pues es cuando buscamos nuestra felicidad en factores externos de manera burda, lo que provoca generar un deseo por poseer lo que creemos que nos hará feliz: Una determinada relación, sea cual sea.
El ser un buen espejo para los demás y el tener buenos espejos con nosotros, yace en la importancia de relacionarse los unos con los otros, pues estos lazos nos permiten poder progresar de manera consciente cuando aceptamos lo que vemos de uno mismo en ellos e intentamos no cegarnos por expectativas burdas, respetando la libertad de aquellos cuyas vidas son tan únicas como la nuestra.
- PERLA C.














