Una mañana con mucha neblina (fragmento)
He pasado días soleados y lluviosos, pero esa madrugada fría no podía dormir, tomé mi abrigo y cubrí mi cabeza, salí a comprobar lo poco que podía ver con tanta niebla pero vi más de lo que esperaba.
A unos metros, tres pequeñas figuras tomadas de las manos girando en un círculo, sus pies aplastaban la hierba sin hacer un sonido, “niños?” se detuvieron en seco y me miraron fijamente detrás de sus máscaras, no lo dije, sólo lo pensé pero ellos parecieron oírme “extraño” pensé de nuevo y los vi reírse pero no los escuché, sentí una pequeña mano tirando del abrigo y bajé el rostro para ver, allí estaban! justo a mi lado, alzando tres pequeños saquitos hacia mi, (...) comencé a repasar todos mis bolsillos, tres palanquetas y un dulce de coco, repartí las palanquetas y guarde el coco para mí.
Los tres pequeños se voltearon cuchicheando entre sí y aunque no les entendía nada los oí, el primero mordió mi obsequio y su expresión cambió, lanzo el resto justo entre los ojos del tercero y se carcajeo, cuando el más bajito quiso responderle la niña más alta que se encontraba en medio detuvo a ambos con un pellizco y un jalón, los atrajo para hablarles en secreto de nuevo.
Después de otro intercambio de coscorrones los tres voltearon a verme con un extraño gesto y me sonrieron, dos tomaron mis manos y el tercero me jalaba del abrigo, (...) seguimos hasta estar frente a una colina y aunque aún había mucha niebla podía ver la sombra de un árbol en la parte más alta, (...) distraída cómo estaba seis manos me jalaron hacia el suelo y de rodillas, tres manos se extendían hacia mi cara. Tomé el dulce de coco y aún en el bolsillo lo partí en tres, repartí las piezas y en cuestión de segundos las tres manos empezaron a humear, los vi arrojar los dulces, (...) se lanzaron contra mi en una lluvia de empujones y jalones de cabello, ya en el suelo cubrí mi cabeza con mis brazos y los escuche riendo con voces chillonas, los golpes y jalones cesaron pero yo mantuve mi cabeza entre las rodillas por unos segundos más, al levantar la mirada vi como los tres niños se alejaban tras el árbol que a su vez parecía alejarse de ellos.