A veces tengo ganas de no existir
A veces tengo ganas de no existir, no te voy a mentir.
Hoy por ejemplo, abri los ojos antes de que sonara el despertador, pues mi lubar dolía y no había posición en la que parara el dolor.
Pero ayer estuve en el parque corriendo y jugando con mis perros. Mañana tal vez pueda ir tranquila a la costa del río a tomar un helado. Pasado vaya al cumpleaños de mi amiga y baile hasta el amanecer. Y también hay una posibilidad de que el Lunes no pueda dormir en toda la noche porque los calmantes no hacen efecto y no hay posición ni almohada que apague el dolor.
Pero me di cuenta que tengo que contar los dias buenos, que los dias malos hay que borrarlos porque eso son, días malos. En cambio, los dias buenos son para celebrarlos y marcarlos. El día de mañana sólo tendré para hablar de días buenos, ya que los dias malos los fui borrando