¿Y si mañana no estamos? ¿Y si mañana no estas y no estoy yo? Habrían tantas cosas sin decir, tantas cosas sin hacer. Porque la sociedad nos limita, nos crea un “modelo a seguir” que en realidad todos tendríamos que destruir. Porque no hacemos lo que queremos sino lo que otros quieren. ¿Por qué? ¿Por qué no hacer y decir lo que queres cuando lo queres? No cuando sea tarde, no cuando ya no este, o ya no estés. ¿Por qué ocultar lo que sentimos? Porque es mentira el que tenemos todo el tiempo del mundo. No tenemos todo el tiempo del mundo, porque mañana quién sabe en dónde estaremos. Si tenes ganas de decir algo, ¡decilo! Si queres hacer algo, ¡hacelo! Porque no importa lo que piense la gente, importa no quedarte con las ganas. Importa el vivir ahora. No sé si sos consciente de que el tiempo pasa rápido, de que no se puede volver atrás, de que no se puede volver a empezar, de que no nos llevamos nada, ni siquiera recuerdos. ¡Y qué importa si después te arrepentís! Es mejor arrepentirse que quedarse con el: “que hubiera pasado”. Porque de eso se trata la vida. De descubrir, aprender, arriesgar y amar. Porque no sabes cuanto tiempo te queda, y cada día que pasa no es un día más, es un día menos. Anda dale. Jugátela, perde el miedo que te ata a no vivir. Perde ese miedo porque no existe. Anda, peleala, y si sale mal ¿qué importa? reíte, porque solo se vive una vez, y hay cosas, que solo pasan una vez y no vuelven. Anda déjate llevar, déjate ser vos mimo. Anda dale, viví.