Ética para estudiantes: Ser o Deber Ser
“Mos” viene del latín y “ethos” del griego. Ambos significan costumbre y eso es un patrón aprendido y repetitivo de acciones. Sin embargo hay diferencias entre las connotaciones que han adquirido cada una en nuestro lenguaje.
Según María Teresa Herran en su libro “Ética para periodistas”, la definición más aceptada de Ética es; la investigación filosófica que busca definir los principios sobre los cuales se fundamentan los juicios morales. La Moral en cambio realiza juicios sobre el valor de los ideales y las acciones de los hombres, es decir; si lo que se hizo esta bien o mal, si fue lo correcto o incorrecto, o si fue lo adecuado o inadecuado.
Este escrito lo he titulado “Ser o Deber Ser” porque considero que en algún momento de la carrera uno como estudiante universitario va encontrarse ante estos dos conceptos y esa encrucijada lo llevará a realizarse una pregunta al respecto. Es importante resolverla para acercarnos a lo que podemos llamar ética del estudiante.
He decidido abordar este tema no desde un lenguaje moral para establecer un juicio de valor subjetivo, sino más bien para profundizar a través de una serie de preguntas en la investigación filosófica acerca del “deber ser” de uno como estudiante.
¿Pero que podría yo decir al respecto si en muchas areas de mi vida aún no logro ser como debería ser?
Muchas veces habremos escuchado la frase predica pero no aplica. Es muy facil invalidar un consejo por ad hominem o por ad testimonius, termino que me acabo de inventar para establecer un punto. Por estas razones blindo esta intervención comenzando desde el deber ser.
Al hablar del deber ser podemos inferir que hablamos de algo que no es y que debería ser. Algo muy similar a la concepción de un ideal, ya que es una manera mucho más perfecta de la realidad.Implica que si fuese ya no sería un deber ser sino un ser y sería completa la razón de su existencia. Incluso podemos afirmar que lo que es el deber ser cumple con su sentido de existencia cuando llega simplemente a existir. Nada complejo en realidad, en El hombre mediocre Ingenieros nos cuenta que la civilización de hoy en día esta construida sobre los ideales de nuestros antepasados. El ideal nace como una reconstrucción imaginativa más perfecta de la realidad. Es algo prácticamente inalcanzable que existe como una creencia solamente dentro de aquel que lo concibe y percibe, pero que ciertamente dirige sus pasos hacia la materialización de una realidad más perfecta.
Es desde este “cielo” de perfección que muchas veces construimos nuestros deberes ser. Entonces el hecho de que aún no se haya alcanzado el ideal o el deber ser no es el problema, sino más bien si se tiene uno y si se esta persiguiendo o nó. Es cuando un ser humano que ha dado a luz desde sus entrañas a un ideal y lo persigue que este se convierte en un objetivo cada vez más cercano a su existencia y aunque cuando se alcance no sea como se esperaba este ciertamente habrá cambiado por completo la realidad del que lo buscó.
Es posible que tenga esto algo que ver con la labor de un padre; mostrarle a su hijo el camino correcto que debe tomar, un excelente padre se lo muestra con la experiencia pero la excelencia es algo que se sale de nuestras diminutas manos humanas. No por eso dejaremos de enseñar desde la percibible perfección, no desde como somos sino desde como deberíamos ser.
Por eso en esta intervención me permito emprender la busqueda de algo que aún no he alcanzado yo mismo y que todos deberíamos alcanzar; el deber ser del estudiante.
Pero primero ¿Desde donde establecemos este deber ser? El hecho de que algo deba ser o adoptar cierta forma específica de existencia es en si mismo excluyente. Lo mismo con el deber hacer. Al preguntarle a varias personas llegué a la conclusión de que es una obligación, pero su naturaleza es paradojica aparentemente ya que es una obligación que puede ser o no ser es decir no esta obligada a existir por alguna fuerza superior a la de nuestro libre albedrío. El deber se permite la libertad de existir o no existir.
¿Qué lo hace una obligación y qué lo hace una libertad?
Según Miguel Benzo, en Moral para universitarios,el concepto de deber es correlativo al de libertad.
El deber tiene la connotación de obligación porque el deber es el camino necesario para que se cumpla algún objetivo específico. Sin embargo es una libertad porqué el hecho de que deba ser implíca de que no es y que existe una posibilidad de elegir traerlo a la existencia o no. De todos modos el deber no es solo una posibilidad más, el deber es la posibilidad de que ese algo más perfecto se realize. Simplemente un camino entre tantos, pero es el camino que lleva hacia la buscada perfección.
Es necesario que un deber sea un deber y no un serpara que los humanos a los cuales es correlativo tengan la opción de elegirlo como camino. Tanto así que en el momento en que un deber deje de ser una exigencia y se convierta en una imposición, pasaría de deber sera se. Ejemplo: “la ley de gravedad”, nadie nos pregunto si queríamos caminar o volar.
Eldeber es definido por su objetivo. Entonces si el objetivo de una persona es ser más fuerte y más corpulenta, debería ir al gimnasio. Ese sería el camino necesario para alcanzar el objetivo.
En el caso anterior el objetivo define lo que debe hacer, para ser de cierta forma determinada.
¿La pregunta para nosotros es que clase de estudiantes queremos ser?
Pero, ¿qué hay de su deber ser? Aún no hemos tocado la ética del estudiante, hasta este momento solo llegamos a el camino específico obligatorio para alcanzar sus objetivos.
En Ética a Nicómaco, Aristoteles ya nos había apuntado hacía esta noción diciendonos que “en todo lo que hacemos nos preguntamos por el fin en virtud del cual obramos”.
¿La pregunta siguiente sería si como quiere ser es como debería ser?
¿Qué define el deber ser?
Jose Ingenieros en “El hombre mediocre” donde nos apunta que Aristóteles también creía que toda actividad persigue su propia “entelequia”.
La entelequia es el estado de perfección de algo. Si el fin de la existencia es similar al de las acciones podríamos decir lo mismo de esta: “las cosas existen para alcanzar su propia entelequia, es decir su estado de perfección de la existencia”.
Esa es la hipótesis que propongo en esta investigación filosófica.
Para explicarlo basta con tomar en cuenta tres posibles fines para la existencia. El primero; “Todo existe para dejar de existir”, el segundo es neutral es decir “la existencia existe para conservarse como esta”, y la tercera; “la existencia existe para ser mejor”.
En estados de profonda depresión es tentadora la primera posibilidad, pero ahora es descartada por una simple razón. El argumento nihilista es descartado porque si todo existe para dejar de existir no es posible cumplir su objetivo mientras se existe y eso es mutuamente excluyente. Así que por motivos de prágmatismo los únicos objetivos perseguibles para nosotros los seres de esta realidad son los dos restantes, conservarnos o ser mejores, no lo contrario.
Al partir de un razonamiento llegamos a la siguiente conclusión; no tiene sentido que el sentido de existencia de las cosas es que dejen de existir, por ende deducimos que las únicas dos opciones que quedan son fin del ser; Ser o Ser mejor. Lo contrario ya no sería cumplir con la existencia.
Aplicandolo a nosotros los estudiantes, independiente de nuestra cultura, lugar de vivienda, estrato social, color, etc.
Estudiar es el vehiculo natural para adquirir conocimiento es el equivalente a observar para aprender, no hacerlo sería similar a no pensar.
La pregunta es entonces de acuerdo al contexto para nosotros jóvenes que ya hemos decidido estar en la Universidad; ¿Estudias lo que deberías estudiar?, ¿estudias como deberias estudiar?
Seamos lo que somos de la mejor manera. Estudiantes integros y completos, que cumplen con el deber ser y sentido de este rol en la existencia.
¿Por qué habríamos de ser distintos? Entonces la pregunta después de si eres lo que deberías ser vendría siendo si ¿Estudias lo que deberías estudiar?, y si es así si lo ¿haces como deberías hacerlo?
No hacerlo no es el problema, el problema es no perseguirlo.