No, no me duele la vida. Me duelen los sueños que murieron bajo la envidia de los tiranos, me duelen las trampas que desahuciaron a quien admiraba la noche por el poder sagrado que la hace perfecta para crear, me duele el egoísmo, la avaricia, el mordaz sentimiento que acapara el corazón con liviandades carentes de verdadera emoción, me duele la vaguedad, la falta de coherencia, la nula consideración hacia quien sueña, hacia quien sublima, hacia quien se profesa amante confesor de lo que al alma le pesa. Estoy cansado de seguir soportando tanta falta de consciencia sobre algo tan sagrado como escribir con el alma entera, no sólo lo que se siente, sino también lo que se sueña.
No, life does not hurt me. What hurts me are the dreams that died under the envy of tyrants, the traps that evicted those who admired the night for the sacred power that makes it perfect for creation, selfishness, greed, the scathing feeling that monopolizes the heart with frivolities devoid of true emotion. I am hurt by vagueness, lack of coherence, zero consideration for those who dream, for those who sublimate, for those who profess to be lovers and confessors of what weighs on the soul. I am tired of continuing to endure such a lack of awareness about something as sacred as writing with your whole soul, not only what you feel, but also what you dream.