Roverandom, J. R. R. Tolkien
Antes de empezar con mi reseña, hoy quiero mencionar dos insignificancias:
Nunca había interrumpido tanto una lectura como tuve que interrumpir esta;
Tomé de decisión de hacer las reseñas con la obra bien fresca para no olvidarme de nada y dar una percepción actualizada, por lo que estaré releyendo mucho o haciendo reseñas de libros que no forman parte de la sección «juntapolvo» de mi biblioteca.
Acabo de terminar de leer Roverandom, un cuento fantástico que escribió Tolkien, que es previo a su trilogía, previo al Hobbit, pero escrito mientras desarrollaba su «legendarium» —para los que no sean unos loquitos de Tolkien como yo (que, de todas formas, tengo más de la mitad de la extensísima obra del autor aún pendiente de leer), les comento que su «legendarium» es lo que constituye su mitología de la Tierra Media, que es donde transcurre El Señor de los Anillos—. En esta época en que, aparentemente, Tolkien no tenía pensado que nadie leyese los escritos acerca de este mundo que iba construyendo, escribe este cuento y otros tantos, logrando introducir en ellos elementos de su lore que parecen asomarse de una forma más traviesa, más infantil, menos seria o solemne. Así es como aparecen personajes que ya «nos suena» que son de Tolkien: magos con actitud algo altiva, lugares o elementos que comparten, como los Mares Sombríos, la luz de Faëry o Las Montañas del Hogar de los Elfos.
El cuento es bastante extenso —no lo consideré una nouvelle porque tiene la economía en el desarrollo de los personajes que es más propia de un cuento, pero, por su extensión, bien podría serlo—, sin embargo, en mi opinión, nada le sobra y nada le falta. En la extensión que comprende me llamó muchísimo la atención cómo se ve desarrollado un mundo entero, con una lógica bastante consistente, riqueza en los detalles, personajes numerosos de lo más variados… en fin, cómo hizo entrar en cuarenta páginas, más o menos, lo que podría haber sido una novela de doscientas páginas.
Spoilers free, como siempre:
La narración, cuyo proceso creativo parece no haber tenido en consideración ningún límite, se trata de un perrito en su jardín que recibe la visita de un personaje bastante especial a quien hace enfurecer y quien lo maldice, de cierta forma. Este evento es el comienzo de una serie de aventuras que involucran viajes extraños, transformaciones, personajes que exponen el carisma que les suele otorgar Tolkien y un desparramo, como dice mi novio, de creatividad e imaginación.
El relato está dividido en cinco capítulos, y algo que me gusta del narrador, que se ve sobre todo en relatos infantiles, es que, siendo extradiegético (en tercera persona) y omnisciente, tiene muchas expresiones que dejan ver que está muy involucrado con la historia y que sabe hasta cierto punto, pero no está claro cuánto. Por ejemplo: “Probablemente tal personaje tenía razón”, ¿probablemente? ¿No lo sabe?; o se dirige al lector: “Como ya observaste, exageraba mucho”, “¿Quién crees que abrió la puerta?”; o hace alusión a sí mismo, indirectamente: “Ésta [nieve] se parecía más a la nuestra”. Bla bla bla, podría seguir durante horas encarando diferentes aspectos de esta obra.
Lo recomiendo altamente para el que quiera visitar un mundo de fantasía sin clichés, típico de Tolkien, ameno y extremadamente lleno de belleza.
♥ Decidí empezar a aplicar la sección “ventajas y desventajas” cuando haya algunas de ellas que me parezca que realmente valga la pena mencionar.
Fecha de publicación: 1998
Editorial recomendada: Minotauro