el infierno que te hice pasar no tiene excusa
la debacle comenzó 82 días antes de que le pongas fin a todo. el 15 de febrero, durante la peor crisis emocional. vos sabés. vos te acordás. ahí ya demostraste que no estabas para la relación. que no estabas para mí ni para lo que necesitaba en ese momento, pero no supe verlo, y vos tampoco. vos querías estar, yo quería que estés, pero la realidad es que no estabas para eso. y a pesar de todo nos dimos otra oportunidad, porque estaba sola y te necesitaba y vos me querías y quizás hasta te sentías culpable. o acaso fue honor? o quizás orgullo? le habías prometido a mi familia que me ibas a cuidar. quizás querías mantener tu palabra. pero la verdad es que deberíamos haber terminado todo en ese momento, no te parece? aunque quizás no estaría hoy acá, ahora, escribiendo esto. quizás me mataba. si los pensamientos estaban. y del pensamiento al acto no hay tanto margen, al menos no en ese momento, no en el estado en el que estaba.
eso no puedo más que agradecértelo. que te hayas quedado y hayas elegido acompañarme igual, a pesar de que ambos sabíamos que ya no daba para más y que vos no estabas dispuesto a acompañarme del todo pero sí a acompañarme un poco más, como pudiste, de la forma que pudiste. es difícil ponerlo en palabras, pero no sabés cuánto lo aprecio, cuánto te aprecio por eso. siempre vas a tener un lugar especial en mí, porque sin vos es probable que no estuviese hoy acá, llorándote. es probable que me estuviesen llorando a mí.
y recién hoy, después de más de dos meses sin vos, recién hoy puedo verlo. ver que no fue una acción impensada terminar todo, no. no lo hice yo porque estaba (estoy) enamorada y el amor enceguece y nubla la razón y las emociones agobian y no dejan que el devenir devenga y arrase con lo que tenga que arrasar. no, jamás lo hubiese hecho. fue egoísta? fui egoísta? fui cómoda? fui inmadura? sí. fui lo que pude. soy lo que puedo. siempre en constante cambio. siempre tratando de mejorar. no siempre sale.
tu decisión ese febrero desaturó todavía más mi vida, que ya se estaba desaturando. y yo, al no poder dejarte ir, empecé a desaturar y opacar y abrumar y neblinar la tuya. te apagué de a poco. eras fuego, te hice cenizas. fuiste el más fuerte de los dos al decidir ponerle fin a todo. siempre fuiste el más fuerte.
espero que algún día puedas perdonarme por todo, por todo lo que te hice pasar, porque no estabas listo. y también por todo lo que te hice pasar cuando decidiste terminar la relación. no se me hizo fácil, no me es fácil, pero no es excusa. el infierno que te hice pasar no tiene excusa.














