Most mischaracterized classic horror character out of these
Dr Jeckyll
Mr. Hyde
Dr Frankenstein
Frankenstein’s Monster/Adam
Van Helsing
Dracula
I haven’t read any of these/nuance
Blah Blah Blah reasoning in tags reblog for sample size
seen from Netherlands
seen from Australia
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seen from Türkiye
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Most mischaracterized classic horror character out of these
Dr Jeckyll
Mr. Hyde
Dr Frankenstein
Frankenstein’s Monster/Adam
Van Helsing
Dracula
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Little Red Riding Hyde.
Needed to complete the set so here's Mr Edward Hyde
I'm not sure who to draw next.
I do have a soft spot for lanyon so maybe him and Jeckyll together
(and an additional sketch from the first time I read chapter one torn out from my old English jotter)
THOMAS JECKYLL (1827-1881) CHAIR, DESIGNED 1878, produced by Barnard, Bishop and Barnards, painted and gilt-decorated cast iron
As you both sleep
You're unsettled beside me. Rainstorm sounds playing on high to make you feel more at home in your own questions.
You hold tight to my leg, thinking it will ease the distrust I feel.
I don't understand how you can be more than one person,
But you are.
I have loved both JeckylI
and Hyde.
Simultaneously.
But I have also loved each of you separately,
without total reason,
without proof or regard or necessity.
You are the door left unlocked, that I still pursue, in the silence of life
I will find you, all 33 degrees of you.
Copyright, Whitney Botts, 2020
Cordelier/Opale
En 1959 Jean Renoir rueda dos sátiras atravesadas por lo fantástico sobre las falsas apariencias de la sociedad adinerada. En “Le déjeuner sur l’herbe” un misterioso viento provocado por un pastor que toca la flauta en el templo de Artemisa trastoca un apacible almuerzo campestre y los protagonistas se ven imbuidos, de repente, por un ferviente y libertino deseo sexual. Etienne Alexis, un prestigioso científico abanderado de la inseminación artificial se enamora de su nueva doncella, que quiere concebir un hijo al margen de los hombres. En Le testament du Docteur Cordelier, quizá la adaptación más fiel hasta esa fecha de la novela corta de Robert L. Stevenson El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1886), el prestigioso y ejemplar Doctor Cordelier pretende aislar, mediante una pócima química, a su reflejo amoral y obsceno llamado Opale, como si de un individuo con entidad propia se tratase.
La principal diferencia que existe entre el cine mudo y el cine sonoro es la transición de la cámara al actor como eje central del relato. La ligereza de la cámara en el cine mudo (Epstein la sube en el morro de un bólido y Gance a la grupa de un caballo) vertebra toda la narración, es el narrador a través del cual las historias son contadas. Por contra, la aparición del sonido conlleva la rigidez y el aislamiento de la cámara, que se ve enclaustrada en el escenario para evitar ruidos que puedan interferir en la ilusión cinematográfica. El actor pasa, de este modo, a ser el elemento central de la puesta en escena; su rostro, su voz, su cuerpo y su movimiento.
El excelente actor Jean-Louis Barrault interpreta tanto a Cordelier como a su doble siniestro Opale, y en la disposición corporal de ambos está esa transición de la cual hablaba. Cordelier es hierático, solemne, tiene el rictus de su posición social; mientras que Barrault se reserva para Opale una gestualidad anárquica, exagerada, llena de tics chaplinescos e inesperados. Opale es libre y por ello se siente flotar, como él mismo dice. No tiene el peso de la gravedad, el peso de la responsabilidad social y moral.
En su paso al cine sonoro Jean Renoir decidió rodar con tres cámaras para no interrumpir con cortes el trabajo de sus actores, consciente de la importancia del cuerpo filma los movimientos en plano general. Cordelier/Opale no están separados por fundidos encadenados (John Barrymore en 1920), ni por trucos de luces (Frederic March en 1932) o sobreimpresiones (Spencer Tracy en 1941). Cordelier y Opale forman parte de la misma sustancia, aquella que trató de revelar Renoir durante toda su vida. La libertad, al fin y al cabo.
Raúl Lorite
We don’t know much about pranks. Because apparently what we find funny, other people find awful and dangerous.
Jeckyll and Hyde, most likely