Quisiera tener la certeza de que cumpliré una a una de las promesas que te susurro; que no te faltarán mis abrazos, que mis besos serán eternamente tuyos, que serás mi prioridad, que te voy a cuidar, que serás mi único amor.
Quisiera decirte que al amanecer el sol brillará aún más que ayer, quisiera decir que por siempre estaré, aquí, que los momentos románticos permanecerán a pesar del tiempo, que jamás me cansaré de demostrarte lo que siento.
Quisiera decirte que siempre serás mi inspiración, que me aferraré al refugio de tu amor cada vez que mis fuerzas me abandonen y llegue la tristeza.
Pero lo cierto es que, con el transcurso del tiempo, muchas cosas cambian en mí, y esta vez no podría ser la excepción; y es que yo... yo sé bien que un día me alejaré.
Quizás pienses que lo hago para vengar mi pasado, que sólo así puedo estar bien, que marcharme y verte llorar es un placer.
Aunque pienses que no, se me rompe el alma de sólo pensar en que un día todo esto se acabará y yo ya no podré continuar.
Tendrás razones de sobra para odiarme y claro que te voy a comprender, pensarás que soy incapaz de cumplir todo aquello que prometí y no me esforzaré para convencerte de lo contrario.
Una y un millón de veces te preguntarás el Porqué de muchas cosas y ya no estaré para dar respuestas, marcarás aquel número y sólo diré que se acabó, que no está en mis intereses hablar más del asunto y tendré la desagradable capacidad de sumergirte en un mar de dudas aún más inmenso.
por favor, no creas que tu amor no fue lo suficientemente fuerte, que fracasaste en tus planes de hacerme feliz o que la culpa la tienes tú.
Es sólo que, no se me da aquello de permanecer en la vida de las personas.
Y no, no es por ti , yo soy impredecible, soy una persona efímera.
Quiero aferrarme a la eternidad y no puedo, quiero imaginar la vida junto a ti sin pensar en nada más.
Pero es justamente ese el momento en el cual mi cabeza se llena de esas frases como, «la vida es así», «nada es eterno», «todo fue como debía ser» o, «el pasado es eso y ya no lo podemos cambiar».
Cariño: sé bien que jamás podrás comprenderlo, sin embargo, debes saber que aunque las constelaciones perdieron su brillo, nunca perderán su valor, que aunque aquí ya no quede rastro de mí, recordaré tu amor con ternura.
Quisiera estar a tu lado hasta el último de mis días, quisiera quedarme. Pero al hacerlo, me estaría engañando y peor aún, te estaría traicionando.
Sé feliz, yo también lo intentaré.