Crecí en la ciudad de Tijuana, y con el permiso de todas las demás ciudades en México, puedo decir que los mejores tacos de carne asada, están en esta ciudad.
Y claro, existen sus variaciones y podrá haber expertos que comenten lo contrario, pero he viajado a algún par de lugares en el país, y he comido también, pero jamás he visto tacos del tamaño y complejidad (pero sencillez al mismo tiempo) de preparación, como lo he hecho aquí.
Los críticos (o vloggers) podrán confirmar que la raíz culinaria, la variedad pero sobre todo la calidad de los productos en esta zona del país hacen que sea uno de los atractivos más importantes de los visitantes y turistas que llegan a este lugar.
Podemos poner muchos ejemplos culinarios, tacos de todos tipos y tamaños, guisos, experimentación de combinaciones de sabores y estilos y de cómo ha formado parte de la riqueza cultural de esta ciudad/región, pero la verdad solo quiero aterrizarlo para hablar sobre el consumo de estos manjares y bajarnos un poco de nuestra nube, una nube la cual disfrutaba e incluso aún disfruto en ocasiones, pero también como se convirtió en un problema y aprovechaba cualquier ocasión que tuviera para excederme y aprovecharme de estos beneficios.
He estado rodeado de personas relacionadas de una forma u otra a la iglesia durante toda mi vida.
Desde que tengo uso de razón me inscribieron al colegio. Martes y jueves eran los días de escuela por las mañanas. Lunes, miércoles, viernes, sábado y domingo eran los días de estar sumergido todo el día en ese edificio.
Y quiero hablar del contexto en el que vivía para que tengan una idea de lo que mis ojos vieron, al hablar de cultura y consumo.
Las bases de mi enseñanza fueron éstos regímenes y costumbres, todo hasta llegar a una edad considerable para 'tomar decisiones' por mí solo.
Y empecé a tomarle importancia a este tema cuando empecé a trabajar en la cocina, a muy corta edad.
Curiosamente, uno de mis primeros empleos fue en un 'Subway' en donde mi trabajo consistía en cortar vegetales el 70% del tiempo, el resto era preparar alimentos. Me encantó la idea de ser más cuidadoso con mi alimentación al ver a clientes que se miraban limpios, motivados y siempre de buen humor pedir su porción, servido solamente con vegetales y aderezos.
Mi mente se llenó de cómo cortar un tomate, y por dónde. Una lechuga, pepino, distintos tipos de chiles o pimientos, cebolla, un aguacate o espinaca. Los vegetales rodeaban mis pensamientos de 7-5pm.
Me sorprendía aún ver a esos comensales pedir sólo vegetales. Para mí era un trabajo, para ellos era su decisión, incluso lo miraba como un sacrilegio. ¿Cómo estas personas podrían escoger no comer carne por decisión propia? Yo, estando tan acostumbrado a comer carne como si se tratara de una golosina, o un manjar del que nadie podía rehusarse miraba esto como un ‘sinsentido’.
Y así lo hice por mucho tiempo, trabajar y aún ver a esas personas tan contentas, motivadas y llenas de buen humor todo el tiempo, no fue suficiente para causarme la suficiente curiosidad para cambiar algo en mí.
Mi estilo de vida era andar en una patineta la mayoría del tiempo, con mis amigos o perdiendo el tiempo, así que cambiar mi dieta no era algo que pensara mucho que digamos. No que yo recuerde.
Así que así continué, comiendo carne cada vez que podía. Incluso cuando no lo necesitara, jerk beefs era el snack ideal.
Me encantaba cenar unos buenos tacos de carne asada a las 11pm, y ¿por qué no? A las 4am. Saliendo de los bares, y después de varias cervezas dentro nada como ‘bajar la peda’ con tacos de carne asada.
Más adelante, trabajé en un restaurante llamado Veggie Smalls, en dónde pude conocer más acerca de recetas, personas que decidían comprometerse consigo mismos, sustitutos de carne, y en general de los beneficios de consumir menos carne, y de cómo estas decisiones contribuían al planeta y a tu estilo de vida personal.
Y en realidad, los veganos constantes son pocos. Me di cuenta de que se debe más a una convicción y disciplina, que a una preferencia culinaria. Me refiero a que incluso algunos cocineros del lugar no eran veganos.
La mayoría de los visitantes eran personas jóvenes, que nos visitaban por la tendencia, o la curiosidad de probar los productos que se vendían. Cuentan con clientes muy fieles, que son estrictamente veganos y que van por la falta de opciones en el mercado común de productos bajo estas características, así como personas extranjeras que vienen de ciudades cercanas llevados por la cantidad tan grande de fotos subidas a redes sociales y de los hash tags que describen en detalle los diferentes platillos disponibles y promociones.
Realmente sólo conocí cómo funcionaba la preparación y preferencias a grandes rasgos, no tenía un muy grande compromiso con llevar un estilo de vida como el de los comensales que nos visitaban, y hasta parecía complicado.
Mi estilo de vida cambio en la proporción en la que comía muy seguido los platillos que sobraban, o que nos preparábamos en la cocina, pero no pasaba de eso.
El placer de conocer a personas tan comprometidas con sus dietas, que realmente se interesaban en las recetas e ingredientes y a gente aún más entregada a este estilo de vida, que lo hacía puramente por tradición cultural como era el caso de personas que llegaban con influencias directas de la India y sus religiones.
Pero la conciencia plena aún no llegaba.
Si, tenía hambre y sed de conocer que es lo que los llevaba a tomar esas decisiones, y de cómo es que disfrutaban tanto una ‘simple hamburguesa’ o una orden de papas.
Deje de trabajar en ese lugar y me olvide por un rato de lo que vi, y aprendí en ese lugar.
Hasta que decidí salir de mi confort emocional, económico, sentimental y espiritual, compre un boleto de avión y partí a una ciudad en donde no conocía a nadie.
Probablemente la ciudad más sin chiste que habría de existir, hasta una falla en la matrix me parecía al ver todos los memes.
Llegué, sin trabajo, sin dinero y sin hospedaje. Solo necesitaba un respiro del mismo círculo que me había llevado a no saber qué hacer con mi vida.
Sin trabajo, fui a un hostal y renté una habitación en el medio de la ciudad, en la zona restaurantera. No sabía a donde ir. Crucé la calle y encontré un restaurante vegano. Mi mente divago, fue al fin del mundo; al pasado, al presente, al futuro, regresó y decidí entrar al establecimiento.
Era muy temprano por la mañana, mi avión había arribado al aeropuerto alrededor de las 5am, y el taxi me había dejado frente al hostal, exactamente cruzando la calle de aquel restaurante. Más claro no podía ser para mí, que tenía que pedir trabajo lo más pronto posible, de otra forma muy probablemente me las vería muy mal.
El dueño: un ex-monje yogui.
Le platique mi situación a grandes rasgos, de donde venía, cual era mi experiencia laboral y cuales eran mis planes en la ciudad.
Recuerdo muy bien que sus únicas palabras fueron: Ve, báñate y vuelve mañana a las 7am.
Trabajaba ahora en un restaurante con principios devotos a Krishna, y es que estaban basados en los Vedas, una serie de libros de la India en dónde se nos advierte de los beneficios de llevar éstas dietas a la práctica. El compromiso y pasión que noté no solo en el Chef, si no en todas las personas involucradas que trabajaban (mos) ahí, hizo darme cuenta de la importancia de estas prácticas en nuestras vidas.
Como ir a cualquier otra iglesia, o como ir a cualquier otro colegio, estaba acostumbrado a hacerlo, pero estoy muy agradecido de haberlo hecho en un lugar que no era como cualquier otro, ya que tenía la libertad de hacer caso omiso o involucrarme o no en las responsabilidades de la iglesia.
La mayoría de mis amistades formaban parte de las actividades, así que mis opciones eran hacerlo o estar solo. Y preferí involucrarme a no hacerlo, después de todo mi agenda y estilo de vida se acoplaban en un 100%. Y era porque formaba parte de una 'mega-iglesia' y solo podía preocuparme por divertirme, aprender y disfrutarlo.
El punto al que quiero llegar es que, la comodidad o libertad de pensamiento en la que crecí resulto en buscar medios o razones para vivir de una forma diferente a los demás.
Siempre estaba dispuesto a generar controversia. Toda la energía la dirigía a actividades varias, dentro y fuera de la iglesia. Mis padres hicieron un muy buen trabajo en esa parte.
Las actividades no se resumían a solo estar dentro de un edificio si no a actividades como futbol, béisbol, música, bicicleta, entre otras.
Es por eso que he llegado a conclusiones tan "radicales" para estos tiempos.
La historia de Daniel es de mis favoritas por esto mismo.
Sus 'aventuras' en el foso de los leones, la de sus ayunos y las de sus amigos en el horno de fuego me parecían increíbles y hasta el día de hoy, puedo decir que es de las historias bíblicas más impactantes e increíbles que he leído.
Daniel resulta ser un libro muy importante en la cronología Biblíca, como en contenido filosófico y científico.
Tanto en cronología como en contenido. Conecta al Antiguo y al Nuevo testamento y contiene revelaciones muy importantes, que conectan a ambos testamentos pero dejaremos el estudio a profundidad para otro día.
Una de ellas es de la que quiero compartirles el día de hoy. No solo por todas sus historias sino por el compromiso de vida y ejemplo que fue Daniel en su tiempo para todas las personas que lo rodearon en la adversidad.
Daniel resulta ser del linaje directo de David, un descendiente que forma parte de la dinastía real del pueblo de Israel.
El libro se desarrolla durante los primeros ataques del pueblo Babilónico sobre el pueblo de Jerusalén, en dónde se dio la primera ola de Israelitas exiliados, que fueron entregados al rey de Babilonia y mandados al desierto o al palacio del Rey a trabajar como esclavos. Y eso fue precisamente lo que le pasó a Daniel y a sus amigos. Daniel, vivía conforme a las leyes del Pentateuco, ya que su linaje lo exigía.
El Pentateuco o 'Torá' como se le conocía antiguamente también, es una serie de libros con instrucciones que encontramos en la Biblia moderna, aún con sus traducciones más recientes, ya que eran leyes descritas claramente para el pueblo de Israel y que formaba parte de sus tradiciones y estilo de vida, con detalles que parecieran incluso ridículos para un estilo de vida moderno del siglo XXI.
Pero lo más curioso, es que a pesar de tener tantas leyes, y diferenciarse como pueblo de Dios mediante estas leyes, Daniel dio un paso más adelante en la toma de decisiones para santificarse e identificarse como un escogido.
En el Torá, o Pentateuco como lo conocemos hoy en día, encontramos instrucciones muy precisas sobre la alimentación de los diferentes segmentos, diferentes situaciones, celebraciones y diferentes sacrificios u ofrendas que tendrían que hacerse para la redención de pecados o para formar parte del pueblo escogido (o que se apartaba de las malas costumbres de los no creyentes) y demás curiosos.
Aquí encontramos las instrucciones precisas en cuanto a qué animales se podían o no comer, en base lo que Dios le había revelado a Noé sobre los animales puros e impuros.
No tengo nada en contra de esas leyes, o instrucciones.
Pero quiero retroceder un poco, como lo hizo Daniel en su momento.
Cuando vamos a Génesis 1:29-31, podemos ver claramente algo:
29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.
30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así.
31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto
Podemos leer claramente que el alimento que Dios le dio a Adán para comer fueron frutos, y todo árbol que de semilla. Y de hecho, fue así como dio por terminada la creación. Y fue cuando dispuso el “día de descanso”.
Seguramente muchos de ustedes podrán decir, “Si, pero eso fue antes de la caída del hombre”
La caída del hombre se define como el momento en el que la humanidad decidió hacer caso omiso de las instrucciones de Dios, y fueron echados fuera del Edén.
Total.
Vamos a hablar entonces de cuáles fueron las instrucciones después de la caída.
Después de la caída del hombre al probar el fruto prohibido y ser condenado al sudor de su frente, lo único que le permitió comer fueron frutas, hojas y ahora las legumbres se añadían a la lista.
18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
En donde vemos que el plan de Dios, a pesar de ésta caída, seguía siendo que solo nos alimentáramos de plantas, frutos, semillas.
No es hasta después del diluvio, cuando Dios permite que Noé se enseñoree de la vida de los animales.
3 Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo.
4 Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.
Pero es aquí también cuando vemos que la longevidad del hombre se vuelve cada vez menos pasando de vivir cerca de 900-1000 años, a solamente 300 o incluso hasta 100 años en promedio.
Claramente vemos como utiliza la palabra mantenimiento, pero nos prohíbe comer de su sangre.
Y nos menciona en los siguientes versículos que daremos cuenta de cualquier vida que hayamos tomado.
Y es aquí cuando volvemos a la decisión que tomó Daniel.
El paso extra que hizo, aun sabiendo que en la Ley del Torá le era permitido el consumo de animales (bajo restricciones e instrucciones muy precisas), para mostrar santidad y compromiso con el plan original de Dios para su creación fue comer legumbres solamente.
Todos conocemos el famoso “Ayuno de Daniel”, que sabemos fue descrito como un ayuno de 10 días, en donde las fuerzas fueron 10 veces mayores en el mismo transcurso de tiempo, que la de los mismos sirvientes que comían en los banquetes del rey de Babilonia dependiendo de sus preferencias u orígenes.
Podemos leer el libro de Daniel 1:8-21 diciendo:
8 Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
…
12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber.
Y es aquí cuando tiene aún más sentido el libro, vida y revelaciones de Daniel.
Daniel en un contexto de calamidad, de pruebas, incluso cuando había perdido todo decidió aun aunque tuviera acceso a los banquetes reales del Rey en función, quiso diferenciarse como un individuo fuerte en decisión y lo único que le trajo fueron bendiciones y revelaciones que más adelante le darían las herramientas para diferenciarse de los demás.
Hablamos de la revelación de un reino restaurado a pesar de estar en calamidad.
Y no hace falta mencionar, pero no está de más, la crueldad de la industria carnicera al rededor del mundo.
Pensamos en el sudor de nuestra frente como el derecho a consumir lo que sea que queramos pero olvidamos cuales fueron las instrucciones primeras como creación de Dios.
No hay demasiadas organizaciones y movimientos hoy en día que trabajen mano a mano, para crear conciencia sobre estos fenómenos y de cómo afectamos al medio ambiente al desobedecer o no tomar en cuenta el propósito original de Dios en nuestras vidas.
Tenemos a World Wide Fund for Nature (WWF), Animal Peace, PETA, incluso hasta Anonymus, asi como a tantísimas personas que han estado luchando por exponer estas problemáticas, y de cómo nos afecta como humanidad el ignorarlos.
Si, los tacos al pastor saben delicioso.
Pero me hace preguntarte, “Que es lo que te gusta al comerte esos tacos?”
Vemos una cantidad enorme de activistas "sin una vida de oración", tomar responsabilidad, acción y activismo respecto a éste tema y nos estamos quedando atrás en un avance social hacia los orígenes indicados en varias escrituras, como por ejemplo, la Biblia.
Si, vivimos bajo la Gracia de Jesús y su sacrificio, pero aunque la ley nos hubiera permitido estos actos y si somos atentos a la Palabra, podremos confirmar que tenemos que ser como Daniel, dando un paso extra respecto a todo lo que consumimos y hacemos.
No te voy a decir que soy vegano, de hecho mi dieta es lacto-vegetariana, e intento no comer carne o productos animales.
Es difícil llevar y volvernos a una dieta vegetariana cuando por tantos años la humanidad ha consumido estos alimentos.
Pero creo que es importante mencionarlo a grandes rasgos porque poco a poco estamos acabando con la herencia que Dios le encargó al hombre y es cuidar.
Al punto que quiero llegar es. Hay bases e indicaciones claras respecto a “Los últimos tiempos’, revelaciones e indicaciones muy claras respeto a este tema en la Biblia también, pero no solemos hablar de ello ni escuchar sobre ello en las iglesias locales actuales.
Te invito a que investigues por cuenta propia estos versículos o Libros y llegues a tus conclusiones respecto al consumismo que hemos llevado a cabo como individuos, y como Iglesia.
No porque Dios permita algo, quiere decir que se complazca en ello.