Carmelo decides its time to trade his old coupe for something a little flashier, so he heads to the downtown car dealership owned by his uncle Romulo and receives...less than stellar service. Who could be responsible for this?
Rosa celebrates her birthday and Schafer takes an immediate liking to the toddler. And Carmelo, who studied Biology at LFT but got an appealing job offer from the Athletic career, seems to be making the right choices at work.
Recently, I thought I would try my hand at playing through the Strangerville storyline...and it has been going exactly to plan.
I decided Eiji Sato would be the best candidate to complete this task. After all, he's a hacker and fledgling member of the simkuza Muramoto-simgumi.
Age: 17 | Senior at Foxbury Institute | Triple Major: Computer Science, Psychology and Villainy (Distinguished Programs) | Trait: Ω
Eiji is an occult enthusiast who spends most of his time hacking mainframes and making viruses on behalf of Muramoto-simgumi. In his spare time. he enjoys building robots, sparring, and selling weed and speed in and around Britechester. Considered by friends to be cute, but cold-blooded.
All was going well until Eiji met Rómulo Gallegos, a sergeant minor living in Strangerville. Since then, the two have become inseparable.
I should have known that something was weird when I saw this...
I have never seen Eiji smile...and it is as creepy as I thought it would be. The fact that someone made him smile is a little scary.
Oii juju!! Vou deixar essa foto aqui, pq pra mim, isso é o sonho d toda palmeirense e fanfiqueira 😫😫😫😫😫 (qro mto o pique)
nossa SIMMMMMMMMMMMM!!! o palmeiras é praticamente uma agência de modelos se você reparar bem, porque que homens são esses ó lá em casa de vdd, acho que eu só trocaria o veiga pelo rômulo ou pelo gómez, não sei pq mas não viajo muito nele não, acho um príncipe e muito querido tho
Al fin encontré una computadora. Aunque se me hace muy difícil presionar estas teclas que están enterradas en polvo. Quisiera darme el gusto de escribir algo antes de que se me agote el tiempo. Necesito profundizar hasta el fondo del alma y examinarme con la precisión de un cirujano.
Mi destino estaba trazado para ser contadora, pues venía de un linaje de contadoras y contadores. Pero mi corazón siempre dijo lo contrario. No podía dejar esa afición de escribir que no aceptaba mi familia. En mi primer insoportable año de haber egresado inicié «El diario de Korina», un diario en internet en donde simplemente me desahogaba.
Mi juventud se quedó en esas letras. Muchos piensan que ahí escribe alguien de veinte años, pero aquella etapa se desvaneció desde hace mucho tiempo. A veces sentí que algunos que visitaban mi diario lo usaban como Tinder, pero yo no podía relacionarme así con tantas personas, ya tengo suficiente drama y sustancia para inspirarme en la oficina.
Aquellos quisieron conocer mi identidad y edad. «Korina se ha perdido en el tiempo», les decía. Pero ahora quisiera subir este archivo en donde finalmente compartiré la foto de mi rostro, ¿qué más da ahora? Veo en esa foto a una mujer con arrugas que le traicionan tanto como tantos la traicionaron.
Me inspiraron las traiciones de aquellos que llegaban, pero que más pronto se iban. Los lectores de mi diario solo me visitaban para ver mi miseria. Para ver una llaga abierta; quizá porque ahí encontraban las suyas. Todo aquello parece como un juego de niños ahora.
Recuerdo uno de esos días en los que me obligaba a estar con mis compañeras contadoras, siempre les llamé «las arpías». Entre ellas alardeaban de sus logros, es decir, de lo que publicaban en Facebook. Hablaban sobre sus mascotas, sus hijos genios, sus casas hermosas, sus cuerpos arreglados, sus horas en el gimnasio, sus esposos ricos. Y luego llegó mi momento de brillar,
—¿Y tú qué subes a las redes? No has dicho nada, querida —me dijo una de ellas.
Quise decirles que solamente tenía 2 Millones de seguidores en la plataforma de diarios; pero me lo guardé en silencio. No podía hacerles saber que de ellas escribía y de mis amoríos con algunos de la gerencia. Tendrían tantos jugosos chantajes de haber encontrado una sola publicación mía.
Siempre tuve la sensación de que pude haber tomado más ventaja de mi blog, debí haber puesto una consultoría para amores imposibles o quizá solamente anuncios de anticonceptivos. Tampoco tomé ventaja de aquellos gerentes con los que me relacioné, nunca les exigí casa ni familia.
Tantos hubieras, tantos hubieras que hubiéramos tenido Rómulo y yo. Tantas veces que nos pudimos escapar, pero él no quiso. Nunca supo lo que realmente valían esas noches de cortes de caja en las que nos elevamos al éxtasis. Nunca supo el verdadero valor de nuestro amor que era mucho mayor que los millones de pesos que contábamos. Nunca quiso. Nunca sucede. Después nuestros saludos siempre sabían a despedidas; me dijo que nuestros encuentros ya no eran posibles. Quiso pasar más tiempo con su familia.
Cómo cambian las cosas de un día para otro.
Siempre supe que habría un último escrito. No me imaginé que me despediría así. Tan de repente. Sin poder prepararlo mejor. No me quiero despedir como se despidió de nosotros la plataforma con ese correo tan agridulce. Que ya no tendrían los servidores encendidos. Que era un placer habernos acompañado. Que nos despidiéramos de nuestros contactos. Que hay que descargar todo antes del apagón mundial. Que valoremos lo que importa. Los dueños de la plataforma abandonaron el barco y en un instante mi diario quedó como un desierto. Descargué todas mis publicaciones antes de que se perdieran.
Así que aquí estoy escribiendo en un café internet, sin sus dueños a la vista, sin clientes, con sus sillas tiradas, y yo con los ojos irritados por el polvo; con las manos acalambradas. Miro por la ventana la calle que está siendo abarrotada por la gente que busca refugio y víveres. Yo solo busqué un teclado.
Hace mucho que perdí la señal en mi teléfono celular. Mi apartamento se derrumbó. No tengo nada, solo esto que escribo. Quisiera compartirlo en internet; pero no hay conexión en ninguna parte, así que solo se quedará en esta computadora. Quizá este disco duro sobreviva lo que está por venir. Escribo mientras oigo los lamentos ensordecedores de afuera en donde la lluvia de cenizas no acaba, ya casi llega a tapar la totalidad de la puerta de cristal. Pero estoy en paz. Ya me desahogue. Ya escribí.
ADVERTENCIA:
Todo esto es ficiticio, no existe Korina, ni lo que aquí sucedió. Todo es producto de mi imaginación, cualquier parecido con la realidad, ya saben, es mera coincidencia. También, no sigan el ejemplo de Korina, pero sí escriban como Korina.
Templo de Rómulo en el Foro romano. El nombre conduce a error pues hay variadas teorías sobre a quién estaba dedicado y cuándo fue construido. Inicialmente se le atribuyó a la memoria del hijo de Majencio, debido a una moneda de la época que muestra un templo circular, aunque otras apuntan a que se trataría del templo de Júpiter Estátor construido donde se hallaba el altar arcaico consagrado por Rómulo.
Estoy muy cerrado, tengo la costumbre de guardar todo para mí, no me gusta compartir mis problemas con nadie, prefiero soportar todo solo, en silencio...hasta que el dolor pase o simplemente desaparezca
Sou muito fechado, tenho mania de guardar tudo pra mim, não gosto de dividir meus problemas com ninguém, prefiro aguentar tudo sozinho, em silêncio… até a dor passar ou simplesmente diminuir.
Se eu não sou feliz nesse momento, eu não sei quem é!!!! #rouge #aline #romulo #funhouse #happiness #amomttdisso #loved #ragatanga #tudoérouge #instaboy #instagay #gayman #barbado #perfeito #pride #respect #sempalavras (em Gran Victory Hotel e Eventos)