NUESTRA RELACIÓN CON NUESTRO PODER SUPERIOR
A medida que aprendemos a confiar en nuestro proceso, empezamos a entender que la relación con nuestro Poder Superior NO ES un sustituto de nuestras relaciones con la gente.
No necesitamos ocultarnos detrás de creencias religiosas o de usar nuestra relación con un Poder Superior como excusa para dejar de asumir la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos ni para cuidar de nosotros mismos en las relaciones. Pero podemos ponernos en contacto con un Poder Superior a nosotros y confiar en que nos brindará la energía, la sabiduría y la guía para hacerlo.
Dios, un Poder Superior tal como nosotros lo concibamos, es fuente de guía y de cambio positivo.
Esto no significa que no seamos responsables de nosotros mismos. Lo somos. Pero en esto no estamos solos. No es un proyecto de ’hágalo usted mismo’. No tenemos que pre-ocuparnos demasiado acerca de cambiar.
Podemos des-empeñar nuestra parte, relajarnos y confiar en que los cambios que experimentemos serán justo lo que nosotros necesitamos.
Proceso, crecimiento interior, significan que no
tenemos que ver a otras persona como LA fuente
para satisfacer nuestras necesidades. Ellos podrán
ayudarnos, pero no son la fuente
“Hoy veré a mi Poder Superior como fuente de mis
necesidades, incluyendo los cambios que quiero
hacer dentro”.
Hoy sabemos que no estamos solos, que Dios acompaña en todo momento. Confiemos en SU guía y con humildad agradezcamos cada mañana y cada noche, y pidamos también algunos favores.
La fe infantil sigue el principio: «Amo porque me aman», la fe madura obedece al principio: «Me aman porque amo»,_ dice Fromm en su maravilloso y didáctico libro El arte de amar…
Hagamos nuestra parte sabiendo que en nuestro camino vamos acompañados de seres amados, familiares, amigos, colegas, entre otros más, con quienes vamos y/ó hemos aprendido co-incidiendo cada día de nuestra vida.


















