El anarquismo como ideología se caracteriza básicamente por su afirmación de que justicia y libertad, en cuanto supremos valores éticos y sociales, no solamente no se excluyen sino que exigen entre sí, de manera que toda libertad sin justicia es una pseudo-libertad y toda justicia sin libertad es una pseudo-justicia. De acuerdo con esto, la ideología anarquista se opondrá tan directa y radicalmente a un liberalismo de laissez faire y a una sociedad regida por la competencia y la libre empresa como a un socialismo totalitario, desarrollado bajo la férula de una élite ilustrada, de un partido supuestamente obrero o de un déspota omnipotente.
Ángel Cappelletti















