El olvido que seremos.
Faltan escasos 2 días para cumplir 25 años.
Desde que tengo memoria mi mamá en todos mis cumpleaños me pregunta ¿Qué se siente? Y con toda la soberbia que sólo los jóvenes tienen y la profunda felicidad que da la ignorancia le respondía que nada. Todos los años parecían los mismos, iba creciendo o subía un poco de peso, había aprendido hacer nuevas cosas (como tocar un instrumento o participar en una competencia) pero mi respuesta no era profunda, estaba vacía.
Esta vez mi respuesta es diferente, hace mas de un año que no vivo en casa de mis padres, he dejado la ciudad que amo y las personas que creía conocer. Me he comprometido y casado con la mujer que soñé.
No podrían imaginar lo maravillosa que es, lo amable y sobre todo amorosa. Es tan puro lo que siente por mi que me deja sin aliento. Es ella o ninguna.
Hoy la vida me hace una pregunta diferente, hoy no es ¿Qué se siente cumplir 25? Es más como ¿Qué harás los próximos 25?
Al principio sentía miedo por no saber responder esa pregunta, por querer mostrarme fuerte e impasible, tenía un inmenso miedo.
Pero como siempre, cuando todo lo demás falla, Dios no. Y tan es así que se encarga de recordarme que no estoy solo, tengo a Marcela y próximamente a Santiago, no necesito más, ellos son mi todo.











