Sebastian Teves: La cultura de un Diablo
La nota se realizó en el epicentro bartender de Rosario. El Diablito. Ni bien había empezado la entrevista Sebastian Teves se paso del otro lado de la barra. Porque hacer sentir cómodo a un invitado es una de sus principales características.
“Arranqué de cara rota. Con la necesidad de vivir. De querer progresar y buscar mi independencia. Arranqué en boliches, lavando. De abajo. Como casi todos. Antes de trabajar en una barra trabajé como pública de boliches y fui tarjetero también.” Comentó Sebastian.
Hoy Seba tiene un buen presente en la coctelería. Marcas como Campari o Jose Cuervo buscan su imagen, está presente en casi todos los eventos de coctelería local y logró además convertirse en un referente para otros.
La carrera gastronómica de Sebastian comienza en 2004 con sus estudios.
“Me metí en catering. Pequeñas cocinas. Después de recibirme de cocinero en la escuela donde estudié me ofrecieron dar clases de coctelería”.
Un par de años después viene Barman Group y fuí uno de sus varios fundadores junto a Ramiro Días. “Arrancamos con todo tipo de eventos sociales y empresariales. Pero vendíamos Barman Group como un grupo de barmans que trabajaba con la coctelería y tocábamos varios perfiles”.
Sebastian también es profesor de cocina y coctelería. Este 2015 lo trajo de vuelta por el camino de la enseñanza, el cuál viene atravesando desde 2008. Fue docente en E.S.A.C y E.A.C. durante cuatro años. Esto le empezó a dar más contacto con las empresas y las marcas y a saber como dar un mejor servicio. Desde esos momentos sus actividades relacionadas con la gastronomía fueron en ascenso. Y cuando los servicios de coctelería, lo empezaban a codearse con sommeliers, Sebastian decide que es momento de agregar un título más a su curriculum.
La carrera de Sommelier la concreta con honores y Teves se convierte en uno de los pocos profesionales de la ciudad que ostenta los tres títulos mas importantes de la gastronomía. Cocinero, Sommelier y Bartender.
“En el ambiente de la gastronomía tenes que ser un poco busca. Hay que moverse y hacerce conocer. No podés esperar sentado a que la gente te llame. Y el 2011 para mi fué el cambio de todo. Ahí entré al Diablito. Este lugar me dejo expresarme. Me identificó. También eso es gracias a los dueños. En cierta forma, uno al ser barman no solo se esta en contacto con las marcas sino también con la gente y te permite ver las cosas que le gusta o lo que le sirve a esa gente.
Soy un agradecido de estar acá. Todo este equipo de trabajo ha potenciado lo que hoy es El Diablito. No es un rubro fácil o en su defecto una profesión regular o con matices rosas todo el tiempo. Trabajar de noche conlleva estar en contacto con todo. El under, el famoso. El humilde, el careta. Y no creo ser el barman típico que llega hace el stock, hace los tragos, limpia y se va. Trabajo en todo el bar. Destacó Teves.
Cada persona que conoce a Sebastian Teves sabe que El Diablito es “su” lugar. Lo que lo caracteriza, su esencia parece lidiar perfectamente con el concepto del bar. Esa coctelería “pesada” que maneja Seba. Muchos destilados bien presentes siempre en sus cócteles, sabores distintos pero con lo clásico guiando su estilo.
Este tipo es carismático, gracioso, galán, romántico. Muy temperamental, perceptivo, cálido, enérgico. Su pasado como jugador de rugby lo dotaron de un porte físico importante. Ancho y llegando al metro ochenta. Usa una cresta en su cabeza pero que esta lejos de ser punk. Tiene rasgos muy marcados, es fácil identificarlo. Tal vez por su espesa barba o sus cejas algo en punta.
De ojos negros muy expresivos y una sonrisa de dientes grandes que siempre te deja adivinar sus estados de ánimo.
La voz gruesa en concordancia con su figura. Y una personalidad despierta. Muy activo. Él siempre se compara con los motores, de esos que andan en todo terreno sin importa el clima. Nosotros lo podemos comparar con los que siempre están. Los que no te abandonan nunca.
Cuando viste de bartender, sus ropas alternan entre lo sobrio y lo llamativo, como usar un chaleco repleto en llamas, por ejemplo. Camisas oscuras. Gorras. Muchas gorras. Corbatas, cadenas y anillos. Algo así es Teves.
Participa en torneos y casi siempre le va bien. Segundo puesto en Mal Amado Cóctel, Segundo en Rosario Bartenders y tercero para Pineral Rosario. Y hoy es nominado por la revista especializada en coctelería Revista Bar and Drinks como uno de los mejores bartenders de Santa fe.
“La idea de Rosario Bartenders se gestó en un viaje a Buenos Aires con Bruno Campodonico, Fede Suarez y Matias Jurisich.
Al principio muy emocionado. Como al 130 % y hoy tal vez estoy al 60 %. Tal vez por vicisitudes de la vida de cada uno pero las cosas perdieron un balance”. Contó Sebastian.
Esta organización fue el gran impulso de la coctelería de Rosario algunos años atrás. Eventos para exaltar fechas tradicionales como el día de la Caña con Ruda, fueron los punta pie iniciales de Rosario Bartenders.
Ellos organizaron el primer torneo de coctelería en la ciudad donde el ganador fue Arturo Ripacandia. Y destacaron la participación de cantineros amateurs.
Pero con el correr del tiempo, por diferencias de ideas e idas y vueltas, el grupo se fue enfriando y las actividades de RB pasaron a ser cada vez mas esporádicas.
“Creo que fue un gran 2014 con Cultura y eso de empezar a meterles patadas en el culo a otros para que empiecen a moverse me sirvió de mucho”. Afirmó con sus clásicas palabras Seba.
Cultura se crea a principios de 2014 con una idea conjunta entre Maria de la Paz Semilla y Sebastian. Ramiro Diaz diseña el logo.
“Y así empezamos de vuelta con la idea de hacer algo. Pero hacerlo y concretarlo bien.
Creo que Cultura Bartender es lo que le hacia falta a todo laburante. No solo para el que tiene torneos o ya es reconocido. Si no también para los que recién están empezando”.
Cultura Bartender se convirtió en una comunidad. En un espacio donde nos dimos cuenta que todos estamos aprendiendo y que todos tenemos algo que podemos enseñar. Los seminarios, los homenajes disfrazados de competencia, los eventos y las ideas que promueve CB son solo reflejos de lo que una actividad en pleno crecimiento propone crear y difundir.
Rosario Bartender, el Diablito y Cultura Bartender, reflejan la personalidad de Sebastian. Ser un referente, el cual él a veces dice no saber si lo es realmente. Ser ese epicentro, esa fuente de consulta. Ese confidente, ese amigo que siempre parece dispuesto cuando necesitas tomar un café.
Hoy Teves y los proyectos que representa tienen el desafío de sostenerse a flote, ser quienes orientan y representan distintos intereses.
Cuando le preguntamos donde se ve de acá a 10 años me responde que no sabe. Que espera tener un bar, tal vez, o ser el representante de una marca importante, a lo mejor. Solo me afirma con seguridad que espera seguir ligado a su pasión, la coctelería. Seba ama lo que hace y todos nos damos cuenta.
A los más jóvenes les recomienda que no se duerman. Que no estén esperando a que los demás hagan. Si tienen ganas de hacer algo, que lo hagan como sea.
Sebastian Miguel Aldo Teves tal vez este dejando una marca, junto con Rosario Bartenders, o con El Diablito o con Cultura Bartender, su nombre esta siendo parte de una historia en la coctelería rosarina que estuvo a punto de desaparecer. Y hoy renace de la mano de talentosos y pasionales como este diablo.