Si, se lo que piensas. Pero no. No se trata de la secuela o reversión de una famosa película. Tampoco se trata de un personaje de fantasía. Tampoco tiene tijeras en las manos. O sea… no en un sentido literal. Pero a pesar de que a simple vista uno diría que ella tiene manos normales, si se presta atención a sus dedos, uno se dará cuenta que son un poco más largos de lo usual. Incluso tiende a juntar las puntas de sus dedos… como si se trataran de verdaderas aspas de tijera, como si efectivamente sus dedos fueran aspas de tijeras con cierta dificultad para ser flexionados. Es muy probable que eso explique uno de sus saludos o gestos más distintivos: levantar las manos con dos dedos en V.
Podríamos ocuparnos de dar señas particulares sobre su rostro, pero admitámoslo, eso es una tarea perdida. Sucede que ella posee múltiples apariencias. Y es que la joven manos de tijera es una artista del disfraz, del camuflaje. Y aunque algunos dicen conocer su rostro real, existen otros que dicen que sólo se trata de un nuevo maquillaje, de un nuevo disfraz. Tiene videos subidos a sus redes sociales donde muestra el antes y el después de sus transformaciones, pero incluso sus antes son polémicos y dudosos. Es fácil encontrar distintas versiones de su aspecto natural y eso hace muy difícil imaginar la persona por detrás. Algunas hipótesis arriesgadas hablan incluso de que ella no es humana, y que en realidad se trata de el famoso “Hombre Pálido”, del Laberinto del Fauno, un grotesco demonio humanoide con piel pálida y sin ojos en el rostro que consume niños. Pero la mayoría encontramos esa teoría absolutamente descabellada. Si bien los dedos en punta del hombre pálido podrían hacernos dudar, son sus ojos lo que dan por descartada esa teoría. Ella es poseedora de una mirada encantadora. Es que sus ojos tienen las líneas justas para aflojar los sentimientos de quien la mira. Y hay que tener mucho cuidado, porque si ves que ella te mira fijo y de pronto parpadea inocentemente, en realidad se trata de un encantamiento. Serás capaz de darte cuenta de ello porque en ese exacto momento comenzarás a verla como una niña. Lo mejor que puedes hacer entonces es apartar la mirada, pero nunca sostenerla. De lo contrario el encantamiento tendrá como efecto ver esos ojos en todos lados, incluso en sueños.
Y sin dudas esos ojos son un detalle llamativo porque a pesar de esos ojos encantadores, es imposible descifrar lo que ocurre en su cabeza. Puede que hable, e incluso su voz esté a tono con sus ojos… pero aunque te haga pensar que es encantadora, de a poco empezarás a encontrar límites. Por ejemplo, evitará realizar manifestaciones afectivas de forma directa. Y en muchas ocasiones podrá dejar frases o comentarios sin ser respondidos. Y tal vez pienses que sus respuestas demoran y que si esperas un poco las respuestas vendrán, pero lo cierto es que eso no funcionará así. Ella simplemente evitará comentarios que puedan darte a entender que se puede estar involucrando de alguna forma. Incluso parecerá que nunca escuchó o no prestó atención a aquello por lo que te quedaste esperando respuesta. Y cuando finalmente concluyas que ella en realidad te ignora por completo, realizará un comentario inesperado tomando en cuenta algo que dijiste alguna vez, y en ese momento toda tu percepción sobre ella se verá alterada y te darás cuenta de que en realidad ella siempre te ha escuchado, sólo que había decidido guardárselo. Comprenderás entonces una de sus características más importantes y que va unida a su arte en el camuflaje: ella es imposible de descifrar y sus sentimientos están tan cerca del misterio como su apariencia sin disfraz.
El planteo de que ella no es humana tiene un fundamento. Posee una habilidad especial para comunicarse con perros y gatos. Por un lado es poseedora de varios gatos que la custodian. Hay algunos que sospechan de que ella es en realidad uno de sus gatos. El negro. Es que se rumorea que de noche ella despliega su personalidad más gótica y sádica, dando rienda suelta a sus impulsos exhibicionistas enfundada en todo tipo de arneses y ropas provocativas en un despliegue artístico que según dicen, nadie es capaz de valorar en su justa medida. Los que la han visto han capturado esos momentos en fotos que guardan celosamente como si hubieran visto algo prohibido que no desean compartir con nadie. Luego de esas largas noches, ella duerme hecha una bolita entremezclada con sus otros gatos custodios.
Pero ahí no termina su vínculo con los animales y existe una historia que se ha transformado en una leyenda. Como toda persona con poderes especiales, ella tiene una coartada en la cual se escuda. Ocurre que a pesar de todo lo dicho anteriormente, ella tiene un trabajo “común” que constituye una de sus personalidades. De día ella trabaja en una peluquería de mascotas. Y es ahí donde el despliegue de la joven manos de tijera adquiere toda su dimensión. Conocedora de sus talentos, ella sólo realiza trabajos especiales. Podríamos decir, trabajos difíciles. Ella se ocupa de esas mascotas a las que todos les tienen miedo, perros agresivos, aguerridos, resentidos. Mascotas a las que es fácil imaginarles dueños con los que nadie desearía encontrarse. Pero esos son los que constituyen su especialidad. La veterinaria se encarga de tomarle los pedidos. Es entonces que ella llega enfundada en una especie de piloto o sobretodo negro y anteojos de sol, pues se jacta de no poder exponerse a la luz solar. Al entrar al lugar, se quita el sobretodo y los anteojos y alcanza con que los animales la vean a los ojos para que ella ya comience a hacer uso de sus encantos. Agarra a la mascota de aspecto más lamentable y desalineado y se mete con ella en su habitación especial sin ventanas. Al cerrar la puerta comienzan a escucharse todo tipo de ruidos de tijeras, máquinas de afeitar, pulverizadores, golpes y uno que otro ladrido. Al cabo de unos minutos la puerta se abre y sale con la mascota transformada en una obra de arte. Todos quedan hipnotizados y obnubilados intentando imaginar qué fue lo que ella hizo ahí adentro y cómo lo hizo. Y no es la primera vez que alguno de sus colegas ingresa intempestivamente en la habitación misteriosa para intentar ver qué herramientas o utensilios utilizó pero la habitación está siempre vacía.
Y fue así que un día ella llegó a la veterinaria como siempre, para realizar los cortes a las mascotas difíciles y al ingresar al lugar se encontró con un panorama dantesco. El piso de la veterinaria estaba lleno de charcos de sangre al tiempo que un clima de nervios lo impregnaba todo. Sobre una de las mesas de trabajo una mascota de cabello oscuro echaba chorros de sangre por su boca. Uno de los empleados del lugar había dado un corte involuntario a la lengua de la mascota con su tijera dando inicio a la escena del caos. La joven manos de tijera realizó un análisis interno con su frialdad característica y comprendió que lo que había por delante era un litigio legal entre los dueños de la mascota y la veterinaria con la correspondiente clausura y un irremediable perjuicio a su coartada laboral que le daba la tranquilidad de una existencia común. Así que no lo dudó un instante. Tomó a la mascota y se encerró en su habitación misteriosa. Comenzaron nuevamente los ruidos característicos de sus procedimientos y quince minutos después salió de la habitación y detrás de ella, apareció la mascota caminando con un aire de elegancia y aristocracia que dejó a todos atónitos. El empleado responsable del caos tomó la boca de la mascota para ver la herida en la lengua y quedó petrificado al ver que ya no había rastros de lo acontecido. La joven manos de tijera se puso su piloto, se escondió detrás de sus lentes oscuros y salió del lugar rumbo a un local especializado en ropa gótica y sadismo. Todo parecía indicar que la noche recién comenzaba para ella.