Esta historia es sobre antes de que estos jĂłvenes fueran alabados y aclamados como un milagro por todo el paĂs. Es una historia de antes de que descubrieran su verdadera fuerza.
Izumi y Momoi colocaron su mano sobre su pecho para calmarse a sĂ mismas. Luego, como si nada hubiera pasado, Momoi caminĂł hacia la puerta del salĂłn y sonriendo le dijo a Izumi:
âEntonces, tengo actividades del club, asĂ queâŠâ
âÂĄHey, espera!â
Viendo a Momoi sonreĂr cuando estaba a punto de irse, Izumi sujetĂł su mano, entonces colocĂł sus manos en sus hombros, acercĂł su rostro y preguntĂł suavemente:
Izumi continuĂł sacudiendo los hombros de Momoi. Repentinamente, se detuvo.
âSatsuki⊠PodrĂa serâŠâ
Sus ojos brillaron.
âÂżYa tienes a alguien que te gusta?â
âÂĄÂżAh?!â
Brevemente, las mejillas de Momoi se sonrojaron. Por supuesto, esto no escapĂł de los ojos de Izumi. Se aferrĂł firmemente a los hombros de Momoi, con una expresiĂłn orgullosa como diciendo âÂĄHmph, lo descubrĂ!â.
Izumi suspirĂł un poco frustrada y suavemente golpeĂł la frente de Momoi.
âSatsuki, deberĂas al menos leer algĂșn shoujo manga. Todo lo que lees estĂĄ relacionado con el basketball. Incluso cuando se trata de la televisiĂłn, todo lo que miras son grabaciones de otras escuelas, Âżverdad? DeberĂas leer algĂșn shoujo manga de vez en cuando y anhelar un poco de amor. Se te han confesado muchas veces ya, ÂżcĂłmo puede simplemente no importarte el amor?â
âN-No es como si no me importara nada sobre el amorâŠâ
Momoi respondiĂł vagamente con una voz baja. SabĂa que su rostro ya estaba rojo. Con el fin de que Izumi no se diese cuenta, se girĂł y escapĂł de los brazos de Izumi.
âÂĄSi no me voy a la prĂĄctica realmente voy a llegar tarde! Me voy primero~â
Hoy, para el club de basketball, era un dĂa especial.
No es que hubiera un partido contra otra escuela. La Escuela Secundaria Teikou tenĂa sus exĂĄmenes de mitad de semestre la prĂłxima semana. Incluso si los jugadores eran extraordinariamente talentosos, al final aĂșn eran estudiantes y debĂan parar para sus exĂĄmenes. Hoy era la reuniĂłn final de todos los clubes antes de los exĂĄmenes.
Juntando los cuatro dĂas de exĂĄmenes junto con la semana antes de ellos, significaba que habĂa un total de once dĂas donde no se realizarĂan actividades de club. Para los apasionados miembros del club de basketball, esto era una tortura, asĂ que las actividades de este dĂa eran muy importantes para ellos.
âHaciendo solo entrenamiento bĂĄsico⊠¿EstarĂĄ bien?â
Momoi pensĂł que habĂa escuchado mal al estudiante mayor, asĂ que le buscĂł para confirmarlo. Sin embargo, el senpai simplemente asintiĂł y dijo: âSĂ.â.
âFue Akashi el que dijo que el entrenamiento de hoy serĂa solo entrenamiento bĂĄsico.â
âÂżAkashi-kunâŠ?â
Momoi mirĂł a los miembros del club que estaban entrenando. Vio a Akashi entre los grupos corriendo en los circuitos alrededor de la cancha. Akashi estaba, como siempre, haciendo el entrenamiento seriamente.
âSi Akashi lo dijo, debe tener sus razones.â
âEso es verdad.â
Escuchando a sus superiores, Momoi todavĂa no entendĂa, pero estuvo de acuerdo con la decisiĂłn que se habĂa tomado. Si era una propuesta de Akashi, entonces ella no tenĂa la intenciĂłn de oponerse.
Las propuestas de Akashi siempre excedĂan las expectativas de todos. Sin embargo, cada vez, las personas apreciarĂan la idoneidad de las propuestas mĂĄs tarde.
El mejor ejemplo serĂa cuando Akashi descubriĂł al sexto jugador fantasma de la GeneraciĂłn de los Milagros.
âEso⊠¿EstarĂĄ relacionado con la decisiĂłn de que me quedara fuera?â
Momoi retrocediĂł, sorprendida del sonido repentino.
âMomoi-san, ÂżestĂĄs bien?â
âÂżT-Tetsu-kun?â
El que habĂa hablado era Kuroko Tetsuya, aquel que Momoi estaba buscando.
Kuroko estaba parado fuera de la cancha vistiendo su ropa usual para la prĂĄctica. Estaba justo al lado de Momoi, solo observando.
Sorprendida, Momoi solo podĂa dejar salir sus preguntas estridentemente, lo que no era una reacciĂłn sorprendente cuando la persona que estabas buscando aparecĂa repentinamente en frente de ti.
âSi eso es lo que Akashi-kun dijo, entonces solo deberĂas observar tranquilamente.â
El senpai palmeĂł los hombros de Kuroko y los dejĂł para la prĂĄctica.
âPero hoy es el Ășltimo entrenamiento antes de los exĂĄmenesâŠâ
Kuroko soltó un pequeño suspiro.
Como el senpai ya lo habĂa dicho, eso significaba que la decisiĂłn no podĂa ser cambiada. Kuroko solo podĂa quedarse al lado de Momoi y ver a los otros miembros entrenar.
Momoi observaba la cancha, pero estaba muy consciente del sexto miembro de la GeneraciĂłn de los Milagros. Ella recordĂł las palabras de Izumi.
âÂżYa tienes a alguien que te gusta?â
Momoi echĂł un vistazo hacia Kuroko, quien miraba la cancha fijamente y sin parpadear.
Probablemente⊠estaba interesada por la persona de pie al lado suyo, aquella con baja presencia.
Para ser honesta, fue solo recientemente que ella se percatĂł de Kuroko.
Sin embargo, ella no sabĂa si este tipo de sentimiento podĂa ser llamado âamorâ. Decir que âun palito de madera de un helado fue el comienzo de este amorâ sonaba como una broma, incluso para ella.
Si Izumi supiera de esto, ella probablemente dirĂa âÂĄLo estĂĄs pensando demasiado!â. Pero esta era la primera vez de Momoi siendo consciente de un chico, y esa primera vez debĂa ser atesorada, por lo tanto, Momoi tomĂł la decisiĂłn de ser cuidadosa.
Es por eso que tenĂa la necesidad de analizar a Kuroko. A pesar de que esta era la primera vez de Momoi sintiendo su corazĂłn inquieto, ella aĂșn usaba sus habilidades innatas de anĂĄlisis para observar al chico a su lado.
Lo que sacĂł a Momoi de sus pensamientos fueron las aclamaciones de la cancha.
Aomine levantĂł su vista para mirar a Murasakibara, que estaba esperando su turno en el ejercicio de pases del balĂłn. Murasakibara se dio la vuelta lentamente y asintiĂł sin expresiĂłn alguna.
âProbablemente no puedo recordar cĂłmo se ven mis compañeros.â
âHey, entrenen correctamente. No piensen que porque es solo entrenamiento bĂĄsico pueden relajarse.â
Al final, fueron regañados por un senpai.
Los cuatro respondieron obedientemente âSĂiiiiii.â y terminaron el entrenamiento bĂĄsico con su concentraciĂłn renovada hasta que ya casi era de noche.
Momoi estaba hĂĄbilmente escribiendo el avance en una libreta cuando escuchĂł a alguien llamĂĄndola.
âMomo-chin~â
Murasakibara se acercĂł a ella con una expresiĂłn tan relajada que hubiera sido difĂcil para alguien pensar que jugaba un deporte de alto ritmo como el basketball.
Alzando la vista desde su libreta, ella vio que era Murasakibara e inflĂł sus mejillas.
âÂĄMukkun! ÂĄTe lo he dicho muchas veces ya, no me llames asĂ!â
Al principio, Momoi reflexionĂł sobre lo que podrĂa significar, pero entonces pensĂł en lo que podrĂa pasar al ir a casa con Kuroko, y finalmente, una imagen de Akashi mirĂĄndola con su rostro en alto y una expresiĂłn de conocimiento absoluto apareciĂł.
âÂĄÂżAhhhhhhhhhhhhhhh!?â
Avergonzada pero feliz al mismo tiempo, el grito de Momoi sorprendiĂł incluso a Murasakibara.
Cuando Momoi saliĂł a la entrada de la escuela, el lugar donde Akashi dijo que se reunirĂan, su corazĂłn estaba lleno de expectativas. Sin embargo, cuando pudo ver la entrada de la escuela, todas sus esperanzas se rompieron.
Momoi comenzĂł a tener un dolor de cabeza. Ni siquiera habĂa necesidad de considerar ir felizmente a casa con Kuroko. De alguna forma, la situaciĂłn cambiĂł en ir a casa con un montĂłn de chicos problemĂĄticos.
Finalmente, el creador de toda la situaciĂłn, Akashi, dijo tranquilamente:
âMomoi, te dejo el resto. No dejes que Kuroko se desvĂe, envĂalo directamente a casa.â
âÂżAh? ÂĄHey! ÂĄÂżAkashi-kun?!â
Momoi lo llamĂł apresuradamente, pero Akashi simplemente se alejĂł, levantando su mano como despedida.
Tal vez era porque todos los chicos alrededor eran muy altos, pero la reverencia de Kuroko lo hizo parecer como un animal pequeño y lindo. El corazón de Momoi latió mås råpido y su anterior obstinada determinación fue dejada a un lado.
A pesar de decir eso, Momoi no pudo evitar sentir como sus mejillas comenzaban a calentarse.
âEntonces vamos.â
OrdenĂł Aomine una vez mĂĄs, y todos comenzaron a moverse de nuevo.
Se sentĂa como si hubiera sido engañadaâŠ
Momoi usĂł su mano para abanicarse a sĂ misma y calmarse mientras los seguĂa cercanamente desde atrĂĄs. Midorima, que estaba al final del grupo, de pronto se girĂł para mirar a Momoi.
âMomoi, Âżsiempre le prestas tus apuntes a Aomine antes de los exĂĄmenes?â
âÂżAh? Mm, sĂâŠâ
Midorima redujo su velocidad para caminar junto a Momoi.
âÂĄHey, hey, espera un poco, ve mĂĄs despacio, Midorin!â
Momoi le hizo un gesto para que se calmara. Midorima, como dĂĄndose cuenta de su repentino caudal de preguntas, tosiĂł un poco queriendo pasarlo por alto.
âSolo estoy un poco interesado.â
âÂżInteresado? ÂżEn mis apuntes?â
Midorima no respondiĂł, pero mirĂł al frente:
âDurante todo este año en la misma clase que Aomine nunca lo he visto despierto en ninguna clase. Sin embargo, a pesar de que no obtiene una puntuaciĂłn alta en ningĂșn examen, aĂșn se las arregla para pasar. Estoy suponiendo que el secreto de cĂłmo pasa son tus apuntes.â
âSecreto⊠No es algo tan dramĂĄticoâŠâ
âNo dejes fuera ninguna posibilidad. Eso es lo que significa hacer lo que puedes hacer.â
Al escuchar lo que Midorima habĂa dicho, Momoi de pronto pensĂł en algo: âPodrĂa serâŠâ
Kuroko alzĂł su cabeza para mirar a Murasakibara, que estaba caminando al lado suyo.
âEstĂĄbamos hablando de bocadillos~ Porque Kuro-chin mencionĂł que descubriĂł un nuevo sabor de barritas crujientes.â
Murasakibara respondiĂł mientras los miraba con ojos difusos y adormecidos.
âOh, ÂżcĂłmo es el nuevo sabor?â
Aomine pareciĂł interesado y le apresurĂł para que continuara. Kise suspirĂł: âÂĄÂżAquello interesante sobre lo que querĂas escuchar eran barritas crujientes?!â. Al final, fue ignorado por todos los demĂĄs.
âÂżCĂłmo esâŠ? Es un sabor que hace que la gente quiera probarlo una vez.â
âRealmente disfruto ir. Soy bueno con la garra mecĂĄnica.â
âKurokocchi jugando con la garra mecĂĄnica en el arcadeâŠâ
Una imagen de Kuroko jugando silenciosamente con la garra mecĂĄnica vino a la mente de Kise.
De alguna forma, era un poco solitario⊠No pudo evitar pensarlo.
Pero si era Kuroko el que estaba jugando, tal vez podrĂa arreglĂĄrselas para conseguir fĂĄcilmente un muñeco grande. Entonces, dejarĂa el arcade silenciosamente, sin que nadie supiera de donde vino. Con eso, tal vez rumores de un âmisterioso rey de la garra mecĂĄnicaâ empezarĂan⊠Kise comenzĂł a dejar que su imaginaciĂłn fluyera sin control. ÂĄDebĂa llegar al fondo de este asunto! Sus ojos repentinamente brillaron.
Kise no tuvo mĂĄs opciĂłn que rendirse. Todos fueron hacĂa el konbini como estaba planeado.
En el konbini, Momoi, Aomine y Midorima se apresuraron a la mĂĄquina fotocopiadora, Kuroko y Murasakibara fueron directamente a la secciĂłn de bocadillos. Kise se quedĂł afuera de la tienda esperando a todos los demĂĄs.
Al final, ni siquiera tres minutos mĂĄs tarde, Momoi y Midorima salieron de la tienda.
âÂżEh? Eso fue rĂĄpido.â
Kise estaba sorprendido.
âNo se puede usar la fotocopiadora.â
Aomine respondió a regañadientes.
âUn gran nĂșmero de estudiantes de nuestra escuela vinieron a hacer copias de sus apuntes, asĂ que la fotocopiadora se quedĂł sin papel. En verdad, copiar los apuntes de alguien mĂĄs justo antes del examen es demasiado indignante.â
âEl arcade al que normalmente voy tiene una fotocopiadora. Muy poca gente lo sabe, asĂ que los estudiantes de nuestra escuela probablemente no irĂan ahĂ. AdemĂĄs, es el arcade donde descubrĂ el nuevo sabor de barritas crujientes.â
âEntonces vayamos.â
âÂĄNo!â
Momoi, que habĂa recibido las ordenes de Akashi, gritĂł con todas sus fuerzas:
âÂĄTetsu-kun no puede vagar mĂĄs! ÂĄDefinitivamente no podemos ir!â
Dinglinglingling~ Escuchando el tono animado, Momoi dejĂł caer su cabeza fatigosamente.
âAl final aun asĂ terminamos viniendoâŠâ
Incluso aunque se oponĂa tan vigorosamente, Momoi fue ignorada y arrastrada con los otros a un pequeño y acogedor arcade que estaba en la azotea del centro comercial cercano.
La mĂĄquina fotocopiadora que Kuroko habĂa mencionado estaba casualmente colocada en un rincĂłn donde nadie le pondrĂa atenciĂłn. Midorima y Aomine intentaron poner una moneda de diez yenes, pensando âÂżEsta cosa aĂșn funciona?â. Por supuesto, la mĂĄquina no tuvo problemas. La cantidad de pĂĄginas que imprimirĂa serĂan las que se pagaran. Midorima y Aomine inmediatamente comenzaron a trabajar en sacar las copias, discutiendo ocasionalmente con frases como âÂżPuedes colocar los lados y las esquinas apropiadamente antes de fotocopiar?â âSeh, algo como esto servirĂĄ.â.
Los apuntes que Kuroko querĂa copiar fueron encargados a esos dos. Momoi, Kuroko y los demĂĄs fueron juntos a un juego que estaba en la esquina del arcade.
âSi eres capaz de conseguir un puntaje alto en este juego, puedes conseguir un premio.â
Kuroko señaló el juego de baile. Era DDR. (Dance Dance Revolution)
Murasakibara inclinĂł su cabeza y preguntĂł mientras sostenĂa sus bocadillos. ParecĂa no conocerlo en absoluto.
âSolĂa ser mucho mĂĄs popular antes. Sigues la secuencia de la pantalla y pisas los sensores en el suelo. Mira, justo asĂ.â
Momoi apuntĂł a otra mĂĄquina de DDR donde un estudiante, probablemente de primaria, estaba bailando. Posiblemente era un experto en el juego, ya que sus movimientos eran impecables mientras pisaba hĂĄbilmente los sensores.
Kuroko insertĂł unas pocas monedas en la mĂĄquina y explicĂł: âSi pasas el nivel en dificultad media y con pocos errores, entonces el premio es la barrita crujiente de tomate picante.â Al escuchar eso, Murasakibara, que estaba comiendo, parĂł.
LamiĂł las migas de sus manos y caminĂł hacia el juego.
âEsto⊠Las imĂĄgenes no son clarasâŠâ
âEs porque Mukkun es muy altoâŠâ
Momoi respondiĂł bruscamente cuando escuchĂł las quejas de Murasakibara. En ese momento, Kuroko estirĂł su mano y dijo: âEmpecemos en dificultad bĂĄsica primero.â Entonces presionĂł el botĂłn de comenzar. Acompañada con mĂșsica ruidosa, la pantalla mostrĂł la secuencia de los pasos a seguir. Sin embargoâŠ
âÂĄMukkun! ÂĄDerecha! ÂĄPisa a tu derecha!â
âÂżAh? Ah, ÂżaquĂ?â
âMurasakibara-kun, esa es tu izquierda.â
âAh, ÂżaquĂ?â
âÂĄLa secuencia del juego ya cambiĂł!â
Aunque era de esperar al ser un principiante, el puntaje de Murasakibara era demasiado horrible para mirarlo.
âEs difĂcil.â
Dijo Murasakibara cansado mientras caminaba fuera de la mĂĄquina.
âÂĄAhora es mi turno!â
Confiadamente, Kise se parĂł en la mĂĄquina.
âKi-chan, Âżhas jugado antes?â
Momoi preguntĂł, a lo que Kise respondiĂł haciendo un signo de paz:
âEs mi primera vez jugando, pero deberĂa estar bien.â
Por supuesto, al final fue imposible.
âÂĄAw, no esperaba que fuera tan difĂcil! ÂĄSi la dificultad bĂĄsica es tan difĂcil, Âżentonces cĂłmo va a ser la dificultad media?!â
Saliendo de la mĂĄquina, Kise fue recibido con unas miradas ligeramente frĂas.
âKi-chan, aunque eres un modelo, tu sentido del ritmo es tan maloâŠâ
âIncluso si eres un principiante, fue muy malo.â
âNi siquiera alcanzaste el puntaje que conseguĂ antes.â
A pesar de que Kise no estaba satisfecho, los otros tres silenciosamente se miraron, asintieron y dijeron: âPero eras realmente maloâŠâ Era verdad. Los movimientos de Kise eran demasiado rĂgidos. ParecĂa como si un robot estuviera dando vueltas en el mismo lugar.
Como si lo estuviera recordando, Murasakibara soltó una pequeña risa.
Viendo sus reacciones, Kise se lo tomĂł mĂĄs seriamente.
âMukkun en verdad ignora todo lo demĂĄs una vez que ve un bocadilloâŠâ
Vio a Murasakibara caminar hasta que desapareciĂł en una esquina y soltĂł un suspiro. Momoi finalmente se dio cuenta de un hecho importante.
Justo ahora los cuatro estaban juntos. Como dos se habĂan ido, Âżno quedaban ahora⊠solo ellos dos?!
Su corazĂłn comenzĂł a latir mĂĄs rĂĄpido.
Sin saberlo, estaban en un arcade, aunque los estudiantes de primaria lo considerarĂan un lugar comĂșn.
Exacto. Era una cita. La situaciĂłn ahora mismo podĂa ser vista como una cita.
AdemĂĄs, este arcade que podrĂa ser considerado un lugar de citas, tenĂa un ambiente bastante bueno. El corazĂłn de Momoi estaba animado, pero su mente replicĂł: No es verdad, ni siquiera estĂĄs segura de que te gusta. Escuchando a su corazĂłn y su mente discutir, Momoi de pronto recordĂł la razĂłn de esta situaciĂłn.
Kuroko estaba mirando los otros juegos cuando escuchĂł a Momoi preguntar:
Murasakibara preguntĂł inocentemente, sin saber que habĂa interrumpido el momento de Momoi y Kuroko juntos.
âNo, no es nada.â
Habiendo sido interrumpida, Momoi no tuvo el coraje para continuar y solo se rio para esquivarlo. De cualquier manera, algo nuevo vino a su mente.
âMukkun, la botella que acabas de comprar tiene un color muy extrañoâŠâ
âÂżDe verdad? Me gusta esta marca.â
Murasakibara respondiĂł lentamente mientras elevaba la botella en su mano. Era del mismo color que la que le habĂa dado a Kuroko. La botella fluorescente estaba etiquetada como âSummer Colour Lemon Sunshine Fizzy Drinkâ. Y aunque tenĂa sabor a limĂłn, era de color rojo fluorescente. (Bebida Gaseosa Sol de LimĂłn con Color Verano, wtf)
Momoi hizo un puchero mientras miraba la botella de bebida. A decir verdad, parecĂa ser poco saludable.
Tetsu-kun, Âżde verdad esto es bebestible? Momoi comenzĂł a preocuparse. MirĂł a Kuroko, que estaba en medio de tomar un gran sorbo. Momoi observĂł la botella con miedo.
DeberĂa beberla deberĂa beberla porque si no la bebo, Âżno me sentirĂa culpable? Como si estuviera justificando sus acciones con alguien mĂĄs, Momoi levantĂł la botella hacia sus labios.
Sin embargo, en ese momento.
âOh, luce delicioso.â
Aomine, que acababa de terminar de fotocopiar, tomĂł repentinamente la botella de la cual Momoi iba a beber y tragĂł hasta el fondo.
Con la botella siendo inesperadamente alejada de sus manos, Momoi no tuvo tiempo de reaccionar y solo pudo congelarse.
Una voz preguntĂł desde su espalda. Momoi se girĂł.
HabĂan dos chicos que parecĂan estudiantes de instituto. Sus pantalones colgaban sueltos en sus cinturas y sus camisas estaban desabotonadas. Uno de ellos, el que tenĂa cabello largo, se acercĂł a Momoi mientras se reĂa, dĂĄndole un mal presentimiento.
Momoi los observĂł cautelosamente. Su enojo previo hacia Aomine se habĂa ido, tenĂa prioridad saber cĂłmo lidiar con la situaciĂłn actual. Las experiencias previas de Momoi le decĂan que este tipo de personas que simplemente venĂan a hablar contigo generalmente no eran buenas personas.
El chico al lado del de cabello largo, que tenĂa un piercing en su nariz, casualmente fue al otro lado del pasillo, quedando Momoi incapaz de volver a la sala anterior o subir las escaleras.
âDeberĂas dejar que te consolĂĄramos. ÂżQuieres ir al karaoke? Por supuesto, nosotros invitamos.â
El chico de cabello largo agarrĂł el brazo de Momoi.
ÂĄNo vayas y simplemente me toques!
Momoi estaba llena de ira. Sin embargo, si hiciera algo irracional debido a la ira, ellos solo se burlarĂan de ella. Momoi rĂĄpidamente empujĂł la mano del chico de cabello largo y dijo frĂamente:
âPor favor, detente. Hay alguien que me estĂĄ esperando. Me voy.â
âHey, hey, no digas eso. Viendo tu uniforme, Âżeres de la Secundaria Teikou? Eres muy linda~â
El chico con un piercing en su nariz levantĂł su mano para rodear a Momoi, como abrazĂĄndola.
Momoi intentĂł esquivarlo dando un paso hacia atrĂĄs, pero fue detenida por la mĂĄquina expendedora y no pudo escapar.
ÂĄNo!
Su cuerpo retrocediĂł.
Sin embargo, el brazo del chico no tocĂł el hombro de Momoi.
âMomoi-san⊠Probablemente no los conoce, Âżverdad?â
La mano del chico con el piercing fue sujetada por alguien.
El momento en el que Kuroko se habĂa puesto detrĂĄs del chico del piercing era incierto. Kuroko dejĂł ir su mano.
âBastardo, cuando llegasteâŠâ
El chico del piercing frotĂł su brazo mientras le daba una mirada extraña a Kuroko. Esto no era inesperado, ya que en ningĂșn momento habĂa notado que habĂa alguien a sus espaldas.
Y al momento siguiente.
âÂĄAh!â
El chico de cabello largo soltĂł un grito estupefacto mientras caĂa al suelo.
Una vez que estuvo en el suelo, el rostro impaciente de Aomine se revelĂł.
El chico de cabello largo agarrĂł el cuello de la camisa de Aomine. Esto probablemente despertĂł al chico del piercing para que extendiera una mano hacia Kuroko.
âÂĄSe atreven a ser valientes, mocosos de secundaria!â
Kuroko dio un paso atrĂĄs, haciendo que el chico del piercing le siguiera y diera un paso adelante.
Palabras arrastradas se escucharon por encima de la cabeza del chico del piercing.
âÂĄÂżT-T-TĂș?!â
Desde atrĂĄs, el chico del cabello largo se sorprendiĂł mĂĄs allĂĄ de las palabras. Esto no era de asombrar. Aquel que estaba sujetando la cabeza del chico del piercing, como si estuviera sujetando un balĂłn, era un gigante que media mĂĄs de 2 metros de alto, que era Murasakibara.
El chico del piercing sujetĂł la mano de Murasakibara para liberar su cabeza, pero Murasakibara no cediĂł en lo mĂĄs mĂnimo. AdemĂĄs, desde el punto de vista del chico del piercing, no podĂa ver a Murasakibara, causĂĄndole pĂĄnico.
Murasakibara mirĂł de soslayo al chico del piercing. Su tono era infantil, haciendo impreciso saber si estaba siendo serio o en realidad era una broma.
âÂĄN-No!â
El chico del piercing suplicĂł. El chico de cabello largo, esperando poder ayudar al chico del piercing, fue a sujetar su mano. En ese momento-
â⊠O no importa~â
Murasakibara de pronto soltĂł su mano, liberando al chico del piercing y haciendo que perdiera el equilibrio al ser repentinamente jalado por el chico de cabello largo, causando que ambos cayeran.
âOwâŠâ
âHey, vamos.â
âÂĄM-MaldiciĂłn, recordaremos esto!â
Los dos estudiantes de instituto rĂĄpidamente se levantaron, lanzĂĄndoles un par de palabras antes de escapar con prisa.
Aomine golpeĂł impacientemente la frente de Momoi.
âP-Pero yo-â
Momoi estaba a punto de replicar, pero a mitad de camino se detuvo y en su lugar dijo âLo sientoâ.
Incluso cuando habĂa planeado encontrar una oportunidad para escapar y gritar por ayuda, si Kuroko y los demĂĄs no hubieran llegado no habrĂa sido fĂĄcil zafarse. AdemĂĄs, se habĂan preocupado por ella y la habĂan buscado, lo que la hizo feliz. Esto era especialmente hacia Kuroko, quien fue el primero en ayudarla.
âGracias por ayudarme.â
âEs bueno que no te hayas lastimado.â
Kuroko contestĂł con una sonrisa.
âNo vinimos a ayudarte. Este tipo solo vino aquĂ por su cuenta.â
Cuando volvieron al arcade, Midorima y Kise ya estaban esperĂĄndolos. Kise le estaba enseñando a Midorima un conjunto de fotos de una cabina fotogrĂĄfica. Era incierto cuando las habĂa tomado.
Kise le dio una sonrisa de lado a la sorprendida Momoi y dijo:
Todos tuvieron reacciones distintas ante la propuesta.
âRaramente podemos pasar el rato asĂ. AdemĂĄs, alguno de nosotros podrĂa nunca haberse tomado una foto en una cabina fotogrĂĄfica antes.â
âNunca me he tomado una.â
Kuroko admitiĂł honestamente.
âÂżDe verdad? ÂĄEntonces vamos!â
Momoi estaba repentinamente interesada.
Pensando acerca de ello, las oportunidades de tomarse una foto con Kuroko eran bajas. Una oportunidad como esa no debĂa ser desperdiciada aunque fuera una foto con todos.
Al ser un grupo de personas altas tuvieron que apretarse y agacharse dentro del pequeño cubĂculo al entrar en la mĂĄquina, a pesar de que esta era de Ășltimo modelo.
âTan lleno⊠¿CĂłmo soportan las chicas estar en un lugar tan estrecho?â
Aomine, inerte, se sentĂł en el escalĂłn del fondo.
âYa veo, los fondos se proyectan en la pantalla.â
Mirando la fotografĂa, Kise buscĂł la opiniĂłn de Momoi.
HabĂan dos diferencias entre la primera y la segunda fotografĂa. En primer lugar, Aomine, aunque forzado, estaba mirando hacia la cĂĄmara. En segundo, Murasakibara habĂa alejado la bolsa de bocadillos de su cara.
Momoi observĂł la foto:
âMn⊠EstĂĄ bien. Esta foto no estĂĄ mal.â
Dio una sonrisa de lado y estirĂł su mano para presionar el botĂłn de confirmaciĂłn.
âEs el nombre que le acabo de dar. Es un maneki-neko.â
Kuroko continuĂł: ÂżQuieres verlo? Y estirĂł sus manos para pasĂĄrselo a Midorima.
Midorima aceptĂł a Tarou-neko el maneki-neko, y lo mirĂł fijamente de arriba abajo. Cuando el maneki-neko estaba por comenzar a arder en las llamas de su intensa mirada, finalmente dijo:
No estaba claro si Midorima estaba siendo tĂmido o no, pero solo mostro un lado de su cara. Sin embargo, en opiniĂłn de Momoi, la expresiĂłn en su rostro definitivamente era de felicidad.
Momoi y Kuroko fueron juntos a casa mientras miraban la fotografĂa que acababan de tomar.
Se habĂan separado de los otros cuatro en el arcade, donde se fueron por su propio camino.
SentĂa que debĂa comenzar una conversaciĂłn con un tema sin importancia, pero no podĂa pensar en uno.
Mientras ella agotaba su ingenio, la casa de Kuroko estaba cada vez mĂĄs cerca. Si esto continuaba, los dos habrĂan recorrido todo el camino a casa en completo silencio.
No se percatĂł en lo absoluto cuando fue que se quedĂł sola. Como se esperaba de Tetsu-kun⊠Momoi pensĂł mientras volvĂa por donde habĂa venido.
No podĂa entender los pensamientos de Akashi. Sin embargo, ya que le habĂa pedido ir a casa con Kuroko, debĂa tener algo en mente. Es por eso que, solo por hoy, no permitirĂa que Kuroko se perdiera.
ÂżA dĂłnde fue? Momoi corrĂa mientras pensaba en los lugares en los que Kuroko podrĂa estar. De pronto, vino a su mente.
El lugar al que Tetsu-kun irĂa solo podĂa ser ese.
Momoi corriĂł a su destino sin vacilar.
LlegĂł al parque, no muy lejos desde donde se habĂa dado cuenta de que Kuroko estaba perdido. Era un lugar amplio con un montĂłn de aparatos de gimnasia y ĂĄreas de descanso.
El sol comenzaba a ponerse. Momoi corrió por un rato buscando cualquier señal de Kuroko, sin dejar ir ni la mås leve pista. Finalmente, lo encontró.
âÂĄTetsu-kun!â
âÂżEh? ÂżMomoi-san?â
Escuchando su nombre siendo llamado, Kuroko se girĂł y mirĂł sorprendido como Momoi se acercaba corriendo.
âEn realidad pudiste encontrar este lugar.â
No estaba claro si se sentĂa culpable por desaparecer repentinamente, pero Kuroko rascĂł tĂmidamente su mejilla.
âÂĄPor supuesto! Este parque tiene una cancha de basketball.â
Momoi corriĂł hasta el frente de Kuroko y tomĂł respiraciones profundas.
Cuando se estaba preguntando a donde podrĂa haber ido Kuroko, el primer lugar en el que pensĂł fue alguno relacionado con el basketball. Siguiendo su hilo de pensamientos, solo podĂa ser este parque que tenĂa una cancha de basketball.
âCielos, me diste un susto cuando desapareciste de pronto.â
Escuchando el tono lleno de reproches de Momoi, Kuroko obedientemente se inclinĂł para disculparse: âLo siento.â.
âSi me dices el motivo entonces no tengo razones para oponerme.â
Aunque ya podĂa adivinar la razĂłn de Kuroko para querer ir a la cancha, Momoi continuĂł y preguntĂł.
âEs porqueâŠâ
Kuroko bajĂł su mirada, como si no estuviera seguro de decirlo o no. Luego, se girĂł ligeramente para mirar la cancha de basketball a unos diez metros de distancia.
Se volteĂł hacia Momoi y la observĂł como queriendo obtener su aprobaciĂłn.
âQuiero jugar basketball un ratoâŠâ
âÂĄNo!â
Fue inmediatamente rechazado.
âSin importar que, Âżno puedo?â
âÂĄNo puedes!â
Momoi colocĂł sus manos en sus labios y rechazĂł su peticiĂłn una vez mĂĄs.
Los hombros de Kuroko tuvieron un pequeño temblor ante las palabras de Momoi. En ese momento-
Clink.
Todos los niños ya se habĂan ido a casa, y solo Momoi y Kuroko debĂan estar en el parque, pero se escuchĂł un extraño sonido de un golpe con un objeto de metal.
En reflejo, ambos se voltearon en la direcciĂłn del sonido, que vino desde la cancha de basketball detrĂĄs de Kuroko.
El sonido anterior podrĂa haber sido algo chocando contra la valla de metal que rodeaba la cancha de basketball. Momoi supuso, mientras una voz familiar venĂa desde la cancha.
âYa dije que solo Ăbamos a tomarla prestada para jugar.â
La voz vino desde el centro de la cancha de basketball.
De alguna manera la voz le dio una mala impresiĂłn, y la forma en la que habĂa hablado no sonaba agradable.
Mientras Momoi vacilaba, Kuroko ya habĂa dado muchos pasos en direcciĂłn a la cancha.
âÂĄÂżEh?! ÂĄÂżTetsu-kun!?â
Momoi lo siguiĂł apresuradamente.
Cuando los dos se acercaron, vieron que habĂa un grupo de cinco estudiantes de instituto bromeando. AdemĂĄs, dos de ellos parecĂan familiares.
Eran el chico de cabello largo y el chico del piercing del arcade.
Momoi jadeĂł. VolviĂł a pensarlo y entonces estaba segura. Ese niño era un estudiante de primer año del club de basketball de la Secundaria Teikou. Como era de la segunda cuerda Momoi no le hablaba mucho, pero todavĂa podĂa recordarlo.
El niño miró con timidez al grupo de estudiantes de instituto y suplicó desesperadamente:
El estudiante de primer año extendiĂł la mano para quitarle el balĂłn al chico de cabello largo, pero el chico repentinamente levantĂł el balĂłn por encima de su cabeza. El pequeño primer año no tenĂa forma de alcanzarlo.
Los estudiantes de instituto rieron.
âEs por eso que dijimos que cuando nos cansemos de jugar te lo vamos a devolver. ÂĄSomos profesionales en el basketball y no hemos jugado por un rato, asĂ que queremos un par de rondas ahora! ÂżEntiendes?â
ÂĄEn otras palabras, definitivamente no iban a jugar basketball!
Momoi observĂł al chico de cabello largo que estaba presumiendo mientras giraba el balĂłn en la punta de su dedo. Aunque quisiera ir a la cancha y gritarles, habĂa cinco de ellos. Contra un enemigo mĂĄs fuerte, saltar precipitadamente podrĂa ser peligroso.
âPor favor, detente. Ese balĂłn es suyo.â
SĂ, eso es, eso es lo que dirĂa⊠Espera, ÂĄÂżeh?! Momoi confundida volviĂł a mirar.
No era claro cuĂĄndo, pero Kuroko ya estaba de pie en medio de la cancha.
El chico de cabello largo y el chico del piercing los reconocieron.
El chico con el piercing en la nariz escupiĂł furiosamente su goma de mascar. Momoi notĂł el cambio en la expresiĂłn de Kuroko cuando vio eso. ParecĂa que el chico con el piercing en la nariz le estaba echando combustible al fuego.
âEste es un lugar para jugar basketball. Por favor tira tu chicle a la basura.â
Al escuchar a Kuroko decir esas palabras tan inexpresivamente, los estudiantes de instituto se echaron a reĂr.
Momoi gritĂł para deshacerse del miedo persistente, pero los cinco mantuvieron su compostura casual. Entre ellos cinco, uno de los chicos que tenĂa su cabello teñido castaño le dijo riendo:
Siguiendo a Kuroko, que corrĂa ligeramente hacia uno de los extremos de la cancha, Momoi intentĂł persuadirlo:
âÂĄTetsu-kun! ÂĄNo puedes hacer esto, definitivamente no puedes tener este partido!â
En el extremo de la cancha, Kuroko se sacĂł su chaqueta y dijo:
âPero no puedo permitir que hablen de ti de esa manera.â
âÂĄA-Aun asĂ, no puedes hacer esto!â
Las palabras de Kuroko la hicieron tan feliz que sus palabras vacilaron por un momento, pero al final Momoi aĂșn logrĂł preguntarle lo que tanto le molestaba:
âÂĄEstoy preocupada por tu herida! Tetsu-kun, te torciste la mano derecha, Âżverdad?â
Kuroko se puso rĂgido.
Momoi miró con preocupación su muñeca derecha.
âIncluso si intentabas ocultarlo, es inĂștil. Me di cuenta en seguida. Tu mano derecha aĂșn tiene las marcas de las vendas. AdemĂĄs, hoy cuando levantaste el balĂłn, aunque actuaste como si no pasara nada, estabas asegurĂĄndote cuidadosamente de que no usaras mucha fuerza con tu mano derecha. ÂżCĂłmo podrĂa no darme cuenta?â
â⊠En realidad no esperaba que te percataras de ello. Akashi-kun se dio cuenta porque me vio quitĂĄndome los vendajes.â
Al preguntar, resultĂł que Kuroko se habĂa torcido la mano derecha durante la clase de educaciĂłn fĂsica. PensĂł que no era la gran cosa y planeaba participar en el entrenamiento, pero no esperaba que Akashi lo notara.
En consecuencia, para que la lesiĂłn de Kuroko no se hiciera peor, Akashi lo mandĂł a observar desde afuera. Al mismo tiempo, habĂa adivinado que Kuroko, debido a su naturaleza, no serĂa capaz de resistir estar sin jugar, por eso le habĂa mandado a casa con Momoi y habĂa insistido especialmente en âNo dejes que Kuroko se desvĂeâ.
âLo siento, Momoi-san⊠En verdad creo que fue demasiado. Tratar a Momoi-san como un premio⊠No puedo quedarme fuera y ver como insultan a mi amiga.
Para dejar que Momoi estuviera mĂĄs segura, Kuroko riĂł en voz baja.
⊠Como lo dijo de esa forma, ya no puedo oponerme.
Momoi decidiĂł creer en Kuroko y asintiĂł.
La menor posibilidad de ganar no se puede ignorar. Pensó Momoi para sà misma. Sin embargo, cuando los dos lados opuestos estuvieron en la cancha, fue obvio que las posibilidades de ganar eran muy pequeñas.
De pie en frente de los tres, estaban los cinco estudiantes de instituto.
El chico del piercing en la nariz mirĂł a su alrededor con nerviosismo. Sin embargo, el gigante que estuvo a punto de aplastar su cabeza, Murasakibara, no estaba ahĂ. En su lugar, habĂa un chico de aspecto manso con un piercing en una oreja y un chico de aspecto educado detrĂĄs de Aomine.
Aomine le dijo al chico de cabello teñido:
âParece que estaban jugando algo interesante. Dejen que nos unamos. Nosotros tres vamos a jugar. Yo, este tipo del piercing y este cuatro-ojos siniestro.â
â⊠Viniste a recoger a Momoi-san, Âżverdad?â
âPor supuesto que no. Vine porque estaba preocupado por ti.â
âÂżPor mĂ?â
Kuroko mirĂł a Aomine, ligeramente confundido. Aomine continuĂł:
âTu⊠Incluso si Akashi te impidiera jugar, definitivamente no serĂas capaz de resistir no poder jugar, por lo que supuse que probablemente estarĂas aquĂ. Aunque no esperaba que estuvieras planeando tener un partido con estos tipos.â
Los estudiantes de instituto no anotaron ni siquiera un solo punto. Incluso si lograban conseguir el balĂłn, serĂa robado en unos pocos segundos. El resultado fue una derrota desastrosa.
Kuroko querĂa que los estudiantes de instituto se disculparan, pero Momoi dijo âNo quiero mirar las caras de esos tipos ni siquiera un segundoâ y rechazĂł sus disculpas.
âEs una compensaciĂłn como agradecimiento por dejarme copiar tus apuntes. Es mi arma secreta para los exĂĄmenes, el lĂĄpiz rodante hecho especialmente.â
âÂĄÂżLĂĄpiz rodante?!â
Aturdida, Momoi tomĂł la caja. Kise la mirĂł con curiosidad.
âÂĄSi estĂĄ hecho especialmente, Âżeso significa que estĂĄ hecho a mano por Midorimacchi?!â
âA esto me refiero por hacer lo que puedes hacer.â
Midorima de pronto dio una sonrisa satisfecha. Kise extendiĂł su mano para agitarla en frente de su cara y dijo:
âEn verdad, aunque la forma en la que lo dijiste se veĂa genial, en realidad no es tan genial.â
Tomando el lĂĄpiz de Momoi, Kuroko lo mirĂł fijamente.
Aunque ella habĂa dicho que era para animarlo, era solo mitad verdad y mitad excusa. La parte de excusa era para ser capaz de darle un regalo como recuerdo de hoy.
No dudarĂa en aceptar jugar un partido para proteger la dignidad de un amigo, incluso si era un partido tramposo. Este tipo de personas eran muy raras actualmente.
AdemĂĄs, tal persona, ÂżcĂłmo podĂa no ser querido?
El corazĂłn de Momoi estaba lleno de dulces pensamientos de amor.
Mientras Midorima le contaba a Kuroko y Aomine acerca de la leyenda detrĂĄs del lĂĄpiz rodante, Momoi y Kise caminaban detrĂĄs de ellos.
Aomine se llevĂł un gran impacto cuando Murasakibara apareciĂł repentinamente en frente de ellos.
âMurasakibara-kun, Âżno fuiste a casa?â
Kuroko, quien era el menos espantado, preguntĂł.
âMnnnnn, estaba planeando ir a casa, pero como no podĂa olvidarme del sabor de las barritas crujientes de tomate picante vine a buscar un lugar donde las vendan. Al final conseguĂ comprarlas en la tercera tienda de conveniencia, asĂ que le querĂa dar a Kuro-chin unas pocas para que las probara.â
Murasakibara sacĂł una bolsa de plĂĄstico de barritas crujientes.
âGracias.â
Kuroko la aceptĂł.
âEs verdad. Murasakibara-kun, Âżpuedes mantener los incidentes de hoy como un secreto para Akashi-kun?â
âSi se entera de que fuimos al arcade para conseguir los bocadillos, definitivamente se enojarĂĄ.â
âSi es asĂ, entonces estĂĄ bien. Tampoco quiero que Aka-chin me regañe.â
Murasakibara inmediatamente estuvo de acuerdo. Momoi y Kise no pudieron evitar aplaudir mientras suspiraban por el alivio de que Kuroko era bueno para persuadir.
âEntonces, los incidentes de hoy serĂĄn un secreto entre nosotros seis.â
âUn secretoâŠâ
Esas palabras que sonaban tan dulces hicieron que Momoi se llenara de alegrĂa.
Kuroko soltĂł una sonrisa cĂĄlida y le dijo a Momoi:
âAunque no pudimos mantener la promesa de Akashi-kun⊠Me divertĂ mucho hoy.â
Esa sonrisa cĂĄlida y a pesar de todo frĂĄgil quedarĂa impresa para siempre en el corazĂłn de Momoi.
Trabajo soñado: Alcalde de un pueblito a lo Animal Crossing.
Viaje soñado: Ahora mismo idk, si tienes la posibilidad de viajar no te quejas del destino segĂșn yo (?) Soy pobre viste
Comida favorita: Cosas dulces, pastelitos y cosas asĂ
Nada especifico porque varĂa dependiendo de donde lo compras / quien lo hace
Tocas algĂșn instrumento: Flauta, zampoña, esta cosa que igual es de viento pero no me acuerdo el nombre, bombo, pandero y teclado, era como la Ășnica que hacĂa algo en las clases de mĂșsica
Canciones favoritas: VarĂan caleta pero a ver voy a poner las que nunca me aburren al menos
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The prizes are listed up above, but in case it isnât clear you can come talk to me and Iâll clarify it for you!
If you donât win and still want art from me, my commissions are open :âD
The deadline is February 1st, 2019! You have one month to enter!
Thereâs a fic on fanfiction(.)net that Iâve kept tabs on for years to see if itâs been updated or not. While Iâm no longer even in the fandom itâs written for, it just has one of the greatest storylines Iâve ever read. Last time it was updated was 2011.
The other day, I decided to reread the entire thing and leave a very in-depth review of what I thought of each chapter. I also mentioned how I started reading it when I was 13 and am now 21, but always came back to see if it was ever finished because I loved it so dearly.
Today, said author sent me a private message saying that her analytics showed that the story was still getting views even after all these years, but no one ever bothered to leave reviews other than âupdate soon!!!â, so she never felt motivated enough to finish it. She said that me reviewing every single chapter with lengthy paragraphs made her cry and meant the world to her. She also mentioned that she felt encouraged to write the two remaining chapters needed to complete the story and that she would send me a message the night before she updates the fic.
Iâm literally sobbing. Iâm so excited :â)
Please always remember to leave a review when reading fanfiction!!! It means a lot to a writer.
Please leave comments. It makes writers feel validated. It helps us know what works and what doesnât. It fills us with pride when weâre unsure or worried about a fic. Please leave reviews. Thank you.
ăReversed Evilliousă
The Tailor of Enbizaka â Another Story
I just wanted Kai and Mei to be happy even if it was for 30 seconds, so I did this haha (?) I hope you like it like me More information in the description of the video
âŠAnd nobody thought to post other âbranchsâ of this chain? Yes, itâs âbranchSâ, plural, because apparently we also have these:
Bit wonky, but I painted the woman who painted the guy who painted the lady who painted the swan.
Bit shitty, but I painted the woman who painted the woman who painted the guy who painted the lady who painted the swan
I painted u/Shitty_WaterColour who painted the woman who painted the woman who painted the guy who painted the lady who painted the swan
I painted u/color_on_a_page who painted u/Shitty_WaterColour who painted the woman who painted the woman who painted the guy who painted someoneâs mom who painted a swan
Oh well, hereâs yet another layer
Another branch, starting from the girl with the white background:
Took an hour or so but I painted the girl who painted the guy who painted the other guys mom
I didnât like how reddit treated the iPad guy so I painted the guy that painted the girl that who painted the guy who painted the other guys mom on my iPad.
Continue from OPâs branch:
I havenât painted in two years and Iâm glad for the inspiration!!
A painting of the guy who hasnât painted in years painting the guy who painted the girl who painted the guy who painted the girl who painted the other girl who painted the guy who painted the other guys mom
Same âlevelâ as the one above:
Usually lurking but not todayâŠplaid was a great challenge!
Continue! With a cat!
We painted the guy that painted the other guy who hadnât painted in 2 years who painted the other guy who painted the girl that painted the guy who painted the girl that painted the guy that painted some guyâs mother who painted a swan whilst making them all an NPC in the process
Honorary mentioned:
Cheep cheep cheep cheep cheep!!!
And finally, The Great Family Tree (some branch is not in the picture, pls click the link below for the full list:
i just had the funniest experience in vr chat, i joined a random server and the one i joined had Japanese people so i waddled around in my goofy club penguin avatar that i have saved, after a while a guy walks up to me and clones my avatar so were both penguins then another guy shows up and clone my avatar
now keep in mind there only speaking Japanese i donât know what they are saying, then another guy joins in, so i got a group of three penguin friends
we just waddle around and goof about, the one of them tries to talk to me, but not only do i not have a mic i also donât speak Japanese, they figure out i donât speak Japanese and start listing various places, they get the part of being European right, and after listing a lot of places they ask if im from the UK and when i nod they all just start cheering. after hanging out for a while one of them gets real close to me and whispersâŠ
Miku cantando a MĂ€go de Oz, nadie lo pidiĂł pero ahĂ estĂĄ
No voy a admitir que estoy muy en love con la serie, es mi distracciĂłn de los viernes (?) MĂĄs info en la descripciĂłn del video y todo eso, solo lo pongo aquĂ por si acaso haha