Todo ésto.
Son miles las cosas que me cruzan por la cabeza. Pienso en lo hermoso que era cuando te tenía cerca. Pienso en la primera vez que fumamos juntas y todo lo lindo que fue ese momento. Pienso en todas las cosas que nos decíamos, todo lo que nos dijimos. Pienso en todo lo que me pasó con vos en este poco tiempo. Pienso en la última noche antes de que te vayas. Pienso en el abrazo de despedida. Pienso en lo que me escribiste desde el aeropuerto. Pienso en que fui el primer mensaje que mandaste desde tu nueva casa. Pienso en los planes que teníamos. Lo pienso porque no quiero olvidarme. No quiero olvidarme de ninguna de las cosas a las que les ñ dimos vida. Lo pienso sin saber qué pensas vos, sin saber si pensas en nuestra piel, esa que una vez me dijiste que te gustaba. Pienso un poquito cada día, esperanzada de que en algún momento te vas a acordar de nosotros o que me vas a decir que nunca te olvidaste o por lo menos me vas a hacer saber que ya no existe un nosotros, y yo voy a estar más tranquila. Por ahora no sé nada de vos, nada de tu vida. Te mostré mi interés en saberte varias veces, o por lo menos eso quise mostrarte. No me devolviste lo mismo. Capaz es la distancia, capaz es una nueva persona, capaz es la edad o capaz te cansaste de mi, y está bien, lo puedo entender. Solo pido que me hagas saber así yo sigo adelante o me pongo a llorar o intento olvidarte, sin ninguna incertidumbre, sabiendo como son las cosas.











