Todo empieza con una buena historia
Star Wars no empezó como marca de juguetes, libros, cómics, parques temáticos, disfraces… Antes que todo eso, fue una gran historia.
Un gran contenido puede hacer un gran negocio. Sin embargo no conviene pensar en todo al mismo tiempo… primero hay que tener la historia, y lo demás se irá decantando por sí mismo.
Es difícil, sin embargo, encontrar fórmulas infalibles que garanticen que una historia será buena. Lo que funcionó antes no necesariamente funcionará ahora, o como nos dijeron algunos representantes de Nickelodeon: sabemos que la siguiente propiedad intelectual tipo Bob Esponja… no se parece a Bob Esponja.
Lo que sí sabemos, es que una buena historia es aquella que se conecta con la gente, que los vincula emocionalmente. ¿Cómo lograr esto? Aquí van algunos tips.
1. Diseña personajes fuertes
Una buena historia siempre tiene personajes fuertes, con perfiles bien definidos. Las historias tratan sobre ellos, las situaciones que les pasan y las decisiones que toman… a menudo la narrativa gira en torno a sus fallas.
No importa si la idea original, eso que “se nos ocurrió primero”, fue una simple anécdota de donde estamos desarrollando la historia. Una vez que nos sentamos a escribir el storyline, todo tratará sobre la evolución de los personajes. Así que tener buenos personajes es el primer asunto a tener en cuenta.
2. Cuéntalo desde el punto de vista de los niños
Según Nickelodeon, el éxito de los canales de televisión para niños en la década de los 1990, es consecuencia de que las historias se empezaron a contar desde el punto de vista de los pequeños.
No es lo mismo el cuento de la caperucita roja con los elementos que nosotros como adultos destacamos, que el mismo cuento contado por un niño de 8 o 9 años. Los elementos que los niños retoman del cuento cuando ellos mismos lo relatan, aquello que destacan, son los elementos que por alguna razón les llamaron la atención.
Hay que tratar de descifrar por qué les llamaron la atención, porque eso es lo que nos acercará a sus miedos y anhelos.
3. Procura que tenga comedia
El sentido del humor es muy valioso en todo tipo de narrativa. Sin embargo, el mejor humor no está dado por una suma de “chistes”, sino por la personalidad de los personajes, y/o por el modo como reaccionan a las situaciones que viven.
Los chistes sí son importantes, pero una verdadera situación cómica revela mucho de los personajes (y de nosotros como espectadores), y ayuda a que la audiencia se identifique con ellos.
Las grandes historias lo son por los componentes que la conforman. El arco narrativo completo no funciona por sí mismo, sino por la suma de sus elementos.
Buenos personajes, buenas situaciones bien desarrolladas, y el punto de vista desde el que es contada, son algunos elementos clave que pueden hacer que una historia sea una gran historia