Sábado 9 de octubre.
Fue mi segundo intento de suicidio, en este año.
Tenía un ataque de ansiedad, pase a un breackdown, grite con desesperación ya que había una batalla interna conmigo misma, mi yo de la infancia que durante ese tiempo deseaba constantemente estar muerta, y mi yo de 22 años que aún lucha por vivir.
En mi desesperación envié audios, mande mensajes de "que hacen?", "oye puedo dormir en tu casa"... ese fue mi último intento por pedir ayuda antes de tomarme una cierta cantidad de pastillas que el psiquiatra me suministra para la ansiedad, me ayudan a dormir, así que tome varias...
No sin antes haber dado mis últimas señales de ayuda, esa es mi yo de 22 años que se aferraba a la vida.
Entre a quienes le hable fue mi terapeuta, quien contacto a mi hermano y a mi mejor amiga. Mi hermano no tardó en llegar a casa y despertarme. Desperté, cuando ya había caído dormida, pero desperté, no morí.
Volví a fallar, mi yo de infancia esta enojada, porque de nuevo mi yo actual arruinó sus planes.














