MIENTRAS TANTO Procuro hacer algo que me haga tan feliz que ni siquiera recordaré el final del siguiente día, las personas van y vienen, igual que siempre, igual que todos los días. Quizá por eso la gente despierta cae en la trampa de ser demasiado consiente, de pensar y saber que no vivimos más que un circo de mortales movidos por hilos de mentiras por el sistema político y religioso. Por eso muchos terminan autodestruyéndose, mientras aquellos que piensan poco olvidan más, incluida la carencia de sentido que hay en todas las cosas, incluido el final de las mismas. Ser feliz es olvidar y perdonar. Así las cosas e esta granja de humanos. (en Camagüey, Cuba) https://www.instagram.com/p/B3x6a9thgxL/?igshid=t4a9wqebw6d4











