No pensar, es consentir en ser dominado, conducido, dirigido y tratado comúnmente como una bestia de carga.
Es por sus facultades intelectuales que el hombre se distingue del bruto. El pensamiento lo vuelve libre, y le da el imperio del mundo.
Pensar es reinar.
Pero el Pensador ha sido siempre una excepción.
El libro del aprendiz - Oswald Wirth










