EL AMOR ES UNA BESTIA
Perdimos el camino, en el fondo ya no hay pasión en nosotros, todo se esfuma dejando un vacío infinito en nuestro ser, inmenso, frio y aterrador vacío. ¿Ahora qué?, ¿seguimos fingiendo?, pretender pretender pretender, ¿siempre así hasta el final?, ¿dónde quedó todo?.
Nuestros sueños, ilusiones, metas y demás reducidos a nada, claramente era inevitable el final, nos auto destruimos tanto (sin piedad), tan infamemente que me resulta sorprendente el que aun sigamos aquí, vacíos pero aquí.
Que seres tan patéticos somos ahora, nos desconocemos el uno del otro, cuando antes éramos uno mismo, el odio se convierte en amor, el amor en odio. Aquellos recuerdos ya no significan nada, han quedado olvidados y arrumbados en algún lugar de nuestras mentes y pronto se esfumaran en él abismal desde que procuramos sentir por el otro actualmente, no quedara ya más nada de nuestro hermoso pasado. El amor alimento nuestras almas, nos dio sustento, nos hizo creer que éramos el uno para el otro y nos hizo felices durante mucho tiempo, pero se acabo, lo extinguimos tan rápido que el final era inminente.
El amor nunca duele, lo que duele es decir adiós, lo que duele es el fin de todo, lo que duele es quedarte solo otra vez y tener que imaginar un futuro sin la persona a la que tanto de tu ser le entregaste, por la cual tanta pasión sentiste y tanto luchaste.
“El amor es una bestia hambrienta de melancolia y nostalgia…”












