Siempre has estado para mí, no me dejaste, no desviaste tu camino lejos de mi, no buscaste en otros lados algo que te hiciera falta porque conmigo tuviste todo y hasta de más. O eso intenté, porque mi amor es absoluto, total, pleno, verdadero, sincero, sin mentiras o mascaras, con la sonrisa en los labios y la palabra real en la boca.
Yo tampoco hice eso, no busque vanamente en otros lados ya que bien se las lenguas mienten y falsamente ilusionan. Más bien me di a la tarea de cultivar año tras año lo que nos hacía más fuertes y unía nuestras raíces desde el fondo.
Cariño mío, estoy más que agradecida contigo y la vida por estar, por ser, porque contigo la vida ha sido hermosa a pesar de los desafíos. Deseo que esto permanezca hasta que un día la muerte nos separe.