El corazón acelerado, las manos temblando y las piernas moviéndose sin control; el sueño descontrolado, el apetito ausente y la tormenta inundando mi mente… aquí vamos de nuevo.
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from China
seen from Italy

seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from United States

seen from United States
seen from China
seen from China

seen from Germany
seen from United States
seen from China

seen from Malaysia
seen from Türkiye
seen from United States
seen from United States
seen from Hong Kong SAR China
seen from India
El corazón acelerado, las manos temblando y las piernas moviéndose sin control; el sueño descontrolado, el apetito ausente y la tormenta inundando mi mente… aquí vamos de nuevo.
No quiero reprimir mis emociones contigo, seré la versión más leal de mi mismo mientras estés tú, así sea por un instante, por un momento o por el resto de mis días.
Não te perdi
porque nunca te tive,
mas como eu sempre pertenci a você?
SH
LA VOLUNTAD DE DIOS
La voluntad de Dios se da a pesar de nosotros, no a causa de nosotros.
• Podemos tratar de averiguar lo que Dios tiene en mente para nosotros, buscando, hurgando, hípervigilantes para investigar la voluntad de Dios como si fuera un tesoro enterrado, escondido más allá de nuestro alcance. Si lo encontramos, ganamos el premio. Pero si no tenemos cuidado, lo perdemos. No es así como funciona.
• Podemos creer que tenemos que caminar sobre cascarones, diciendo, pensando y sintiendo ”lo correcto”, al tiempo que de alguna manera nos obligamos a estar en el lugar correcto, en el momento correcto para des-cubrir la voluntad de Dios. Pero eso no es cierto.
La voluntad de Dios para nosotros no está escondida como un tesoro enterrado. No tenemos que controlarla ni que forzarla. No tenemos que caminar sobre cascarones para que se dé. Está justo dentro de nosotros y alrededor nuestro. Está ocurriendo ahora mismo.
• A veces es callada y sin novedades, e incluye las disciplinas cotidianas de la responsabilidad y del aprender a cuidar de nosotros mismos.
• A veces nos está curando cuando estamos envueltos en circunstancias que disparan viejas penas y asuntos inconclusos.
• A veces es grandiosa.
Nosotros des-empeñamos una parte. Tenemos responsabilidades, incluyendo la de cuidar de nosotros mismos. Pero no tenemos que controlar la voluntad de Dios para nosotros. Se nos está cuidando. Estamos protegidos. Y el Poder que cuida de nosotros y nos protege nos ama muchísimo. Si es un día callado, confíemos en la quietud. Si es un día de acción, confíemos en la actividad. Si es tiempo de esperar, confíemos en la pausa. Si es tiempo de recibir lo que hemos estado esperando, confíemos en que éso ocurrirá claramente y con fuerza, y recibamos el regalo con alegría.
”Hoy confiaré en que se está
haciendo la voluntad de Dios en mi
vida como es necesario. No me
pondré ansioso ni me alteraré
indagando vigorosamente la voluntad
de Dios, tomando las acciones
necesarias para controlar el curso de
mi destino o preguntándome si la
voluntad de Dios me ha pasado de
largo y la he perdido”.
Confíemos en que todo lo vivido, y todas nuestras experiencias nos acompañan, están integradas dentro de nosotros y que, toda situación y persona somos instrumentos de aprendizaje, crecimiento y desarrollo.
Estemos donde necesitemos estar; vivamos cada experiencia, enfrentémosla y resolvámosla de la mejor manera posible.
Cartas que jamás leerás
#DIA 22
Hola hoy me terminaste de destruir el corazón y siento que la vida también. Te vi besando a alguien más. Sentí que hasta respirar me dolía, que me temblaba el cuerpo, que todo me daba vueltas. No sé cómo pude mantenerme en pie y salir de ahí. Te di lo mejor de mí, todo y no lo valoraste. Lo mandaste todo a la basura. Me hubiera arrancado el corazón solo para dártelo. Pero de nada hubiera servido. Muy lindas tus frases de lealtad, lástima que yo te conozco en persona. Al final todos tenían razón, que doloroso haber confiado en ti, haber puesto mis manos al fuego por ti y haberme quemado. Te ame demasiado, lástima que no volveré a hacerlo más. Me perdiste por completo. Con esto me despido, no hay más cartas para ti.
Pienso...
Llegar a casa cansado, recostarme y desconectarme de la realidad. No es la vida de adulto que de joven soñé llevar...
Mis manos inquietas, mi pierna no deja de temblar, la hora se acerca. ¿Será que llega?
Mil cosas pasan por mi mente...
En cuanto nos miremos, espero encontrar ese sentimiento de alguien que verdaderamente valore nuestro tiempo, nuestra esencia, nuestra amistad. Que seamos capaces de entender que una cita, también puede ser para conocernos, para ser amigos; para relajarse y dejar de aparentar. Es tan difícil encontrar la pureza del ser que está por llegar y que busque lo mismo en mí... Una buena amistad.
Amaretto
París