Te pienso.
Con urgencia.
Con deseo.
Con esa necesidad
que no acepta espera
y se instala hondo
sin pedir permiso.

seen from United States

seen from Australia
seen from Australia
seen from Poland
seen from Romania

seen from Portugal

seen from India
seen from Sweden
seen from Israel

seen from United Kingdom

seen from Portugal
seen from Romania
seen from Russia
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Russia

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Australia
seen from United States
Te pienso.
Con urgencia.
Con deseo.
Con esa necesidad
que no acepta espera
y se instala hondo
sin pedir permiso.
Parte #4
“Si tocar el cielo fuera posible, lo más cerca sería despertar a tu lado.”
"En nuestros momentos más oscuros, no necesitamos soluciones ni consejos. Lo que deseamos es simplemente una conexión humana: una presencia silenciosa, un toque suave. Estos pequeños tesoros son anclas que nos abrazan cuando la vida parece aburmadora. Por favor, no intentes arreglarme. No tomes mi dolor ni empujes hacia atrás mis sombras. Siéntate a mi lado mientras trabajo en mis propias tormentas internas. Sé la mano firme que pueda alcanzar cuando encuentre mi camino. Mi dolor es mío para soportar, mis batallas son mías para enfrentar. Pero tu presencia me recuerda que no estoy solo en este vasto mundo a veces aterrador. Es un recordatorio silencioso de que soy digno de amor, incluso cuando me siento roto. Entonces, en esas horas oscuras cuando me pierda, ¿estarás allí? No como salvador, sino como compañero. Toma mi mano hasta amanecer, ayúdame a recordar mi fuerza. Tu apoyo silencioso es el regalo más preciado que puedes dar. Es el amor lo que me ayuda a recordar quien soy, incluso cuando lo olvido." -Ernest Hemingway
Hay cercanía entre tú y yo, aunque ahora estemos más lejos que nunca. Deja marchitarse al bochorno y derrama por entre el océano el fuego de tus versos, haciéndome sentir esa llama de amor que, sintiéndote te espera.
Buenas noches amor
La cercanía infranqueable entre sus cuerpos. Un puente de miradas donde se cruzan y se separan. En sus labios: un vaivén de palabras o de silencios –no la lenta fragua del beso. No el hondo goce ni la dicha tersa de las desnudeces enlazadas: sólo el roce eléctrico de los muslos que se adivinan.
Deshora | Eduardo Mitre
Solo quiero que te quedes. No necesitamos hablar, quedate conmigo y déjame acurrucarme a tu lado sin la necesidad de decir algo.
¿Te has enamorado de un monstruo?
Enamorarse es sentir que tocas el cielo, que tu corazón se desemboca cuando escuchas su nombre, que tus manos sudan con nerviosismo cuando se acerca a ti. Pero enamorarse del mal es más intenso, porque sabes que estás cometiendo un error pero amas ese peligro que emana su oscuridad, quieres correr lejos pero terminas yendo en círculos, odias tus sentimientos pero te mantienen en un constante éxtasis, te confunde y en segundos desenreda tu mente a su favor.
¿Y tú te has enamorado de un monstruo? Si es un sí, ¿Has podido huir del abismo de su enfermizo amor?
— Caótica.
Lo que más me dolió fue darme cuenta de que yo era una extraña en tu vida, mientras tú conocías hasta el mínimo detalle de mí.
LittleTurtle