Habla La Locura
es normal que se ensalce a sí mismo aquel a quien no le sale nadie más que lo alabe
Pues bien, si los mortales se abstuvieran de cualquier relación con la sabiduría y pasasen la vida vinculados a mí, no existiría, desde luego, senilidad alguna, sino que gozarían de una perenne juventud.
Duplica, en verdad, su defecto cualquiera que, contra el dictado de la naturaleza, toma las apariencias de una buena cualidad y tuerce su modo de ser.













