Odio el poder que tienes en mí, pero más me odio a mi por no poder olvidarme de ti. Y no es que odie tu recuerdo sino ese sentimiento que no logro detener y me quema por dentro. Creía haber enterrado la historia y haber superado la nostalgia, me engañe a mismo al pensar que mi mente no sería una vez más una condenada villana. Quizá debí negarlo en lugar de aceptar que me engaño ante volver a evidenciar lo que un rayo de sol puede causar a quien solo conoce el frío de la oscuridad. Odio no poder reemplazar el maldito sentimiento que me hace querer vender el alma por revivir el momento.
Josa - Pensamientos Intrusivos de fiesta.













