Pablo de Rokha, la vida y obra de un polémico hablante chileno (1894-1968)
“La obra del poeta de Licantén es fiel a su personalidad y a su visión de mundo siempre abierta a recibir los elementos de la modernidad, pero al mismo tiempo profundamente enraizada en lo chileno” - Memoria Chilena en su biografía a Rokha.
Carlos Díaz Loyola, hijo de José Ignacio Díaz, nació en un distante octubre de 1894 el día 17 en la Región del Maule en Licantén. En su infancia y adolescencia apoyó a su papá en distintos trabajos ocasionales como administrador de fondos o jefe de aduanas y de límites cordilleranos. Fue conocido como un muchacho rebelde, imponiéndose ante el conservadurismo cultural y político de su tierra. Tras ser repudiado y expulsado del Seminario Conciliar de San Pelayo a sus 17 años de edad por compartir autores considerados malditos, como Rabelais y Voltaire, el joven Carlos emigra a Santiago.
Tras abandonar las carreras de Derecho e Ingeniería en la Universidad de Chile y relacionarse con Pedro Sienna, Ángel Cruchaga Santa María y Vicente Huidobro, descubrió la filosofía de Nietzsche, la poesía de Walt Whitman y más poetas blasfemos y participó en algunos diarios. En 1916 el hablante publicó su primer conjunto de poemas, "Versos de infancia", en la antología Selva lírica.
El hombre y la mujer tienen olor a tumba;
el cuerpo se me cae sobre la tierra bruta
lo mismo que el ataúd rojo del infeliz
- Extracto de "Genio y Figura" del poemario “Versos de infancia”
En Chile importantes críticos coetáneos al poeta, tales como Hernán Díaz Arrieta (Alone) y Raúl Silva Castro, desestimaron su obra, y ulteriormente la investigación crítica sobre la misma ha sido insuficiente. El crítico literario que ha trabajado de modo más profundo la poesía, el pensamiento y la estética rokhiana es Naín Nómez, quien propone en Pablo de Rokha: una escritura en movimiento (Santiago: Documentas, 1988), analizar su producción en tres etapas.
La primera (1916-1929) cuenta con rasgos influenciados del Romanticismo y una perspectiva anarquista entrelazada con elementos bíblicos y religiosos. En este período, De Rokha dirigió la revista Numen, publicó en Claridad su obra "El folletín del Diablo"; y autoeditó su libro Los gemidos (1922). De esta época fecunda son también U (1926); Satanás, Suramérica y Heroísmo sin alegría (1927); y Escritura de Raimundo Contreras (1929).
“Estás sobre mi vida de piedra y hierro ardiente, como la eternidad encima de los muertos, recuerdo que viniste y has existido siempre, mujer, mi mujer mía, conjunto de mujeres, toda la especie humana se lamenta en tus huesos” - Extracto de "Circulo" de “El folletín del Diablo”
En su segunda fase (1930-1950), sus trabajos estaban marcados por el activismo político, de debate entre lo individual y social. Sus obras publicados en ese entonces, mientras paralelamente funda a los 45 años su revista “Multitud: revista del pueblo y alta cultura” serían:
Canto de trinchera (1929-1933),
Imprecación a la bestia fascista (1937)
Cinco cantos rojos (1938)
Morfología del espanto (1942)
Arenga sobre el arte (1949)
Carta magna de América (1948)
Durante 1951 a 1968, se funde en la lírica rokhiana el optimismo revolucionario, la protesta social y el amor desgarrado por la muerte de su mujer que genera Fuego negro (1953). Su histórica rivalidad con Pablo Neruda se agudizó con la publicación de Neruda y yo (1955). La controversia continuó luego con la publicación de Genio del pueblo (1960). Luego en 1961 publicó Acero de invierno, libro en el que aparece su poema "Canto del macho anciano" y en 1967, el que sería su último libro, Mundo a mundo.
En 1968, el 10 de septiembre y a los 73 años de edad, el poeta se quitó la vida. Luego de su muerte, fue publicado "Mis grandes poemas: antología" que amplía la primera recopilación poética del autor, "Pablo de Rokha. Antología: 1916-1953",publicada en 1954.
Fuentes: Memoria Chilena, letrasmysite
















