Incompleta
Te quiero incompleta, con cicatrices, con tus penas y tus demonios. No te quiero entera, llena de tu ego y tu altanería. Te quiero libre, a cachos, como un puzle a medio armar.
¿Quién dijo que estaba mal andar en pedazos? Porque tú das un trozo de ti misma en cada beso, en cada abrazo, en cada nombre susurrado al oído en mitad de la noche. Porque tú vives incompleta y no por ello infeliz. Y yo que te quiero así, con páginas vacías y capítulos a medio escribir. Porque aprendes a cada paso, en cada tropiezo, aunque a veces te hagan falta más de un par de intentos.
Eres mi pequeño rompecabezas, tan complicada como imposible, tan fugaz como efímera. Tú que olvidas que habrá futuro porque eres tan presente y siempre te ha dado igual mi pasado. Eres vida entre tanta gente que no entiende que para mí eres magia. La magia es estar contigo y que cada momento cuente.
Recuerda que te sigo queriendo a mitad del camino, es eso lo que sueles decir, que por más que camines siempre seguirás en el medio porque esto no tiene fin. Luego me dices que lo eterno puede durar tan solo un segundo y me desarmas, y me rompes en trozos y en cachos. Solo te hace falta sonreír para llenarme de tus piezas y reconstruirme una y otra vez, las veces que te plazcan.
Lo cierto es que ya me da igual si estás conmigo una vida entera o solo una tarde, me has enseñado más de lo que podrían haberme enseñado cien cuerpos y unas cuantas mentes. Por eso te recordaré siempre así, incompleta, feliz, imposible, fugaz y eterna.
- Razel Maches













