- ¿Entonces decime, por qué los pobres tienen hijos?, ¿por qué, si saben que no los pueden mantener?
- Bueno, sí, eso es verdad... cuando lo tuve a Benjamín fue terrible. Su madre me dejó y me quedé sólo con él. No tenía ni idea de qué iba a hacer.
No tenía un trabajo fijo... la mayoría de las veces ni siquiera tenía un peso. Ibamos y veníamos. Me enojaba... pero... con todo eso... lo único que me daba fuerzas para seguir adelante... era él. Poder cuidarlo. Verlo crecer. Verlo estudiar. Era un privilegio. Desear que algún día él fuera cualquier cosa que quisiera ser. Eso me hacía bien. Así que, por ahí, por eso los pobres tenemos hijos. Por uno mismo. Para tener una razón para vivir.














